domingo, 15 de abril de 2018

Estoy bien

Sí, sé que es el segundo post del mes y os estoy malacostubrando. Tranquilos, no me ha dado un parraque*.

Bueno a lo mejor me da un poco, porque sus voy a contá una cosita que me hace mucha ilusión.

Tengo una amiga, Sandra, con la que hice buenas migas allá por mis años mozos en la universidad. Cuando hice caso a mis padres y me metí a estudiar una carrera de "algo serio y estable" y me dejara lo de los colorinchis para mis ratos libres.

Una vez más, U2 haciendo mi vida un poco mejor. Yo debía llevar una de mis innumerables agendas/carpetas/libro casero decorado/forrado/customizado con esos collage que me encantaba hacer mezclando fotos, texto, letras grandes, anuncios... Pero creo que esa vez era una carpeta/clasificador exclusivamente decorada con cosas de U2. Y además, es que yo estaba on fire, porque ese mismo año iba a ir a mi primer concierto. Si ya de por sí me obsesiono, ahí estaba on fire.

Ninguna de las dos recordamos el momento, ni cómo, ni quién estaba por ahí ni nada de nada. Sólo que ella me dijo que había ido a la gira anterior (por la que yo hubiera ma-ta-do por ir) y que no podía la Pop Mart Tour.

Si eso fue en el 97. Haced cuentas.

Desde entonces, si he ido a 5 conciertos de U2, hemos ido juntas a 3, y con el de este año, serán 4.

FFF (Fanes Fatales Forever).

Nos disputamos el amor de Bono, por supuesto. Pero al final reconocemos que es un imposible y pedimos otra caña.

Pues nada, con el correr de los años, yo dejé ese bodrio de universidad y carrera, ella siguió, lo dejó, se aburrió, volvió, cambió de uni... y le dio por escribir. Pero ella en serio, no las mamarrachadas que hago yo aquí.

Y aquí viene mi entusiasmo: le he hecho la portada para su primer ebook.

Osea, me eligió A MÍ.

Ni idea tenéis de la emosssión que me da poderos enseñar por fin esto.

Su relato largo/novela corta** se titula Visibilidad e periscopio. Tribulaciones de una single urbana y está disponible en Amazon.


Es la primera publicación de Sandra, así que no ha querido pecar de demasiada longitud. Todos los que la conocemos, todos, estoy segura, la hemos animado para que se lance, porque ella escribe mucho pero no enseña nada. Igual que yo con mis garabatos. Pero en algún momento te tienes que tirar a la piscina.

Esta historia, va de una chica solitaria a la que todos ven como una rarita. Y aunque ella es muy amante de su soledad, le atrae mucho el observar a los demás.

Y bueno, por lo que cuesta el ebook, lo podríais comprar y saber más sobre esta historia ;)

Si hacéis clic en "Echa un vistazo", podréis ver la portada en todo su esplendor.

Para hacerla, ya es más que evidente que ya tengo un estilo propio en cuanto al diseño de personajes y mis señoronas ya van todas con estos rasgos. Todo muy cartoon. Porque la verdad, para intentar ser realista, ya están los ilustradores clásicos de pin-up y yo no les llego ni a la punta del pincel. Lo dicho, que me he pasado al estilo cartoon, que me da más juego con las proporciones y exageraciones.

Materiales usados: acuarelas, lápices de colores, rotuladores con base de alcohol y toque final con photoshop.

Aquí os dejo la portada, con mi logo, marcas de agua y tal y tal. En un rato estarán también en mi portfolio online, mi behance, facebook e instagram (hartaos de mí, mmmmuuaaaahahahahahaaa).



¿Que si tengo alguna otra novedad? ¡Os parece poco esta!


Aunque sí, tengo más novedades, pero va a ir como las memorias de la Preysler en el ¡Hola!. Chimpún.


Para acabar, POR SUPUESTO, os dejo con una canción de U2, a los que volveremos a disfrutar en unos meses y estamos que no cabemos en nuestras costuras. Amor y fanatismo. Todo, todo y todo.







* es, junto con gilipollas, mi nueva palabra favorita

** todavía no estoy muy segura de cómo denominarla

martes, 10 de abril de 2018

Ni tan mal, hoygan

Pues aquí estoy, con mi post mensual, porque vamos, esto ya viene siendo la tónica (sin la ginebra) habitual de este blog.

Os resumo un poco, aunque tampoco hay mucho que contar, porque con lo que yo he sido... ahora soy la definición perfecta de agüela.

Frida está como una diosa. Esto es así y yo me alegro infinitamente.



Ya le quitaron los puntos, los drenajes, come como una bestia, juega como una bestia, suelta pelo como una bestia y salta como las cabras. Como una cabra muy bestia.

Frida es la perrificación del amorrrrrr. Y como siga dándome lametones de esta manera, en mí se hará muy real eso de "I can feel my face when I'm with you... but I love it, but I love it, ooooh".

Y sí, esta soy yo en modo odio a los críos pero mi perra es lo puto más, si te metes con ella jamás encontrarán tu cadáver.



