jueves, 15 de febrero de 2018

No puedo

Tengo un problema y es que a mí no me importa hacer salto bungee o rafting, surf o tirarme desde algún sitio alto hacia el mar. De hecho, me gustaría hacer paracaidismo. Me da cosica cuando tengo que hablar en público o en un karaoke, pero luego le cojo el gustillo y le corto el brazo a quien quiera quitarme el micro. Ese es mi rollo.

Pero no puedo, NO PUEDO con el momento de que me saquen sangre y con los insectos.

M U E R O

En MaraMansion tengo un sofacito que me dieron los SSParents, que ellos no usaban, está bien y por tamaño, oye, a mí me viene estupendamente. No me gusta mucho el tapizado, pero eso es lo de menos, nada que una funda no pueda solucionar. Pero claro, el relleno de los cojines, ya sí que sí, necesitaban un cambio.

Vale, yo ahora pues como que prefiero no gastar en cosas que de momento no son urgentes. Pero digamos que SSMom tiene razón y el dolor de espalda que te dejaba ese respaldo blandurrio, como que no.

Me dispongo a sacar una de las fundas de un cojín. Del respaldo concretamente. Repito, del respaldo.

La primera de las fundas.

Con lo que me cuesta, porque aún tengo dolorcito en las manos.

Y veo unas antenas y unas patas y mucho color marrón rojizo assssqueroso... Estoy segura de que oísteis mi chillido desde cualquier punto de la galaxia.

Pegué un salto, que ya mismo me tendrían que dar una puta medalla de platino en los JJOO. Y si no existe, que la hagan.

Lloriqueé un poco mientras me ponía los guantes de fregar y sacaba el insecticida.

Rocié toda esa funda. La metí en una bolsa de basura y la cerré mientas pensaba: "muere, cabrona, muere" y "no puedo hacer esto, no puedo hacer esto".

Y llamé a mi madre.

La fui a buscar. Me la traje a casa. Yo me puse guantes de fregar (otra vez, porque antes me los había quitado, tampoco era cuestión de parecer una locaria) y me fui al lado opuesto de donde estaba mi pobre madre sacando la bolsa al balcón, partiéndose de risa, mientras yo miraba a través del cristal (cerré el balcón, vamossss) y ella me intentaba hacer creer que ahí no había nada.

Pero es que yo llevaba mi gafas puestas (las de cristales progresivos ya de señora de mediana edad que me han costado un puto ovario y medio y que, según la de la óptica, "son el Ferrari de los cristales progresivos"... pues mira, será la jodida única manera de tener un coche de esos, porque de momento no salgo de un Renault) y la vi. ¡La vi! Assssscazo máximo. Triple salto mortal con tirabuzón invertido hacia atrás, que casi me salgo a las escaleras.

Y ahí me madre, muerta de la risa, pisotón y apartando a esa inmundicia como "aquí no ha pasao nah".

Cogí un barreñito (color magenta, cuadrado con aristas redondeadas, me encanta) con lejía y agua.

SSMom: No hay nada, mira, mira...

SSG: ¡No me mientas! ¡Está ahí! El cadáver está en el desagüe... ¡NO ESTOY LOCA! ¡HAY UN MUERTO EN MI DESAGÜE!

Y yo tirando agua con lejía por el desagüe hasta que desapareció.

Aún así miré a la calle, no fuera que hubiera sobrevivido y se hubiera quedado colgada de una pata como en las películas.

Empujé a mi madre dentro de casa, cerré el balcón, bajé con mi madre a tirar el relleno a la basura (con guantes de fregar, me importaba todo un coño), subimos, mi madre partida de la risa, yo llorando y temblando, cogí el insecticida, y a riesgo de morir asfixiadas, lo vacié en el sofá.

Mi madre, una santa, me ayudó a envolver el sofá en plástico con bolsas de basura cortadas. Y yo diciendo: "hay que quemarlo, hay que quemarlo, no puedo vivir con esta cosa en mi casa, no voy a poder dormir jamás".

La otra ya llorando de la risa y yo en mi paranoia. Y mis guantes de fregar puestos (como tengo las manos pequeñas, me quedan como por los codos, parezco una científica esquizofrénica).



Antes de irnos, tuve que estar presente mientras mi madre se lavaba las manos y luego me las lavé yo. Y porque no tenía tiempo de ducharme que si no...

Fuimos al sitio donde te hacen rellenos de cojines, porque fui consciente de que, pese a que yo tiraría ese sofá por el balcón y luego lo empababa en gasolina para pegarle fuego, soy "pobre"* y no me puedo permitir un sofá nuevo ahora mismo. Nuevo, porque yo de segunda mano ni me fío de qué cojones habría viviendo ahí dentro. Estaba tan ansiosa que hasta me tuve que salir del sitio cuando me dicen que no los voy a tener listos hasta la semana que viene.

Mi madre, una santa. Una SAN-TA.

Luego fuimos caminando al coche, me espero todas las veces que me paraba a hacer fotos a letras y carteles (con mi amigo N, tengo un instagran dedicado a los carteles, letras, tipografías y demás, porque somo unos frikis y nos encanta, haceos fan, queremos fanses, somos @mallorca_typo) y luego, me acompañó a comprar algunas cosas que necesitaba. Soy muy fan de Lidl y Aldi. Al salir del primero, fuimos al segundo y, en la entrada, había un chico joven pidiendo algo de comer. Mi madre le dio algo de dinero. Entramos, yo compré las dos cositas que necesitaba y algo de comer para él. Se lo di y mi madre (una santa) y yo nos fuimos en mi coche en silencio. A ella se le saltaron las lágrimas y yo me sentí una gilipollas privilegiada.

