lunes, 22 de agosto de 2016

The Hole 2

El año pasado intenté ir a The Hole cuando estuvieron en Palma. Pero curiosamente a quienes les mencioné si les apetecía venir conmigo:
  • Unos ya habían ido. Bueno, vale.
  • Alguno me respondió con que le parecía que tenía algo de cutre y no les apetecía. Vale, vale.
  • Otros, simplemente ni me respondieron y luego vi con mis ojitos las fotos que publicaron. Olé.
Este año, me armé de valor y le pregunté a alguien que también podría haberme dicho que no. Pero no lo hizo. Así que sí, ya puedo decir que he ido a The Hole.

Vale, a The Hole 2.

Pero he ido.

Y me ha encantado.

¿Cómo explicar lo que es The Hole 2?

Mariquitismo fino, con muy mala leche y muchísimo mejor humor, risas, erotismo y lujuria. Maromazos y pibones. Domingas y pirindolos. Plumas, maquillaje, lentejuelas y exageraciones a tutiplén. Sorpresas, talento, artisteo, fuerza y flexibilidad. Gatitos y ratas. ¿He dicho humor? ¿Y risas? Por si acaso, porque de verdad que sales de allí con un buen subidón positivo.

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


El año pasado debería haber reunido valor e ir aunque fuera sola. Porque, al menos a mí, me vale la pena ver un espectáculo así. Estas cosas me dan la vida, nenis. 

Si yo hubiera nacido con un mínimo de talento aceptable, hubiera sido artista del musical o del cabaret, o de las dos cosas, y no una diseñadorzucha gráfica que cada vez se convence más de que, aunque le gusta su trabajo, nadie lo valora. 

Artista. 

¡Qué palabra tan bonita!

Me tocó de MC Javi Enguix. No decepciona, fue divertidísimo y picaruelo. Muy fan. 


Javier... call me!

Sergio Blanco puso a todo el mundo firme y en su sitio...



Y, aunque me encanta el rollo de Vinila von Bismark, tengo que deciros que me rechifló Graciela Monterde. Sólo os diré, que hay pocas personas a las que yo imagine oficiando una boda ;)



En fin, que los lunes son muy duros, y últimamente más. Al menos para mí. Pero al menos estoy súper contenta de haber pasado una de las mejores tardes de domingo en mucho tiempo.

¡Qué viva el cabaret! ¡Que viva el teatro! ¡Qué viva la revista y el musical!


Pd: y que además, el twitter oficial (@TheHoleShow) y algunos de sus artistas me retuiteen, den likes a mis tontás y me respondan algunos comentarios... mola miles.

viernes, 12 de agosto de 2016

Ciclos

Digamos que hice bien, pero que lo que tomé tampoco está en mi mente que sea algo muy duradero.

Ni mucho menos definitivo.

Paso por otra de mis épocas de... "¿soy yo o todos los demás avanzan mientras yo estoy aquí viendo al vida pasar?". Y también de... "¡dioxxxxxxx dame la paciennnnnncia que mis padres no me transmitieron genéticamente!".

No soporto despertar todas las mañanas así:






Más tarde...





Cuando en realidad...




Yo soy Joan Holloway, obviamente


Y tengo que permanecer muy low key cuando en realidad...






Y hasta aquí puedo leer.

Eso es lo que pasa.

lunes, 1 de agosto de 2016

Vacaciones

No tengo mucho más que deciros.

Necesitaba esta semana tanto como las desganás de los catálogos de Inditex un bocata de chorizo. Ahí os lo dejo.

No, no he salido de la isla. Tampoco me ha hecho falta.




No me veo viviendo en otro lado.

Si acaso algún sitio con playa y sin invierno. Lo siento Jon Snow, no tenemos futuro si me tengo que mudar a Winterfell. 

BruBru... ahí te lo dejo a ti también.




Mal del todo no lo he pasado, la verdad.

Como me toque la lotería, me caiga del cielo un chorrón de millones, alguien quiera donarme su fortuna o lo que sea... os digo una cosa: yo podría vivir estupendamente de vacaciones el resto de mis días. Que trabajen otros que si acaso ya me dedico yo a generar empleo y lo que haga falta.

Y ya tal.

jueves, 14 de julio de 2016

Me retiro

No es lo que estáis pensando.

Este blog no se cierra. No os queda nada para que eso ocurra.

Me retiro de hacer hacer curro después de mi curro.

Es así. 

Llamadme ilusa, pero teniendo un curro oficial en el que sólo hago cosas para una sola cosa (you know what I mean), cuando he tenido ratos he ido haciendo otras peticiones. Que si unas invitaciones de boda por aquí, un de aquello por allá... pero lo que he sufrido en el último mes me ha hecho decidir que por mis santos ovarios que gracias a un grandísimo energúmeno, me retiro por una temporada.

No voy a dar muchos detalles, porque, por suerte o por desgracia, donde yo vivo es un sitio muy pequeño y, aunque yo sea  una don nadie, más o menos conozco el postureo, el famosismo, el influencerismo (madre mía, que ridículo me parece esto) y esas mierdas que tanto gustan a las modernasdemierda evolucionadas a hipsters y malenis.

Ojo, no menosprecio a nadie, el hecho de que yo no le dé valor a tal o cual objeto/ser viviente, no significa que no tenga valor para otros.

Mal informada, acepté un trabajo como freelance pensando que sería, sobre todo, interesante y una experiencia nueva que añadir a mi currículum. Me apetecía mucho. Como ya os he dicho, era algo totalmente nuevo a lo que no había tenido acceso hasta el momento.

Quien me lo pasó, lo que ahora sé que es un tremendo marrón, oscuro, un marrón oscuro que pasa más que de castaño, era alguien a quien le tengo cariño. Todavía lo digo en presente, porque como tenemos diferentes maneras de ser, quiero pensar que esa persona lo soportó de otra manera. Pero eso no quita que, sabiendo que tú estás huyendo de semejante mierda, no expliques a quien se la vas a encalomar, que se atenga a las posibles consecuencias.


El caso es que la cosa es así: por problemas de tiempo, viajes, pérdidas personales, plazos muy ajuatados, presión, estrés, cambios de ambiente, adaptaciones varias... y que, como manda la puñetera ley, yo tengo un contrato a jornada completa de 40 horas semanales. Si te estoy diciendo que yo sólo puedo dedicarle unas pocas horas algunas tardes y, TAL VEZ, algunas horas más el fin de semana... Me importa un carajo tu vida personal, sentiré mucho que no sea el mejor momento de tu vida, pero si yo también estoy arrastrando una época bastante tensa y complicada: si me jodes, lo de las putas velas negras de la bruja Lola es el risión con lo que yo espero que te pase en el futuro.

Ya lo he dicho muchas veces, lo políticamente correcto me la suda, si me jodes, espero que obtengas lo mismo que me estás haciendo.

Hay cosas que no soporto. Con la edad me vuelvo cada vez menos tolerante y ya tengo algunas manías de señora mayor (como la de tener un pastillero, exacto, soy una señora que usa pastillero).



