viernes, 30 de septiembre de 2016

Si todo va bien...

... mañana voy a estar dándolo todo... ¡en el concierto de los Red Hot Chili Peppers!

Aaaaay, que será la tercera vez que les vea en directo y estoy de un emocionao que no me soporto.





Me da lo mismo lo que me digáis, pero no importa los años que tenga Anthony Kiedis: Call me Anthoy, c-c-c-call me!

Volveré a fliparlo mucho con el subidón que lleve Flea, el aporreamiento de tambores de Chad Smith y a ver cómo se lo monta Josh Klinghoffer con la guitarra en directo. Me suelo referir a él como "el otro", porque han cambiado tantas veces de guitarrista que ya me cuesta memorizar quién es el de turno. A día de hoy, no tengo muy claro si me quedaría con Dave Navarro o John Frusciante.

Tengo muchísimas ganas de escuchar el nuevo disco, The Getaway, en directo. ¡Nerviosssss!

En fin, tengo una relación musical (pero repito, si Anthony quiere, podría ser algo más y ahí lo dejo) especial (Anthony, podría ser mmmmuy especial). A todo el mundo le gusta el Under the bridge y el Give it away, pero este grupo es mucho más.

Empezaron con el funk que luego mezclaron con el rock. Luego se ha tirado más por el rock (oullea) con algún que otro retazo funkero. ¿Qué queréis que os diga? A mí, que me pirra el rock, el clasicazo de toda vida, el garage, el grunge, alguna cosa de nu metal... que vengan estos tipos y le metan un poco de funk... Podría haber sido un desastre, pero no. ¿Por qué? Porque esta gente ha mamado funk y rock. Tienen un puto bagaje musical estupendo y supieron cómo poner de aquí y de allá para que saliera algo increíble-ble que pocos, o prácticamente nadie, ha sabido igualar.

Y esto es así.

Así que, lo dicho: la noche del sábado al domingo me lo voy a pasar genial disfrutando de un conciertazo y, después, rememorándolo.

Pocas cosas hay que me encaaaaaaaanten tanto como ir al concierto de un artista/grupo que me guste de verdad. Habrá gente que pensará que esto es tirar el dinero, pero para los que adoramos la música, os aseguro que tener la oportunidad de disfrutar algo así es algo muy grande. Es algo que tienes dentro, que cuando estás en el concierto, la música te envuelve y se te mete dentro y es imposssssible que no VIVAS ese momento.

Porque no estás allí como quien se sienta a esperar el bus, lo VIVES. La música se convierte en parte de tu sangre, y aunque sólo cantes en la ducha o seas un experto en air guitar, si te gusta la música, no sabrías vivir sin ella.


Y hasta aquí mi exposición sobre lo que haré este fin de semana y una de las cosas que me dan la vida.





lunes, 26 de septiembre de 2016

Slow down and fix your shit

No sé si al resto de los seres humanos les pasa, pero si tuviera que pertenecer a una raza de alienígenas creo que sería la de los fluctuantes o algo así.

No me malinterprtéis, estoy bien y todo eso. Pero es cierto que no me termino de acostumbrar a mi nuevo estatus. Me resulta muy, muy raro después de haber pasado una temporada muy a full y estresada. De repente, disponer de tanto tiempo, hasta me hace sentir un poco culpable. 

Cuando todo el mundo parece disponer de tiempo, yo no lo tengo. Y cuando yo lo tengo, los demás no. Ese maldito Murphy dando por saco, as usual.

Pero en mi caso me preocupa, porque no es lo mismo tener la necesidad de estar sola, que sentirme sola.

Lo del sentimiento de soledad lo he tenido siempre bastante presente y arraigado en mí.

Y hay veces que lo combato. Y me sale bien. Hago un montón de cosas, me mantengo ocupada, nada de manos ni mente ociosa.

Pero hay otras veces en las que no me concentro, no puedo combatir. Empiezan a darme vueltas las cosas en la cabeza. Algunos pensamientos me rondan y los racionalizo como puedo. Porque si los dejara campar a sus anchas estaría de atar.

Últimamente me está pasando un poco esto que os cuento. Que me siento sola. 

Con lo del 25º aniversario del Nevermind de Nirvana, he usado la app de la calculadora del teléfono (los números me bloquean) y me puse a pensar qué hacía yo hace un cuarto de siglo.



Osssea: un puto CUARTO DE SIGLO.

Yo, que usaba una calculadora normalera para saber cuántos años tendría en el 2.000, no me puedo creer que ya tenga más de un puto CUARTO DE SIGLO.

Y que esté ya más cerca de tener dos. 

En fin, ese no es el tema que nos ocupa en estos momentos.

Por alguna razón, la mayoría de las veces, cuando he necesitado a alguien, un apoyo, no ha existido. Incluso con las personas que yo he considerado muy cercanas y en las que me he atrevido a confiar, siempre he pensado que en realidad, no les importo.