Dejé a mi madre (una santa), que no me la merezco, en su casa y cuando llegué a la mía le envié el mensaje que siempre me pide para quedarse tranquila. Y también le di las gracias por haberme acompañado, porque soy consciente de lo difícil que soy de aguantar cuando entro en mis bucles.

Hacía rato que me había quitado los guantes de fregar, porque es difícil seguir con mi vida normal con ellos puesto. Sólo por eso.

Y que vivan los #MaraDubs.







* Y lo digo entre comillas porque sé que no lo soy, no soy millonaria, pero no soy pobre. Sólo juego con un poco de frivolidad para que os riáis de mi paranoia. Que estoy un poco hasta el coño de lo que es y no es políticamente correcto.




miércoles, 31 de enero de 2018

Pues mirad...

... me he pasado por el forro los Golden Globes de este año porque...


Una publicación compartida de Mara Jade (@supersonicgirl) el


Vamos, he tenido (y tengo) un ataque de tendinitis galopante y, como comprenderéis, aunque me muera de ganas, tengo una orden de alejamiento con el ratón del ordenador, concretamente, y el ordenador en su totalidad en general.

Y eso que tengo una recopilación monstruosa de fotos que desgarrar, sinceramente, se me ha pasado el arroz y las ganas.

Más que nada porque... A partir de mañana soy empleada de esa gran empresa española: el INEM.

De esto me enteré antes de mis queridos Grammy. Así que tengo ganas -80004830948584 de toh esto.

Me lo pienso tomar, por el momento, como una segunda oportunidad para retomar todos esos cursos y cosas que debería haber cogido con ganas el año pasado por estas fechas. Si no hubiera sido porque necesitaba llorar mucho y, digamos, curarme la gilipollez extrema por la que pasaba por entonces.

Así que, mirad, tal vez ya para los Oscar, ¿vale?. Todos sabemos que este blog pasa por tiempos convulsos desde hace unos años, pero eso no impide que yo siga apareciendo por aquí como el Guadiana (era ese el río que iba y venía a su antojo, ¿no? Nunca me aprendí los ríos y las cordilleras y esas cosas, pero memoricé las preposiciones, ¡ja!).

Pero como no quiero dejaros sin la MAGIA de my future husband (porque el hecho de que no escriba sobre los Grammy no implica que me los viera de cabo a rabo, oullea, sí señor, muy a tope), aquí tenéis todo su flow y su estilazo y ese chandalismo noventero en Finesse con Cardi B.



Me lo como. A Bruno Mars me lo como. Yo a este muchacho si algún día lo tengo al alcance, le pego un bocao y luego lo saludo.

Si es que tengo un ojo para el artisteo...

See you soon dahlin'!

A todo esto, la Cardi B esta, ni me va ni me viene, el momento rap no me llegó nunca, pero creo que voy a reaccionar igual si algún día Bono* repara en mi exitencia. Atentos, que la muchacha lo flipa y es muy graciosa.


Una publicación compartida de Cardi B Official IG (@iamcardib) el



Hala, disfrutad, que no sé si volveré antes o ya a tiro fijo para los Oscar. Rezad por mis tendones. Y tal.




* Como no consiga entrada para el concierto de U2 de este año, a mí me da un soponcio gordo. Me da igual la empresa para la que trabaje. MA-TO. 



Editado:

El soponcio gordo me ha dado pero... ¡PORQUE TENGO ENTRADAS PARA IR A VER A U2! Si me llegan a tomar la tensión, antes, durante y después del proceso (que no prusés, 😉😉), exploto el cacharro.

En fin, ahora me toca luchar contra esos pensamientos acechantes ofreciéndome un látigo para flagelarme.

domingo, 7 de enero de 2018

Roller coaster

Me gustaría ser un poco más lineal.

Me gustaría no estar un poco arriba y luego muy abajo.

Porque para mí nunca estoy en lo más alto. Como que me quedo a medias.

Pero cuando bajo... soy la puta campeona del enterramiento.

Y creo que por ahí, por mi inseguridad, incluso los más gilipollas que se creen algo y/o alguien, pueden llegar a hacer daño, manipularme o cosas así.

Tengo el maldito síndorme del impostor. Por más que me digan que he hecho o dicho tal cosa bien, tengo esa voz interior que me salta diciéndome "¡Con lo torpe que eres!"


Me gustaría ser más menos así. Me gustaría que cuando me siento triste, no me sintiera con ganas de no salir de la cama y dormirme y no despertar más. Me gustaría tomarme las cosas un poco más "bueno, pues nada, a seguir".

A veces me pasa, eh, no es que me den esos arranques tristones todo el rato. Menos mal. O no lo sé, porque seguramente no se me vería el pelo y a lo mejor a más de uno/-a le parecería genial. Queridos "más de uno/-a", sabiendo o no quiénes sois: que sepáis que el sentimiento es mutuo.

Ni por asomo quiero ser una de esas personas que compran agendas, tazas y mierdas varias de esa famosa marca buenrrollera que aumenta mis niveles de glucosa en sangre. Odio el japiflogüerismo y me hierrrrrrve la sangre cuando alguien dice eso de "hay que ser positivo".

Mira que te diga, puta nubecita del país de los unicornios: NO ME SALE DEL COÑO.

