miércoles, 18 de julio de 2018

🎤 Y me miro en el espejo y me gusta mi reflejo 🎶

Será la edad, alguna alineación cósmica en una galaxia muy, muy lejana, una predicción no publicada del Nostradamus... o qué coño... pero lo cierto es que es verdad que es como si las cosas (la vida) se van calmando y las piezas empiezan a encajar.

Me gusta un misticismo...

Como ya os conté, tengo hipotiroidismo autoinmune, urticaria alérgica, una bonita tendinitis en mi mano derecha y, ya para rematar, artritis en un dedo de la mano izquierda (gracias, tiroides de mmmmierrrrrda).

A ver, mis achaques, NO son precisamente las piezas que más me gusta encajar, no voy a mentir, porque sobre todo por trabajo, he tenido que reorganizar mi estudio que sin con almohadillas ergonómicas, que si los brazos así, la pantalla asá... un escándalo.

A la vejez, viruelas.

Tengo canas, pero me la pela mucho.

Estoy muy estupenda. Ni una arruga.

Y la foto de mi nuevo dni es decente. Soy la persona entre miles, que tiene una foto divina en el dni y que está mucho mejor que hace una década.





Al mismo tiempo, los "duelos" que yo siempre he sufrido en temas amistosos, ya no lo son tanto. A lo mejor es porque se convierten en crónicas de una muerte anunciada y como que te haces a la idea. No sé, tengo yo esa sensación o es lo que me viene a la cabeza para explicarlo.

Y no, no se trata de que salga más y conozca a gente y tal y bla bla blaaaaaaa....



NO.

Porque, aunque a veces tenga muchas ganas de ver a gente, de hacer cosas (como los catalanes... 🤦), de socializar... ya hace mucho rato que me he habituado a estar muy dancing with myself.




Y, obviamente, NO estoy hablando de parejas de fugaz, corto o (im-po-si-ble-ble*) largo plazo. 

Soy muy consciente de que tengo un gusto implecable para los hombre. LO SÉ. De nada.

Pero también tengo un imán para gggggilipollas y a mí no me pillan más. 



Y con esto no quiero decir que mañana no me dé un parraque (por favorrrrrr, lo que me gusta esta palabra) y me líe a salir y meterme en saraos varios, como en mi juventud. Esa época en que pisaba poco mi casa, you know.

Lo segundo, lo mantengo anyway.

Mis 20 fueron bastante mierda.

Mis 30 fueron convulsos pero ya haciendo limpieza y redecoración. 

Y mis 40, ¿qué queréis que os diga?, me dieron vértigo. Que es una cifra respetable. Pero aquí estoy y eso se respeta, hijueputa.

Lo que pasa es que ahora, las limpiezas y redecoraciones ya no son tan traumáticas como antaño. Las disfruto. Mancantan. Muy fan. Antes era todo muy doloroso para mí. La película probablemente estaba en mi cabeza y lo vivía todo muy intensa a la par que dramáticamente.

Muy mi estilo, btw.






Así que aquí estoy, haciendo frente a unas posibles crónicas de unas muertes anunciadas que me dan mucha pena. Mucha, creedme. Pero creo que ya es el momento de dejar que las cosas caigan por su propio peso y no alargar la agonía de lo que no tiene que ser y punto.

Atesoraré un buen montón de buenos recuerdos, de risas, achuchones, confidencias, abrazos, sensaciones, admiración y gratitud por haber tenido a esas personas en mi vida. Porque otra cosa no, pero han estado en mi vida en ciertos momentos emocionantes que yo agradezco muchísimo.

Oye, que a lo mejor se arregla. Todo es posible. Aunque no igualmente probable.

Ya veremos cómo va la cosa, pero yo creo que antes de que acabe este año, habré salido de dudas.

Por otro lado, este post también me ha servido de excusa para deciros que voy a compensar mis 90% de rockera haciendo uso de mi 10% de mamarracha. Me ha venido muy estupendamente la canción que os he puesto anteriormente porque #MEREPRESENTA y este fin de semana voy a ver a las Nancys Rubias y pienso dejar salir a la drag-queen que llevo dentro para que haga lo que le salga de la peluca.