Llegaron las primeras freesias a #MaraMansion, que ya era hora, puesto que son mis flores favoritas y esnifaría su olor hasta dejarlas secas. Son bonicasdeltó. Me bañaría en su esencia.

Fui a un taller de Lego Serious Play y me lo pasé taaaaaaan bien, pero taaaaan bien... que las 5 horas se me pasaron volando y me faltó tiempo para construir mi beach house ideal. Había hasta palmeras de Lego. No os digo más.


Vale, a lo mejor la beach house no me dio tiempo, pero un circuito de agility para Frida, sí. Sasto, Frida a tope en mi vida y en mis pensamientos. Lo único que nos separa es que yo casi siempre voy de negro o con ropa oscura y ella es de pelazo blanco y largo. Imaginaos lo que está siendo esta época de muda. Hay días que parezco el Yeti.

La semana santa... pues bien... lo que vienen siendo días de todo cerrado y tal... porque como ahora trabajo en casa, me da un poco igual si hay festivos o no. Pero aquí lo importante es que, junto con SSDad, hicimos panades (sí, ya sé que son empanadas, pero es que en Mallorca son panades de toda la vida de Dior). Y además, mis favoritas: de carne, guisantes y sobrasada.

Tela de ricas.







Lo casero suele estar siempre más bueno, pero es que estas panades... par favaaaaaaaar... y haberlas hecho con mi padre. Porque para mí, como no podía ser de otra manera, mi padre es el puto amo. Imaginaos cómo quedaron esas panades y lo bien que olía la cocian mientras se estaban horneando. Boom. In your face.

Sin contar que SSMom me hizo arroz con leche, MA-TO, y, POR SU-PUES-TO, torrijas. Ole. Torrijas buenorras que a mi madre le quedan jugositas y no demasiado dulces (así no empalagan y puedes comer más, yeah).

Os estaréis preguntando si voy rodando por ahí. Pues mirad, no. Una vez más mi amor peludo se encarga de mejorar mi vida: la cabrona es tan activa que aunque tú no quieras, te tienes que mover, porque no deja de perseguirte para que juegues con ella. Y tienes que jugar con ella porque con esta cara tan adorable-ble... ¡¿quién no lo haría?!



A parte de eso, qué bonito es que haga sol y poder salir a desayunar a mi balconcito...



... porque entre que acaparo un poco de vitamina D,  que entro, que salgo, sigo con proyectos (que aún no puedo contar pero que me mmmmmmuero por contarrrrrr) y mis garabatejos.








Por si no os lo había dicho antes, en mi INSTAGRAM de Metro&medio Designs, publico mis cosillas. Grabatos y garabatos finales. ¿Que si os estoy pidiendo que os hagáis fanes? Bitch, please. ¡HACEOS FANSES DE @metroymedio_net! ¡RAIT JIR, RAIT NAO!

Además, el mes pasado renové mi portfolio online. Y tenéis que verlo, porque me ha quedado rebonicodeltó. Y porque me lo he currao. Y porque estoy on fire. Y porque con tal de no volver a un agujero de presentismo y jerarquía empresaurial, voy a esforzarme todo lo que pueda.




Así que nada, en cuanto pueda contaros algunas cosillas que están ahí en plan latente a la espera de daros una exclusiva... el mes de marzo no ha estado tan mal.

Intento no entrar en pánico. Obviamente, pero no ha estado mal.


lunes, 12 de marzo de 2018

Pues no

Este año tampoco ha habido alfombra de los Oscar rajada. Sintiéndolo mucho, yo necesitaba esa noche y poder pegar ojo para poder levantarme pronto al día siguiente.

Ese mismo día, hace ya una semana, operaron a mi Frida, al amor peludo de mi vida, de un lipoma. Un cacho-lipoma de casi 20 cm, que para más inri, no estaba encapsulado, sino con ramificaciones. Con lo cual, aquello se complicó un poco más.

Pero es que hace casi un año le sacaron otro del mismo sitio.

No es maligno, era sólo un pegotón de grasa, pero que haya ramificado no mola nada. Nada.

Han tenido que quitarle un cachito de músculo y, no sé, a mí se me pusieron los pelacos de punta. Porque nuestro veterinario nos dijo que debíamos tener extremado cuidado para que ella no hiciera la cabra, porque había riesgo de edema pulmonar si no estaba curada.

No me habría salido ni una gota de sangre ni aunque me hubieran abierto en canal.

Y Frida por ahí, mirando la puerta de salida intentado usar sus poderes mentales para abrirla, medio atontada por la anestesia todavía, nerviosa por salir de allí y, al mismo tiempo, buscando nuestras manos para acariciarla.



Yo no sé lo que es tener un hijo, pero esto debe de ser lo más parecido, porque la llorera que me dio en cuanto estuvimos en casa, ella se acercó a mí para que la abrazara y se me quedara completamente dormida en los brazos... Sinceramente, quiero más a mi Frida que a muchas personas que he conodico en mi vida, así que le van dando morcillas a los Oscar y lo que haga falta.

Estoy segura de que lo entendéis, así que intentaré compensaros de alguna otra manera. Pero con mi familia no se juega y mi Frida es mi familia desde el microsegundo 0.