No lo soporto.

No está en mi naturaleza creer que sólo por ser positiva en la vida todo va a ir a mejor. PORQUE NO ES VERDAD. Lo que sí es verdad, es que al menos se llevan las cosas de otra manera. Porque mejor no estar auto-flagelándose que ver las cosas desde un punto de vista diferente.

En mi caso, me he pasado mucho tiempo fijándome en lo que no tenía/pensaba/veía/conocía. ¿Por qué? Pues porque soy una inconformista de mierrrrrrda. Es un hecho. En alguna ocasión me quedo con algo, porque me parece ideal. Que una cosa sea "superior", no significa que sea lo que necesito.

Por ejemplo: durante 12 años tuve a mi Minerva querida. Ahora tengo a Conchita. Es más pequeña y le falta alguna chorrada que Minerva tenía, pero para mí, ahora, Conchita es ideal. No necesito más. Ni menos.

Es un ejemplo de algo material, lo sé. Acabo de decir que me gustaría ser más menos yo. Ya, bueno, ¿y si me doy cuenta de una maldita vez de la suerte que tengo de ser como soy? ¿O de estar donde estoy? ¿De tener la familia que tengo (con perra asalvajada incluida)? ¿Eh? ¿Por qué no?

Soy cabezona, inconformista, obsesiva, odio madrugar, el invierno, la ultra-felicidad, mi inseguridad, que soy bajita...
  • Si no hubiera sido cabezota, inconformista y obsesiva, a lo mejor ahora no sería diseñadora y a saber qué estaría haciendo, porque desde luego psicología no la habría acabado de ninguna de las maneras. Menudo bodrio aburrido y que suscitaba tanto interés para mí como el crecimiento de la puta tundra en Siberia.
  • Lo de que odie madrugar y el invierno, sigue y seguirá estando ahí, pero me he descubierto a mí misma pensando que ojalá pudiera pararme en algún lado, camino del trabajo, para poder fotografiar algunos amaneceres invernales que he podido disfrutar. Y creo que mucho más por el simple hecho de pasarme toooooodo el santo camino refunfuñando.
  • El tema ultra-felicidad: no soporto a la mayoría de gente de ese palo. No puedo. Es superior a mí. Básicamente odio a la gente feliz. Punto. Pero resulta que por mi camino se han cruzado algunas personas que son asi. Y no las odio. Es más, las quiero. Y me parecen divertidas. Y hacen que yo parezca más divertida porque somos como la noche y el día pero nos llevamos muy bien. Me encanta. 
  • Inseguridad: si no me atreviera a desafiarla de vez en cuando, en plan, salto al vacío, ni habría blog, ni me habría subido a una tabla de surf o saltado desde una grúa con los tobillos atados a una cuerda elástica... me habría dejado llevar (aún más) por la corriente y mi vida sería un jodido valle de lágrimas.
  • Soy bajita: esto es así. No se puede cambiar. Lo he tenido que asumir. No hay más que hablar. Poder comprar Vans o Adidas en talla de crío, que son más baratas, pues oye... bien y tal.
Lo que me está pasando, desde hace poco más de año y medio, es que no estoy encontrando mi lugar.  Estoy encandenando sitios donde no quiero estar. Me he topado con seres vivos con los que no quiero volver a tratar en mi vida y que me causan/han causado demasiadas perturbaciones en la Fuerza.



Será la crisis de los 40, joder. No tengo ni idea. Es la primera vez que tengo 40.

Pero estoy perdida, no sé cómo seguir, ni haciad dónde ir. Soy como un pulpo en una cacharrería, como un mono con una pistola, como Lola Flores cuando perdió un "pendiente de los buenos" en el programa de Íñigo.




No tengo propósitos de año nuevo ni nada. Porque a ver, ¿qué coño me voy a proponer si es que no sé qué va a ser de mi vida?.

Por momentos me parece que, venga, vale, vamos a ver qué puedo hacer para solucionarlo. Pero por otros es más bien un hasta nunqui.

Y pienso en porqué es así. ¿Por qué tengo que ser así? Esto es complicado, me aburre.

Supongo que el truco estará en que mi vida no sean picos, si no más bien ondas. De las sinuosas, más apetecibles que puñeteros ángulos.

¿Qué es lo que quiero/no quiero?
  • Quiero no tener que madrugar y tener que estar con las pilas puestas en cuanto ponga el pie en el trabajo. Porque eso no va a pasar JAMÁS. 
  • No tener que tener que ir con los pies de plomo por tener que tratar con personas pasivo-agresivas, controladoras, ególatras y/o con una puta inseguridad enfermiza de las que convierten a esa persona en inaguantable, odiable, ahostiable y muy ignorable. Os odio y me provocáis violencia por la que el hecho de que recibáis un paliza me parece hasta justificable.
  • No quiero halcones vigilando mi pantalla, lo que digo o lo que hago.
  • Quiero ser yo quien gestione mi tiempo, mis tareas y tome decisiones. 
  • Quiero MI propia organización y rutinas.
¿PERO CÓMO MIERDA SE CONSIGUE ESO?


Si alguien lo sabe, que me lo diga. Y no es para una amiga, es PARA MÍ.


Creo que no estoy pidiendo tanto. Tengo una vida, creo que bastante sencilla: pago mis facturas, si puedo viajo, me gusta la música y, si hay ocasión, voy a conciertos... No me compro casi ropa, prefiero los discos, material para mis dibujos, salir alguna vez a zampar algo con personas que me caen bien... cocinar, hacer fotos, estar con mi Frida...