Por favor, los aplausos que me merezco...






Your're welcome, gurl!



🎤 LA PAREJA IDEAL JUSTO EN FRENTE DE MÍ
BAILANDO CONMIGO MISMO 🎶



* jamás, no sin mis tacones, never, hasta el coño, tú verás, vete, olvida nombre, mi cara, mi casa y pega la vuelta... NO

miércoles, 11 de julio de 2018

#PJLIVE2018

Muy probablemente, el concierto en Barcelona de Pearl Jam (10 de julio 2018), haya sido uno de los mejores conciertos a los que haya tenido la suerte de asistir en toda mi vida hasta la fecha.

Una amiga, con la que me he vuelto a reencontrar hace casi un año, a raíz de un asunto muy triste, y la menda (obviamente), fuimos juntas. Nos conocimos en la universidad y las dos teníamos un sano (= muy a tope de power) fanatismo por Pearl Jam en general y Eddie Vedder en particular.

Como ya os comenté en otro post, Eddie Vedder para mí es uno de esos ejemplares masculinos que dejan en la mierda a los pobrecito perros babeadores de Paulov comparados conmigo cuando le veo. Este hombre ha ganado con los años. O puede que siempre me hayan gustado los señores con cierta edad. Con su experiencia. Con barba. Rockeros. Con pelazo. De voz profunda. Pro-fun-da. Ay. Omá.

🔥🔥 BURRRRRRNNNNNN! 🔥🔥

Vamos, que aunque me estuviera leyendo las Páginas Amarillas, yo, lo primero...



... y lo segundo...




Puede ser, sí. Lo que viene siendo que tengo un patrón bastante definido en cuanto a señores*.

Entotá, que las dos muy lóquer por Eddie Vedder. Así que imaginaos el poder ir a un concierto, que ninguna de las dos los habíamos visto en directo. Una vergüenza a estas alturas de nuestra vida, de verdad.

Si el concierto fue el martes, desde el domingo las dos ya empezábamos a entrar en modo fan. Nerviacos. Mi amiga volaba antes y le cancelaron el vuelo (nenis, Vueling nunca mais) pero al menos tuvieron la decencia de recolocarla en otro avión.

Yo llegué al día siguiente, sin problemas (Air Europa es bien), muy centrada en llegar a mi destino en la ciudad Condal y no subirme directamente al Palau Sant Jordi a dejarme las amígdalas gritando lo que fuera por si Eddie andaba por allí.

Soy fan. Lo sabéis. Yo, de profesión, FAN.

Nos distrajimos yendo de paseo hasta el Museo del Diseño (deformación profesional) y haciendo chistes chorras con la forma de la torre Agbar... 🍆😂 ... Ya tal.



Después, fuimos a reponer fuerzas con un poke bowl...



... y a por una siesta reparadora, que no era plan de ir como una mamarracha sudada.

Creo que ninguna de las dos pudidmos pegar ojo. Buah, es que Pearl Jam nos retrotraía a esos años de universidad dándolo todo en nuestro bar favorito, desgañitándonos con el Rearviewmirror, po'jemplo.

Llegamos.





Pasamos los controles.

Nos verifican la entrada.

Nos dejan entrar.

GRITAMOS.

Pero no fuimos unas ridículas, porque no fuimos las únicas.

Derechitas a comprarnos camiseta.

Cola mega-kilométrica.

Pasando. Vamos a buscar nuestros asientos.

Y teníamos como una hora de espera por delante.

Fotos. Risas. Nervios. Momento "tíatíatíatía". Una cerveza. Clavazo. Le dimos una oportunidad más a la camiseta.

Tenemos camiseta.

Volvemos a nuestros sitios y empezamos a ver a la peña que se nos pone por alrededor.

