viernes, 12 de mayo de 2017

En menos de un mes...

... entraré en una nueva década de mi vida.

Estoy un poco asustada a la par que flipada.

Asustada porque estoy en una situación de sentirme totalmente atrapada, frustrada y aburridísima. Y flipada porque para mí lo más de lo más era calcular cuántos años tendría en el 2000.

Estoy en un momento de esos de tomar decisiones para cambiar cosas, de comprometerme de verdad con esas decisiones para conseguir lo que quiero.

Es como cuando decidí dejar la maldita universidad para estudiar diseño. Le di muchas vueltas y me decidí. Y tuve que ser firme para prometerme a mí misma que acabaría esos estudios, porque eso es lo que había querido ser toda mi vida.

Los que habéis seguido este blog por esa época, sabéis que tuve mis momentos chulos, de maravillarme con clases, con los deberes, con las cosas que podía hacer, las asignaturas que se me atravesaron, todo lo que aprendí... Luego vino la época de ser becaria, que me pareció infinita y que, sinceramente, en ningún lado tuve un tutor. Porque básicamente, aunque en algunos sitios estuviera mejor que en otros, sólo te pillaban para sacar trabajo, con unas pequeñas directrices, pero buscándote tú la vida.

De ahí que eso, combinado con el estado verdoso en el que me hallaba, me hiciera dudar muchas veces de si había tomado la decisión correcta. Aunque luego me acordaba de la puñetera psicometría de los cojones y sí, definitivamente eso era mucho mejor que estar hasta el coño de números, profesores carcas, peloteos varios y libros escritos por esos profesores carcas que, encima, venían con errores. Oullea.

El caso es que desde entonces hasta ahora, he intentando adaptarme a muchos ambientes y lugares. Con mayor o menor suerte.

Pero a día de hoy, creo que ya he llegado un momento en el que estoy saturada de adaptación. Porque lo he intentado tanto, que ya me he cansado. Me da igual. Y, la verdad, al resto del mundo le da muy igual y mucho igual. Así que... ¿por qué seguir intentándolo?

Y me aburro. Me aburro inmensa e intensamente.


Y me muero. Me muero pensando que todos los días de mi vida van a ser así.


Y me cabreo. Me cabreo porque yo quiero que esta situación cambie YA, pero no puede ser.



Paciencia.

La maldita puta paciencia que va a ser la única causante de mis futuras arrugas*.

La paciencia está sobrevalorada y me encantaría mandarla a tomar por saco. No puedo, no puedo y no puedo. Aquí y ahora. O es YA o paso. Go big or go home. ¿Mentiendes?




Bueno, pues no importa, porque el universo todavía no ha terminado de alinear sus putos planetas y yo tengo que estar haciendo esfuerzos sobrehumanos... faraónicos... que ni los mierda trabajos de Hércules... para no soltar un "me las piro, vampiro"**



Estoy hasta el moño de que crean que un diseñador web es un programador, de que se crean que yo veo el mundo a lo Matrix y, al mismo tiempo, lo deje todo muy cuqui, pero pagándome por la mitad de un solo trabajo. Que no, joder, que no me gusta el código, que puedo "leer" un poco, pero que YO NO SOY PRO-GRA-MA-DO-RA y jamás lo voy a ser. A ver si le entra eso en la cabeza a todos esos que piden un diseñador gráfico/programador/community manager y con disponibilidad de meterle el palo de una fregona por el culo para que, de paso, friegue el suelo.

Por un sueldo de mierda.

Si no te piden ser un autónomo encuebierto.

Estoy en un punto de mi vida en el que los cambios se avecinan (quién sabe cuándo, porque, ya sabéis, hay que tener una paciencia cojonuda) y, además, los necesito. Porque como no sea así, que me pase algo del palo "coño, esto va tan bien que me da hasta miedo", me abro una cuenta en una app de ligar de esas de pago, de las buenas, de las que si no sabes quién era John Bonham no entras***,  y me hago mujer florero. Coñoya.



Pero no, no os creáis que voy a estar a verlas venir. No. Es hora de maquinar. De planificar. De convocarme a un auto-akelarre y tomarme unos cuantos martinis con ojos de tritón.


Y a tomar por cleta la biciculo.

Por si no lo habéis notado, un poco cabreadita... sí que estoy. Desde que pasé cierto "duelo", le llevo dando vueltas a esto y noto que el momento de dar un puñetazo en la mesa y darle una patada a mi bata de cola sin que se me caiga ningún pendiente, es más que inminente.

Ganas de: me voy, te dejo y te abandono y que mal fin tenga tu persona. Gracias por la oportunidad, por el ofrecimiento y las buenas intenciones, pero no.

Pero yo, así, tal cual como estoy, amarrrrrgada y diciendo "me quita las ganas de vivir" cada vez que tengo que referirme a algo que ocupa mucho tiempo de mis días... NO, NO, NO.

Por si no ha quedado claro: NI DE COÑA, NEIN, EI, OLE****, KHÔNG, नहीं, LEAI... 

Resumiendo: ¡QUEMEDEHE!

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Ya está, ya lo he dicho.

DECISIONES, DECISIONES, DECISIONES. PLANES, PLANES, PLANES.





* Pues sí, porque entraré en esa década que da tanto miedito, que ni me atrevo a mencionarla, pero arrugas... ni una. ¡Ja!

** Versión dulcecita, porque ante todo soy una dama, joder.

*** Por decir algo, ya me entendéis, que si pagas es porque te interesa y, que digo yo, que harán un buen trabajo de criba con psicócatas, cavernícolas y demás escoria. No sé, si llego a ese punto... probablemente cierre este blog y todos mis perfiles de donde sea, porque me moriré de la vergüenza.

**** esto en en hawaiano, que yo sigo aprendiendo la lengua indígena de mi futuro marido. BruBru... call me!

lunes, 1 de mayo de 2017

Esto NO va a ser breve

Previously en SuperSonicGirl, me encontraba entre vermuts y agobios máximos.

Pues ahí sigo.

Hala, se acabó el post.