En unas horas la llevamos al veterinario para que revise cómo va todo. Nos está costando la vida tenerla quieta, que no salte o haga alguna de sus burradas para que la herida o los drenajes o el músculo se desgarre. Entro en pánico cada vez que hace algo que no sea estar tumbada o dar más de 5 pasos sin correr.

Lo bueno es que come como lo que es, una brutaca, y sólo quiere jugar y buscar sus juguetes. Se porta muy bien, no ha sido nunca de ladrar y tampoco lo hace ahora. Pero está incómoda, obviamente, con sus vendajes, sus gasas, el maldito cono... Da un poco de guerra cuando hay que curarla, normal si viérais lo que es, pero en cuanto huele comida, ya se le ha olvidado.

También secundé la Huelga Feminista del #8M, hice ilustración especial...



... fui a la manifestación y aquello fue increíble. Maravilloso. Todas las mujeres unidas por una misma causa, por fin todas apoyándonos y diciendo todas las verdades. Y ese morado precioso. Si ya sabía yo que este color iba a ser mi favorito por algo.

Fue una pasada formar parte de la historia.

No pude estar todo el tiempo que me hubiera gustado estar, porque fui a ayudar a hacerle la cura a Frida, a estar con ella, dejar que me lamiera toda la cara y las manos, darle besos, decirle que la quiero muchísimo y que no se crea que todo esto es por putearla, que lo que queremos es volver a verla como hace una semana.




Feliz, adorable y salvaje, como es ella.




jueves, 15 de febrero de 2018

No puedo

Tengo un problema y es que a mí no me importa hacer salto bungee o rafting, surf o tirarme desde algún sitio alto hacia el mar. De hecho, me gustaría hacer paracaidismo. Me da cosica cuando tengo que hablar en público o en un karaoke, pero luego le cojo el gustillo y le corto el brazo a quien quiera quitarme el micro. Ese es mi rollo.

Pero no puedo, NO PUEDO con el momento de que me saquen sangre y con los insectos.

M U E R O

En MaraMansion tengo un sofacito que me dieron los SSParents, que ellos no usaban, está bien y por tamaño, oye, a mí me viene estupendamente. No me gusta mucho el tapizado, pero eso es lo de menos, nada que una funda no pueda solucionar. Pero claro, el relleno de los cojines, ya sí que sí, necesitaban un cambio.

Vale, yo ahora pues como que prefiero no gastar en cosas que de momento no son urgentes. Pero digamos que SSMom tiene razón y el dolor de espalda que te dejaba ese respaldo blandurrio, como que no.

Me dispongo a sacar una de las fundas de un cojín. Del respaldo concretamente. Repito, del respaldo.

La primera de las fundas.

Con lo que me cuesta, porque aún tengo dolorcito en las manos.

Y veo unas antenas y unas patas y mucho color marrón rojizo assssqueroso... Estoy segura de que oísteis mi chillido desde cualquier punto de la galaxia.

Pegué un salto, que ya mismo me tendrían que dar una puta medalla de platino en los JJOO. Y si no existe, que la hagan.

Lloriqueé un poco mientras me ponía los guantes de fregar y sacaba el insecticida.

Rocié toda esa funda. La metí en una bolsa de basura y la cerré mientas pensaba: "muere, cabrona, muere" y "no puedo hacer esto, no puedo hacer esto".

Y llamé a mi madre.

La fui a buscar. Me la traje a casa. Yo me puse guantes de fregar (otra vez, porque antes me los había quitado, tampoco era cuestión de parecer una locaria) y me fui al lado opuesto de donde estaba mi pobre madre sacando la bolsa al balcón, partiéndose de risa, mientras yo miraba a través del cristal (cerré el balcón, vamossss) y ella me intentaba hacer creer que ahí no había nada.

Pero es que yo llevaba mi gafas puestas (las de cristales progresivos ya de señora de mediana edad que me han costado un puto ovario y medio y que, según la de la óptica, "son el Ferrari de los cristales progresivos"... pues mira, será la jodida única manera de tener un coche de esos, porque de momento no salgo de un Renault) y la vi. ¡La vi! Assssscazo máximo. Triple salto mortal con tirabuzón invertido hacia atrás, que casi me salgo a las escaleras.

Y ahí me madre, muerta de la risa, pisotón y apartando a esa inmundicia como "aquí no ha pasao nah".

Cogí un barreñito (color magenta, cuadrado con aristas redondeadas, me encanta) con lejía y agua.

SSMom: No hay nada, mira, mira...

SSG: ¡No me mientas! ¡Está ahí! El cadáver está en el desagüe... ¡NO ESTOY LOCA! ¡HAY UN MUERTO EN MI DESAGÜE!

Y yo tirando agua con lejía por el desagüe hasta que desapareció.

Aún así miré a la calle, no fuera que hubiera sobrevivido y se hubiera quedado colgada de una pata como en las películas.

