sábado, 15 de septiembre de 2018

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Yo ya no sé si tengo el blog simplemente para actualizar la  imagen de la señora que protagoniza mis cabeceras, pero lo puedo deciros que siempre me produce mucha emoción, la verdad.


Decimos adiós a Kila Zahar, menuda pelirroja estupenda ha tenido el descaro de reinar en este blog, y le damos la bienvenida a Bettie Kaʻulaʻula, que es una prima perdida de la Page pero en versión tatuada y alternativa. Lo que a mí me gusta vamos.

Este año, quien dibujó a esta señora divina originalmente, es una mujer y se llama Fiona Stephenson. Porque no sé si lo habéis notado, pero yo soy muy del palo LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA O NO SERÁ, mi color favorito es el morado... Pues eso, ¡QUE VIVAN LAS MUJERES!. Y las mujeres, aunque pocas en aquella época, también dibujaban pin-ups.

Aquí la belleza original:


Coqueta, rosita, guapísima, lo jutito de picante...

Igual igual que aquí mi señora Ka'ula'ula que, en mi primer desparrame creativo, era así:



Pero claro, en la cabecera de MI blog lo que tiene que verse es MI nombre de guerra, ¿estamos?. Así que si os mola la versión "no tengo el potorro para ruidos", la encontraréis aquí. Porque en este blog va a ser la dueña y señora de mi rótulo de neón, mis tonalidades moradas, mi subtítulo de tiza y unos cuantos graffitis majos dedicados al peñazo del patriarcado. 

Quedando tal que asinsssssss:






Aquí mi Facebook* y Twitter*. Mientras estás leyendo esto, seguramente todavía me quedará alguna cosa por actualizar, porque jopetas, te apuntas a tantas chorradas a lo largo del tiempo que ni te acuerdas.

Y nada, como cada año, haré propósito de enmienda y a ver si retomo la temporada de premios, que echo de menos trasnochar mientras recopilo fotos y destrozo los trapitos de turno. Con que nadie me hable/toque/mire recién levantada... Todo bien 👌

Felicitadme coña, que a ver cuántas personas en el universo tienen un blog de 14 años. Que lo tengo en plena adolescencia, con su hormonas revolucionadas y dándome mala vida. ¡Contenta me tiene!

¡Ah! Bueno, que sí, este año la celebración va a ser por todo lo alto, porque la semana que viene estaré flipándolo DEMASIADO después del concierto que mis adorados, queridos, amados, idolatrados, over-faneados U2** darán en Madrid. Será el viernes, pero yo auguro un estado de levitación mística durante todo el fin de semana.

Puede que toda la semana siguiente.

Vale, tal vez todo el mes.

No todo el mundo puede decir que ha visto a su banda favorita sobre la faz del planeta Tierra, seis veces. SEIS. S-E-I-S.

Por el momento yo ya hace semanas que estoy con mi ritual de escuchar todos los discos (no vaya a ser que todas las canciones que me he aprendido desde mis 11 años se me hayan olvidado de la noche a la mañana), repasar los libros, deuvedeses de los conciertos, libretos, fotos y demás tesoritos.






En los comentarios, si os da la real gana y donde os dé la real gana, aunque prefiero aquí, que sabéis que me hace mucha ilu, me felicitáis y me deseáis toda la clase de buena suerte y mejores augurios a mí, a mi movida con esto de ser freelance y al blog, que se lo ha ganao. Que me ha aguantado mucho. Aunque yo más a él. Que para eso lo creé yo. 

Osea: A MÍ, ME FELICITÁIS A MÍ Y YA ESTÁ.


Ay como Bono me cante este canción.... 



BONOOOOOOOOOO, HERE I GOOOOOOO!!

Os dejo, que tengo que ver qué escote me pongo. 