Pero, de siempre, lo que no he soportado es que la gente sea maleducada, energúmena, chulesca e histérica. No vengas a mi casa, repito, A MI CASA, a chillarme. Por si no ha quedado claro: NO VENGAS A MI CASA A CHILLARME. Y añado: para chulo, chulo, mi pirulo. Me importa un pepino (= una mierda) igual que a ti te importa lo mismo lo que pase en mi vida.

Es triste, pero así es el mundo en el que vivimos.

Lo que pasa, es que por no quedar como poco profesional y que, encima, psicópatas impertinentes que vienen a mi casa a chillarme, cuando llevan unas 3 semanas, prácticamente un mes, teniéndome abrasada a emails, y si no contesto a cada uno de ellos, con whatsapps, incluso los putos fines de semana, durmiendo poco, mal y aguantando impertinecias varias, una se calla.

Sí, se calla. Porque jamás en mi vida me había sentido tan indefensa como teniendo a un auténtico energúmeno bipolar y con poquita paciencia en mi casa chillándome por algo, ya pasada la medianoche (habiendo tenido tiempo de montarme otros pollos, en las hora previas, siento repetirme, en mi puta casa), que, por h o por b, aunque hayas estado x horas dándole vueltas, se podía solucionar, pero tú no paras de abrazarte a la histeria psicotrópica hasta que terminas bloqueando a quien chillas. Tan indefensa, cansada, estresada y hasta el mismísimo coño acabé, que mi cerebro hizo pffffff y me dio por pensar que si a dicho energúmeno se le cruzan los cables, quién sabe lo que hubiera podido pasar y nadie me hubiera podido ayudar.

Yo estaba sola en MI casa, con un gilipollas chillándome, que encima me intentaba hacer sentir culpable porque las cosas no avanzaban. Cuando, repito, para mí era algo novedoso, yo tengo un trabajo a jornada completa y por la puta miseria que me vas a pagar (y ya todos sabemos de qué manera, a estas alturas) sólo me merece la pena por el esfuerzo que he invertido. Y porque no voy a quedar como poco profesional sólo porque vivas anclado en los 80, me hagas cambiar mil veces las cosas para luego volver, en alguna ocasión a cosas que yo ya había propuesto, pero que como eres tú quien lo dice, entonces sí tiene validez, y tu rollito alternativo de antes de que se te fastidiara la existencia con "problemas" de adulto que se solucionan poniendo medios de por medio.



YO, que intento no molestar, ser lo más independiente que puedo, que lucho todo lo que me da mi voluntad y más por conseguir dar pasos hacia delante... Que no digo que sea perfecta, ni la mejor, ni nada. Sólo quiero vivir mi vida lo mejor que pueda y me dejen. Yo trabajo para vivir, que quede bien claro. Pero ya que voy a pasar muchas horas trabajando, por lo menos, quiero que esas horas sean lo más productivas, entretenidas y, porqué no, lo más agradables posible.

Que alguien sea incapaz de disculparse después de montar varios pollos EN MI CASA como los que se me montaron recientemente, me la viene pelando y de lejos. Si me faltas al respeto te juro por mis gónadas que tal vez por educación no te diga lo que pienso de tu rollito "creativo" y tu sentido de la estética (por si no ha quedado claro, anclado en los 80): dime lo que quieres, dame mi puta pasta, desaparece de mi vida para siempre y la próxima vez búscate a un recién salido de la escuela que no sepa cómo actuar (todavía) frente a capullos como tú. Con suerte, hasta podrás pagarle menos.



No voy a dar más información, porque como ya he dicho, vivo en un lugar muy pequeño y quién sabe a qué ojos puede llegar este post. Pero no me pienso quedar callada, igual que no lo hice cuando estaba hasta el mcoño de mi anterior lugar de trabajo (y al que le hizo llegar mi post a RRHH, espero que tengas unas hemorroides como botijos, disfrútalas, tú y todos los mamones que os dedicásteis a putear al resto).

Gracias a impertinentes como algún ser vivo con el que me ha tocado lidiar últimamente, no vuelvo a aceptar ningún curro como freelance en muuuuuucho tiempo. Y es una pena, porque ya no era por la pasta, porque al fin y al cabo, la pasta te roba tiempo y yo aprecio mucho mi tiempo: trabajo para vivir y no al contrario. Me gusta el hecho de aceptar retos nuevos, poder entregar cosas que gusten a mis clientes, probarme a mí misma que puedo hacer tal o cual cosa e ir aprendiendo cosas nuevas que durante mi jornada laboral no se me presentan.

Ahora sé que puedo hacer esta cosa. Pero no vuelvo a repetir experiencia con esa persona. Sólo quiero mi pasta, traspaso de archivos y se acabó lo que se daba.



JAMÁS vengas a mi casa, a #MaraMansion, a levantarme la voz, a faltarme al respeto, a tratarme de tonta, de hippie despistada, porque a lo mejor no puedo cruzarte la cara de una buena hostia o una patada en los cojones, pero tiempo al tiempo.

Sólo digo eso.







Quisiera acabar este post del palo "tu existencia me la trae al pairo" con el siguiente gif, que no tiene nada que ver, pero es que ya sabéis que soy muy fan de los gifs y este me encanta. No lo puedo evitar, amo a Maggie Smith.





domingo, 19 de junio de 2016

Hoy tengo ganas

De pasarme por aquí y contar un poco cómo ando.

Por el momento, conservo mis piernas, mis pies y todo lo necesario para poder andar normalmente.

Otra cosa es que lo utilice mucho.

Que no es el caso, porque entre el trabajo y el que yo me encargo de cargarme después del trabajo, paso miles de hora sentada.

Si todo va bien, me libero pronto de el trabajo de después del trabajo. Estoy tan hasta el moño, que por primera vez en no sé cuánto tiempo, he pillado vacaciones en verano. En verano. Cuando yo soy de esperarme a que todo el mundo regrese de sus vacaciones y encierren a todos los críos en sus respectivos colegios.

Que estoy un pelín cansada y eso.

Pero supongo que os lo podéis imaginar, teniendo en cuenta el trajín que os he ido describiendo últimamente.


La verdad es que sigo en uno de esos periodos en los que experimentos cambios. No sólo por el trabajo. Un poco en todo.

Mi armario se han renovado un poquito. No sólo con zapatos, pero como aún no he practicado mis poses lánguidas-tocándome el pelo-cruzando las piernas-mirada hacia el más allá de ego-fashion blogger.

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


MaraMansion se ha mini-redecorado un poquito, he pasado algunos momentos chachis con gente chachi y he probado cosas en ricas en sitios conocidos y nuevos.

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


También fue mi cumple y, la verdad, me gustaría que mi último año de treinteañera fuera legendario. Está en mi mano. Lo sé. Pero como alguna vez he dicho, hay veces que ser entusiasta a pesar de las circunstancias es una auténtica mierda.


Y Frida sigue estando loquísima.