Que noooooo, que es una bromi 😂*

Me hallo ahora mismo en el pequeño balcón de MaraMansion, con mis paticas sobre la mesa para ver si el sol las torna de blanco-nuclear-Caminante-Blanco a color de persona sana que está deseando que se pire la loca del coño de la primavera y deja paso al verano. Y poderme poner pantalones cortos. O faldas, o vestidos. Sin medias. Porque odio las medias. Hacedme caso: aunque digan que son medias "de verano", dan el mismo puto calor. Y yo, a estas alturas en que tengo una tiroides funcionando correctamente (y no hace que me muera de frío en agosto) y trabajando en un lugar donde no ponen el aire acondicionado, he conocido lo que es el calor sin necesidad de una maldita ola de calor. Ahí, repitiendo concettos por si no me he explicado bien.

Además, tenedme unas 8 horas y media sentada y sabréis lo que es tener a una SSG... iba a decir muy hasta el coño, pero es que últimamente digo coño demasiado... cuando de sobra sabéis que un joder, un puto/-a y, por supuesto, gggggilipollas, van mucho más conmigo. Coño. Pero vamos, que os hacéis una idea.

Hace una semana fue el Record Store Day y en una de mis tiendas más prefes de Palma, Xocolat, pusieron una selección de vinilos a 1€ y oferta de 3x2. Ni os tengo que decir que marqué ese día en mi agenda con importancia máxima. Avisos y todo. No tanta como si tuviera mi primera cita con mi BruBru, pero ahí, ahí.

La "selección" era en su gran mayoría basurilla, pero ahí está la gracia. Rebuscar en esa "basurilla" me trajo taaaaaantos recuerdos de ser una criaja echando sus horas con el tiki-tiki de pasar los discos y fffffliparme cuando encontraba uno fabuloso. Así que nada, ahí estaba yo, como señora que madruga los fines de semana (esto me viene pasando desde hace un par de años y no deja de sorprenderme, ¡con lo que yo he sido desperdiciando mañanas durmiendo!) dirigiéndome a la tienda. Y cuando entro, no había mucha gente. Me dio por pensar "menuda frikaza estás hecha". Pero allá que fui yo, directa a mi presa. Y empezó el tiki-tiki-tiki-tiki-discazo-tiki-tiki-tiki-tiki-discazo...


------- Abro inciso ------- 
He de decir que a los 15 minutos de estar con la cabeza agachada mirando los discos, me vi rodeada de un montón de tíos haciendo lo mismo. Sí, por alguna razón el porcentaje de tíos era mayoría y, por supuesto no faltaba el culturera dando chapas del palo "yo es que este ya lo tengo, es una bomba, lo compré allá por... los arreglos son de... recuerdo el concierto del año..."

Ni idea de a qué discos se referían, pero ya estaban por zonas en las que yo había pasado y, obviamente, no debíamos tener el mismo concepto de lo que es un "discazo".


------- Cierro inciso -------

Vale, no todos eran discazos, porque no había mucha cosa de mi "rollo". Peeeero... el primer DISCAZO que me agencié era de The Doobie Brothers y a partir de ahí la matanza estaba asegurada.

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Me revisé todas las cajas que había. Pasando de los singles muy mucho. Me harté de ver a Mocedades, Nana Mouskuri, El Puma, José Luís Perales, boleros mallorquines, música clásica, mamonadas romántico-líricas-moñas, alguna ópera/zarzuela, Serrat... madre mía, Luís Cobos... Y esos clásicos del pop, de los que reconozco tener alguna cassette original: Kylie Minogue, Bananarama, Jason Donovan, Boom elañoquesea (no, de esto no tengo ni uno y me siento orgullosísima)... A punto estuve de pillar a INXS, pero es que no me pegaban en vinilo. Igual que no me pega comprarme un vinilo de U2. Es así. Y de sobra es sabido que yo por U2, MA-TO.

Hay ciertas cosas en las que prefiero un cd. Porque sigo siendo muy fan de los cd. Que los puretas dirán lo que quieran de los vinilos, pero a mí me jode tener que darles la vuelta y que no tengan modo repeat. #Esasí.

Entonces, ¿por qué compro vinilos?. Porque soy de la generación que estuvo en medio de los vinilos, los cassettes, los cd y el mp3. He tenido tenido todos los formatos y de todos ellos, prefiero el cd por las siguientes razones:


  • Es un soporte físico que no ocupa tanto espacio como un vinilo, como he dicho antes, no hay que darle la vuelta para seguir escuchando, lo puedes poner en modo repeat y seleccionar las canciones es mucho más fácil.
  • Además, se hacen cosas muy requete-chulas en cuanto a diseño de packaging de cd y eso le da un valor y una exclusividad que un formato digital no te da. Los vinilos son muy vistosos, cierto, pero para esas mega-cajas de coleccionista o ediciones deluxe o simplemente un diseño currado... cd.
  • Ni qué decir tiene que no necesitas un puto boli Bic a mano para rebobinarlos como a los cassetes, ni se te engancha la cinta en el reproductor.
  • Duran más que una cassette y, perdona que te disculpe, lo digital molará mucho, pero como se te borre te jodes hasta que vuelves a tener un ordenador con internet.

Pero compro vinilos porque creo que a El Rey hay que escucharlo en el formato en el que estaba concebido su sonido. Igual que a Jerry Lee Lewis, Led Zeppelin o al puto amo de Jimi Hendrix o Dick Dale. Esa gente no pensaba ni en cassetes y mucho menos en cd o mp3. Lo suyo estaba pensado para un vinilazo de calidad que contribuía a su sonido dándole ese carácter que los siguientes formatos no te dan de tan depurados que están. Vale, los cassettes conservan un pelín ese rollo, pero sinceramente, yo recuerdo acarrear mi maletita de mimbre con mi selección de cassetes (originales y caseros, que lo del diseño a mí me viene muy de lejos y hacer mis propias portadas me tenía mis buenas horas entretenida) y parecía que llevaba una caja de herramientas cuquis. Osea, yo, cuqui. Y tal. 




Y esa es la principal razón por la que compro vinilos, porque me dedico a comprar ese formato la música que yo creo que está concebida para escucharse con el toque "dulce" del vinilo: rock y solo rock, incluidas las vertientes que más me gustan, de entre los 50's, 60's, 70's y puede que algo de 80's (no en vano, pillé un maxi-single de ZZ Top).