Todos ya con una cierta edad. Algunos haciéndose los adolescentes. Señores talluditos que se rapan lo que les queda de pelo, porque total, ya son calvos de la azotea. Bebiendo cerveza non stop. Haciéndose selfies con los cuernos rockeros, sacan la lengua y diciendo "yeah, hijos de putaaaaaaaaaa".


La gente empieza a hacer la ola.

21:30, no salen.

Todo el mundo sabe que, a no ser que seas Madonna o Jamiroquai, no se empieza puntual ni de coña.

21:45. Salen.

Se desata la locura.

LA

LO

CU

RA

Se me puso la piel de gallina, los pelos como escarpias, me dio un vuelco el corazón... TODO.

Y desde la primera palabra, to quisqui cantando.

Una cabrona que estaba en la fila de delante de nosotras llevaba una puta bandera de Sudáfrica (para da información, no ofense) que no hacía más que subirla tapándonos la visibilidad de vez en cuando. ¡Cómo si te fuera a ver tontalculo! Tuvimos que decirle, amablemente, pero a grito pelao, que como subiera más la bandera se la íbamos a introducir por cierto recoveco de su anatomía por donde lo normal es que sólo sea de salida.

En fin... a lo que voy, que es al ESTUPENDO sonido que había. De flipar, en serio. Que no sólo porque la voz de Eddie sonara maravillosa, era todo el conjunto instrumental junto con la voz. Maravilloso, así da gusto.

Mike McCready se marcó unos solos... unos solos de subirlo a un paso y sacarlo de procesión. Ahí lo dejo. De esos que no tienen fin y quedan genial y no tienes ni puta idea de cómo puede hilar tantas notas y la composición resultante sea tan fabulosa como espectacular.

Creo que se debió batir algún record mundial de air guitar durante el concierto. Sin contar con los que al día siguiente debieron tener algún latigazo cervical. Un escándalo.

Como ya sabéis, a mí me gustan más las baterías. Y sí, me llevé mi batería imaginaria conmigo.

Empezaron tranquilitos. Suaves. Que te daba por pensar que tan mayores no eran para ir tan soft por la vida con los que ellos han sido.

Y son. Porque empezaron a aumentar el nivel y aquello fue un no parar. Hilaban canciones unas con otras que no sabías cómo carajo le quedaba aire a mi Eddie para sonar tan genial, moverse y tocar la guitarra al mismo tiempo. Yo creo que aprovechaba para recuperarse cuando alucinaba viendo a la gente cantándolo todo. Miraba al resto de la banda con cara de incredulidad. Supongo que por mucho tiempo que lleves sobre un escenario, no debes de ser consnciente de las masas que mueves. Creo que si lo supieras te daría un parraque. A mí me lo daría. Pero nada ni nadie me impediría volver a subirme a un escenario y colocarme con la adrenalina que te da ese fervor.

Aquello seguía y seguía, nos faltaban canciones, pero iban saliendo. Con las primeras notas de casi cada canción chillábamos al reconocerlas. Saltos, micrófonos imaginarios, que si baja la puta bandera loca del coño, más gritos, más saltos...

Llega el descanso. ¿Ya? ¿Pero qué invento es esto?

Unos minutos después salen de nuevo, Eddie ya con su botella de vino, abierta... lee unas palabras en español... más majo... que se ha pimplado un par de cervezas en el descanso y eso... vuelven a dar caña y el Palau no se cae a cachos de milagro.

Pero el momento en el que Eddie sale con el ukelele y canta...





Hola Eddie. Yo. Aquí. Tuya. Pasiempre.

Y diréis, ¿pero tú no tenías un future husband?. Pues sí, pero me temo que mis indirectas del palo "y pa cuando el anillo" no le han llegado, así que dejadme que explore otros territorios. Será por variedad lo mío...

Si empezaron de tranquis, aquello era sólo una falsa alarma, porque aunque fueron tocando temas tranquilos... Inciso: con Yellow Ledbetter creo que estuve muy, muy, MUY cerca de saber lo que es rozar la luna con mis dedines. Cierro inciso.... aquello fue un desparrame de rock del bueno, del que llevan haciendo más de 20 años, del que no defrauda, del que sabes que te corre por las venas aunque no tengas ni puta idea de cantar y/o tocar un instrumento. Del que sabes que a ti un festival te lo pasas por el arco del triunfo porque se queda en una mierda pinchada en un palo comparado con las 2 horas y 45 minutos que estuvieron dando leña.