Un vídeo publicado por Mara Jade (@supersonicgirl) el




Como he dicho antes, aunque tengo unas pequeñas vacaciones durante el verano, me he reservado lo mejor para después. Más que nada porque, además de ser mi época favorita para descansar y viajar, este año, voy a intentar que cierto señor se fije en mi canalillo. A ver si esta vez suena la flauta.

Que dicen que no hay dos sin tres. Y esta será la tercera vez que intente que me haga ojitos.


Así queeeeeee, si os cruzáis con él en algún momento le vais poniendo en sobreaviso, ¿vale?.


¿Que a quién me refiero?

Un momento que os pongo una foto.

"Yaaaaaaaassss! You're coming to our shoooooooooow!"



SEEEEEEEEEEHHHHHH
BARCELONA
¡RED HOT CHILI PEPPERS!

¡Qué emoción! Mi último año de treinteañera, RHCP sacan nuevo disco, vienen de concierto, tengo entrada... Es una señal. Esto es así y los pimientos son asaos.

Pero, cuidadín, que la cosa no acaba ahí. Está todo pensao. Que mientras marco canalillo y Anthony me hace ojitos, yo ahí le comento que me encantó su actuación en la Super Bowl.

¿Con quién?.

¡Con BruBru!.


Y ya de ahí consigo su teléfono, que si un intercambio de whatsapps y esto está hecho nenis. Esto. Está. Hecho.

Os envío la invitación de la boda, me convierto en rockstar y a vivir.





Anthony... in the meantime, shave that moustache, and then... c-c-c-call me!! ;) ;)


lunes, 30 de mayo de 2016

Os voy contando

Como bien sabéis, estuve un tanto pocha, a mediados de marzo, mah o menoh. Algo que llevaba arrastrando desde febrero y que me obligó a estar incluso de baja. La primera de toda mi vida.

Pues desde que volví de esa baja, en abril, todo ha sido un locurón. Lo que os conté en mi último post es sólo la puntita del iceberg.

Porque la cosa no ha acabado, queridos. El universo, el destino, loquesea, en algún momento decidió que para mí habría temporadas de ermitañismo quasi extremo y temporadas de las de se va a cagar la perrrrrra.

Me hallo en una temporada del tipo segundo.

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el



Por suerte, hablando de perrrrrras, mi Frida está estupendamente. Sigue siendo mi mediopanda asalvajado que aún no es consciente de lo burra que puede llegar a ser. Una auténtica gruñona, y puesto que fui yo quien la eligió, SSMom no hace más que decirme "anda, que sois tal para cual". A Doña Frida le encanta el agua, pero cuando ella quiere, ¿eh?. Lo de los baños bien... se tumba y todo, al más puro estilo Cleopatra en su baño de leche de burra.

Pero seguro que no ponía esta caraja:

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el

¿Habéis visto el color del aguaaaaa?

Pues ella tan feliz, achocolatada por la vida.

Luego está encantada de la vida, porque le encanta cuando la envuelves en su toalla (sí, queridos, SSMom le hizo una toalla sólo para ella) y la espachurras por aquí y por allí.

En fin... que lo que yo quería contaros es que parece que las cosas se van normalizando. Que sí, que estoy un poco de acá para allá, pero que por fin veo cómo todo se calma y hasta me voy a horas normales a dormir.

Pocas veces ocurre eso, últimente, pero lo importante es que va ocurriendo.

Antes de terminar esta nota informativa, quería compartir con vosotros una cosa que guardo desde diciembre. Justamente el mismo día en que fui a recoger a Frida y que, previamente, me lo había pasado de team building en una bodega con mis ahora excompañeros de trabajo. Fue un día alucinante de risacas, vinos varios, buena comida, anuncios caseros de marcas ficticias y un poco de sueño por mi parte. El día antes había ido al preestreno de Star Wars: The Force awakens.

Al final de la actividad oficial del team building, antes de dar paso al despiporre, nos poníamos una hoja pillada con una pinza en la espalda y la gente tenía que, "anónimamente", escribir cosas positivas sobre ti.

Yo notaba cómo la gente escribía, pero no me esperaba leer todas estas cosicas:

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


La tenía en mi corcho de las ideas de mi estudio. Pero el otro día, cuando ya estaba en mi nuevo curro, me paré a leer la hoja otra vez. Jo. Me puse de un sensiblón...

Lo dicho: estoy bien, ocupada, intentando descansar y desconectar cuando puedo, pero poniéndome al día con las rutinas. Las de antes y las nuevas.

See you pronto!







viernes, 20 de mayo de 2016

A buen entendedor...

... este gif se lo va a explicar todo.



Y por si eres un despistao que ha llegado hasta aquí a saber cómo, aquí tienes la precuela.

Pues sí, nenis, sí. por fin. Ya está hecho y puedo decir que:

  • Voy a empezar en un nuevo trabajo. Como diseñadora gráfica, sastamente. Esto no lo dejo yo ni aunque me convierta en rockstar. Con algo tendré que entretenerme.
  •  He descubierto que un montón de gente me conocía sin yo saberlo, que tenían ganas de conocerme, que me ha encantado conocerlos, que me lo he pasao tetaS y estoy agradecida ad infinitum por la gente. Repito: POR LA GENTE.
  • No he llorado públicamente pero... ay cuando llegué una noche a la habitación de mi hotel... Si me llego a cruzar con la reina Sofía, me confunde con un bebé panda. Ahí os lo dejo. Porque yo no soy de llorar. Las rockstars no lloramos, si acaso decimos mucho eso de "sin vosotros, esto no existiría" y todo eso. Luego ahogamos nuestras penas en Moët Chandon rosé y esas cosas.
  • Mis, ahora, ex-compañeros de trabajo, me han sorprendido con unos regalitos estupendos. Súper estupendos. Súper, súper estupendos.

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Así que, dos meses y medio después de último post, os puedo decir que han sido unos meses duros, a los que se han añadido mis achaques. Porque una ya tiene sus años, aunque se conserve estupendamente gracias mis buenos emplastos de manteca colorá que me doy por aquí y por allí.

Aunque de todas maneras, esto ya venía de largo. Muy de largo. Una pena, la verdad, porque he conocido a gente tan maravillosa, que no me puedo creer que haya descerebrados que se niguen a verlo, a no valorarlo, a ser irrespetuoso, cínico y cutre.

He tenido sueños en los que escribía mi email de despedida. Imaginaos: que un buen sueño sea escribir el email de despedida de tu trabajo. Os confieso que hubo una temporada en la que fue recurrente. Y esto, no hace falta ser Freud, para saber el significado del mismo.

Pero llegó mi último día en la oficina de aquí. A las 5 de la mañana los ojos como platos, como si por primera vez estuviera siendo consciente de lo real que era. Al final de la jornada, recogí mis cosas y me pareció rarísimo todo.

Luego me fui a la otra oficina de UK, y fue como si hubiera ido para un trainin o algo así. Que no me entraba en la cabeza, coña.