Al día siguiente, me dirigí a otro de mis lugares favoritos, de reciente creación, Rata Corner, donde tenían descuento en vinilos (por el día anterior) y en libros, por ser Sant Jordi. ¿Hola? ¿Me he muerto y esta es la bienvenida que me dan al cielo? Un fin de semana dedicado a la música y los libros. Ya solo me faltaba barra libre de alguno de mis brebajes favoritos y un sold out para mi primera gira mundial. Tal cual.

Me traje otro vinilazo. Por supuesto.

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Porque no iba a dejar pasar la oportunidad de hacerme con el discazo de una de esas bandas que sólo conocen unos pocos-muchos. Rock y punk, con mini-toques de reverb y encima made in Spain. G.A.S. Drummers. Molan. Re-mola y ponerse este disco, que tiene un diseño retro que mancaaaaaaanta, me lleva a mis veintipocos cuando Bad Religion no era un grupo de culto que hace giras de rollo revival, si no lo que llevaba en primer coche y me parecía que era lo puto más creerme súperguay por tener una cultura musical más que decente para la edad que tenía.

Tenían un punto más punk. Era como un renacimiento del punk que convivía perfectamente con el grunge maravilloso que estaba en pleno apogeo. El movimiento grunge me flipaba y me pareció una puta revolución musical. Era justo lo que necesitaba, una corriente nueva, una vuelta más del rock.  Por aquel entonces yo tenía un rollo muy loco con Pearl Jam. Me entusiasmaba la voz profunda de Eddie Vedder. Pero así como una de mis amigas de la época bebía los vientos por él... ¿qué queréis que os diga? Siempre he dicho que me han gustado los mozos de cierta edad incluso cuando era una niñata de mierda. Así que es ahora, en estos tiempos de madurez cuando este hombre me parece un digno habitante de Mi Vecindario.

Veamos algunas de las razones:

Toca el ukelele en traje sobre una tabla de paddle surf

Par favaaaaar... ¡si hasta hace surf y es amiguis con Kelly Slater!

Y también de Chris Cornell.

Y se ha morreado con Anthony aaaaay omá Kiedis. Esto es un plus.

Y porque cuando canta The last kiss, Even flow, Yellow Ledbetter o Sirens... telaca. Falling in love totalmente y todo el rato. Si el de Nirvana fue un locurón (y fue al año siguiente), el Unplugged de Pearl Jam (1992) fue un bombazo para mí. Ya sabéis, de cuando Mtv era un canal de música y no la mierda de ahora.

ME LO PI-DO


Eddie... call me!



Y bueno... después de este OTRO inciso en el que me alegro la vista un poco, ya que es la historia de mi vida, regalarme la vista... y los oídos... (joder)... todo esto era para deciros que si os gusta el rock y no conocéis a los G.A.S. Drummers, no sé a qué estáis esperando porque son buenísssssimos. Abajo os dejo el concierto que dieron para Radio3 para os lo pongáis a tope de sonido y echaros unos bailes. No os arrepentiréis. ¡Bailad, malditos!

Ese mismo día, también me llevé un libro, que estoy intentando devorar en esos pocos ratos en los que me doy el lujo de leer.

Ya os contaré el libro que es. De momento voy soltando pistas en el facebook de Metro&medio designs y, OJO CUIDAO, hace nada que he abierto el instagram también. Haceos fanses YA aquí. Por si no os ha quedado claro:


Metro&medio designs tiene instagram y vas a querer hacerte fan.
Estoy AQUÍ.



En otras circunstancias, ese libro me lo habría zampado en cerocoma, pero bueno, el tiempo libre del que dispongo entre semana, he de planificarlo muy bien y no siempre puedo dedicarlo a leer. Y a veces me cuesta la vida llevar a cabo esa planificación, porque a pesar de estar tantas horas sentada (aunque dé un pequeño paseíto después de comer) mi agotamiento mental me intenta convencer de querer vegetar en el sofá. Y no es plan, porque uno de los pocos lemas que yo tengo en mi vida** es que yo trabajo para vivir y no lo contrario.

Lo que me lleva a contaros lo mucho que me identifico con mi pobre Frida, que estos días lleva unos drenajes que hacen que tengamos que obligarla a estar en reposo. Y eso es algo que ella no lleva nada bien, porque es una perrilla de culo inquieto, una ansias, una pesada, una hissssstérica si no puede estar quemando esa energía inagotable que tiene la jodía.


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Ella está estupendamente, excepto cuando la llevamos al veterinario, demostrando que compartimos adn. Porque jamás la hemos oído llorar hasta que sabe que tiene que meterse en consulta. Como yo cuando me tienen que sacar sangre, vamos. Solo que yo ya lloro internamente aunque parezca un cacho hielo.

Los drenajes que lleva son simplemente porque al ser tan burrota, se debió dar un golpe en la cicatriz y se le empezó a acumular líquido. Susto gordo no, al borde de la desesperación nos tuvo. Que fuimos cual familia gitana (respect), todos juntos en masa a llevarla al veterinario.

No se puede negar que Frida nos ha unido más como familia y desde luego yo, personalmente, para mí ya no existe una vida sin ella. Me da igual que me llamen exagerada cuando digo que ella es el amor de mi vida, porque es así. Esta tiparraca peluda tiene algo especial que hace que por más que me salte encima o me harte de que me persiga con un juguete, hace que la quiera más. Un lametón suyo es #amordelbueno. Que la quiero. Punto.

Por lo demás, intento tomarme mi trabajo actual como un reto a superar cada día, porque aunque no sea el trabajo de mi vida, voy a aprender mucho y eso es lo que más voy a valorar. Independientemente de si me siento más o menos a gusto, que supongo que eso lo iré viendo con el tiempo. A día de hoy, estoy mejor que cuando empecé. La situación no es ideal, pero como he dicho, es un reto. Y allá voy.



Uy, y me sigo deshaciendo de muchas cosas del pasado. SSMom está decidida a borrar toda huella mía en la casa familiar. Endevé. Tanto que no quería que me fuera y no para de sacar mis cosas de allí 😒

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Aquí una muestra de algunos de mis móviles pre-iPhone.