¿Por qué me cuesta tanto saber qué hacer con mi vida y cómo puñetas intentar conseguirlo?

He empezado el año tan frustrada y perdida como acabé el anterior. No estoy cómoda y no sé cómo arreglarlo.






sábado, 30 de diciembre de 2017

Sinceramente....

... necesito que el 2018 no sea una puta copia mala del 2017 (que lo ha sido del 2016). Macagontó.


¡Hasta el año que viene, nenis!


viernes, 22 de diciembre de 2017

Todo son excusas...

... para ponerme un poco creativa y desparramar a mi gusto.



Que lo importante es la familia y tal y tal y que cual... pero joder, que no es el valor material, hacer un detallito personal tampoco cuesta.

Hala, hasta la postal de año nuevo y eso.




sábado, 16 de diciembre de 2017

Chorradas las justas

Meh...

Se acerca "esa época del año" que más detesto.

La semana que viene se destará la puta locura de cada maldito año.

Lo mismo cada vez, sin excepción. Me aburre tanto que no puedo ni explicarlo.

Desde siempre, repito, desde siempre, incluso cuando era niña, a mí estas fechas me producían cierta tristeza. Y no sé porqué.

Si bien es cierto que durante un tiempo me encantaba ver las luces y como que se respiraba un ambiente diferente. Y lo de ponerme a decorar me gustaba mucho. Más es más. Y si es brillante, mejor.

Un año sí y otro no, era cuando realmente disfrutaba de estas putas dos semanas de felicidad impuesta. Porque un año sí y otro no, los pasaba en casa de mi abuela. Y mi abuela era la definición de lo puto más.

Tuve tanta suerte de tenerla en mi vida...

Pero con estas fechas de mierda, también llega el día en que a mi abuela el dejaron volar con sus alas de ángel maravilloso. Es así, mi abuela, con sus luces y sus sombras como todo el mundo, para mí era un ángel que ya no está aquí físicamente. Pero no hay día que no piense en ella.

SSMom y yo hablamos rápido, pero lo de mi abuela... en fin... era lo puto más. Dicen que tengo su nariz y que me parezco mucho a ella. Excepto en el pelazo, porque mi abuela tenía pe-la-zo.

Si hubiérais conocido a mi abuela, entenderíais perfectamente porqué estoy así de loca. Yo creo que si mi abuela no hubiera tenido tantas complicaciones en su vida, hubiera tardado nada y menos en preparar una maleta para irse de viaje, seguramente sería una hacha con su iPad y le molaría ir al teatro.

Mi abuela, junto con mi madre y mi madrina, forman el trío de mujeres maravillosas, extraordinarias y con un buen par de ovarios de mi vida.


Gracias por tener ahora a un dúo, aunque yo sé que de alguna manera mi abuela está conmigo. No digo que ahora me haya pegado por los auras, chakras, espiritualismos y cosas de esas. Soy bastante incrédula, la verdad. Pero en el caso de mi abuela... es diferente. Porque ella era diferente. Y a mí eso me basta.

Y sé que tendría que star súper contenta porque a mi abuela le encantaban estos días que se acercan. Sobre todo cuando estábamos allí con ella. Aunque no lo puedo evitar, me gusta ver las luces y lo bonitas que quedan en las calles, pero ya no se respira el mismo ambiente, odio a la puta gente en medio todo el rato, parándose donde les pille sin previo aviso, esas prisas, esa maldita ansiedad por tener tal o cual, por preparar ingentes cantidades de comida y esa puta frase de "es por los niños". Ya... bueno, si es por los críos, enséñales a estar con la familia y disfrutar de ella y no a que esperen una puta Play Station o lo que se regale ahora.

Sinceramente, no recuerdo nada de lo que me pudieran haberme traído los reyes las veces que estuve pasando esos días en casa de mi abuela. Pero recuerdo los huevos rellenos con ese poquito de pimentón por encima, sus sopas, que me comprara un bollo de mantequilla para merendar, esos sencillos macarrones con tomate y chorizo que nadie en el mundo ha conseguido igualar y, por supuesto, el arroz con leche o las natillas por las que yo no tenía amigos sobre la faz de la tierra. Y verla tejer con las gafas en la puta de la naricilla, que no siguiera el argumento de ninguna película porque le terminaban aburriendo, que después de cada comida, te sacara una montaña de dulces con el café, su risa, sus ojitos brillantes, su olor, cuando se ponía los rulitos con la redecilla, intentar seguirle el paso, oirla hablar, que siempre tuviera una sonrisa en la cara y verla comerse una manzana a trozos con un cuchillo.

No, no lo puedo evitar, aunque a SSMom le chifle la navidad. Soy de esas personas a las que la maldita navidad les pone tristes. Mi abuela ya no está y se fue en medio de estas "fiestas". Así que no, no me sale del moño ser/estar feliz porque tenga que estarlo. Y me toca un pie que sea "por los niños". Yo sé con qué niños tengo que hacer el paripé, pero ni por un segundo, que nadie sea capaz de ni siquiera insinuar que tengo que ser feliz sólo porque una institución de mierda le cambió el cumpleaños a un pavo  al que le tergiversaron las palabras.

Que tenga un sentimiento de tristeza y soledad un poco más grande de lo "normal" en un ser humano, no implica que no lo sea. Feliz, digo. Pero joder, el japliflagüerimo me mo-les-ta cuando es impuesto. Yo aprecio más la felicidad porque sé lo que es sentirme triste y sola. A veces me cuesta más, es cierto, pero a mí no me sale ser un jodido Teletubbie las 24 horas del día.