El bajón, ya os he dicho, me entró este martes, que así como cerré la puerta de mi habitación, se me vino todo encima. Unos lagrimones, un llanto, unos mocos...

Me quedo con todas las risas, los emails cruzados, los afterworks, las quedadas, los lunch time, las guerras de emoticonos del skype... con toda la buena GENTE con la que me he cruzado. Porque, a pesar de haber soñado con estar escribiendo mi email de despedia con auténticos escupitajos de ácido, y como un compañero me dijo "me das miedo cuando pones mirada de maldión gitana pa ti", es cierto que lo que prevalece es todo lo guay.

No me voy a cansar de repetirlo: que si ha habido cosas guays, ha sido por la GENTE.

LA GEN-TE.

Y como no voy a quedarme con las ganas, ya que este sigue siendo MI blog y MI opinión: a todos aquellos que me puteasteis, fuisteis auténticos gggggilipollas y me disteis argumentos para salir por patas en cuanto he tenido una muy buena oportunidad, por este orden, please, enjoy.







¿Qué casualidad, no? Con lo que me gusta viajar, he conseguido ir a Polonia, Finlandia, Estonia e Inglaterra en menos de un mes...

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el



... Empiezo un nuevo trabajo, la declaración de la renta me sale a devolver, mi nuevo trabajo está cerquísima de la playa...

¡Y BRUNO MARS HA SACADO NUEVA CANCIÓN!
(bueno, no es nueva, ya la conocía, pero esta vez la ha hecho oficial)



Si esto no es OTRA señal...

Llamadme loca, pero yo creo que si nos llegamos a conocer, me va a dar la razón: estamos hechos el uno para el otro.

BruBru... still waiting for you call ;)

Como contrapunto, he de decir que la pérdida de mi adorado Prince fue algo que me alucinó bastante. Siempre me he sentido orgullosa de compartir cumpleaños con semejante pequeño gran genio. Así que permitidme hacerle mi pequeño homenaje un poquito más adelante.

Comienza una nueva etapa. No os engaño si os digo que no tengo miedito, pero creo que siempre es bueno tenerlo y no dar las cosas por hechas. Por lo que pueda pasar. 

Aunque pienso disfrutarlo mucho igualemente :)

 
 ¡QUE COMIENCEN LOS FESTEJOS!







sábado, 12 de marzo de 2016

Estas son algunas razones...

... por las que últimamente no me manifiesto por aquí:

1, que no pare ninguno:

Parece ser que no queda muy claro el concepto de que éste es MI BLOG PERSONAL, donde puedo expresar MI OPINIÓN sobre todo lo que me salga de las narices. Lo voy a volver a repetir, porsiaca: MI BLOG PERSONAL, MI OPINIÓN. Palabra clave: MI.

Así que si hay alguien que tenga algún problema con, sorpresa, MI BLOG PERSONAL y MI OPINIÓN, le sugiero que tenga ovarios/cojones y me lo diga a la cara. Porque es muy fácil ser un/-a hipocritilla e ir por detrás. Podría ser que un día me diera por la misma estrategia. Y ya tal. ¿M'entiendes?

2, nos movemos los dos:

Este blog nunca fue, ni es, ni será (por más que he deseado que alguien me descubriera, ahí lo dejo) ningún referente. Así que este año no me sale de moño comentar ni galas, ni premios, ni vestimentas, ni su puta madre. Lo siento Leo, que hayas ganado un Oscar me viene importando lo mismo que el crecimiento de la tundra en Siberia. Ni siquiera eres mi actor favorito.

Eso sí: muy feliz por el Grammy de mi BruBru. Sé que no nos vamos a casar (tú te lo pierdes, nuestra boda hubiera sido lo mássssss), ni mucho menos llegaremos a conocernos, pero que sepas que aquí sigues teniendo una fan.  

3, lo mismo pero al revés:

Desde siempre los cambios de temporada me han afectado y se ve que, con la edad, la cosa ataca muy tochamente. Estoy cansada, física, mental y anímicamente. A parte que se me están juntando con otros pequeños problemas que, por separado, sería una mierda seca pinchá en un palo, pero así, junticas, son como la reinona de Jerjes con su puto ejército. Y yo, ni soy espartana, ni tengo el six pack de Leónidas, que aguantó lo suyo, pero al final perdió.

Y yo tengo muy mal perder.

Estoy en negociaciones con Panorámix para que me dé un poco de su poción mágica. Ya veremos.

4, me voy a la farra un rato:

Más quisiera que irme de farra, pero lo cierto es junto con el punto 3, estoy en proceso de dejar de arrastrar cierto periodo bastante amargante de mi experiencia laboral. Y básicamente, cuando estoy en estas temporadas en las que ni yo me soporto, que me vuelvo obsesiva, se me calienta la sangre y escupo auténtico veneno, lo que menos necesito es una mierda de positivimos wonderfulianos de los cojones. Porque la verdad es que he tenido razón todo el tiempo: todo el maldito tiempo.

Sólo necesitaba/necesito que a quien sea que le confíe mis pesadas obsesiones, no sólo me escuche, que muchas gracias, de verdad, pero... ¿tan complicado es decirme: "joder tía, pues es que tienes razón"?. ¿TANTO?.

Y ya seguidamente, como a los perretes, me enseñáis otro juguete para sacarme de mi círculo obsesivo y punto pelota. Pero el hecho de darle vueltas a la misma cosa en la que estoy en lo cierto y que nadie tenga el cuajo de confirmarme que no estoy loca... ¡me vuelve más loca!.

Que yo lo aprecio, ¿eh?, que conste porque agradecida lo soy un rato largo. Pero también voy aprendiendo de ciertas actitudes y comportamientos. Punto 1: podría replicarlos.

A parte: no puedo con las personas crónicamente optimistas. I can't.

5, bailo un brinco:

Sé perfectamente que conmigo misma soy muy tirana, una cabrona exigente, no me perdono fácilmente y, aunque poco a poco aprendo a combartirlo, soy muy auto-negativa.

LO SÉ. ¿Podría, quien sea, dejar de repetírmelo? Es que empiezo a estar un poco hasta el coño, ¿vale?. A lo mejor la próxima vez que necesites que te levanten el ánimo, cosa que se me da muy bien porque es muy fácil identificar los problemas de los demás y encontrar posibles soluciones, paso de tu cara y te quedas como viniste.

¿Que debería aplicarme el cuento?. Cierto. Sigo estando en ello y aumentaré mi tiempo para mí. Ea.

6, no me véis:

Exacto, porque aunque mi umbral de estrés es bastante alto, como he dicho antes, con la edad las cosas pasan factura de diferente manera. Mi cuerpo este año ha decidido manifestármelo así:

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el

Entre algunas otras cosas que quedan entre mi matasanos y yo.

7, que nadie se siente:

O sí, como queráis. Francamente, lo que menos me apetece después una jornada laboral es ponerme a diseccionar modelitos o contar MI OPINIÓN en un blog... uy, perdón... MI BLOG que llevo más de una década escribiendo.