Empujé a mi madre dentro de casa, cerré el balcón, bajé con mi madre a tirar el relleno a la basura (con guantes de fregar, me importaba todo un coño), subimos, mi madre partida de la risa, yo llorando y temblando, cogí el insecticida, y a riesgo de morir asfixiadas, lo vacié en el sofá.

Mi madre, una santa, me ayudó a envolver el sofá en plástico con bolsas de basura cortadas. Y yo diciendo: "hay que quemarlo, hay que quemarlo, no puedo vivir con esta cosa en mi casa, no voy a poder dormir jamás".

La otra ya llorando de la risa y yo en mi paranoia. Y mis guantes de fregar puestos (como tengo las manos pequeñas, me quedan como por los codos, parezco una científica esquizofrénica).



Antes de irnos, tuve que estar presente mientras mi madre se lavaba las manos y luego me las lavé yo. Y porque no tenía tiempo de ducharme que si no...

Fuimos al sitio donde te hacen rellenos de cojines, porque fui consciente de que, pese a que yo tiraría ese sofá por el balcón y luego lo empababa en gasolina para pegarle fuego, soy "pobre"* y no me puedo permitir un sofá nuevo ahora mismo. Nuevo, porque yo de segunda mano ni me fío de qué cojones habría viviendo ahí dentro. Estaba tan ansiosa que hasta me tuve que salir del sitio cuando me dicen que no los voy a tener listos hasta la semana que viene.

Mi madre, una santa. Una SAN-TA.

Luego fuimos caminando al coche, me espero todas las veces que me paraba a hacer fotos a letras y carteles (con mi amigo N, tengo un instagran dedicado a los carteles, letras, tipografías y demás, porque somo unos frikis y nos encanta, haceos fan, queremos fanses, somos @mallorca_typo) y luego, me acompañó a comprar algunas cosas que necesitaba. Soy muy fan de Lidl y Aldi. Al salir del primero, fuimos al segundo y, en la entrada, había un chico joven pidiendo algo de comer. Mi madre le dio algo de dinero. Entramos, yo compré las dos cositas que necesitaba y algo de comer para él. Se lo di y mi madre (una santa) y yo nos fuimos en mi coche en silencio. A ella se le saltaron las lágrimas y yo me sentí una gilipollas privilegiada.

Dejé a mi madre (una santa), que no me la merezco, en su casa y cuando llegué a la mía le envié el mensaje que siempre me pide para quedarse tranquila. Y también le di las gracias por haberme acompañado, porque soy consciente de lo difícil que soy de aguantar cuando entro en mis bucles.

Hacía rato que me había quitado los guantes de fregar, porque es difícil seguir con mi vida normal con ellos puesto. Sólo por eso.

Y que vivan los #MaraDubs.







* Y lo digo entre comillas porque sé que no lo soy, no soy millonaria, pero no soy pobre. Sólo juego con un poco de frivolidad para que os riáis de mi paranoia. Que estoy un poco hasta el coño de lo que es y no es políticamente correcto.




miércoles, 31 de enero de 2018

Pues mirad...

... me he pasado por el forro los Golden Globes de este año porque...


Una publicación compartida de Mara Jade (@supersonicgirl) el


Vamos, he tenido (y tengo) un ataque de tendinitis galopante y, como comprenderéis, aunque me muera de ganas, tengo una orden de alejamiento con el ratón del ordenador, concretamente, y el ordenador en su totalidad en general.

Y eso que tengo una recopilación monstruosa de fotos que desgarrar, sinceramente, se me ha pasado el arroz y las ganas.

Más que nada porque... A partir de mañana soy empleada de esa gran empresa española: el INEM.

De esto me enteré antes de mis queridos Grammy. Así que tengo ganas -80004830948584 de toh esto.

Me lo pienso tomar, por el momento, como una segunda oportunidad para retomar todos esos cursos y cosas que debería haber cogido con ganas el año pasado por estas fechas. Si no hubiera sido porque necesitaba llorar mucho y, digamos, curarme la gilipollez extrema por la que pasaba por entonces.

Así que, mirad, tal vez ya para los Oscar, ¿vale?. Todos sabemos que este blog pasa por tiempos convulsos desde hace unos años, pero eso no impide que yo siga apareciendo por aquí como el Guadiana (era ese el río que iba y venía a su antojo, ¿no? Nunca me aprendí los ríos y las cordilleras y esas cosas, pero memoricé las preposiciones, ¡ja!).

Pero como no quiero dejaros sin la MAGIA de my future husband (porque el hecho de que no escriba sobre los Grammy no implica que me los viera de cabo a rabo, oullea, sí señor, muy a tope), aquí tenéis todo su flow y su estilazo y ese chandalismo noventero en Finesse con Cardi B.



Me lo como. A Bruno Mars me lo como. Yo a este muchacho si algún día lo tengo al alcance, le pego un bocao y luego lo saludo.

Si es que tengo un ojo para el artisteo...

See you soon dahlin'!

A todo esto, la Cardi B esta, ni me va ni me viene, el momento rap no me llegó nunca, pero creo que voy a reaccionar igual si algún día Bono* repara en mi exitencia. Atentos, que la muchacha lo flipa y es muy graciosa.