* Si eres de esa clase de personas que van de listitas por la vida, de los que ponen una cara cuando me tienes delante, pero luego vas haciendo de metecaquitas, chivatitos, locas del coño, vamos... sí... sabéis perfectamente quiénes sois... si no encuentras mis perfiles es porque seguramente TE HE BLOQUEADO. Cómprate el ¡Hola! y deja de dar por saco 👊

** Básicamente me toca los ovarios que me puedan decir que si se han metido de todo, que si deberían haberse retirado hace taitantos años, que si no son tan buenos como antes... Lo voy a repetir por si no ha quedado claro: ME TOCA LOS OVARIOS. Han sido, son y serán mi banda favorita sobre todas y, como todo y todos en la vida, han tenido sus altibajos. No todos los discos son igual de buenos, cierto, pero me siguen gustando. Y si los putos Rolling Stones siguen despidiéndose desde hace 20 años, pues que les quiten lo bailao. Chitito y chimpunes varios.






sábado, 25 de agosto de 2018

¡Riégueme!

En el capítulo anterior... mi lado mamarraca se estaba preparando para ir a ver a las Nancys Rubias.

Pues fui.

Y me lo pasé muy bien.

Porque me gusta una absurdez, una pose, un eyeliner y un postureo de rockstar wannabe.




Que digo yo, que si la JuanPe puede descoyuntarse haciendo que toca la guitarra y Marta darlo todo con un triángulo, que ni Lars Ulrich... a mí eso me da esperanzas, de verdad.

Ay, de verdad, me reí y bailé muchísimo.

El resto de mis días, hasta hoy, han transcurrido muy apaciblemente entre fines de semana con la familia, en los que Frida, por supuesto, ha sido el objeto de mis espachurres y mi lado más moñas.



Pasé un día de playa muy estupendo con gente estupenda....




... y nos pusimos hasta las cejas de paella y otros manjares.



Disfruté de algún concierto callejero...





... y los atardeceres por esta isla siguen siendo espectaculares:





Y sí, teniendo en cuenta que el año pasado estaba en la mierda, dejadme que éste lo disfrute.

Más que nada porque, ya que me he visto abocada a, por fin, tomar la decisión de ser emprendedora y hacer cosas... alguna ventaja debía tener todo este tinglado por el que a tantos politicuchos se les ha lleando la boca.

Sí, así es, ahora dependo absolutamente de mí misma. Ya está. ya lo he dicho. Me he tirado a la piscina, del avión, de una nave desde el espacio... y no sé si el agua está gélida, si llevo paracaídas... o si lo llevo, si funciona... ni si me convertiré en cenizas en cuanto atraviese la atmósfera.

Pero lo que está claro es que ya estaba arrastrando un hastío, un resquemor y un brote pirómano que no era ni normal.

Con esto os vengo a decir, que no os penséis que me he pasado el veranode playa en playa, de paella en paella* y de achuche en achuche a Frida. Bueno, esto último sí. Porque ella es la perrificación del amor, mi prozac, mi "quítate esa gilipollez de encima" y mi "¿qué coño hago yo despierta a estas horas sólo porque a esta plomaza le apetece jugar?".

Así que he estado trabajando en diferentes cosas. Y se agradece. Porque no hay monotonía, no es todos los días lo mismo, dispongo de la libertad de ponerme yo mi horario y dónde trabajar. Sí, algunas veces he estado hasta tarde trabajando. Sí, he pasado muchas horas sentadas, aplicando cambios o estrujándome la cabeza pensando en cómo hacer una cosa u otra. Sí, a veces he dormido muy poco y eso lo he llevado siempre fatal. Y sí, SÍ, he tenido que aplicar miles de cambios, probar con esto, ah no, volver a lo de antes... pero no, ahora con aquello que pusiste en no sé dónde... Mmmm no sé... Pero BIEN. Porque no tengo que estar dependiendo de que alguien me diga lo que tengo que hacer, ni cómo hacerlo, ni que me endiñe mierdas que no quiera hacer, ni me hable como si fuera imbécil o se lleve los méritos por algo que he hecho yo y no ese tipo de personas con las que no quiero volver trabajar en lo que me queda de existencia.

Ya me entendéis, no es que haga y deshaga lo que me dé la gana. No tengo la obligación de estar calentando una silla 8 horas al día** en un sitio donde no me apetece estar, ni tener que aguantar mierdas innecesarias durante mi jornada. Lo que viene siendo, que ya me dará tiempo a quejarme de las desventajas de no tener una nómina mensual, pero ahora mismo estoy muy living disfrutando de esta libertad mientras hago mi trabajo.