No me malentendáis, me encanta el proceso de recopilar fotos, clasificar, ordenar, observar, decidir y luego escribir la crónica al completo. Pero cansa y ya eso de por amor al arte como que este año no lo llevo muy bien.

Ahora podría haber dicho que, escribiendo para nada. Pero eso sería caer en el negativismo y por ahí no voy a pasar. Este blog me ha dado conocimientos y experiencias, pero sobre todo la oportunidad de conocer a gente fantástica (y que incluso ahora son grandes amistades, lo que son las cosas) que han llenado mi vida de risas, sabiduría, detalles increíbles y cosas que tal vez no habría conocido si una noche no me pega por ver qué carajo era eso de un blog.

8, me voy de bareta (bareta, bareta, bareta):

Porque, como ya sabéis, cuando me infecta el virus del "necesito un cambio" se convierte en mi objetivo namber guán. Mi impaciencia me las hace pasar canutas, porque cuando quiero algo, lo quiero ya. A veces, sí que me gusta disfrutar del proceso de conseguir lo que quiero. A veces, hasta me doy cuenta por el camino, de que lo que realmente quiero es otra cosa y me mola ese momento de abrir los ojos.

Pero ahora mismo, aunque la cosa se ha calmado un poco... tal vez sea el puñetero cambio de temporada... el proceso no lo estoy disfrutando ni una mijita.

9, esto se mueve:

Y la verdad es que no tengo ni idea de hacia dónde, pero, a tomar por cleta la biciculo, algunas cositas sí que las tengo, al parecer, bastante claras:
  • No me jodas porque...
  • ... ni perdono...
  • ... ni olvido...
  • ... y si el karma te da lo tuyo...

Me la pela bastante si es o no políticamente correcto, porque he dicho cosas que, muchos que van de jipis y del palo "yo no le deseo nada malo a nadie", también piensan.

Ojito, cuidao: no soy ninguna terrorista y prefiero usar mis dineritos, que mi trabajo me han costao, en otros menesteres antes que contratar a los Miami.

10, muévete otra vez:

A eso voy, a moverme otra vez. Repito, no sé en qué dirección porque de momento, antes de planear nada, necesito descansar, deshacerme de todo esto que arrastro (porque para mi desgracia soy de las que les cuesta soltar lastre) y me baje la mala leche reconcentrá que he ido acumulando. Así que, puedo confirmar y confirmo, que este no es el fin de MI BLOG y, mucho menos, MIS OPINIONES (¡ja! acabáramos) simplemente dejad que descubra nuevas maneras de propagar mi maldad.

Antes de mi hasta luego, quisiera deciros una última cosilla:


Vente y vente de baretas,
Con la tía Enriqueta
Que va de parbareta
Montada en bicicleta
Y lleva camiseta,
Siempreeeee, míralaaaa, míralaaaaaa

1, 2, 3, huhá





lunes, 8 de febrero de 2016

Pues no, no voy a hablar de los Goya 2016

Porque mi BruBru, mi adorado Bruno Mars, volvió a actuar durante el half-time de la Super Bowl, así que los Goya 2016 pueden esperar. Que total, ya hay otras crónicas de alfombra roja y tal.

A ver, podéis ir directamente al minuto 5:35, porque básicamente al petardo de Cold... who? no le hizo caso ni su madre.



Es así.

Tú no puedes ir a un pedazo de espectáculo como este, donde ni subiéndote el micro al máximo no se te oye. Ridículo, que eres un ridículo. Eras ridículo con tu rollito de pseudo-estrellita del rock (no tienes ni puta idea de lo que es el rock), luego cuando te pegó por las tiritas y... en fin... eres un ridículo y seguirás siendo un ridículo.

Así que este medio tiempo se podría resumir algo así: de cómo los artistas invitados se comieron al que se supoone era el artista principal.

Artista... os queda tan grande... ¡ridículos!

Ay mi BruBru, este sí que es un artista. Un artistón. 

BruBru... call me!

domingo, 7 de febrero de 2016

Los Goya 2016... aún no

Nenis, este año me he liado la manta a la cabeza: he pasado completamente de la puñetera gala de los Goya 2016.

¡Por una vez que ha sido corta!

Os voy a contar otra cosa: tampoco tengo pensado ver los Oscar.

He tomado algunas resoluciones y una de ellas es dejar de trasnochar para luego arrastrar sueño toda la semana en el trabajo. Y bastante tengo que aguantar ya, como para estar encima gruñona con sueño.

Pero no me paséis pena: las alfombras rojas las pienso desgarrar igualmente ;)

Mañana os cuento lo que pienso. Pero os adelanto que me han encantado los escotazos que he visto. ¿Cómo narices lo hace para que no se les salga nada, por mucha cinta de doble cara que se pongan?

Pues eso, mañana...


miércoles, 27 de enero de 2016

Reina de las gallinas

No, aún no ha ocurrido esto...



El LLAMAMIENTO sigue en pie.

Pero os puedo prometer, y prometo, que no puedo esperar a daros la gran noticia. Y lo sabréis porque encontraréis un post con ese gif.

Anyway, desde los Golden Globes no me he dignado a escribir nada por este blog. ¿Sabéis qué? Estoy un poco preocupada, porque la verdad es que la inspiración me viene en momentos en los que no puedo o no debería meterme por aquí a contaros de toh.

Y no es que no siga queriendo a mi pequeño blog, para nada. Si hasta lo tengo puesto en mi currículum en plan "¿has visto? estoy lo suficientemente loca para que encuentras mi blog personal, lo leas y decidas meter mi cv en ácido, enmarcarlo como la candidata más weird que se ha presentado o llamarme para ofrecerme la oportunidad de mi vida".

Seeeeeh... cuando eres de esa gentuza creativa a nadie le extraña que hagas esas cosas, vistas diferente en la oficina, tu mesa esté decorada con una pareja de Mr Potato y una falda hawaiana, trabajes con iMac, te den cosica los Android y que un vaso-termo de café sea tan apéndice de tu cuerpo como llevar gafas de sol por las mañanas aunque esté nublado.






El caso es que, como no podía ser de otra manera, las dudas me asaltan. Porque lo que me encanta es el diseño y creación. De prácticamente lo que sea: un póster, folletos o tarjetas, stands para ferias, eventos y todo lo que conllevan, unos simples banners (aunque estoy un poco hasta la picha de ellos ya, la verdad), postales, ilustraciones, composiciones tipográficas, dibujar letricas (lo que los modennos llamamos lettering), la decoración... y un montón de cosas que ahora no recuerdo pero que las recordaré cuando haya acabado este post.

Con lo que no puedo es con la parte código. Y me refiero a las webs. A mí no me importa, de hecho, me gusta hacer la gráfica de páginas web. No he tenido que hacer muchas, la verdad, pero me gusta hacer cosas diferentes de lo que normalmente hago. No es mi "ambiente" favorito, pero me adapto.