Una publicación compartida de Cardi B Official IG (@iamcardib) el



Hala, disfrutad, que no sé si volveré antes o ya a tiro fijo para los Oscar. Rezad por mis tendones. Y tal.




* Como no consiga entrada para el concierto de U2 de este año, a mí me da un soponcio gordo. Me da igual la empresa para la que trabaje. MA-TO. 



Editado:

El soponcio gordo me ha dado pero... ¡PORQUE TENGO ENTRADAS PARA IR A VER A U2! Si me llegan a tomar la tensión, antes, durante y después del proceso (que no prusés, 😉😉), exploto el cacharro.

En fin, ahora me toca luchar contra esos pensamientos acechantes ofreciéndome un látigo para flagelarme.

domingo, 7 de enero de 2018

Roller coaster

Me gustaría ser un poco más lineal.

Me gustaría no estar un poco arriba y luego muy abajo.

Porque para mí nunca estoy en lo más alto. Como que me quedo a medias.

Pero cuando bajo... soy la puta campeona del enterramiento.

Y creo que por ahí, por mi inseguridad, incluso los más gilipollas que se creen algo y/o alguien, pueden llegar a hacer daño, manipularme o cosas así.

Tengo el maldito síndorme del impostor. Por más que me digan que he hecho o dicho tal cosa bien, tengo esa voz interior que me salta diciéndome "¡Con lo torpe que eres!"


Me gustaría ser más menos así. Me gustaría que cuando me siento triste, no me sintiera con ganas de no salir de la cama y dormirme y no despertar más. Me gustaría tomarme las cosas un poco más "bueno, pues nada, a seguir".

A veces me pasa, eh, no es que me den esos arranques tristones todo el rato. Menos mal. O no lo sé, porque seguramente no se me vería el pelo y a lo mejor a más de uno/-a le parecería genial. Queridos "más de uno/-a", sabiendo o no quiénes sois: que sepáis que el sentimiento es mutuo.

Ni por asomo quiero ser una de esas personas que compran agendas, tazas y mierdas varias de esa famosa marca buenrrollera que aumenta mis niveles de glucosa en sangre. Odio el japiflogüerismo y me hierrrrrrve la sangre cuando alguien dice eso de "hay que ser positivo".

Mira que te diga, puta nubecita del país de los unicornios: NO ME SALE DEL COÑO.

No lo soporto.

No está en mi naturaleza creer que sólo por ser positiva en la vida todo va a ir a mejor. PORQUE NO ES VERDAD. Lo que sí es verdad, es que al menos se llevan las cosas de otra manera. Porque mejor no estar auto-flagelándose que ver las cosas desde un punto de vista diferente.

En mi caso, me he pasado mucho tiempo fijándome en lo que no tenía/pensaba/veía/conocía. ¿Por qué? Pues porque soy una inconformista de mierrrrrrda. Es un hecho. En alguna ocasión me quedo con algo, porque me parece ideal. Que una cosa sea "superior", no significa que sea lo que necesito.

Por ejemplo: durante 12 años tuve a mi Minerva querida. Ahora tengo a Conchita. Es más pequeña y le falta alguna chorrada que Minerva tenía, pero para mí, ahora, Conchita es ideal. No necesito más. Ni menos.

Es un ejemplo de algo material, lo sé. Acabo de decir que me gustaría ser más menos yo. Ya, bueno, ¿y si me doy cuenta de una maldita vez de la suerte que tengo de ser como soy? ¿O de estar donde estoy? ¿De tener la familia que tengo (con perra asalvajada incluida)? ¿Eh? ¿Por qué no?

Soy cabezona, inconformista, obsesiva, odio madrugar, el invierno, la ultra-felicidad, mi inseguridad, que soy bajita...
  • Si no hubiera sido cabezota, inconformista y obsesiva, a lo mejor ahora no sería diseñadora y a saber qué estaría haciendo, porque desde luego psicología no la habría acabado de ninguna de las maneras. Menudo bodrio aburrido y que suscitaba tanto interés para mí como el crecimiento de la puta tundra en Siberia.
  • Lo de que odie madrugar y el invierno, sigue y seguirá estando ahí, pero me he descubierto a mí misma pensando que ojalá pudiera pararme en algún lado, camino del trabajo, para poder fotografiar algunos amaneceres invernales que he podido disfrutar. Y creo que mucho más por el simple hecho de pasarme toooooodo el santo camino refunfuñando.
  • El tema ultra-felicidad: no soporto a la mayoría de gente de ese palo. No puedo. Es superior a mí. Básicamente odio a la gente feliz. Punto. Pero resulta que por mi camino se han cruzado algunas personas que son asi. Y no las odio. Es más, las quiero. Y me parecen divertidas. Y hacen que yo parezca más divertida porque somos como la noche y el día pero nos llevamos muy bien. Me encanta. 
  • Inseguridad: si no me atreviera a desafiarla de vez en cuando, en plan, salto al vacío, ni habría blog, ni me habría subido a una tabla de surf o saltado desde una grúa con los tobillos atados a una cuerda elástica... me habría dejado llevar (aún más) por la corriente y mi vida sería un jodido valle de lágrimas.
  • Soy bajita: esto es así. No se puede cambiar. Lo he tenido que asumir. No hay más que hablar. Poder comprar Vans o Adidas en talla de crío, que son más baratas, pues oye... bien y tal.
Lo que me está pasando, desde hace poco más de año y medio, es que no estoy encontrando mi lugar.  Estoy encandenando sitios donde no quiero estar. Me he topado con seres vivos con los que no quiero volver a tratar en mi vida y que me causan/han causado demasiadas perturbaciones en la Fuerza.