Hoy en día, eso me sigue pasando.



Cuando salió el Nervemind, yo era una adolescente que no tenía ni puta idea de las cosas. Sólo me interesaba la música, leer y dibujar. Quería ser diseñadora y ya me iban diciendo por casa que con eso no iba a llegar a ninguna parte.

Siempre iba con vaqueros, calzado cómodo y camisetas súper anchas. Todo muy grande para que no se notara nada de mi cuerpo. Es que a esas edad yo ya estaba más que desarrollada y me moría de vergüenza. Llevaba siempre el pelo largo recogido en una coleta, me empezaba a quitar las gafas si no tenía que estudiar. Vamos, en un mundo paralelo, los mozos se pirraban por mis huesitos ¬¬

Mis notas no eran malas (excepto en mates, siempre las he arrastrado), me dejaba llevar un poco por la corriente... Creo que pasé un poco sin pena ni gloria. Nunca he sido una persona llamativa y tampoco he tenido la sensación de que encajara en ningún lado.

Sé perfectamente que las amistades vienen y van. Que son pocas las personas que permanecen en nuestras vidas para siempre. Que con unas te sientes más afín durante una temporada y con el tiempo, los caminos se separan mientras se van juntando otros. Con suerte, esas relaciones son tan fuertes, que se vuelven a encontrar.

Pero es así, no solamente tengo muy presente esa sensación de soledad, sino también la de no encajar. 




Lo pero era cuando yo intentaba encajar en tal o cual grupo, cosa, persona o situación, pero sin conseguirlo. Me frustraba mucho. Aunque supongo que con el tiempo y la edad, algo hace clic y te das cuenta de que si te estás esforzando tanto, pero lo que tanto quieres no sucede, es porque no tiene que ser. Eso ayuda bastante a relajarse. Y también a comprender que no todas las personas que quieres que se queden en tu vida, tienen necesariamente que quedarse. Porque tú también te vas de la vida de otras personas, pero sólo te dabas cuenta del vacío que te dejaban a ti y no al revés.

Pero ahí está otra cosa más: estoy prácticamente segura de que yo no he dejado ningún vacío ni nada de eso porque yo no creo que haya sido relevante en la vida de nadie.

Es que llevo muy mal lo de los alejamientos y pérdidas, ¿sabéis?. Al menos hasta que ese clic, que he mencionado antes, sucede.

Me está quedan un post muy lacrimógeno.



Y yo sigo muy fielmente las palabras de Kim K.

Preach KiKi!

Total, que supongo que tener todo este tiempo libre es una manera que tiene la galaxia de decirme el título de este post: slow down and fix your shit.

Puede que no me pueda quitar nunca este sentimiento interior de soledad. Puede que siga sientiendo mucho que los caminos se separen. Puede que siga creyendo que no termino de encajar en ningún lado. Pero quién sabe si en algún momento todo esto cambie y ocurra EL CLIC y encuentre un sitio donde sí sienta que encaje, donde sentirse sola no ocupe un gran espacio.

Lo único que sé es que, aunque tenga momentos de ermitaña huraña, necesito el contacto de la gente, aunque crea que yo no les importe. La compañía es importante y esto, hace unos años jamás lo hubiera admitido. Porque estoy muy habituada a estar sola, ya no sólo a sentirme sola.

Obviamente, tener buena compañía es fundamental. 

A veces no tiene que ser de gente que conozcas.

Otras veces sí. Pero a mí esto me cuesta. La mayoría de mis amistades no forman parte de un mismo grupo y me cuesta la vida reunir a más de dos personas. Tanto, que hace tiempo que dejé de intentarlo.

De un tiempo para esta parte, me repito bastante amenudo eso de "sólo disfruta del momento". Pero soy géminis, mi lado racional tiene que salir al quite con un "vale, pero tampoco te pases".

Y ahí me encuentro, que a veces quisiera hablar de estas cosas con alguien, pero o no me atrevo, o no sé cómo sacar el tema porque me da miedo aburrir...

Pero luego recuerdo que tengo un blog y echo aquí toda mi mierda y eso.








miércoles, 21 de septiembre de 2016

Mi vecindario

Hace más de 1 año que no os cuento de mis vecinitos. ¡Esto no puede seguir así!



PT: ¡Hoooolaquétal!

MJ: ¿Quién eeeeeees?

PT: Pita Taukatofua

MJ: ¿Quién?

PT: Pita Taukatofua

MJ: Te lo estás inventando, lárgate, no soy creyente y...

PT: ¡Que soy el abanderado de Tonga y...!

MJ: Bueno, bueno, buenooooo... pero haberlo dicho antes muñecooooo.

PT: Es que pensaba que te sabías mi nombre y....

MJ: ¿Para qué?... digooo clarooo, es que no tenía claro el acento... No voy mucho por Tonga, ¿sabes?.