Así que no, no me gustan las putas navidades que me recuerdan que mi abuela no está, que veo cómo mi madre se tiene que aguantar las lágrimas o verla con los ojos rojos haciéndose la loca cuando le pregunto si está bien, sabiendo que ha estado llorando.

Sólo una vez en toda mi vida, no he pasado una nochevieja con mi familia. Pero cada año, aunque yo refunfuñe, en todos los momentos familiares/comilonas de rigor, estamos mi padre, mi madre, mi hermano y yo. Y desde hace 2 años, Frida, que es nuestra alegría y que ha animado estos días, y siempre, como nadie lo ha hecho nadie.







Y bueno... ya sabéis que aunque odie la navidad, no os libra de mi felicitación. Así que... Stay tunned bitches!!


lunes, 27 de noviembre de 2017

Jamiroquai es lo que necesitaba

Oh yeah!

Fui a DISFRUTAR el conciertazo que dio Jamiroquai este sábado en el Wizink Center de Madrid. Maravilloso. Increíble. Fantástico. Funky y soul. Y, sobre todo, una energía espléndida en el ambiente.

Porque lo que tiene Jamiroqaui, es que no sólo tiene buen rollo su música, es que lo contagia al resto de personal. Y si no voy mal, creo que éramos como unas 15 mil personas ahí metidas. De las dos horas y algo que estuvo dándolo todo, no dio opción a que te sentaras. Y mira que tiene canciones tranquilitas preciosas, pero... ¿ PA QUÉ?

Puntualidad británica nenis. Decían que el concierto empezaba a las 21:30. Pues ahí estaba ya la primera melodía, ese juego de luces total y ya todos en pie esperando a ver al chandalero más dicharachero.

Jay Kay, aunque ya con una curva de la felicidad notable, no decpcionó en absoluto. Y eso después de haber pasado por una operación en la columna hace unos meses y un catarrazo que lo dejó fuera de combate semanas atrás, obligando a la banda a anular algunos conciertos.

Pero ahí estuvieron todos, esa pedazo de banda con sus teclados, sus percusiones varias, su batería, ese guitarra y ese bajo y, par favaaaaar, esas señoras coristas, a cada cual más estilosa y divina. FAN.



Jay enfundado en su habitual chándal y zapas Adidas* Oregon y sus guantes. Pero aaaaay... ese casco-penacho de plumas luminosas con movimiento... Lo quiero. Lo quiero mucho.

De hecho, he decidido que pienso llevar eso en la cabeza el día que me case. Ni flores, ni leches, plumas luminosas p'arriba y p'abajo. Que si un "¿quieres a Bruno Mars por esposo?" por aquí, un "si, quiero" por allá...

En serio: lo quiero.

Y bueno, POR SUPUESTO, yo necesitaba bailar y cantar y de todo. Como la buena estrella del espectáculo frustrada que soy.



Y lo necesitaba mucho, porque mirad queridos, arrastro un año y poquito de mmmmmmierda, ¿sabéis?. Y a mí un Jay Kay me da la vida. Probablemente uno de los pocos tirillas que a mí me han gustado en toda mi existencia, por cierto, aunque ahora, ya os digo, incluso de lejos se le nota esa alegría de hombre casado y convertido en padre. Pobrecito mío, iba un poco ortopédico de movimientos, no al nivel de Maraya, porque lo suyo es insuperable. Pero vamos, que yo a este señor lo he visto prácticamente trepar por las instalaciones de los focos, que yo pensaba para mis p'adentros "de lo que tome, yo quiero, porque tiene que ser lo mismo que toma Flea de RHCP, me vendría estupendamente para no gruñir cuando madrugo".

Aún así, se estuvo moviendo por el escenario haciendo sus clásicos movimientos y algún juego de pies. Vamos, que el brikindans y el crusaíto se le dan estupendamente.

Los conciertos en sí mismos me dan la vida. Comprendo perfectamente la confusión que deben de tener algunos artistas, que subes a un escenario y te quiere todo el mundo. Absorbes todo la energía que te da un público entregado y luego, acabas, te metes en tu camerino/jet privado/suite de hotel del lujo/mansión... y que no es lo mismo. Entiendo esa soledad, la verdad. Pero sin jet, sin suite, sin mansión y, sobre todo, sin camerino. So sad.

Pero lo mejor de ir a un concierto de Jamiroquai, es que no es para un estirado, pocos artistas he visto tan agradecidos y que, después de 25 años de carrera musical, aún tenga esa sonrisa para atender a los fans antes de irse. Nos lo hizo saber varias veces lo buena gente que fuimos, y cuando le pedimos bis, iluminamos todo el sitio con los flashes de nuestros móviles para dejárselo bonico y convencerle. Volvió soltó un "you are amazing", tiró unas camisetas al público y empezaron a dar caña disco-funk de la buena.

¿Qué queréis que os diga? Yo me sentía muy en mi salsa y le agradezco infinitamente a la alineación de planetas, estrellas o lo que sea que hiciera posible que pudiera ir.

No tocaron Supersonic, que, por supuesto, es de donde saqué mi nombre, ni otras que me gusssstan un montón como Black Crow, King for a day, Feels just like it should, Seven days in sunny June, Tallulah o White knuckle ride**. Pero aaaay cuando nos dio el Canned Heat, el Automaton o el Super Fresh (2 de mis cancionzacas más prefes de su último disco, por cierto, junto con Carla)... Se lio parrrrrrda.