Será la crisis de los 40, joder. No tengo ni idea. Es la primera vez que tengo 40.

Pero estoy perdida, no sé cómo seguir, ni haciad dónde ir. Soy como un pulpo en una cacharrería, como un mono con una pistola, como Lola Flores cuando perdió un "pendiente de los buenos" en el programa de Íñigo.




No tengo propósitos de año nuevo ni nada. Porque a ver, ¿qué coño me voy a proponer si es que no sé qué va a ser de mi vida?.

Por momentos me parece que, venga, vale, vamos a ver qué puedo hacer para solucionarlo. Pero por otros es más bien un hasta nunqui.

Y pienso en porqué es así. ¿Por qué tengo que ser así? Esto es complicado, me aburre.

Supongo que el truco estará en que mi vida no sean picos, si no más bien ondas. De las sinuosas, más apetecibles que puñeteros ángulos.

¿Qué es lo que quiero/no quiero?
  • Quiero no tener que madrugar y tener que estar con las pilas puestas en cuanto ponga el pie en el trabajo. Porque eso no va a pasar JAMÁS. 
  • No tener que tener que ir con los pies de plomo por tener que tratar con personas pasivo-agresivas, controladoras, ególatras y/o con una puta inseguridad enfermiza de las que convierten a esa persona en inaguantable, odiable, ahostiable y muy ignorable. Os odio y me provocáis violencia por la que el hecho de que recibáis un paliza me parece hasta justificable.
  • No quiero halcones vigilando mi pantalla, lo que digo o lo que hago.
  • Quiero ser yo quien gestione mi tiempo, mis tareas y tome decisiones. 
  • Quiero MI propia organización y rutinas.
¿PERO CÓMO MIERDA SE CONSIGUE ESO?


Si alguien lo sabe, que me lo diga. Y no es para una amiga, es PARA MÍ.


Creo que no estoy pidiendo tanto. Tengo una vida, creo que bastante sencilla: pago mis facturas, si puedo viajo, me gusta la música y, si hay ocasión, voy a conciertos... No me compro casi ropa, prefiero los discos, material para mis dibujos, salir alguna vez a zampar algo con personas que me caen bien... cocinar, hacer fotos, estar con mi Frida...



¿Por qué me cuesta tanto saber qué hacer con mi vida y cómo puñetas intentar conseguirlo?

He empezado el año tan frustrada y perdida como acabé el anterior. No estoy cómoda y no sé cómo arreglarlo.






sábado, 30 de diciembre de 2017

Sinceramente....

... necesito que el 2018 no sea una puta copia mala del 2017 (que lo ha sido del 2016). Macagontó.


¡Hasta el año que viene, nenis!


viernes, 22 de diciembre de 2017

Todo son excusas...

... para ponerme un poco creativa y desparramar a mi gusto.



Que lo importante es la familia y tal y tal y que cual... pero joder, que no es el valor material, hacer un detallito personal tampoco cuesta.

Hala, hasta la postal de año nuevo y eso.




sábado, 16 de diciembre de 2017

Chorradas las justas

Meh...

Se acerca "esa época del año" que más detesto.

La semana que viene se destará la puta locura de cada maldito año.

Lo mismo cada vez, sin excepción. Me aburre tanto que no puedo ni explicarlo.

Desde siempre, repito, desde siempre, incluso cuando era niña, a mí estas fechas me producían cierta tristeza. Y no sé porqué.

Si bien es cierto que durante un tiempo me encantaba ver las luces y como que se respiraba un ambiente diferente. Y lo de ponerme a decorar me gustaba mucho. Más es más. Y si es brillante, mejor.

Un año sí y otro no, era cuando realmente disfrutaba de estas putas dos semanas de felicidad impuesta. Porque un año sí y otro no, los pasaba en casa de mi abuela. Y mi abuela era la definición de lo puto más.

Tuve tanta suerte de tenerla en mi vida...

Pero con estas fechas de mierda, también llega el día en que a mi abuela el dejaron volar con sus alas de ángel maravilloso. Es así, mi abuela, con sus luces y sus sombras como todo el mundo, para mí era un ángel que ya no está aquí físicamente. Pero no hay día que no piense en ella.

SSMom y yo hablamos rápido, pero lo de mi abuela... en fin... era lo puto más. Dicen que tengo su nariz y que me parezco mucho a ella. Excepto en el pelazo, porque mi abuela tenía pe-la-zo.