PT: Ya... comprensible. Verás, que me acabo de mudar al vecindario y quería saber qué tal el ambiente y eso.

MJ: ¡Estupendamente! Esto es como muy ideal, muy Melrose Place pero sin malos rollos y esas cosas. Todos estamos buenorros hasta decir basta, somos majisísisimos... brillas como mucho, ¿no?.

PT: Ay chica, es que aún no he conseguido deshacer de los litros de aceite de coco que me pusieron para la ceremonia de apertura.

MJ: Ahá...

PT: Yo creo que parecía un poco reinona, pero te juro que nuestro traje regional es así.

MJ: Ahá... Ahá...

PT: No veas el cachondeíto en Twitter por culpa del crío avergonzao que iba a mi lado...

MJ: Ahá...

PT: A ver, que lo que la gente no sabe es que el chaval iba cegado por el fulgor de mis músculos...

MJ: Yatedigo... digo ahá... Ahá...

PT: ¿Y hay alguna costumbre por esta, ahora también mi comunidad? No quiero caer mal a nadie, como soy el nuevo y eso.

MJ: Pues sí, hay una especie de rito de iniciación.

PT: ¿Ah sí? ¿Cuál, cuál?

MJ: Pasa, pasa, que te lo cuento mientras le echas un vistazo a mi colección de batamantas y veo si te puedo ayudar con eso del aceite de coco... y ya tal.

PD: Pita Tauka... loquesea... Call me!




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En el Hoooolaquétal anterior: Calvin Harris
  
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viernes, 16 de septiembre de 2016

Seeeeeeeh, ya son 12

Hoy es el día y no me va a pasar como el año anterior, que por movidas varias, no pude celebrar el aniversario de este blog con su tradicional lavado de imagen.

Lo siento Moira querida, pero tu tiempo acabó. Como reina de este blog, claro. Esto va como lo de las misses: tu reinado dura un año y luego dejas a otra que se ponga la corona. Gracias por tu presencia, ha sido espectacular.

Este año, me ha dao por el rollo africano. No os penséis que lo tenía yo muy pensado, porque la cabra tira al monte y yo me iba derechita al playerío, tropicalismo y esas cosas que me gustan tanto y que son muy mías. Pero aaaaaay... Me encontré con esta pedazo de tía... y me he rendido.

Os presento Wanda Dayo*, la dominatrix salvaje. Ella originalmente, tal y como la pintó el maravilloso Alberto Vargas, era así:


Era una de las pin-ups que creó para Playboy en 1973. Tremenda. Mirad que a mí me gustan los tíos, pero con ese pedazo de cuerrrrrpo que me gasta la señora, por unos segundos he dudado de mí misma.

Por desgracia, no hay duda, me siguen gustando los tíos. Sólo los tíos. Jopetas.

Total, que una vez ha aceptado el supersonictratamiento de belleza, aquí la tenéis:



Me ha gustado mucho el resultado, la verdad. No ha hecho mucha falta adornarla con nada. De hecho, la he tenido que "vestir" jajaja.

Vale, no mucho, pero al menos no me censurarán la fotos porque se vean pezones. ¡Qué ganas tenía de poner unas pezoneras a una de mis pin-ups!

Abro inciso para comentar un pensamiento: si yo fuera tío, os aseguro que no podría decidirme entre tetas o culo. Cierro inciso.

Y los tatuajes, ¿eh?. Que no me falten. No muchos que no le hacían demasiada falta, pero ahí están.

Así que nada, pielerío, joyerío y poderío.

Por supuesto, las cabeceras de mi Facebook y Twitter están cambiadas.





Tengo una foto de perfil la mar de sexy...



Y en Metro&medio también he hecho lo propio:






Y  bueno, si ya os queréis dar un paseíto por mis rincones de RedBubble y Society6, pues estaría estupendo también. Porque me han quedado unas cosas monísimas con Wanda.

Ya son 12 años de blog.

DOCE.

Son unos cuantos. 

Me parece alucinante que haya durado tanto y que todavía haya gente que se pase por aquí. Sé que cada año digo lo mismo, pero es que verdad. ¡Si yo soy una mindundi! No sé, será la mala leche revenía que tengo que os hace gracia o algo ;)

Por el momento, os puedo decir que aunque más tranquila a la hora de actualizar, no pienso abandonar. Aunque no venga mucho por aquí, esto sigue siendo una de mis vías de escape y mientras me siga gustando, la seguiré usando.

Una vez dicho esto... como muchos de vosotros estáis con vuestro trabajo y rutinas  habituales... no es por nada, pero ya que momentáneamente tengo estas "vacaciones"... y sin ánimo de restregaros nada por la cara... me voy a celebrar mi hazaña bloguera con un poquito de yoga y luego un chapuzón en la playa.