Una muestra con su mítico Cosmic Girl:




Ni os voy a mencionar que cuando se acabó el concierto me di cuenta de lo mayor que estoy, que cuando me fui a sentar, noté yo unas lumbares un tanto resentidas. Y unos pieses que me decían "jamía, dos horas y media de baile total no, que tú no estás ya para estos trotes".

Un poco sí. Ese día mi podómetro me dijo que había pasado de los 22 mil pasos, el pincheo del telonero (Deetron, crack) y luego el concierto. Me dicen que el meneo dura dos horas más y hubiera seguido.

Lo que llevo mal es el después, que voy con subidón, con procesamiento de información y me cuesta bajarme de mi Cloud 9 particular ;) ;)

Si alguien todavía duda de que ME ENCAAAAAAANTA Jamiroquai, que se lea otra vez el post.

Y ya otro día os cuento el resto del tiempo, que ahora me está sonando el When you gonna learn? (eso digo yo, when I'm gonna learn de una puta vez) y mi cuerpazo serrano me pide bailongueo del bueno por MaraMansion.








* mi marca deportiva favorita, por supuesto, anda que no supliqué yo por ese chándal de lentejuelas que llevaba Jon Davis de Korn. En cuanto me haga millonaria, pienso tener las Superstar y las Gazelle en todos los colores posibles. He dicho.

** Y podría seguir con una ristra interminable de tooooodas sus canciones porque por si no os habíais dado cuenta todavía: SOY MUY FAN.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Hace puto frío

Esta semana, oficialmente, ha empezado el frío en Mallorca.

Y me cago en todo lo que se menea.

Mi oso interior está deseandito ponerse a hibernar. Ojalá pudiera, la verdad.

Se me cae el alma a los pies cada vez que suena la puta alarma. Es de noche. Tengo la nariz fría y me planteo seriamente si sería tan malo tener que volver a casa de mis amados padres.

Y es entonces cuando, gruñendo muy intensamente, me levanto.

Creo, además, que aunque el frío me aturde bastante y hace que cada año supere mi propio nivel de quejica/odiadoraamuertedelotoñoeinvierno, ya me he debido de habituar a mi ya no-tan-nuevo-trabajo. Ya he pasado la barrera de los 3 meses y.. muy bien la verdad. Pero ya los días no se me pasan tan rápido como antes 😤

Pero eh, es que lleguen las dos de la tarde los viernes y... joder qué subidón... y qué manera de pensar:
  • ¡Gracias universo! ¡Ole, ole y ole! ¡Siestaaaaaaa!
  • Me sé de alguno al que todavía le quedan cinco putas horas y media por delante. Jódete mamón. Ni desde el cariño ni nada: jó-de-te. Maldito loser neurótico e inseguro.

Por lo demás, sigo ahí con mis dudas existenciales, con mi qué hago yo para cambiar tal, conseguir cual, hay que solucinar esto, acostumbrarme a lo otro... Esas cosas que me pasan cada cierto tiempo. Un cansancio.

Creo que necesito terapia.

De karaoke.

Una publicación compartida de Mara Jade (@supersonicgirl) el


Este mes, por fin me llegó el nuevo disco de Los Bengala y me encaaaaaaanta. Este par me ponen las pilas a base de bien.

Una publicación compartida de Mara Jade (@supersonicgirl) el


Y, además, noviembre es más especial que nunca porque el amor de mi vida celebra su cumpleaños.

Sep. EL AMOR DE MI VIDA.



Mi MedioPanda, mi Mochi, mi BarrigaPeluda, mi FRIDA cumple 2 años.

¡2 añazos!

La quiero de una manera tan loca que creo que eso es lo que deben de sentir las madres por sus hijos. O algo. No lo sé. Pero cuando Frida se duerme a mi lado, me da lametones por toda la cara o se me tira encima para jugar es lo puto más. LO PUTO MÁSSSSSSSS.

No puedo dejar de mirarla, de revolverle el pelo, de darle besos y de espachurrarla hasta que se me revuelve y me manda a la porra.


Siempre quise tener un perro y certifico que es lo mejor que me ha pasado en la vida. Mi Frida es pura energía, un trasto listíiiiiiiisssssimo y, algo que ella no sabe, pero que yo nunca podré agradecerle lo suficnete: es mi antidepresivo. Mi antidepresivo peludo 😝

Así que este fin de semana, este ser maravilloso y adorable, ha recibido ya uno de sus regalitos: una nueva y reluciente placa de identificación.

Le ha dado absolutamente igual, la verdad. Porque si no es comestible o susceptible de ser tirado para salir corriendo a cogerlo, se la pela bastante.

Lo que no sabe es que yo le tengo preparado un festín perruno que va a aspirar en menos de lo que... sea. Porqe mi perra no come, ni engulle. Aspira. Por comida hace lo que sea.

Y poco más queridos, entro en fase de "dioxxx, qué frío, jamás me sacaréis de debajo de mi manta/edredón". Así que no esperéis grandes festejos por mi parte.

Me voy a dedicar, sobre todo, a dibujar, dibujar, dibujar, dibujar...









Aunque ya sabéis que todo podría cambiar radicalmente en cualquier momento 😉

Porque estoy mu locaaaaaaaaaaaarrrrgggggghhhhhhhh...

miércoles, 11 de octubre de 2017

Creo...