¿Que si estoy de los nervios?

Pues sí. A ver si os pensáis que yo no llevaba tiempo pensando en algo así, visto el panorama que hay y que yo venía acumulando. Pero si el día que cumples 40, lo primero que haces es madrugar, aunque te hayas pedido el día libre, para irte a ver a un gestor para que te explique cómo va el tinglado del freelancismo... Es que algo ya me rondaba en la cabeza.

El odio y la frustración son armas poderosas.

Que no os creais que no he tenido mis ataquitos de ansiedad, de insomnio y de qué he hecho yo para merecerme esto.

Y todo esto combinado con esa ola de calor, que me pone la cabeza muy on, con lo cual dale que te pego a los pensamientos encadenados, no poder dormir... Vamos, que estaba yo deseando protagonizar una escena tal que así:





Así que nada, en estas estoy, a ver cómo se me da esta movida.

Mientras tanto, sigo recibiendo noticias del karma. Y son bastante satisfactorias. Aún queda alguna noticia por recibir. Pero poco a poco. Si me vinieran todos esos subidones al mismo tiempo no creo que fuera tan satisfactorio. Pero así como van llegando... da gustirrinín. Aunque tú no hayas tenido nada que ver, cuando el karma actúa, es como una venganza en la que ni siquiera he tenido que intervenir. Es un regalo que el universo te da para decirte que ni estás loca, ni te habías inventado nada, ni tenías porqué soportar tal o cual, que te trataron injustamente y tenías razón... que yo tenía razón... Es maravilloso.

Cuesta la espera, pero teniendo en cuenta el placer máximo que produce enterarte de algunas cosas... A mí me alegran el día. En ocasiones ha habido veces que hasta la semana.



Eso sí, el karma es para todos. Hay que portarse bien. Y portarse bien no significa ser gilipollas. 
  • Pero no putees por diversión. 
  • No mangonees sólo porque puedes. 
  • No trates a la gente como si fuera estúpida. 
  • No intentes aprovecharte de tu posición ni de la de nadie, tanto si está arriba o más abajo que tú. 
  • Simplemente se una buena persona, maldita sea. Todo lo que puedas. Nadie es perfecto y se cometen errores, y si es así, aprende a corregirlos, a pedir disculpas a reconocer tus debilidades. 

Nunca, nunca, NUNCA te creas menos que nadie, sea lo que sea que te haya hecho o dicho. Intenta seguir adelante con tu vida. No perdones, ni olvides si no te da la gana. Pero cuidadito con que ese "no olvido" se convierta en tu presente y no te deje continuar con tu futuro. Los "no olvido" deben estar a buen recaudo para consultarlos por si te sientes en una situación similar y saber qué no tienes que hacer. Y, si se da el caso, cuando llegue el momento adecuado los sacas y se lo restriegas en la cara a quien sea pertinenente. Sin alterarte, como si estuvieras dando el parte del tiempo. 

Y luego ya te das media vuelta sin mediar palabra y sigues con tu vida, que es lo único que tiene que importarte.






En fin... una vez os he puesto al día de mi último mes, procedo a desaparecer hasta el siguiente. 

Si no soy una pobre freelance muerta de hambre... vilipendiada y explotada... harta de la vida y que no se ha cambiado de pijama en semanas.





* porque yo soy más de tortilla de patata y creo que la paella está sobrevalorada, pero qué le voy a hacer yo si la gente se flipa con la paella como si les hubiera toca la Primitiva.

** seguramente habrá días que tenga que calentar MI silla durante más horas, pero es MI silla y estaré en MI estudio.



miércoles, 18 de julio de 2018

🎤 Y me miro en el espejo y me gusta mi reflejo 🎶

Será la edad, alguna alineación cósmica en una galaxia muy, muy lejana, una predicción no publicada del Nostradamus... o qué coño... pero lo cierto es que es verdad que es como si las cosas (la vida) se van calmando y las piezas empiezan a encajar.