Y ya está, ni tartas, ni nada de nada. Que gracias a mi querida tiroides, tengo que ponerme en forma y no me da la gana pasarlo malamente por no poder ser de esas que comen y no engordan.

Bueno... a lo mejor un gintonic a VUESTRA SALUD sí que me tomo.

Me lo merezco.

Un poco sí.

Son 12 malditos años de escribir chorradas.



¡Chinchín!






* Dayo, en africano, por lo visto significa pleasure is coming. No os digo nah mah.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Sin novedad

Y me refiero a mi estado anímico.

Todo bien por el momento.

Sorprendentemente bien.

Me resulta tan raro tener todo este tiempo libre... Sin tener que contar los días, las horas, cuadrar cosas con el tiempo de los demás y que me quede tiempo para mí y petardear...

Y lo más cachondo es que todo el mundo me dice que muy bien, que descanse, que si quiero dormir, que duerma, que quiero dibujar, que dibuje, que si tal, pues tal.

Nenis, si yo tuviera un futuro económico asegurado, le iban a dar mucho por saco al trabajo. Me pasaría las horas en mi estudio, viajando, en la playa, cocinando, leyendo y coleccionando zapatos.

#esasí

Para cuando leáis esto hará una semana que disfruto de estas inesperadas vacaciones. Es bien. Es muy bien.



Me han preguntado en los comentarios, que si ahora que tengo más tiempo libre voy a retomar más lo de escribir en el blog.

Pues puede que sí. Puede que no. Ni puta idea, porque tampoco sé si voy a tener mucho que contaros. Soy una señora de gustos sencillos, que lo mismo encuentra frases que me leen el pensamiento...

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


... que me doy al Martini Rosso en una piscina (esto se está convirtiendo en mi especialidad)...


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... que le gasto bromas a la mamma diciéndole que me he vuelto loca y me he hecho otro tatuaje*...



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... o Frida viene a despertarme saltando encima de mí para enseñarme la enésima piedra que se ha encontrado....


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... también puedo espachurrar cachorretes barrigones adorables y de los cuales no me quiero desprender...

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... y luego acabo del día viendo una puesta de sol aluncinante con una pedazo de clara a un lado y mejor compañía al otro.

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He tenido unos microscópicos atisbos de "pffff como me dé el bajón verás la que voy a liar", no lo voy a negar. Pero así, en general, bien.

No. De momento mal no se me está dando esto de descansar.

Os mantendré informados.




Esta es una de esas ocasiones en las que el refrán ese es muy cierto, no hay mal que por bien no venga, y las palabras de Steve Jobs, "Stay hungry, stay foolish".




* lo que no sabe es que hace ya rato que me ronda la idea de hacerme otro tatuaje, pero de verdad, y la idea ya está tomando una forma bastante definida. Veremosssssss.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Previously...

... en este blog, os comentaba lo mucho que me estaba costando cierta situación con la que no me sentía cómoda. Nada cómoda.

Evidentemente se trataba de mi situación laboral.

Me fui de un sitio donde había alcanzado cierto nivel después de habérmelo currado mucho, pero que veía que se estaba desmoronando. Y no por culpa de los empleados, porque lo que más rabia da es que muchos de mis compañeros eran la razón por la que me gustaba estar allí. No la empresa, sino la gente. Porque al final, no me cansaré de repetirlo, lo que importa es la gente.

Total, que me fui y estaba muy ilusionada. ¿Quién no lo estaría? Un luegar nuevo, un proyecto nuevo, un tema nuevo... Pero al poco de estar allí, notaba cosas. Cosas que no tendría que estar notando tan pronto. Pero decidí que es que estaba tan quemada del otro lugar que me había vuelto demasiado susceptible. Ya sabéis, yo y esa manía que tengo de no fiarme de un radar que pensaba que no tenía.

Pues bueno, queda anunciado oficialmente que no he superado el periodo de prueba y que, por fin, voy a poderme desconectar más de cuatro días seguidos.

Sí, nenis, este año sólo había tenido tres días de vacaciones y luego, en lo que ya es mi extrabajo, una semana en la que no conseguí quitarme del cuerpo la sensación de que no estaba consiguiendo encajar. Ni del cuerpo, ni de la cabeza. Porque yo tendré mis defectos y saldría bastante escamada del otro sitio, pero si algo aprendí allí es a identificar gente cabrona, prepotente, egoísta, con un déficit de atención que se sale de las escalas máximas. y bipolar.



Que casi cada día seas testiga de alguna movida, de gritos, de malas palabras, encima a personas que se dejan la piel y que se las menosprecie de esa manera y, a algunas, se les haga mobbing... Que reinonas y energúmeros con un poco de poder se crean con derecho a hablar de cierta manera a empleados que regalan su tiempo y conocimientos. Llamadme loca, pero muchas ganas de estar allí no me daban.



Y se me notaba. Bastante. Mucho.