Prefiero pensar que es porque ella sabe que MaraMansion ya es eterna. Como concepto, no que no vaya a haber una MaraMansion 2.0 en el futuro y eso 🙌

Sigo con mis movidas interiores, pero tengo ayuda para desenmarañarlas. Hago y voy a sitios sola si no encuentro compañía. Aunque sigo pasando bastante tiempo sola. Escucho mucha música, leo cuando puedo. Escribo aquí cuando acumulo cosas que contar. Echo de menos cosas. Sobre todo a personas. Pienso en si quiero celebrar mi cumpleaños y cómo lo haré si me decido. Pienso en el plazo que me he puesto para dar un paso que me ronda la cabeza desde hace un tiempito.

 (Necesito esa peluca)















* me gustan los emojis, pero estoy muy a favor de que implanten los emoticonos del skype. Por favorcito.

** a parte de: hijo de puta hay que decirlo más, el tamaño importa, rockanrolea todos los días y más es más.

lunes, 10 de abril de 2017

Y tal.

No lo he pasado muy bien estás últimas semanas, nenis.

Me he bloqueado. Me he empecinado en adaptarme tanto, en pillarlo todo, en querer hacer las cosas tan como se deben hacer, que entré en una espiral de "ooooodio todoooooooo".

También un poco de "soy torpe". Con su chispita de "¿cómo coño me he metido en esto?". Y que no falte su sazoncita de "me quiero ir".

¿Pa dónde, mija?

¡Y yo qué sé!

Que me he autoimpuesto yo unos niveles y unas cosas de esas de estar en estanterías muy altas a las que no llego. Hasta que encuentro una escalerilla. O me subo a una silla. O a algún mueble. O la encimera de la cocina, a mí me vale todo.

Pero no, yo ahí, tope cabezona: "¡No lloréis! Que me voy a casar con ella Que yo llego perfectamente sola!". Y una mierda, querida. Tal cual.

Soy muy así, de auto-presionarme, porque ya que llega semana santa, un poco de flagelamiento nunca viene mal.

Eso unido a que no tengo precisamente el mejor horario del mundo, pues claro, ahí estaba yo con el rucu-rucu. Hasta que, oh diosas, se abrieron las nubes y un rayo de sol me hizo plantearme: ¿y por qué coño no te tomas esto como un puto reto y dejas de darte por saco taaaaaaanto?.

Ah, pues... pues sí. Podría probar.

Y aquí estoy, un lunes que parece miércoles, después de estar un rato con mi amor peludo (no, no he vuelto con Chewie), mi Frida, que le han hecho su primera liposucción (lo que viene siendo quitarle un bulto grasoso en un costado), y hasta que no me han dicho que todo había salido bien, me han tenido toda la mañana en vilo.




Me da igual que penséis que soy una pesada con las fotos de mi perra, ¿sabéis la de fotos de bebés que me he tenido que tragar yo?
Ahí lo dejo.

Y esperaos a que me eche novio.

O me case.

O consiga convertirme en la diseñadora del rock.

O me den un Grammy.


Puedo estar de muy mala leche o estar muy de bajona o lo que sea, pero esta salvaje, a parte de ser fuente natural de ab-borrrrr del bueno y calorcito y un desmaquillante muy eficaz, hace que me olvide de todas las tontunadas. Frida me quiere como soy.

Como quien le da de comer, le sirve de cojín blandito, le habla con voz de imbécil, a quien despertar saltando encima, a quien pastorear cuando vas por donde ella no quiere que vayas... Y quien la tortura con su baño mensual y su cepillado diario.

Pero como esto no va a ser solo una oda a mi MedioPanda, también quiero deciros que:

Tengo un nuevo vinilo de Dick Dale y me rechifla. El puto mega-amo del reverb.


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Este MaraDubs fue MUY real.

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Las freesias no faltan en #MaraMansion.

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Y que me gusta un vermut...

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Podría decir que fue para ahogar la enoooorme pena de no haber podido pillar entrada para que, por fin, mi BruBru y yo nos conociéramos y cabalgáramos juntos hacia el atardecer. Pero la verdad es que me gusta un vermut* sea como sea.

Sep, fui de esas lúser que no consiguió traspasar las ferreas y corruptas barreras de ticketmaster. Soy de esas a las que, ya habiendo puesto el número de la tarjeta, ¡ups! ya no quedan entradas. Pues qué raro, porque se supone que las tenía en mi puto carrito de compra, ¿mentiendes?.

Sospechoso también encontrar esas mismas entradas 15 minutos después en esa web paralela a la que no pienso dar publicidad.

¿Casualidad?

Yo prefiero llamarlo: malditos hijosdeperra, usureros de mierda, así se os caigan los cojones al inframundo de lo gordos que los tenéis y os metan sanciones por el ano hasta que os salgan por las orejas.

Sin cariño. Habéis jugado con mi matrimonio.

Vale, futuro matrimonio. 

Vale, a lo mejor entre tanta gente, no me hubiera visto. Otra vez.

Vale, puede que todo esté en mi cabeza...
 
¡Que me habéis jodido, coño ya!

Pero vamos, que yo ya me quedé sin ver a mi querido Bruno Mars, con la consecuente pérdida de oportunidad (la vuestra) de verme cantarle That's what I like con bailecito incluido, que ya casi me lo sé. Boom.



¡Qué arte tiene! Incluso con chándal y cadenaca...

BruBru, we are perfect together and you will know it.**



Y eso es todo lo que tengo que decir por el momento. Me vo a seguir llorando mi pena***.



*Y cinco también.

** This means: send me your private jet with a VIP ticket and I will go anywhere ;)

*** Que voy a ponerme un vermut, vamos.



domingo, 26 de marzo de 2017

Vamos a ver...

Llevo 3 semanas como asalariada y ya tengo el blog abandonao, con lo que me costó retomar la buena costumbre de martirizaros con mis mierdas.

La verdad es que no es que tenga mucho que contar. Una de las cosas más emocionantes que me han pasado fue poder ir a la presentación del libro de Monstruo Espagueti, ¡Estás fatal!, patirme de irsa con su pequeña charla, verla dibujar mi dedicatoria y hacernos unos selfies. Es Majísima.