Me gusta un misticismo...

Como ya os conté, tengo hipotiroidismo autoinmune, urticaria alérgica, una bonita tendinitis en mi mano derecha y, ya para rematar, artritis en un dedo de la mano izquierda (gracias, tiroides de mmmmierrrrrda).

A ver, mis achaques, NO son precisamente las piezas que más me gusta encajar, no voy a mentir, porque sobre todo por trabajo, he tenido que reorganizar mi estudio que sin con almohadillas ergonómicas, que si los brazos así, la pantalla asá... un escándalo.

A la vejez, viruelas.

Tengo canas, pero me la pela mucho.

Estoy muy estupenda. Ni una arruga.

Y la foto de mi nuevo dni es decente. Soy la persona entre miles, que tiene una foto divina en el dni y que está mucho mejor que hace una década.





Al mismo tiempo, los "duelos" que yo siempre he sufrido en temas amistosos, ya no lo son tanto. A lo mejor es porque se convierten en crónicas de una muerte anunciada y como que te haces a la idea. No sé, tengo yo esa sensación o es lo que me viene a la cabeza para explicarlo.

Y no, no se trata de que salga más y conozca a gente y tal y bla bla blaaaaaaa....



NO.

Porque, aunque a veces tenga muchas ganas de ver a gente, de hacer cosas (como los catalanes... 🤦), de socializar... ya hace mucho rato que me he habituado a estar muy dancing with myself.




Y, obviamente, NO estoy hablando de parejas de fugaz, corto o (im-po-si-ble-ble*) largo plazo. 

Soy muy consciente de que tengo un gusto implecable para los hombre. LO SÉ. De nada.

Pero también tengo un imán para gggggilipollas y a mí no me pillan más. 



Y con esto no quiero decir que mañana no me dé un parraque (por favorrrrrr, lo que me gusta esta palabra) y me líe a salir y meterme en saraos varios, como en mi juventud. Esa época en que pisaba poco mi casa, you know.

Lo segundo, lo mantengo anyway.

Mis 20 fueron bastante mierda.

Mis 30 fueron convulsos pero ya haciendo limpieza y redecoración. 

Y mis 40, ¿qué queréis que os diga?, me dieron vértigo. Que es una cifra respetable. Pero aquí estoy y eso se respeta, hijueputa.

Lo que pasa es que ahora, las limpiezas y redecoraciones ya no son tan traumáticas como antaño. Las disfruto. Mancantan. Muy fan. Antes era todo muy doloroso para mí. La película probablemente estaba en mi cabeza y lo vivía todo muy intensa a la par que dramáticamente.

Muy mi estilo, btw.






Así que aquí estoy, haciendo frente a unas posibles crónicas de unas muertes anunciadas que me dan mucha pena. Mucha, creedme. Pero creo que ya es el momento de dejar que las cosas caigan por su propio peso y no alargar la agonía de lo que no tiene que ser y punto.

Atesoraré un buen montón de buenos recuerdos, de risas, achuchones, confidencias, abrazos, sensaciones, admiración y gratitud por haber tenido a esas personas en mi vida. Porque otra cosa no, pero han estado en mi vida en ciertos momentos emocionantes que yo agradezco muchísimo.

Oye, que a lo mejor se arregla. Todo es posible. Aunque no igualmente probable.

Ya veremos cómo va la cosa, pero yo creo que antes de que acabe este año, habré salido de dudas.

Por otro lado, este post también me ha servido de excusa para deciros que voy a compensar mis 90% de rockera haciendo uso de mi 10% de mamarracha. Me ha venido muy estupendamente la canción que os he puesto anteriormente porque #MEREPRESENTA y este fin de semana voy a ver a las Nancys Rubias y pienso dejar salir a la drag-queen que llevo dentro para que haga lo que le salga de la peluca.



Por favor, los aplausos que me merezco...






Your're welcome, gurl!