Y aquí llega mi dilema: ¿soy menos buena si tiro más por el diseño a saco y evito meterme en berenjenales de código, puesto que eso no es algo que los diseñadores hagamos? ¿O debería flagelarme teniendo que aprender a hacer whatever en html y css de los coj... cuando ya hay desarrolladores que ya hacen eso, que para eso estudian? A mí no me hace ni puta gracia cuando un desarrollador/programador/notengoclaroeltérmino dice que es diseñador. Porque no lo son, suelen hacer mierdas muy grandes en cuanto a gráfica, pero eh, funcionar funcionan genial. 





¡Ay no sssssé! ¿Qué hago? ¿Qué coño hagoooooooo?

Yo quisiera centrarme en lo que me gusta hacer, creo que un poco buena sí que soy y está claro que cuando algo te gusta, lo disfrutas y le pones más interés. Pero joder, es que a la gente se le llena la puñetera boca con güeb, disain güeb, responsif, flat disain, niusletters... cuando en realidad, y es verdad, no tienen, en su mayoría, ni puta idea. Se creen que todo se hace con fotochó, que tú estás ahí haciendo cositas con un pincelito digital, un pinta y colorea en un ordenador muy bonito, pero demasiado caro, que a ver porqué no puedes tirar on un pecé y un coreldrá, que total, son lo mismo.

Pero eso sí, luego quieren tener como la de Apple.

No me jodasssssss.



Y luego está el tema de: yo no sobreviviría más allá de los Pirineos p'arriba, esto es así. 

Que nadie se atreva a ponerme que soy una exagerada y que con salir bien abrigada...




Es un hecho que, si en alguna vida pasada fui esquimal, morí muy joven.

Con lo cual, por más que intento vivir donde hay algo parecido a un invierno (y aunque me muera de frío, soy consciente de que lo que aquí llamamos invierno, para los que no estáis, os parecería un agradable día invernal), por desgracia, en esta mi querida isla, un diseñador gráfico, ni está valorado, se le confune con un programador/desarrollador/personaquetrabajaconcódigo o, si saben la diferencia, se hacen los locos y quieren pagar en plan 2x1.

Pero no os penséis que tengo problemas en reconocer lo evidente: que soy una cobarde.

Lo soy.






Pero también soy sincera: no soy buena con el código, lo detesto, lo aborrezco y lo odio. No te voy a vender la moto de que soy la repera sólo para llevarme la pasta y luego quedar como el culo cuando no tenga ni puta idea de cómo resolver alguna cosa de ese tinglado.

Así que, me encuentro en uno de esos momentos en los que no puedo con la incertidumbre, la maldita paciencia y el hecho de ser una cobardica, reina de las gallinas.

Gustosa agradeceré opiniones, consejos, ruegos, súplicas y/o propuestas de curro chachis porque I'm not a drag, I'm a queen ;)











lunes, 11 de enero de 2016

Golden Globes 2016

Un año más, nenis, aquí, dandoos mi humilde y maligna crónica roji-alfombril de los Golden Globes.

No voy a perder el tiempo en chorradas, tengo poco tiempo y unos cuantos capítulos de las Kardashians por ver. Ya véis, el culo de Kim ha hecho mucho daño.

Meh, aburridísssssssimas por fa-vooooooor.


Alicia Vikander (Louis Vuitton), la churri de Fassbender (Fassbie, call me), por mucha espalda al descubierto que lleve, este vestido es como para llevarlo de boda. Y ni eso, que ir de blanco a una boda está muy feo si no eres la novia. Eso dice el protocolo. 

Amber Heard lleva uno de los vestidos más meh que haya podido crear la maravillosa casa Gucci.

La señora de Christian Bale, Sibi... ni zorra de lo que lleva. No tengo claro si es la bata de andar por casa o ke ase? Es negro y ya tal.

Lo mismo para la esposa de Eddie Redmayne, Hannah Bagshawe, que lleva un Alexander McQueen que produce el mismo efecto que la picadura de la mosca tse-tse.



Emmy Rossum y esa cosa de Armani. Ahí, innovando.

La otra, la Supergirl esta salida de Glee, Melissa Benoist y la cortina de ducha de Monique L'hullier.

La mujer de Ricky piquito de oro Gervais... ni sé de quién es, ni me importa.

Sophia Bush: "Pero yo llevo un Narciso Rodríguez súper..." aburriiiiiiidoooooooooo y cállate.


Amy Landecker y su vestido brillis de ir a la playa. "Oye perdona, ¡que llevo plataforma!".

Uy perdona. Amy Landecker, su vestido brillis de ir a la playa y esos zapatos de los 90. Por bocachancla.

Maura Tierney (Elizabeth Kennedy): esto es de madrina de boda... ¡y lo sabes!.

Cada año veo como, el Nude, ese color, va desapareciendo de nuestra vista. ¡Aleluya! Pero claro, fue desapareciendo porque vinieron las transparencias, porque a una famosa no hay cosa que le guste más que enseñar carne. Lo que pasa es que, como con todo, también se han ido pasando. Pero vamos a "ese color".


Eva Green de Elie Saab, que me encaaaanta, pero con este vestido me ha fallado la marca. Yo esto lo veo en un color violeta intenso, le planto un cinturón metálico dorado con algún aplique de amatistas y no respondo.

Zoe Kazan, de Miu Miu. Este vestido está sin acabar, ¿no?. 

Rosie Huntington-Whiteley, chica, estupenda, en serio. Pero esa zona de brillis a medio muslamen... ¡erroooooooooor!

Una Corta, cortita, Savannah Guthrie, con el visillo de la agüela.

Corinne Foxx es la hija de Jamie Foxx y la Miss Golden Globes de este año. Muy mona ella. Ahí tenemos un clásico ejemplo de vestido etéreo con transparencias y nude. Pero no en chabacano (hola Pedroche, lo siento, pero era feo lo que llevabas en nochevieja y te lo digo yo que soy muy de transpas, pero eso que llevabas era un quiero y no puedo de lo que llevó Beyoncé en el Met del año pasado. Lo sabes y tienes que reconocerlo).

Ninguno de los vestidos me ha llegado a lo más hondo. Creo que ni me han rozado. Podrían ser todas un Meh perfectamente. 


Normaleras, que ni fu ni fa, que han ido sólo porque les llegó una invitación.


Carly Steel (J Mendel) y Julia Louis Dreyfus (Lanvin): supongo que no tengo que explicarlo. Vamos ahí de oscurito, con un poquito de brillis y a ponernos moradas de canapieses.

Joanne Froggatt, una cosa te voy a decir, Marchesa puede que sea una de las casas de moda que más me gusten en esto de vestidos de alfombra roja y lo que tú llevas es decepcionante. "Pero es bonito". Sí, lo es. Pero muy normalero también. Chimpún.

Jennifer Jason-Leigh: vivo con el miedo a que revientes el escote de ese Roland Mouret que, bien mirado, tampoco pasaría nada. Aunque puestas a reventar, por favor, empieza por esas mangas tremebundas.