No había mucho margen de "creatividad" porque todo se tenía que cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar...


"And then..."

"And after that..."

"And I can't arrive home everyday and get drunk, Nene. Uh, uh, no. I can't. Bye, girl".


No, no eran los típicos cambios de así o asá o simplemente empezar de nuevo porque se prefería otra cosa. No. Eran los cambios que pide una persona con déficit de atención y que, sabrá de lo suyo, pero también cree saber de lo de los demás, que sólo pide cambios sin sentido y, para más inri, sin dar ni un mínimo margen a delegar. Alguien, que se cree tan por encima de los demás, que da igual que haga viajes espirituales a donde le dé la gana: no sabe ser líder, no sabe tratar a las personas que tiene trabajando en su empresa, excepto a las que le lamen las posaderas.

Espero que algún día se entere de que más de una vez en el mismo día alguien ha dicho: "esta persona no tiene ni puta idea, está completamente loca". 

Y que muchas veces fue dicho por alguno de sus acólitos.

Me llevo el haber conocido a gente muy maja y muy trabajadora, súper preparada y que no puedo creer que no les salgan otras oportunidades donde estoy segura que se pelearían por tener a esas personas. Segura no, segurísima.

Me llevo la satisfacción de saber que no he estado inventándome las cosas, que tengo que hacerme un poco más de caso.

Que me han hecho un maldito favor, joder. La tensión acumulada del último ha año me ha pasado factura en mi salud y doy gracias por no tener otras cargas para poder centrarme en mí misma. Y creo que esta es la manera que tiene el universo de decirme: "para de una puñetera vez para poder seguir adelante, carajo".



Pero también me llevo el mal sabor de boca de saber que una buena amistad me ha notado que no estaba agusto, que no sentía que encajaba en ese lugar y que, por lo que sea, se necesitará tiempo para que volvamos a retomarnos como hasta hace nada. Porque realmente eso es lo que más me preocupaba de todo esto, que se decepcionara.

Ella sabe de lo que soy capaz con mis habilidades y más de una vez ha afirmado que si se hubiera delegado un poco más en nuestro equipo, todo habría sido más fluido. Pero es que no ha sido así y me siento fatal por no haber sabido adaptarme a algo que era tan sencillo como pasar unos esbozos/esquemas gráficamente clarísimos a photoshop, repetirlos las veces que se pidieran y callarme. Porque en realidad yo no tenía ni voz ni voto. Y si he podido decir cuál era mi recomendación o predilección, parecía que era motivo suficiente para que cierta persona lo echara por tierra y... sí... pidiera más cambios... más versiones...

Más de 50 versiones de un sólo cartel... ¿cómo lo veis?

"But shitty-believable, Gordon"

Sé perfectamente que el trabajo del diseñador gráfico está muy, MUY infravalorado, pero después de esta experiencia me ha quedado, no claro: cristalino.

Y perdóname si me voy a mi hora, pero seguro que no has contado las veces que he comido delante del ordenador mientras curraba. Eso no, ¿verdad?. Pero eso no sólo yo, un montón de gente. ¿Que los demás se quieren quedar? Perfecto, pero yo también tengo un pasado laboral en el que no me da la gana regalar más mi tiempo. Repito que he regalado muchas veces mi hora de la comida y otras veces que me quedé después. No querida, no. Como decía una compañera que tuve en otro trabajo: I have a live.



No soy sólo alguien que trabaja con un ordenador muy caro y muy bonito. Intento interpretar tus ideas para crear un concepto, una continuidad, una consistencia... pero cuando llegas al punto de si lo quieres morado, será morado y si en cinco minutos lo quieres rojo con topitos naranjas, así será... Tú no necesitas un diseñador, lo que tú necesitas es alguien que siga tus instrucciones dócilmente, le dé igual que te pases por el forro su opinión y haga enésimas versiones de culquier cosa y luego la califiques como tacky y a esa persona de incompetente y que no sabe nada.



Y vuelvo a repetir que sé muy bien que no soy perfecta. Si algo no me gusta, se me nota. Y esta vez no me ha gustado. ¡Y vaya si se me ha notado!

Así que gracias por la experiencia pero por encima de todo valoro más una amistad, que espero que no se haya afectado para siempre, que la bipolaridad y egocentrismo de personas a las que no les importo ni ellas me importan a mí.


"Same face, less bottox"



Por cierto, estoy bastante tranquila. Estoy extrañada de mí misma. No sé, a lo mejor es cierto que necesitaba parar y no me había dado cuenta.


Y ya está.


Si hay alguna novedad, lo sabréis en cuanto veáis a King Bob. De momento...







viernes, 26 de agosto de 2016

Cada lunes...

... empieza la cuenta atrás para el fin de semana, que empieza en cuanto salgo del trabajo.

No sé qué pasa pero este año se me está haciendo especialmente duro. Mucho.