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Y después me fui con Megustaloquehaces a tomar unas cañas y unos pinchos. Es estupendo haber podido conocer a alguien en persona que también sigue este blog. No deja de parecerme súper raro al mismo tiempo 😂

En mi nuevo trabajo... bueno... aún no me he adaptado del todo... principalmente porque creo que es porque el ritmo es muy diferente al que estoy acostumbrada y hay como muchos procedimientos e intermediarios y que al final lo único que yo tengo que hacer es... son... banners. No me malentendáis, soy muy nueva, he hecho poca cosa (a parte de una tanda de más de 500 banners, por si queda alguna duda de mi ya legendaria habilidad como banner machine) y, por el momento, muy poco creativa.

Mi jefe es muy majo, eso que vaya por delante. Y me ha dicho que, aunque me haya tocado una tarea un poco (bastante... mucho... la hostia de) aburrida, no es lo habitual y que poco a poco iré viendo que la cosa mejora.

Yo sigo teniendo reticencias y no me quiero fiar demasiado, porque me da miedito ilusionarme y luego llevarme el palazo como en Crazy Pussy Inc*.

Mi nuevo lugar de trabajo es un sitio bastante... tradicional... muy jerárquico y ya sabéis lo que eso conlleva: muchos procedimientos, muchos intermediarios... un poquito de lentitud... Y bueno... la manera de ver el diseño me resulta un tanto... madre mía, no quiero meter la pata... quiero ser respetuosa a tope de power, porque no llevo ni un mes y no quisiera liarla parda... pero no hay departamento de diseño. Ya está. Ya lo he dicho.

No, no tienen ese departamento como tal. Y eso, para un diseñador, es raro. Y que no exista ese departamento, hace que resulte un poquito descolocador. Es raro.

Aunque, ahora mismo, lo que más me obsesiona es que tengo un horario un poco horrible. Digamos que al salir del trabajo, me da para hacer un poco de ejercicio (y porque lo hago en casa), ducharme, cenar algo, ver El Intermedio y luego meterme en la cama con a ver algo en Netflix/HBO**.

Y así de lunes a viernes.

Os he contado las cosas que se me atragantan. Pero también tengo ventajas:


  • Soy afortunada, los hay que salen más tarde que yo y yo aún he tenido la suerte de que me adaptaran el horario para no tener dos horas muertas a mitad de jornada para comer. ¡2 horas! ¿Pero qué invento es esto?
  • No tengo que cocinar. Comemos en el trabajo. Y eso está muy bien. No es que no tenga que cocinar, porque con mi horario sería ya el infierno, es que no tengo que acordarme de tuppers, ni limparlos al llegar a casa. Oullea.
  • Después de comer puedo darme paseos por la playa y me han salido fotos muy chulas que, por supuesto, están destinadas a estar en mi instagram.


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Muy fan de la arquitectura, me flipa encontrar ángulos y líneas, las formas limpias. A pesar de que ya sabéis lo que me gusta un barroquismo, un exceso y un más es más.


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Mi colección de vinilos sigue aumentando...

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Me encanta darme el pequeño capricho de tomarme un rico capuccino en mi bar favorito,...

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... Frida es el amor de mi vida...

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... y sigo estando muy, muy mal de lo mío con el tema MaraDubs.

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Y creo... que ya está.






* Voy a ponerlo en inglés, que suena más fino. Me han comentado que tal vez debería tener cuidado con las cosas que cuento en mi blog, porque nunca se sabe, pero... es que este es mi blog. Si ni siquiera en mi puto maldito blog puedo contar lo que me dé la real gana, mientras no ponga nombres y tal... pues eso.

** ¿Hola? ¿HBO? ¿Os sabría muy, muy mal funcionar bien de una puta vez? Porque estoy un poco hasta el mondongo de que os quedéis colgados tanto en mi televisión con en mi iPad. Por cosas así, hacéis que sea del #TeamNetflix. De nada.

sábado, 11 de marzo de 2017

Tensión, feliz y contenta

Nenis, por si no me seguís en Instagram, Facebook o Twitter, os cuento que vuelvo a ser una asalariada y ayudo a levantar Alemania desde esta misma semana. No, no me he mudado. Es que yo no es que sólo sea española, es que vivo en Mallorca. Supongo que no tengo que explicar nada más.

Así empecé mi primer día para darme ánimos.

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El caso es que sí, que tengo curro. Que seis meses después de recibir una cartita en la que me informaban de que no había superado el periodo de prueba* en Loca del Coño SA, vuelvo a tener una rutina laboral.

Así que os voy a contar un poquito cómo ha ido en esta entrevista entre yo y alguna de mis múltiples personalidades.


¿Cómo lo hemos llevado?

Pues con muchos nervios y tensión.


¿Por qué?

No quería liarla.


Ya, vale, pero ¿por qué?

Pues después de haber estado en un trabajo donde sólo** valoraron mi trabajo cuando cierto especimen me puteó durante dos años y me ascendieron cuando se piró y, posteriormente, conseguir largarme a otro curro donde me vendieron una mierda pinchada en un palo como si fuera un chollo... tenía miedo a no llegar al nivel que se esperaba de mí y me mandaran de nuevo a pasar los lunes al sol.

Yastá, ya lo he dicho.


A ver, ¿nivel?. ¿Qué nivel? ¡Si es tu primera semana!

Lo sé, lo sé. Suena muy estúpido, pero no podía evitar estar muy, muy recelosilla y que me entraran todos los miedos. Ten en cuenta, que ha habido veces, en que me he sentido tan infravalorada, que hasta que hasta he dudado de mis habilidades y mi capacidad creativa.


Mmmm... ¿realmente nos creemos lo que acabamos de escribir?

Cuando te sientes pequeñita, dudas de muchas cosas. Y si encima ves que por mucho que te esfuerzas, sigue ocurriendo lo mismo...


Sí, fue duro, pero esto es un nuevo comienzo. ¡Y es emocionante!

Lo es.


¡Y vas a poder volverte loca con tus ideas!

A ver, loca del todo no...


Ya sabes a que me refiero.

Sí, ya. Bueno, no tiene pinta de ser la alegría de la huerta en cuestiones de creatividad. Pero al menos creo que a quien reporto es muy majeras. Eso mola. Y tranquiliza.


Y vas a aprender, es una nueva experiencia...

Cierto.