🎤 LA PAREJA IDEAL JUSTO EN FRENTE DE MÍ
BAILANDO CONMIGO MISMO 🎶



* jamás, no sin mis tacones, never, hasta el coño, tú verás, vete, olvida nombre, mi cara, mi casa y pega la vuelta... NO

miércoles, 11 de julio de 2018

#PJLIVE2018

Muy probablemente, el concierto en Barcelona de Pearl Jam (10 de julio 2018), haya sido uno de los mejores conciertos a los que haya tenido la suerte de asistir en toda mi vida hasta la fecha.

Una amiga, con la que me he vuelto a reencontrar hace casi un año, a raíz de un asunto muy triste, y la menda (obviamente), fuimos juntas. Nos conocimos en la universidad y las dos teníamos un sano (= muy a tope de power) fanatismo por Pearl Jam en general y Eddie Vedder en particular.

Como ya os comenté en otro post, Eddie Vedder para mí es uno de esos ejemplares masculinos que dejan en la mierda a los pobrecito perros babeadores de Paulov comparados conmigo cuando le veo. Este hombre ha ganado con los años. O puede que siempre me hayan gustado los señores con cierta edad. Con su experiencia. Con barba. Rockeros. Con pelazo. De voz profunda. Pro-fun-da. Ay. Omá.

🔥🔥 BURRRRRRNNNNNN! 🔥🔥

Vamos, que aunque me estuviera leyendo las Páginas Amarillas, yo, lo primero...



... y lo segundo...




Puede ser, sí. Lo que viene siendo que tengo un patrón bastante definido en cuanto a señores*.

Entotá, que las dos muy lóquer por Eddie Vedder. Así que imaginaos el poder ir a un concierto, que ninguna de las dos los habíamos visto en directo. Una vergüenza a estas alturas de nuestra vida, de verdad.

Si el concierto fue el martes, desde el domingo las dos ya empezábamos a entrar en modo fan. Nerviacos. Mi amiga volaba antes y le cancelaron el vuelo (nenis, Vueling nunca mais) pero al menos tuvieron la decencia de recolocarla en otro avión.

Yo llegué al día siguiente, sin problemas (Air Europa es bien), muy centrada en llegar a mi destino en la ciudad Condal y no subirme directamente al Palau Sant Jordi a dejarme las amígdalas gritando lo que fuera por si Eddie andaba por allí.

Soy fan. Lo sabéis. Yo, de profesión, FAN.

Nos distrajimos yendo de paseo hasta el Museo del Diseño (deformación profesional) y haciendo chistes chorras con la forma de la torre Agbar... 🍆😂 ... Ya tal.



Después, fuimos a reponer fuerzas con un poke bowl...



... y a por una siesta reparadora, que no era plan de ir como una mamarracha sudada.

Creo que ninguna de las dos pudidmos pegar ojo. Buah, es que Pearl Jam nos retrotraía a esos años de universidad dándolo todo en nuestro bar favorito, desgañitándonos con el Rearviewmirror, po'jemplo.

Llegamos.





Pasamos los controles.

Nos verifican la entrada.

Nos dejan entrar.

GRITAMOS.

Pero no fuimos unas ridículas, porque no fuimos las únicas.

Derechitas a comprarnos camiseta.

Cola mega-kilométrica.

Pasando. Vamos a buscar nuestros asientos.

Y teníamos como una hora de espera por delante.

Fotos. Risas. Nervios. Momento "tíatíatíatía". Una cerveza. Clavazo. Le dimos una oportunidad más a la camiseta.

Tenemos camiseta.

Volvemos a nuestros sitios y empezamos a ver a la peña que se nos pone por alrededor.

Todos ya con una cierta edad. Algunos haciéndose los adolescentes. Señores talluditos que se rapan lo que les queda de pelo, porque total, ya son calvos de la azotea. Bebiendo cerveza non stop. Haciéndose selfies con los cuernos rockeros, sacan la lengua y diciendo "yeah, hijos de putaaaaaaaaaa".


La gente empieza a hacer la ola.

21:30, no salen.

Todo el mundo sabe que, a no ser que seas Madonna o Jamiroquai, no se empieza puntual ni de coña.

21:45. Salen.

Se desata la locura.

LA

LO

CU

RA

Se me puso la piel de gallina, los pelos como escarpias, me dio un vuelco el corazón... TODO.