Ya casi los domingos por la noche (teniendo en cuenta que anochece más tarde en verano, menos mal), empiezo a pensar: "Pfffffffff..."

No quiero ni pensar lo que sería si fuera invierno.

Los miércoles, a mitad de día, ya la cosa como que va yendo mejor. Lunes y martes son como una especie de tortura semanal.

Paso una media de 9 horas, casi seguidas, sentada. 

No lo ssssssoporrrrrrrto. 

Y ya no digo más sobre esto, que no es el momento.

Cada vierenes por la mañana es un "Pfffff", porque igualmente no soy de buen despertar.



 Y luego me acuerdo de que es viernes y es como....



Pero que aún así tengo que levantarme y seguir con el protocolo de alguien que no es millonario y necesita pagar sus facturas.


Y luego otra vez...


Todo muy loco, pero seguro que no os sorprende, porque como soy géminis os tiene que parecer súper normal.

Entonces pienso: "Fin de semana, por ffffffffin joderrrrrrrrr". Y entonces quiero montármelo guay, haciendo cosas, pero sin estreses, que por desgracia sólo son 48 horas y tampoco quiero llegar al domingo por la noche arrastrándome. Así que toca hacerse un firme propósito.



No os voy a engañar. Hay fines de semana que me lo paso genial, en los que acabo hecha un trapo y otros en los que consigo un equilibrio muy majo de chachismo y perrismo. Y luego hay otros en los que me da igual el equilibrio y recorro mi triángulo de las Bermudas personal: cama, sofá y cocina. Con pequeñas escalas al cuarto de baño entre y entre.

Pero lo más importante, LO MÁS IMPORTANTE, es que el viernes, la última hora, media hora, cuarto de hora o 10 minutos antes de salir, ningún iluminado me venga con "urgencias". Porque si tan urgente es, has tenido todo el puto día para pedirlo. Así que no me jodas, porque lo único que vas a obtener de mí es un:




Por si no os lo había comentdo antes. ¿Os acordáis de este pequeño?





Pues vuelve a estar activo.

¡QUE COMIENCEN VUESTROS DEDITOS A CRUZARSE!


pd: Últimamente no puedo con la vida de algunos seres humanos.

lunes, 22 de agosto de 2016

The Hole 2

El año pasado intenté ir a The Hole cuando estuvieron en Palma. Pero curiosamente a quienes les mencioné si les apetecía venir conmigo:
  • Unos ya habían ido. Bueno, vale.
  • Alguno me respondió con que le parecía que tenía algo de cutre y no les apetecía. Vale, vale.
  • Otros, simplemente ni me respondieron y luego vi con mis ojitos las fotos que publicaron. Olé.
Este año, me armé de valor y le pregunté a alguien que también podría haberme dicho que no. Pero no lo hizo. Así que sí, ya puedo decir que he ido a The Hole.

Vale, a The Hole 2.

Pero he ido.

Y me ha encantado.

¿Cómo explicar lo que es The Hole 2?

Mariquitismo fino, con muy mala leche y muchísimo mejor humor, risas, erotismo y lujuria. Maromazos y pibones. Domingas y pirindolos. Plumas, maquillaje, lentejuelas y exageraciones a tutiplén. Sorpresas, talento, artisteo, fuerza y flexibilidad. Gatitos y ratas. ¿He dicho humor? ¿Y risas? Por si acaso, porque de verdad que sales de allí con un buen subidón positivo.

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


El año pasado debería haber reunido valor e ir aunque fuera sola. Porque, al menos a mí, me vale la pena ver un espectáculo así. Estas cosas me dan la vida, nenis. 

Si yo hubiera nacido con un mínimo de talento aceptable, hubiera sido artista del musical o del cabaret, o de las dos cosas, y no una diseñadorzucha gráfica que cada vez se convence más de que, aunque le gusta su trabajo, nadie lo valora. 

Artista. 

¡Qué palabra tan bonita!

Me tocó de MC Javi Enguix. No decepciona, fue divertidísimo y picaruelo. Muy fan. 


Javier... call me!

Sergio Blanco puso a todo el mundo firme y en su sitio...



Y, aunque me encanta el rollo de Vinila von Bismark, tengo que deciros que me rechifló Graciela Monterde. Sólo os diré, que hay pocas personas a las que yo imagine oficiando una boda ;)



En fin, que los lunes son muy duros, y últimamente más. Al menos para mí. Pero al menos estoy súper contenta de haber pasado una de las mejores tardes de domingo en mucho tiempo.

¡Qué viva el cabaret! ¡Que viva el teatro! ¡Qué viva la revista y el musical!


Pd: y que además, el twitter oficial (@TheHoleShow) y algunos de sus artistas me retuiteen, den likes a mis tontás y me respondan algunos comentarios... mola miles.

viernes, 12 de agosto de 2016

Ciclos

Digamos que hice bien, pero que lo que tomé tampoco está en mi mente que sea algo muy duradero.