¡Y, oullea, eso en tu cv va a quedar muy chupi-guay!

Sep.


A ver, meloncia, ¿no podrías demostrar un poco de entusiasmo?

Es que quiero ser precavida. Que últimamente llevo muy, muy mal lo de los desengaños, ¿sabes?.


¿Estás contenta?

Mucho.


Me alegro mucho.

Gracias.


Disfruta el nuevo comienzo. Vive la experiencia. Aprende y da lo mejor de ti.

Voy a llorar...


De un tiempo para esta parte nos hemos vuelto muy moñonas.

Demasiado.


Pero aún mantenemos nuestra imagen de futuras rockstar duras, de las de chupa de cuero, eyeliner marcado, pelazo al aire y saludo de cuernos.

Bueno... empieza a hacer calorazo ya, eh... Y lo del aire acondicionado en la nueva ofi...


Tienes razón, nos vamos a asar con esa indumentaria, el eyeliner se nos va a correr y el pelazo se nos va a ir a la porra con la humedad. Pero los cuernos aún podemos hacerlos y lo que cuenta es la actitud.

Exacto.


Porque actitud tenemos a chorrones.

¡Nos sobra!


Por supuesto, también hubo MaraDubs para acabar mi primer día de currele.






Falta mi tradicional gif de King Bob, pero dejadme que me acomode a mi nuevo trabajo y ver cómo me desenvuelvo. Aún me queda un trecho antes de que me quite el lastre que he arrastrado tanto tiempo.



* Que conste, por si no lo dejé claro en su día, esa cartitta la recibí una vez superado ese periodo de prueba por algo más de una semana, si no me equivoco. Cosa que no sé si es legal, pero teniendo en cuenta que yo misma iba a renunciar en unos días... miraquetediga... adiós muy buenas, ahí os quedáis. Y no me envíes emails idiotas un mes después diciéndome que te da pena que no dijera adiosito con una sonrisa. Las conclusiones que podrían sacar serían: estás mucho más loca del coño de lo que pensaba y que tienes cargo de conciencia porque sabes que no eres tan buena lideresa como te pensabas. Ahí lo llevas.

** Con todos mis respetos a la RAE, me toca los ovarios esta norma estúpida de haber quitado la tilda a esta palabra, soy de la vieja escuela, esta norma me parece innecesaria y voy a seguir usándola. Chimpún.

jueves, 2 de marzo de 2017

Oscar 2017

Para seguir la tónica de este año, voy a comentar la alfombra roja de los Oscar, cuando me da la real gana.

Sin equivocaciones de sobre ni nada, estos post me suponen una pasada de gasto de tiempo y entre que he estado resfriada, pues eso... que no me apetecía.

Pero eso no significa que vaya a dejarlo pasar, como el año pasado. Nanai.

Los ganadores, aquí. Mis opiniones sobre los trapitos, a continuación.

Voy a comenzar por las Meh.


Todas, absolutamente todas vosotras no vais a pasar a la historia por vuestros atuendos..

De Busy Phillips, la verdad, es que a duras penas alguien la reconoce y si no es porque su amiga Michelle Williams la invita, jamás la hubiéramos visto en la alfomra roja oficial. Así que, chata, ya puedes ser la mejor amiga de esta chica tan sosita para que te invite el año que viene, porque este Elizabeth Kennedy que llevas... pues eso, que  ni fu ni fa.

Alicia Vikander (Louis Vuitton), suerte tienes que no sea rojo, porque podrías haber pasado por la flamenca del emoji. Y vigila esos pelos, jamía, que menuda vergüenza de moño.

Charlize Theron (Dior), decepcionante. Sueles ser de mis favoritas. Esto puede que lo recuerde como una de las piezas más insulsas que has llevado. ¿Lo haces para que Dior te despida y te contrate otra marca? Porque si es así, vas de puta madre.

La novia de The Rock, con un Nude, ese color que podría pasar por un camisón caro. Y ya está.



Isabelle Hupper (Armani). A ver, que no me disgusta, pero es que es totalmente soso. No tiene nada llamativo. Y encima con lo delgadita que es esta señora... que parece que pesa más el vestido que ella.

La esposa de Jeff Bridges, recién llegada de ser la madrina de alguna boda. No la he puesto en Señoras porque no es conocida y eso, pero vamos, que siendo la señora Lebowski, bien podría estar en esa categoría.

Kerri Higuchi... no sé. No es por ser maligna, pero es que me parece un vestido que para un asiático podría ser la polla, pero a mis ojos es algo traído de los 80.

Kate McKinnon, tengo que decirte que Narciso Rodríguez está tremendamente contento de que alguien lo nombre desde SATC.


Brie Larsson (Oscar de la Renta), te digo lo mismo que a Alicia Vikander.

Kirsten Dunst (Dior), la silueta es muy bonita y favorecedora. Pero es que no deja de ser un vestido negro. Sin más.

Laura Dern (Rodarte), lee lo que le he dicho a la Dunst.

La señora de Michael J Fox, pues tres cuartos de lo mismo, pero en azul.


Salma Hayek (Alexander McQueen), lo de la Dunst, Dern y la señora Fox, pero con encaje.

La mujer de Samuel L Jackson, yo a usted la veo con un estilo sirena, fíjese lo que le digo. Sin esas mangas, claro. Encantada de haberla visto en esta gala. Por si no la veo en la siguiente.

Sara Bareilles (Romona Keveza)... pppffff... pues lo que le he dicho a unas cuantas antes, pero en rojo.

Trudie Styler, la mujer de la Sting, que vino con la figura de cera del mismo. No tengo palabras para definir lo insuslo que me parece.


Separadas al nacer, unidas por prácitamente el mismo vestido.


Emma Roberts (Armani), una Emma Stone wannabe
vs
Michelle PAVISOSA Williams (Louis Vuitton)

Ninguno de los dos vestidos me entusiasman. Si he de elegir, a la fuerza y porque mi vida dependa de ello, me quedo con el de Emma. Pero lo odio.


Ginnifer SSSSSOSSSSSA Goodwin (Zuhair Mourad)
vs
Ruth Negga (Valentino)

Tampoco ninguno de los dos me entusiasman, pero si otra vez me obligan a elegir, me quedo con el Valentino, porque el otro me parece algo sacado de La casa de la pradera. Y no puedo. Y con esos zapatos de Ruth, menos.