Julianne Moore y su eterno y atractivo accesorio, Tom Ford (Tom, si cambias de acera, call me) y va vestida de, exacto, su eterno accesorio. Muy bien por ese brillismo tan bien llevado. Pero a me recuerda al vestido de Olivia Wilde de cuando estaba embarazada, en versión no embarazada y con un corte raruno en el hombro.


Kate Winslet: no puedo creer que lleves esta cosa de Ralph Lauren. No, esto es muy Señora.

Olivia Wilde, ha hecho como Julianne Moore, se inspiró en el vestido de cuando estaba embarazada (Golden Globes 2014), verde lagarta, y pensó que con un cuello halter y escotazo, nadie se daría cuenta. Michael Kors te la ha colado darling.

Nancy O'Dell (Evine). Chica, este año no me enamoras. Está muy visto.

Maria Menounos jamás será recordada por esta cosa tan normalera y predecible de vestido, lo siento Roland Mouret, pero jopé, menudo cuerpazo. Sinceramente, lo que llevas me importa muy poco.


Aaaaah, las Señoras, me encantan.


Amy Schumer (Prabal Gurung) es demasiado joven para ser una Señora, pero esta tía tiene tanta carisma y actitud que no se la puede catalogar de ninguna manera. Ella ha decidido ir al armario de Meryl Streep y robarle este vestido. Pues muy bien Amy, muy bien.

Jamie Lee Curtis, con un sirena azul marino. Soso, sí, pero ahí lo lleva, con su característico pelito corto y sus canas al viento. Ole.

Mi Helen Mirren. No soy objetiva, me parece estupenda y está divina. Di-vi-na. Me da igual lo que digáis, no pienso cambiar de opinión.

Felicity Huffman (Lorena Sarbu). No quiero ser cruel. En serio. Confieso que a veces disfruto siéndolo pero estoy casi a punto de sentirme culpable por lo que te voy a decir: Caitlyn Jenner parece una mujer más real que tú. El vestido da cosica y si ese es tu pelo, parece un pelucón. No al moreno.

Mmmm... vaya... pues no me siento para nada culpable.



Lady Gaga Plasta, que dejó los chuletones a un lado para ir a todas partes vestida de Versace. Otra mamarracha como la Minaj, que se hizo famosilla siendo una hortera cuando lo que de verdad ha sido, de siempre, es Señora. Y de las rancias.

Jane Fonda, que cuando no anuncia cremas antiedad, previo paso por algún cirujano plástico, se dedica a llevar todos los volantes que sobraban en los tallers de Yves Saint Laurent.

Rachel Bloom no es señora, pero va de Christian Siriano, cuya última colección de vestidos de noche están inspirados en los geriátricos más caros de todo Beverly Hills.


Me gustan, oh sí.


Amy Adams lleva un sencillo y vistoso Atelier Versace. Simple. Triunfo.

Jade Pinkett-Smith, también de Versace. Esto es un vestido verde, a ver si te coscas Rachel Bloom. Esta señora es más mayor y tú pareces su hermana mayor la amargada. Me encanta Jada, me encanta.

Heidi Klum, una preocupación por tu peso ensombrece mi entusiasmo por ese Marchesa plumeril que llevas. Escuálida te hayas querida.

Brie Larson, júrame que eso es un Calvin Klein porque no te creo. La incredulidad se apodera de todo mi ser.



Stepahine Bauer y Uzo aduba llevan sendos vestido negros, que sin ser nada del otro mundo, me parecen muy bonitos. La una prque una espalda despejada es siempre un gran acierto y la otra porque esas mangas-capa tres cuartos le dan la originalidad que le faltaría a ese vestido si no las tuviera.

Jennifer Lawrence, por fin eliges un Dior que me gusta. He de decir que he tenido que observarlo pensarlo muy seriamente, casi adoptando el semblante de Tim Gunn, pero al final, querida, me has conquistado y realmente has conseguido un momento "Make it work!".


Tu outfit me confunde


Giuliana Rancic (Alex Perry): las mangas y esas hombreras. Nop.

Eniko Parrish, la churri de Kevin Hart: tal vez son los flashes, pero veo demasiado puntitos. Too much.

Jennifer Lopez, has sido infiel a Zuhair Mourad con Giambattista Valli y es un faaaaaaaail. La parte de arriba mola con un corte sirena limpio o falda recta. La parte de abajo mola, con un cuerpo halter cerrado y espalda al aire. To'junto no. Y basta de patita a la Jolie.

Jamie Alexander (Genny), de sobra sabes que lo que falla es el estampado de la tela. Terrible es quedarse muy corta.


Taylor Schilling, muy fan de Thakoon, pero he de recordarte que las after party son, adivina, DESPUÉS de la ceremonia.

Queen Latifah, tu vestido es mono, me pone nerviosa los pliegues que te hace debajo de los pechios.

Malin Akerman: peplum. Lo odio.

Leslie Mann: la parte de arriba es tan terriblemente aburrida... y esa falda tan maravillosa...


Esta es una de mis secciones favoritas: Separadas al nacer, unidas por...


Saorsie Ronan, Yves Saint Laurent
vs
Lily James, Reem Acra

La inspiración griega est más que evidente. Si he de elegir, el de Lily me parece divino.


Katy Perry, Prada
vs
Lisa Marie de Mars Attacks

Y en este caso, no tengo claro con cuál de los dos vestidos me quedaría porque me gustan por igual :P


Este año he tenido que crear una categoría nueva: Más es más. En seguida sabréis porqué.


Estas señoras ha tenido la habilidad de elegir los diseños más excesivos. Sin miramientos. Ellas fueron a los talleres de los diseñadores y dijeron: "¿Te sabes esa canción de Fangoria, Más es más? Pues eso es lo que quiero: tírame encima todo lo que tengas por ahí esparcido, ¡todo, todo y todo!"

Keltie Knight: lleva su peso en lentejuerlas negras y plateadas. Y un peliteñismo que ni Ginger de las Spice Girls.

Debbie Matenopoulos: "paso de lentejuelas, a mí dame fruncidos, por todas partes, venga, venga, enrróllame esa cortina que tengo prisa". 

Kate Bosworth era incapaz de moverse con ese D&G. Es así, la pobre es tan poquita cosa que tenían qeu llevarla como a Hannibal Lecter, pero sin máscara antimordiscos, de un lado para otro. Too much y te lo dice una profunda admiradora del exceso excesivo.

Carly Chaikin (Juan Carlos Obando): "yo además de lentejueras, dame un peplum, me niego a que se ponga demodé y si puedes darle un aire a sirena, mejor". Sirena, sí, de las de disfraz de los chinos.

Caitriona Balfe (Alexander McQueen): a esta sólo le ha faltado unas gafas de sol y una peineta extravagante para que la confundan con Martirio. Menuda bata de cola-negligé-salto de cama te has cascado jamía.

Bryce Dallas-Howard (Jenny Packham): "veo vuestras lentejuelas y subo la apuesta con escotazo y encaje, atreveos a esto, so zorras".