Ni mucho menos definitivo.

Paso por otra de mis épocas de... "¿soy yo o todos los demás avanzan mientras yo estoy aquí viendo al vida pasar?". Y también de... "¡dioxxxxxxx dame la paciennnnnncia que mis padres no me transmitieron genéticamente!".

No soporto despertar todas las mañanas así:






Más tarde...





Cuando en realidad...




Yo soy Joan Holloway, obviamente


Y tengo que permanecer muy low key cuando en realidad...






Y hasta aquí puedo leer.

Eso es lo que pasa.

lunes, 1 de agosto de 2016

Vacaciones

No tengo mucho más que deciros.

Necesitaba esta semana tanto como las desganás de los catálogos de Inditex un bocata de chorizo. Ahí os lo dejo.

No, no he salido de la isla. Tampoco me ha hecho falta.




No me veo viviendo en otro lado.

Si acaso algún sitio con playa y sin invierno. Lo siento Jon Snow, no tenemos futuro si me tengo que mudar a Winterfell. 

BruBru... ahí te lo dejo a ti también.




Mal del todo no lo he pasado, la verdad.

Como me toque la lotería, me caiga del cielo un chorrón de millones, alguien quiera donarme su fortuna o lo que sea... os digo una cosa: yo podría vivir estupendamente de vacaciones el resto de mis días. Que trabajen otros que si acaso ya me dedico yo a generar empleo y lo que haga falta.

Y ya tal.

jueves, 14 de julio de 2016

Me retiro

No es lo que estáis pensando.

Este blog no se cierra. No os queda nada para que eso ocurra.

Me retiro de hacer hacer curro después de mi curro.

Es así. 

Llamadme ilusa, pero teniendo un curro oficial en el que sólo hago cosas para una sola cosa (you know what I mean), cuando he tenido ratos he ido haciendo otras peticiones. Que si unas invitaciones de boda por aquí, un de aquello por allá... pero lo que he sufrido en el último mes me ha hecho decidir que por mis santos ovarios que gracias a un grandísimo energúmeno, me retiro por una temporada.

No voy a dar muchos detalles, porque, por suerte o por desgracia, donde yo vivo es un sitio muy pequeño y, aunque yo sea  una don nadie, más o menos conozco el postureo, el famosismo, el influencerismo (madre mía, que ridículo me parece esto) y esas mierdas que tanto gustan a las modernasdemierda evolucionadas a hipsters y malenis.

Ojo, no menosprecio a nadie, el hecho de que yo no le dé valor a tal o cual objeto/ser viviente, no significa que no tenga valor para otros.

Mal informada, acepté un trabajo como freelance pensando que sería, sobre todo, interesante y una experiencia nueva que añadir a mi currículum. Me apetecía mucho. Como ya os he dicho, era algo totalmente nuevo a lo que no había tenido acceso hasta el momento.

Quien me lo pasó, lo que ahora sé que es un tremendo marrón, oscuro, un marrón oscuro que pasa más que de castaño, era alguien a quien le tengo cariño. Todavía lo digo en presente, porque como tenemos diferentes maneras de ser, quiero pensar que esa persona lo soportó de otra manera. Pero eso no quita que, sabiendo que tú estás huyendo de semejante mierda, no expliques a quien se la vas a encalomar, que se atenga a las posibles consecuencias.


El caso es que la cosa es así: por problemas de tiempo, viajes, pérdidas personales, plazos muy ajuatados, presión, estrés, cambios de ambiente, adaptaciones varias... y que, como manda la puñetera ley, yo tengo un contrato a jornada completa de 40 horas semanales. Si te estoy diciendo que yo sólo puedo dedicarle unas pocas horas algunas tardes y, TAL VEZ, algunas horas más el fin de semana... Me importa un carajo tu vida personal, sentiré mucho que no sea el mejor momento de tu vida, pero si yo también estoy arrastrando una época bastante tensa y complicada: si me jodes, lo de las putas velas negras de la bruja Lola es el risión con lo que yo espero que te pase en el futuro.

Ya lo he dicho muchas veces, lo políticamente correcto me la suda, si me jodes, espero que obtengas lo mismo que me estás haciendo.

Hay cosas que no soporto. Con la edad me vuelvo cada vez menos tolerante y ya tengo algunas manías de señora mayor (como la de tener un pastillero, exacto, soy una señora que usa pastillero).



Pero, de siempre, lo que no he soportado es que la gente sea maleducada, energúmena, chulesca e histérica. No vengas a mi casa, repito, A MI CASA, a chillarme. Por si no ha quedado claro: NO VENGAS A MI CASA A CHILLARME. Y añado: para chulo, chulo, mi pirulo. Me importa un pepino (= una mierda) igual que a ti te importa lo mismo lo que pase en mi vida.