... que estoy preparada.

Para dejar salir a algunas personas de mi vida. O salir yo de las suyas.

Algunas, supongo que será algo así como "se acabó lo que se daba". No creo que haya ningún "se nos acabó el amor de tanto usarlo". Una pena, el drama folclórico siempre me ha gustado.

Otras, supongo que será más bien un "ya nos decimos cosas* para un café".

Pero estoy preparada.

No será por falta de práctica 😒

Vuelvo a encontrarme en la casilla de salida. He de volver a empezar de nuevo. Me cabrea. Me aburre. Me da pena. Por el momento, ganas y emoción ninguna. Me da, sobre todo, pereza.

Hoy me han dicho "empieza a andar, mueve el culo, mira lo que vas encontrando por el camino y no te dejes dominar por el miedo porque te pararás y te vas a perder muchas cosas. Eso o toma la decisión de no hacer nada, con todas sus consecuencias. Pero toma una decisión y deja de pelearte".

Ahora mismo no puedo tomar una decisión porque, efectivamete, tengo miedo. 

Pero aún así, estoy preparada. Porque el hecho de que esas personas ya no estén causa el mismo efecto que ahora, que se supone que "están". Pero no. 

La vida sigue, para cada uno de manera diferente. 

Y la mía debe consistir en no acostumbrarme demasiado a... así, en general, digamos que a un poco de todo, y a que, cada cierto tiempo, tenga que volver a empezar otra vez de nuevo... así, en general, un poco de todo. 

Fin del comunicado.

 





* "Ya me dices/ ya te digo cosas" expresión mallorquina por excelencia que un no-mallorquín no entiende. Viene a ser un "si va bien, bien y si no, pues no, y tal".

lunes, 2 de octubre de 2017

Miau

La última vez que me digné a aparecer por aquí fue para enseñaros a la nueva jamona que va a presidir mi blog hasta el año que viene.

13 años.

Joder... soy una superviviente.

Bueno, pues muy bien. Pienso seguir dando guerra cada vez que me apetezca.

Anteriormente también os conté que ya llevaba un mes en mi nuevo trabajo. Próximamente serán dos. Nos os voy a mentir:
  1. Sigo dándole gracias al universo por devolverme un horario de ser humano, el retorno de mi vida... ¡mi vida!... Me levanto más pronto que nunca, pero eh, salir los viernes a las 14 es lo puto más. Y mis sufrimientos varios me han costado.
  2. No todo es maravilloso, soy la nueva, el último mono, sigo aprendiendo y básicamente hay veces que no entiendo cómo no se entiende que lo que para uno es muy obvio (porque llevas la tira de años haciendo tal o cual) no lo es tanto para alguien que acaba de llegar. Pero bueno, males menores teniendo en cuenta que nadie me discute tipografías, fotos y lo que me salga de las narices. Esto es cuestión de rodaje y por mis ovarios que pienso rodejear.
  3. Ya os he contado el tema madrugar: me lleva por la calle de la amargura y creo que eso no va a cambiar nada de nada. No puedo con mi vida, ni con la de nadie cuando tengo que madrugar. Y si pudiera ducharme en café, lo haría. Pero es que yo me ducho por las noches y no es plan. Me ducho por las noches para no tener que madrugar más. Y porque apenas sé deletrear mi nombre, como para acordarme de que tengo que ducharme.
Por lo demás, estoy un poco cansada. Tal cual. He tenido un fin de semana de total autismo. Sólo uno. que no está mal. Pero para mí no es suficiente.

Voy y me entero de que Los Bengala vienen a Palma. Rrrrrepito: Los Bengala vienen a Palma.

Empiezo a movilizar a las masas: por dioxxxxx, un alma caritativa que quiera venirse conmigo.

Me salen 2 candidatas. Benditas ellas y su pelazo.

Pero no estaba la cosa muy asegurada todavía.

Y pienso "pues yo me compro la entrada y según cómo tenga el moño, a lo mejor hasta voy sola".

Le estoy contando yo mi teoría a mi santa madre, cuando de repente me dice: "¿Pero tú no tenías una boda ese día?".

Entendí entonces porqué mi subconsciente me decía "no te compres la entrada, demente senil de mierda".

Dije a esas benditas y a todo el resto de ser susceptible de ser preguntado para venir conmigo, que relajaran sus respectivos esfínteres, porque, efectivamente, esa noche yo tenía una boda.

Me retaron a que expresara mis más profundos sentimientos. Challenge accepted:



Maldita mi puñetera suerte... Hace un año o así que me hice fan (y ya sabéis que cuando me hago fan, me hago FAN), que me compré el vinilo y estuve dándoles la barrila con "¿y cuándo venís por Mallorca? ¿Eh? Cuándo? ¿Eh? ¿Eh?".

Menos mal que mi faceta esperpenta les hizo gracia, porque fueron tan amables de soplarme que al día siguiente de la boda, hacían otro concierto.


Y que gracias por el vídeo.



Gracias genética, por permitirme ser una esperpenta con arrangues espontáneos de ausencia de vergüenza.

En fin, que yo tenía una boda.

Me fui a la pelu y le dije a la ídem: "Como si Liz Taylor* hubiera sido rockera".

Y después, ya en MaraMansion, me dediqué a pintarme como una puerta. Y asín quedé:

Una publicación compartida de Mara Jade (@supersonicgirl) el

Me gusta un brochazo...