Y entonces llegó Viola Davis (Marchesa) y le gano el punto, el set y el partido de lo que quiera que estuvieran jugando.

Portia Doubleday (Naeem Khan) estaba contratada para ser la bola disco de todas las after parties.

Pero seguidamente apareció Regina King (Krikor Jabotian) y la dejó en bragas.

Tara-Lynne Barr (Cristina Ottaviano): cortito por delante, larguito por detrás, un drapeado por aquí, con un poco de brillis, escotazo y que sea rojo... confiesa que no te ha llegado la pasta para un Vivienne Westwood original y te dejaré vivir.

Melissa McCarthy es una mujer práctica, se fue al cabaret más cercano a su casa, arrancó el telón y allá que se fue. Crack.

Amanda Coigney, es la mujer de Mark Ruffalo (Mark, call me) y es especialista en bordados, flecos y transparencias. Oullea.


Vestido chulo, percha equivocada.


America Ferrara: sabes que no te queda bien y mucho menos con ese pelo relamío.

Natalie Morales: perdona, pero estás un poco escurría para este vestido.

Lola Kirke (Monique L'Hullier): te queda largo, la cintura no está a la altura corecta, demasiada tela que te hace las caderas anchas... vamos, que este vestido no es para ti. Pero oye, a ti y a America os digo que soy muy fan del amarillo y me alegra que eligierais este color.

Louise Roe (Monique L'Hullier): basicamente, come.


Queridas... Han llegado... Ya están aquí: Espantajas.


Amanda Peet (Alexander McQueen), vestida con un pastiche en Nude, ese color. También es un Más es más. Vamos, que no tengo claro si pasa desapercibida por el color o no puedo quitar los ojos de ella con semejante esperpento.

Pero no, para esperpento Bernadette Peters y ese vestido de mala de culebrón de magnates del petróleo de los 80.

Emilia Clarke debería ir vestida de Khalesi forever, porque en la vida real no acierta ni a la de tres, por muy de Valentino que ese trapo sea. Se lo veo a la novia de Frankenstein sin problema.

Eva Longanizas Longoria (Georges Hobelka), me repatea que sólo porque es latina, digan que tiene curvas, ¡¿Qué putas curvas?!. Esta señora tiene un físico atlético como el de Jada Pinkett-Smith que hay que hacer milagros y estructurar a tope de power lo que llevan para acentuarles una cintura y caderas que no tienen, oigan, no tie-nen. Y si con esta cosa tan ffffffea os parece que las tiene, es porque esos bordados están ahí para dar esa impresión. Coñoyá. Lazo en el cuello, lazo en el cinturón, corte frontal en la falda, que si estilo sirena, cola, los bordados... si es que ya sólo te faltan los mariachis detrás.


Gina Rodriguez (Zac Posen), de princesa Disney.

Calista Flockhart, te veo y sólo puedo pensar en: tengo una muñeca vestida de azul, con su camisita y su canesú... Tela, tronca, tela. Pobre Han Solo, ahí con esa cara de yopasabaporaquí.

Natalie Dormer (J Mendel): tu indecisión para elegir escote te ha traído hasta aquí.

Aaaaay, un clásico, Maggie Gyllenhaal (Marc Jacobs) decepcionando en la alfombra roja desde... ni idea, pero aquí está, cumpliendo.

Michaela Watkins, otra que confió en Christian Siriano, colección Baile de fin de curso de cuando todavía no se había rodado El club de los cinco.



Rachel McAdams, ni tú te crees que eso es un Lanvin. Lo has comprado en Ali Express y todos lo sabemos.

Rooney Mara (Alexander McQueen), sí, súper apropiado el Nude, ese color para parecer un cadáver harapiento. Si esa era tu intención, has dado en el clavo.

Miranda Pak, la exmujer de Terrence Howard, es la Nancy Oriental que me regaló mi madre un año por mi cumpleaños. 

Zendaya (Marchesa) o como inspirarse en la flamenca del emoji, como ya hiciera Catherine Zeta-Jones en su día.

Para vuestro regocijo os diré que este año tenemos, no una, sino DOS Reinas Espantajas:


Olivia Palermo, la sosainas que todas las blogueras de moda y wannabe varias aspiran a ser. Sobrevalorada. Se me viene a los Golden Globes con un vestido de cóctel... ¡de cóctel!... ¡corto!... de Delpozo.

Primero: ¿qué mierrrrrda hace esta señora aquí?.

Segundo: ¿todavía van a seguir lamiéndole su escuálido culo después de este despropósito?.


Y bueno, Barbara Meier, que lleva una pesadilla de tul azul klein, muy de moda a principios del siglo XXI, con brillitos, transparencias, lacito en la cintura... De vómito.

Aunque para ser sincera, estas reinas no son nada con lo que yo he visto otros años. Ay omá, lo mucho que echamos de menos a Helena Boham Carter... Una Vanessa Paradis...


Superstars, las adoro.


Kate Hudson (Michael Kors), aquí tenemos un Nude, ese color, un brillismo y un sexiness bien llevado. Kate, a tus pies.

Taraji P Henson lleva un Stella McCartney absolutamente maravilloso, blanquísimo e impecable. Me flipa esta señora y soy muy, muy, MUY fan de su personaje en Empire, Cookie Lyon.

Laverne Cox (Elizabeth Kennedy), creo que no tengo que explicar porqué me parece precioso.

Kirsten Dunst (Valentino), ella en sí me parece una pavisosa y el vestido seguramente no me diría nada si no fuera por esa delantera. La quiero. Quiero esa delantera. La cual no recuerdo que tuvieras tan abundante, pero, anyway, ese escote te es tu boleto ganador.

Y claro, si hemos tenido dos Reinas Espantajas, también vamos a tener dos Reinas Superstar:


El Zuhair Mourad de Jenna Dewan-Tatum es in-cre-í-ble-ble. Así sí con un vestido de vuelo con bolsillos y escotazo en uve. En ese azul noche con esos billos que simulan pétalos de flor (que no escamas). Seh, nena, seeeeeeh.

Ahora tengo que calmarme, porque a la que yo proclamo Mega Reina Superstar me parece sublime.



Esto es un Más es más como tiene que ser, porque si os fijáis, lo que esta señora lleva es una armonía perfecta entre encaje, transparencia y... wait for it... ¡flecos!. Los flecos son el nuevo negro, hacedme caso.

Fijaos en esos flecos cortados para crear textura y movimiento. Fijaos en esos encajes laterales y en esas transparencias frontales, que en realidad no lo son... en esa fabulosa espalda. ¡Y esos taconazossssss!

Cate, diosa.



Y, para acabar, los Mozos, Chulazos y Guaperas, como está mandao.


Jon The Man, The Legend Hamm, que recogió su último premio como mejor actor haciendo de Don Draper. Ay omá...

Will Smith, que cuanto más años tiene, más tremendo está.

Christian Bale... uffffff....

Michael Fassbender... megauffffffff....



Hala, s'acabó.