Tanto le dieron que me empecé a preocupar. ¿Cómo os atrevéis a provocar semejante subidón a toda esta gente sin ir paciguando poco a poco para que, al salír, no te confundan con una cabra?

Me faltó algún clásico como Spin the black circle o Last kiss/Nothingman (llegan a tocarla y aún sigo detenida por acoso y secuestro), pero en general hicieron un pedazo recorrido por su discografía que se agradeció muchísimo. Y es que como hasta el año que viene no sacan disco nuevo, no hay presiones. Pueden tocar los que les dé la real gana. Lo moló todo.

Daughter, Hail hail, Jeremy, Go, Even flow, Do the evolution, Elderly woman behind the counter in a small town, State of love, Mind your manners, Corduroy, Once, Oceans, Animal... Smile con Eddie tocando la armónica.

Quise ser armónica.

Me muero si llegan a toca Hunger strike (DEP Chris Cornell).

Nos quedamos con la duda de saber quién era esa "special people here tonight" que estaba en un lateral viendo el concierto. Y eso que llevábamos las gafas puestas, pero nada. Somos señoras. Señoras rockeras que necesitan gafas.

Luego, leyendo las crónicas, resulta que estaba Tom Morello... Tom FuckingCrack Morello.






Y es que viene al Cruilla con Prophets of Rage, ese mix total entre RATM +  Cypress Hill + Public Enemy. Me pillo en el lateral contrario al que estaba, porque si lo localizo... pffff... Tom Morello...



Hubo tiempo para que hicieran un homenaje a un fan que no pudo ir al concierto porque había fallecido y a un niño que les hizo llegar un dibujo hecho por él. Eddie le regaló una pandereta que había usado.

Puto crío. Con 9 años en un concierto de Pearl Jam. Llegará lejos.

E hicieron como que se iban.

Ya. Claro.

Llegaron los bises y se marcaron un Baba O'Riley de The Who que me dejaron con las patas colgando.


Su escenografía, sin duda, ha sido una de las más elegantes y versátiles que he visto. Sin contar los consabidos focos superiores y laterales, un juego de luces que iba desde unas bolas a unas simples barras, todo móvil, que podían convertir ese escenario en algo grandioso, para esos momentos de rockanroleo máximo, a una intimidad digna de un antiguo unplugged. Dos pantallas, no muy grandes, a ambos lados del escenario, que primero emitían en blanco y negro y luego en color.

Y nada más. Porque si tu sonido es bueno, tu música es mejor y te has ganado a tu legión de fans durante más de dos décadas... ¿pa qué más parafernalia?

A lo bestia. Acabaron a lo grande, toda la banda en el escenario, juntos, dando las gracias y saludando como los GRANDES que son.

Y se acabó.

REPITO: 2 horas y 45 minutos después, se acabó ese monstruo de concierto que jamás olvidaré.

Me reafirmo: prefiero un buen concierto a un festival. Yo quiero ver a X artista en exclusiva y quiero dárselo todo y más. Y prefiero estar rodeada de fans reales que de una mayoría postureísta.

Por supuesto, me costó dormirme, porque el concierto se rememora en mi cabeza. Subí alguna cosilla a mis redes, pero nada como las imágenes que ya tendré grabadas para siempre en mi memoria.

Y cuando llegué a casa, estaba hecha un trapo. Es la otra parte de mi proceso de fan: cuando digo que lo doy todo, LO DOY. Así que atentos a cuando en mi siguiente vida sea LA rockstar que merezco ser, porque si siendo fan me entrego tanto, imaginadme sobre un escenario 😎



A message for Eddie Vedder:










* para luego tener un historial que deja bastante que desear... Ojalá me gustaran las tías, la verdad.