Es triste, pero así es el mundo en el que vivimos.

Lo que pasa, es que por no quedar como poco profesional y que, encima, psicópatas impertinentes que vienen a mi casa a chillarme, cuando llevan unas 3 semanas, prácticamente un mes, teniéndome abrasada a emails, y si no contesto a cada uno de ellos, con whatsapps, incluso los putos fines de semana, durmiendo poco, mal y aguantando impertinecias varias, una se calla.

Sí, se calla. Porque jamás en mi vida me había sentido tan indefensa como teniendo a un auténtico energúmeno bipolar y con poquita paciencia en mi casa chillándome por algo, ya pasada la medianoche (habiendo tenido tiempo de montarme otros pollos, en las hora previas, siento repetirme, en mi puta casa), que, por h o por b, aunque hayas estado x horas dándole vueltas, se podía solucionar, pero tú no paras de abrazarte a la histeria psicotrópica hasta que terminas bloqueando a quien chillas. Tan indefensa, cansada, estresada y hasta el mismísimo coño acabé, que mi cerebro hizo pffffff y me dio por pensar que si a dicho energúmeno se le cruzan los cables, quién sabe lo que hubiera podido pasar y nadie me hubiera podido ayudar.

Yo estaba sola en MI casa, con un gilipollas chillándome, que encima me intentaba hacer sentir culpable porque las cosas no avanzaban. Cuando, repito, para mí era algo novedoso, yo tengo un trabajo a jornada completa y por la puta miseria que me vas a pagar (y ya todos sabemos de qué manera, a estas alturas) sólo me merece la pena por el esfuerzo que he invertido. Y porque no voy a quedar como poco profesional sólo porque vivas anclado en los 80, me hagas cambiar mil veces las cosas para luego volver, en alguna ocasión a cosas que yo ya había propuesto, pero que como eres tú quien lo dice, entonces sí tiene validez, y tu rollito alternativo de antes de que se te fastidiara la existencia con "problemas" de adulto que se solucionan poniendo medios de por medio.



YO, que intento no molestar, ser lo más independiente que puedo, que lucho todo lo que me da mi voluntad y más por conseguir dar pasos hacia delante... Que no digo que sea perfecta, ni la mejor, ni nada. Sólo quiero vivir mi vida lo mejor que pueda y me dejen. Yo trabajo para vivir, que quede bien claro. Pero ya que voy a pasar muchas horas trabajando, por lo menos, quiero que esas horas sean lo más productivas, entretenidas y, porqué no, lo más agradables posible.

Que alguien sea incapaz de disculparse después de montar varios pollos EN MI CASA como los que se me montaron recientemente, me la viene pelando y de lejos. Si me faltas al respeto te juro por mis gónadas que tal vez por educación no te diga lo que pienso de tu rollito "creativo" y tu sentido de la estética (por si no ha quedado claro, anclado en los 80): dime lo que quieres, dame mi puta pasta, desaparece de mi vida para siempre y la próxima vez búscate a un recién salido de la escuela que no sepa cómo actuar (todavía) frente a capullos como tú. Con suerte, hasta podrás pagarle menos.



No voy a dar más información, porque como ya he dicho, vivo en un lugar muy pequeño y quién sabe a qué ojos puede llegar este post. Pero no me pienso quedar callada, igual que no lo hice cuando estaba hasta el mcoño de mi anterior lugar de trabajo (y al que le hizo llegar mi post a RRHH, espero que tengas unas hemorroides como botijos, disfrútalas, tú y todos los mamones que os dedicásteis a putear al resto).

Gracias a impertinentes como algún ser vivo con el que me ha tocado lidiar últimamente, no vuelvo a aceptar ningún curro como freelance en muuuuuucho tiempo. Y es una pena, porque ya no era por la pasta, porque al fin y al cabo, la pasta te roba tiempo y yo aprecio mucho mi tiempo: trabajo para vivir y no al contrario. Me gusta el hecho de aceptar retos nuevos, poder entregar cosas que gusten a mis clientes, probarme a mí misma que puedo hacer tal o cual cosa e ir aprendiendo cosas nuevas que durante mi jornada laboral no se me presentan.

Ahora sé que puedo hacer esta cosa. Pero no vuelvo a repetir experiencia con esa persona. Sólo quiero mi pasta, traspaso de archivos y se acabó lo que se daba.



JAMÁS vengas a mi casa, a #MaraMansion, a levantarme la voz, a faltarme al respeto, a tratarme de tonta, de hippie despistada, porque a lo mejor no puedo cruzarte la cara de una buena hostia o una patada en los cojones, pero tiempo al tiempo.

Sólo digo eso.







Quisiera acabar este post del palo "tu existencia me la trae al pairo" con el siguiente gif, que no tiene nada que ver, pero es que ya sabéis que soy muy fan de los gifs y este me encanta. No lo puedo evitar, amo a Maggie Smith.