Si hubiérais conocido a mi abuela, entenderíais perfectamente porqué estoy así de loca. Yo creo que si mi abuela no hubiera tenido tantas complicaciones en su vida, hubiera tardado nada y menos en preparar una maleta para irse de viaje, seguramente sería una hacha con su iPad y le molaría ir al teatro.

Mi abuela, junto con mi madre y mi madrina, forman el trío de mujeres maravillosas, extraordinarias y con un buen par de ovarios de mi vida.


Gracias por tener ahora a un dúo, aunque yo sé que de alguna manera mi abuela está conmigo. No digo que ahora me haya pegado por los auras, chakras, espiritualismos y cosas de esas. Soy bastante incrédula, la verdad. Pero en el caso de mi abuela... es diferente. Porque ella era diferente. Y a mí eso me basta.

Y sé que tendría que star súper contenta porque a mi abuela le encantaban estos días que se acercan. Sobre todo cuando estábamos allí con ella. Aunque no lo puedo evitar, me gusta ver las luces y lo bonitas que quedan en las calles, pero ya no se respira el mismo ambiente, odio a la puta gente en medio todo el rato, parándose donde les pille sin previo aviso, esas prisas, esa maldita ansiedad por tener tal o cual, por preparar ingentes cantidades de comida y esa puta frase de "es por los niños". Ya... bueno, si es por los críos, enséñales a estar con la familia y disfrutar de ella y no a que esperen una puta Play Station o lo que se regale ahora.

Sinceramente, no recuerdo nada de lo que me pudieran haberme traído los reyes las veces que estuve pasando esos días en casa de mi abuela. Pero recuerdo los huevos rellenos con ese poquito de pimentón por encima, sus sopas, que me comprara un bollo de mantequilla para merendar, esos sencillos macarrones con tomate y chorizo que nadie en el mundo ha conseguido igualar y, por supuesto, el arroz con leche o las natillas por las que yo no tenía amigos sobre la faz de la tierra. Y verla tejer con las gafas en la puta de la naricilla, que no siguiera el argumento de ninguna película porque le terminaban aburriendo, que después de cada comida, te sacara una montaña de dulces con el café, su risa, sus ojitos brillantes, su olor, cuando se ponía los rulitos con la redecilla, intentar seguirle el paso, oirla hablar, que siempre tuviera una sonrisa en la cara y verla comerse una manzana a trozos con un cuchillo.

No, no lo puedo evitar, aunque a SSMom le chifle la navidad. Soy de esas personas a las que la maldita navidad les pone tristes. Mi abuela ya no está y se fue en medio de estas "fiestas". Así que no, no me sale del moño ser/estar feliz porque tenga que estarlo. Y me toca un pie que sea "por los niños". Yo sé con qué niños tengo que hacer el paripé, pero ni por un segundo, que nadie sea capaz de ni siquiera insinuar que tengo que ser feliz sólo porque una institución de mierda le cambió el cumpleaños a un pavo  al que le tergiversaron las palabras.

Que tenga un sentimiento de tristeza y soledad un poco más grande de lo "normal" en un ser humano, no implica que no lo sea. Feliz, digo. Pero joder, el japliflagüerimo me mo-les-ta cuando es impuesto. Yo aprecio más la felicidad porque sé lo que es sentirme triste y sola. A veces me cuesta más, es cierto, pero a mí no me sale ser un jodido Teletubbie las 24 horas del día.


Así que no, no me gustan las putas navidades que me recuerdan que mi abuela no está, que veo cómo mi madre se tiene que aguantar las lágrimas o verla con los ojos rojos haciéndose la loca cuando le pregunto si está bien, sabiendo que ha estado llorando.

Sólo una vez en toda mi vida, no he pasado una nochevieja con mi familia. Pero cada año, aunque yo refunfuñe, en todos los momentos familiares/comilonas de rigor, estamos mi padre, mi madre, mi hermano y yo. Y desde hace 2 años, Frida, que es nuestra alegría y que ha animado estos días, y siempre, como nadie lo ha hecho nadie.







Y bueno... ya sabéis que aunque odie la navidad, no os libra de mi felicitación. Así que... Stay tunned bitches!!


lunes, 27 de noviembre de 2017

Jamiroquai es lo que necesitaba

Oh yeah!

Fui a DISFRUTAR el conciertazo que dio Jamiroquai este sábado en el Wizink Center de Madrid. Maravilloso. Increíble. Fantástico. Funky y soul. Y, sobre todo, una energía espléndida en el ambiente.

Porque lo que tiene Jamiroqaui, es que no sólo tiene buen rollo su música, es que lo contagia al resto de personal. Y si no voy mal, creo que éramos como unas 15 mil personas ahí metidas. De las dos horas y algo que estuvo dándolo todo, no dio opción a que te sentaras. Y mira que tiene canciones tranquilitas preciosas, pero... ¿ PA QUÉ?

Puntualidad británica nenis. Decían que el concierto empezaba a las 21:30. Pues ahí estaba ya la primera melodía, ese juego de luces total y ya todos en pie esperando a ver al chandalero más dicharachero.