Creo que de todas las bodas a las que he tenido que ir, sólo a otra anterior y a esta, he ido acompañada. Esta vez por ex-compañeros de trabajo. Y me lo pasé mmmmmuy bien. Creo que fuimos un poco el alma de nuestra mesa, que se llamaba Barcelona y, jatetú, muy independientes no nos sentíamos esa noche (😉😉).

Para esta boda tuve el placer de hacer las invitaciones y las minutas, que, a su vez, fue mi regalo de boda. No es por nada, pero creo que quedaron muy gonicasdeltó. Al menos a los novios les encantaron que es lo que cuenta.


Abro inciso:

Aprovecho para deciros que mi marca es Metro&medio designs y que tengo facebook e instagram y deberíais hacerme muy feliz haciéndoos fans y siguiendo mis garabatos y tal tal. 

¡HACEDLO!
Cierro inciso.


La novia, amiga, estaba preciosa. El sitio era maravilloso. La comida es-pec-ta-cular. Pero he de decir que salí de allí con un trauma que no sé si seré capaz de superar. Ver al novio dándolo todo "bailando" El Serrucho** me provocó, como mínimo, un micro-ictus en alguna parte del cerebro. Nos provocó, porque mis amigos también lo flipararon muy fuertemente. Escena hardcore.

Seh. El novio es un muy fan y mucho fan del reguetón.

Ocurre hasta en las mejores familias.

Pero ahí estuvimos, volviéndonos locos con lo que no era pum-capumcapum-capumcapum.

Tuve que salir a lucir mis mejores pasos de baile cuando, efectimanente, pusieron a mi BruBru. Porque la novia me conoce y yo por un "I'm too hot... hot damn! Call the police and fireman. I'm too hot... hot dam!" ma-to.

A las 5 de la mañana me metí en la cama, después de 3 toallitas desmaquillantes mientras veía algo en Netflix, para no quedarme dormida mientras tanto.

Al día siguiente, tuve que darle la razón a mi pelu: eso hubiera aguantado un puto ataque nuclear.

El día se puede resumir así: perrismo máximo.

El esfuerzo más grande que hice fue ducharme.

Pero es que yo tenía una cita por la tarde con una divina que se me apunta a un bombardeo si es necesario. Instigué todo lo que pude para grabarle a Los Bengala a fuego. Mientras yo me quedaba muy lóquer con lo de la sesión reguetonera en la boda, ella sí que fue a verlos al concierto. Y tengo que decir que ahora hay una adepta más a la secta.



Nos dirigimos al Hotel La Concha Soul y nos aposentamos en una buena mesa de la terraza, porque era un concierto al aire libre, junto a la piscina.

Como buena fan, estuve ahí cantando y llevando el ritmo. Discretamente, porque aunque no tengo ni zorra de tocar la batería, soy una campeona del air-drumming. Porque no importa que no sepas tocar la batería: es un sentimiento.

Hay que ver lo bien que toca don Borja, esa energía y ese buen humor. Y que yo tengo una querencia especial por el tamborismo y el platilleo, todo hay que decirlo. Y don Guillermo también, reputo crack.






Encima es que son muy majetes. Me gusta mucho su música, porque es muy, muy energética. Sus canciones a mí me dan muy buen rollo. Es como tomarte un expresso triple. La base musical es muy rock y garage y al mismo tiempo tienen ese descaro muy punk.

Que mancantan, por si no os lo había comentado antes.

Hacersus fanses de Los Bengala, coñoya.

¿Os dije que tengo su vinilo? Pues me lo llevé. Y ejercí de fan: me lo firmaron 😁

Una publicación compartida de Mara Jade (@supersonicgirl) el


Tope preparada que fui: vinilo con su fundita de plástico para que no se estropera la cubierta, nada de firmar y estropearla, me llevé un boli plateado para que firmaran en el protector de papel negro del interior. Par favaaaaar.

Remajos, en serio. Ahora, con el que te partes de risa es con Borja, el tamborilero.

Y así es como tuve un fin de semana completito de glamour, micro-ictus reguetoneros, cansancio y rock & roll del bueno.

Bueno, y esta mañana, escuchando Hoy empieza todo, empieza a sonar una canción y voy pensando "uy, cómo me gusta, esto es muy... ". ¡Joder! ¡Los Bengala!. Me he despertado de golpe. Así que nada, han estado en Los conciertos de Radio 3*** y voy a tener que ponérmelo muy a tope hasta que salga su próximo disco, Año selvático. Es el día 5 (en nah y menoh), pero yo no puedo esperar más a tenerlo en mi poder.

Asun: gracias, eres lo más 💗

Poco más.

Bueno, creo que me estoy resfriando un poquito y el rayamiento va in crescendo. Como mañana cuando suene la alarma a las 6:15**** no haya mejorado, empiezo a enchufarme lo que sea en cero coma.

Ya os daré el parte médico.







* Ya sabéis que yo tengo un obsesión muy fuerte por esta señora y su amiga Marylin.
** Pieza "musical" cuya existencia desconocía y que no pienso ni enlazar porque no quiero que mi macbucito se infecte de algo. Buscadlo vosotros.
*** Siempre he dicho que es la radio de las modernasdemierda y ponen demasiado indie para mi gusto, pero a mi que no me quiten El Sótano o lo de los misiles del gordo ese de Corea del Norte se queda en una mascletà.
**** Yo sólo quiero ser rica para vivir en un verano eteeeeerno y no tener que madrugar si no me da la puta gana.