Leslie Mann (Zac Posen)
vs
Bella

Nada más que decir.


Cortas, cortitas.


Felicity Jones, este Dior es parar llevarlo a una after party. A no ser que le alargues la falda, que entonces me vale, pero estarías en Meh.

Lo de Louise Roe (Pronovias) y Stacy London (Alice + Olivia by Stacey Bendet) es DE-MEN-CIAL. Y los zapatos de Stacy, más. Ojito cuidao, se hacen llamar a sí mismas estilistas.

Naomie Harris, no puedo con tu Calvin Klein. Sinceramente mi animadversión por este diseñador ya es legendaria. ¿Qué coño te costaba llevar una falda larga tipo tubo, jamía?. Eso sí, esas sandalías las deseo lo mismo que un meneo con Joe Manganiello. Para que te hagas una idea.


Me gustan.


Blanca Blanco, ni zorra de quién eres, pero olé tus ovarios tía. Me encanta. Tope actitud. Me gusta el color, el estampado, el rajón, esos volantes en los hombros... que me gusta y punto pelota.

Damien Chazelle, vino con su novia que llevaba, no estoy segura, porque no me he coscado del diseñador, una versión princesita del vestido que llevó JLo (un Ralph & Russo) en los Grammy de este mismo año.

Darby Stanchfield (Georges Chakra). Divina. Ya está.



Gulianna Rancic (Georges Chakra). Madre mía, lo que ha hecho este vestido en esta señora, que es híper delgada*, le queda estupendo. Le disimula muy bien su delgadez. Me encanta. Es que soy muy fan del momento capa, nenis.

Hailee Steinfield (Ralpf & Russo), una chulada. Ligero y etéreo con detalles de volantes y flores, pero sin ser un puñetero sofá de abuela. Con el toque justo de transparecia. Un win win total.

La señora de Jason Bateman también lleva un vestido precioso con su pedrería y su escote en la espalda y su poquito de transparencia. Sin estridencias. Bonito. Sencillo. Que sí.

Y la señora de Matt Damon, Luciana Barroso, con un Versace de flipar que ya quisiera yo que esto pudiera ser un HMLP (Hoy Me Lo Pondría), pero esa falda de satén es muy peligrosa. Estupenda.


La churri de Mel Gibson, que acaba de tener un bebé... la madre que la parió. El vestido es una monada, la verdad. Muy cuqui.

Sting no fue el único que mandó su estatua de cera a los Oscar, Nicole Kidman también. Y le puso este maravilloso Armani Prive, que para mí lo quisiera y que, no sé cómo ha conseguido mimetizarse con el tono de piel de la susodicha. La espalda también es maravillosa. Aunque todos recordaremos esta edición de los Oscar, no sólo por lo del error de los sobres, si no porque nos hemos enterado de que Nicole no sabe aplaudir.


Par favaaaar, la cara de Octavia Spencer.


Pobretica la Nicole.

Y hablando de Octavia (Marchesa), es cierto que este vestido está un poco visto. Pero, oye, me parece que le queda estupendo. Me gusta el estilo de Octavia. Alguna vez me la ha liado un poco parda, pero esta vez estás estupenda querida. Bravo. Un aplauso. Pero no como al estilo Kidman, que la hemos enviado a clase de refuerzo.

Joana Natasegara lleva otro vestido que no es nada extraordinario, pero por esa misma simpleza y ese color estupendo, me has conquistado. Y sí, para mí esto es un HMLP sin ninguna duda. Me lo pido, lo quiero y un día será mío. Ahí te lo dejo.


Priyanka Chopra (Ralph & Russo) podría haber estado en Superstars, si esos cortes laterales me hubieran engañado, porque no dejan la espalda totalmente al aire. Pero eso sí, el vestido tal como está, me gusta mucho.

Taraji P Henson (Alberta Ferretti)... Cookie is in da house bitchessss! Menudo counturing que han hecho en el pechamen y en las piernas, con dorao incluido. A esto se le llama fabulosisimo.

Viola Davis (Armani), ¿puede haber en el mundo alguien a quien le siente el rojo mejor que a esta mujer? Callaos Ginnifer y Ruth, porque está claro que no sois vosotras. A tus pies. Muy fan.


Sí, pero no.


Ava Duvernay (Ashi Studio), este vestido es sofocante. Y sinceramente, de señora que tiene mucho pechamen a otra que también: los cuellos altos/redondos nos sientan fatal porque nos hace uniteta. Es así. Lo mismo que llevas, pero en transparecia y que el escote real fuera de uve, te hubiera quedado estupendamente. Y, en cuanto a la falda, esa tela es demasiado tiesa y te hace más caderas de las que seguramente debes de tener.

Esto es algo que, si estuviera en negro, Adele hubiera luchado con su vida por conseguir.

Halle Berry, muy bien ese pelo, pero pareces una mamarracha con esos tules cruzaos y colganderos sin ninguna clase de sentido. Dile a Donatella Versace que los quite YA. Eso es todo.

Madre mía la señora de Jamie Dornan... ahí hay demasiados lunares y el chascarrillo de usar diferentes tamaños, no mola. Un cuello barco y bajito, copones, un poquito de aire, por favor, sin esa telilla estúpida. Y si quieres la capa, la dejas, pero o de malva o usas el mismo tamaño de lunares que en el vestido.



Jessica Biel (Kaufmanfranco) podría ser la novia de C3PO, la verdad. El vestido no me parece horrible, pero por favor, con eso que llevas al cuello no. Y con ese horror de pelo, tampoco.

Hablemos, señora de Seth Rogen, tenemos un problema a la hora de decirdinos por el escote. Me da que muy claro no lo tenías. Simplemente elige uno, el vestido funcionará con cualquiera de las opciones, pero todo eso, pues no.

Zuri Hall, a ver, alma de cántalo. La falda es como tremebunda, PERO, podría pasarla si no te hubieras liado a pegarle cosas al resto del cuerpo. Y bueno, que no, que a la altura de las caderas no queda bien. Márcate un sirena o vete a casa.


Vestido chulo, percha equivocada.