Jay Kay, aunque ya con una curva de la felicidad notable, no decpcionó en absoluto. Y eso después de haber pasado por una operación en la columna hace unos meses y un catarrazo que lo dejó fuera de combate semanas atrás, obligando a la banda a anular algunos conciertos.

Pero ahí estuvieron todos, esa pedazo de banda con sus teclados, sus percusiones varias, su batería, ese guitarra y ese bajo y, par favaaaaar, esas señoras coristas, a cada cual más estilosa y divina. FAN.



Jay enfundado en su habitual chándal y zapas Adidas* Oregon y sus guantes. Pero aaaaay... ese casco-penacho de plumas luminosas con movimiento... Lo quiero. Lo quiero mucho.

De hecho, he decidido que pienso llevar eso en la cabeza el día que me case. Ni flores, ni leches, plumas luminosas p'arriba y p'abajo. Que si un "¿quieres a Bruno Mars por esposo?" por aquí, un "si, quiero" por allá...

En serio: lo quiero.

Y bueno, POR SUPUESTO, yo necesitaba bailar y cantar y de todo. Como la buena estrella del espectáculo frustrada que soy.



Y lo necesitaba mucho, porque mirad queridos, arrastro un año y poquito de mmmmmmierda, ¿sabéis?. Y a mí un Jay Kay me da la vida. Probablemente uno de los pocos tirillas que a mí me han gustado en toda mi existencia, por cierto, aunque ahora, ya os digo, incluso de lejos se le nota esa alegría de hombre casado y convertido en padre. Pobrecito mío, iba un poco ortopédico de movimientos, no al nivel de Maraya, porque lo suyo es insuperable. Pero vamos, que yo a este señor lo he visto prácticamente trepar por las instalaciones de los focos, que yo pensaba para mis p'adentros "de lo que tome, yo quiero, porque tiene que ser lo mismo que toma Flea de RHCP, me vendría estupendamente para no gruñir cuando madrugo".

Aún así, se estuvo moviendo por el escenario haciendo sus clásicos movimientos y algún juego de pies. Vamos, que el brikindans y el crusaíto se le dan estupendamente.

Los conciertos en sí mismos me dan la vida. Comprendo perfectamente la confusión que deben de tener algunos artistas, que subes a un escenario y te quiere todo el mundo. Absorbes todo la energía que te da un público entregado y luego, acabas, te metes en tu camerino/jet privado/suite de hotel del lujo/mansión... y que no es lo mismo. Entiendo esa soledad, la verdad. Pero sin jet, sin suite, sin mansión y, sobre todo, sin camerino. So sad.

Pero lo mejor de ir a un concierto de Jamiroquai, es que no es para un estirado, pocos artistas he visto tan agradecidos y que, después de 25 años de carrera musical, aún tenga esa sonrisa para atender a los fans antes de irse. Nos lo hizo saber varias veces lo buena gente que fuimos, y cuando le pedimos bis, iluminamos todo el sitio con los flashes de nuestros móviles para dejárselo bonico y convencerle. Volvió soltó un "you are amazing", tiró unas camisetas al público y empezaron a dar caña disco-funk de la buena.

¿Qué queréis que os diga? Yo me sentía muy en mi salsa y le agradezco infinitamente a la alineación de planetas, estrellas o lo que sea que hiciera posible que pudiera ir.

No tocaron Supersonic, que, por supuesto, es de donde saqué mi nombre, ni otras que me gusssstan un montón como Black Crow, King for a day, Feels just like it should, Seven days in sunny June, Tallulah o White knuckle ride**. Pero aaaay cuando nos dio el Canned Heat, el Automaton o el Super Fresh (2 de mis cancionzacas más prefes de su último disco, por cierto, junto con Carla)... Se lio parrrrrrda.

Una muestra con su mítico Cosmic Girl:




Ni os voy a mencionar que cuando se acabó el concierto me di cuenta de lo mayor que estoy, que cuando me fui a sentar, noté yo unas lumbares un tanto resentidas. Y unos pieses que me decían "jamía, dos horas y media de baile total no, que tú no estás ya para estos trotes".

Un poco sí. Ese día mi podómetro me dijo que había pasado de los 22 mil pasos, el pincheo del telonero (Deetron, crack) y luego el concierto. Me dicen que el meneo dura dos horas más y hubiera seguido.

Lo que llevo mal es el después, que voy con subidón, con procesamiento de información y me cuesta bajarme de mi Cloud 9 particular ;) ;)

Si alguien todavía duda de que ME ENCAAAAAAANTA Jamiroquai, que se lea otra vez el post.

Y ya otro día os cuento el resto del tiempo, que ahora me está sonando el When you gonna learn? (eso digo yo, when I'm gonna learn de una puta vez) y mi cuerpazo serrano me pide bailongueo del bueno por MaraMansion.








* mi marca deportiva favorita, por supuesto, anda que no supliqué yo por ese chándal de lentejuelas que llevaba Jon Davis de Korn. En cuanto me haga millonaria, pienso tener las Superstar y las Gazelle en todos los colores posibles. He dicho.

** Y podría seguir con una ristra interminable de tooooodas sus canciones porque por si no os habíais dado cuenta todavía: SOY MUY FAN.