Nancy O'dell, no sé es que no te has dado cuenta o que no quieres darte cuenta, pero las copas de ese bustier no son de tu talla. Y no puedo dejar de mirarlas. Es que encima parece que están más arriba de lo que tocaría. En serio, no puedo apartar la vista de ahí.


Antes de pasar a las grandes esperadas, no puedo olvidarme de las Señoras.


Meryl Streep (Elie Saab), está aquí por razones obvias. Y porque quien pone en su sitio a tito Karl, merece todos mis respetos. Eso sí, Meryl, querida, el largo de esa falda, como que no. Ahora, atendedme todos a los taconazos que lleva la jodía.

Y bueno, en la otra foto, señoras son los dos, Pharrell y Mimi Valdes. El uno porque va de tito Karl, si tito Karl fuera negro, no aparentara la edad que realmente tiene y hubiera hecho una de las canciones que más odio en el mundo. Aún así, he decir que va muy normalito para lo que suele ser Pharrell.

Y Mimi... es que no ha por donde cogerla. Señora. Punto.


Ya están aquí. Espantajas.


Cynthya Erivo (Paolo Sebastian), esto lo has hecho a propósito, porque sabes que tienes pocas posibilidades de volver a esta alfombra. Y ya que venías, pues que se notara. Si este era tu propósito, chapeau.

Jenelle Monae, no me creo ni por un momento que eso sea un Elie Saab. El mismo que le ha hecho el vestido a Meryl. Me recuerda un poco al vestido que llevó Halle Berry cuando ganó su Oscar. Y podría funcionar sin esa sobrefalda a lo meninas. Y sin lo del cuello. Ni el cinturón. Ay madre... ¡es que es un más es más!. Y a mí me gusta un más es más, pero esto no. Qué pedrada tienes, chica.

Sofia Boutella, que es una bailarina que ha trabajado con Madonna, hizo campañas para Nike y salió en este vídeo de Axwell que me ffffflipa, apareció en los Osar con este mejunje de lentejuelas y plumas totalmente infumable. No tiene razón de ser. Es como un apaño y no hay por donde cogerlo. Bueno sí, pero para quemarlo.


¿En qué momento Scarlett Johansson dejó de ser una buenorra? Nunca he sido muy fan suya, pero joder, con ese cuerpazo lleno de curvas, esos labios, de rubia o pelirroja, Scarlet ha estado siempre buenísima. Pues no sé, de repente, cada vez que la veo últimamente, ha perdido su nosequé. Y bueno, que me lleve este Alaia que aprece un visillo pillado con un cinturón... Que me la pela que se le vea un poco de teta en el lateral, porque ya todos sabemos que lo has hecho para que se te vea el tatuaje. Lo que no consiento es esa especie de combinación debajo. Decepcionante.

Pero para decepcionante de verdad, Teresa Palmer que lleva un Prada que ni siquiera parece de su talla. La hace recta, sin cintura, esos tirantes que parece que le suben el pecho a la fuerza... No lo entiendo.

Atención, la auténtica Reina Espantaja hace aparición.



Habrá hecho las 50 Sombras de lo que le dé la gana (os recomiendo muy mucho, las críticas de cualité que hice para esta trilogía de mierda: 1, 2 y 3) pero este vestido de Gucci es básicamente FEO. Por muy vintage que sea, joder. No tienes cuerpo para llevarlo. Dáselo a Dita von Teese y te enseñará cómo se debe llevar. Que te digo yo, que se lo pone Dita y caigo rendida a sus pies y me parece el vestido más maravilloso del planeta.

Es que tía, encima me vas con ese pelo relamío. Y ese collar que ni siquiera queda ajustado al cuello del vestido. No sé si lleva sostén, pero hace que parezca que tenga el pecho caído. La manera perfecta de dar mala publi a Gucci.

Que algunos medios la hayan calificado de golden goddess... mira que te diga, es para no desanimarte porque podrías pasar perfectamente por una sister-wife de una secta polígama el día de su boda.

Y ese pelooooooo.  No puedoooooo. Es que ni unas miserables ondas al agua o un simulacro de Veronica Lake. ¡Nada!. Es que incluso parece que lo llevas sucio. ¡Señor llévame pronto!

Terrible. 


Superstars. Devolvedme la vida.


Chrissy Tiegen, por supuesto, de Zuhair Mourad, por supuesto. Y con John Legend. Por supuesto también. Me encaaaaaaaanta. Tapaíta, pero con rajón, transparencia en el pecho y espalda al aire. Es cuando me da por odiar a la genética por no poder llevar algo así. Zuhair Mourad, como cantaba mi adorad Prince: te odio porque te quiero y te quiero porque odio.


Emma Stone, ¡gracias por devolverme la fé en Gucci!. Estupenda y dorada como el merecido Oscar que se llevó. Y es que encima ella me encanta y me parece súper divertida. Guapísima, preciosa y muy fan de los flecos. Y ese cuerpo con bordados... Impecable.

Karlie Kloss con un Stella McCartney que ya quisiera haber hecho el sin sal de CK. Me parece una pieza de extraordinaria sencillez, favorecedor y que casa maravillosamente con esa gargantilla extra-ancha. El pelo conjunta estupendamente. ¿Has oído Dakota? ¡El pelo le conjunta estupendamente!

Pero, a pesar de que todas estas señoras me entusiasman, solo hay una por la que a mí se me ha caído la mandíbula y se han salido estos lindos ojillos que tengo. Atentos porque es una maravilla.


Olivia Culpo de Marchesa. Es la perfección. Miradlo en movimiento.

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Georgina Chapman, fundadora de Marchesa, con su nueva colección creo que ha dado en el clavo. Creo que ha vuelto a darle el nivel que en el último par de años se echaba un poco de menos. Porque este vestido es sublime. Porque esa mezcla magistral de encaje y flecos es auténtica poesía en movimiento. Por eso, Emma Stone no es la Reina Superstar. Que lo era, hasta que vi esta preciosidad.

No tengo palabras, es que me parece divino.


Ains, quiero acabar con los Chulazos, macizos y guaperas.



Ryan Gossling.

Chimpún.


¡Hala, hasta el año que viene Oscars!


* lo es por algún problema de salud, no es que se mate de hambre como otras.