Y desde la primera palabra, to quisqui cantando.

Una cabrona que estaba en la fila de delante de nosotras llevaba una puta bandera de Sudáfrica (para da información, no ofense) que no hacía más que subirla tapándonos la visibilidad de vez en cuando. ¡Cómo si te fuera a ver tontalculo! Tuvimos que decirle, amablemente, pero a grito pelao, que como subiera más la bandera se la íbamos a introducir por cierto recoveco de su anatomía por donde lo normal es que sólo sea de salida.

En fin... a lo que voy, que es al ESTUPENDO sonido que había. De flipar, en serio. Que no sólo porque la voz de Eddie sonara maravillosa, era todo el conjunto instrumental junto con la voz. Maravilloso, así da gusto.

Mike McCready se marcó unos solos... unos solos de subirlo a un paso y sacarlo de procesión. Ahí lo dejo. De esos que no tienen fin y quedan genial y no tienes ni puta idea de cómo puede hilar tantas notas y la composición resultante sea tan fabulosa como espectacular.

Creo que se debió batir algún record mundial de air guitar durante el concierto. Sin contar con los que al día siguiente debieron tener algún latigazo cervical. Un escándalo.

Como ya sabéis, a mí me gustan más las baterías. Y sí, me llevé mi batería imaginaria conmigo.

Empezaron tranquilitos. Suaves. Que te daba por pensar que tan mayores no eran para ir tan soft por la vida con los que ellos han sido.

Y son. Porque empezaron a aumentar el nivel y aquello fue un no parar. Hilaban canciones unas con otras que no sabías cómo carajo le quedaba aire a mi Eddie para sonar tan genial, moverse y tocar la guitarra al mismo tiempo. Yo creo que aprovechaba para recuperarse cuando alucinaba viendo a la gente cantándolo todo. Miraba al resto de la banda con cara de incredulidad. Supongo que por mucho tiempo que lleves sobre un escenario, no debes de ser consnciente de las masas que mueves. Creo que si lo supieras te daría un parraque. A mí me lo daría. Pero nada ni nadie me impediría volver a subirme a un escenario y colocarme con la adrenalina que te da ese fervor.

Aquello seguía y seguía, nos faltaban canciones, pero iban saliendo. Con las primeras notas de casi cada canción chillábamos al reconocerlas. Saltos, micrófonos imaginarios, que si baja la puta bandera loca del coño, más gritos, más saltos...

Llega el descanso. ¿Ya? ¿Pero qué invento es esto?

Unos minutos después salen de nuevo, Eddie ya con su botella de vino, abierta... lee unas palabras en español... más majo... que se ha pimplado un par de cervezas en el descanso y eso... vuelven a dar caña y el Palau no se cae a cachos de milagro.

Pero el momento en el que Eddie sale con el ukelele y canta...





Hola Eddie. Yo. Aquí. Tuya. Pasiempre.

Y diréis, ¿pero tú no tenías un future husband?. Pues sí, pero me temo que mis indirectas del palo "y pa cuando el anillo" no le han llegado, así que dejadme que explore otros territorios. Será por variedad lo mío...

Si empezaron de tranquis, aquello era sólo una falsa alarma, porque aunque fueron tocando temas tranquilos... Inciso: con Yellow Ledbetter creo que estuve muy, muy, MUY cerca de saber lo que es rozar la luna con mis dedines. Cierro inciso.... aquello fue un desparrame de rock del bueno, del que llevan haciendo más de 20 años, del que no defrauda, del que sabes que te corre por las venas aunque no tengas ni puta idea de cantar y/o tocar un instrumento. Del que sabes que a ti un festival te lo pasas por el arco del triunfo porque se queda en una mierda pinchada en un palo comparado con las 2 horas y 45 minutos que estuvieron dando leña.

Tanto le dieron que me empecé a preocupar. ¿Cómo os atrevéis a provocar semejante subidón a toda esta gente sin ir paciguando poco a poco para que, al salír, no te confundan con una cabra?

Me faltó algún clásico como Spin the black circle o Last kiss/Nothingman (llegan a tocarla y aún sigo detenida por acoso y secuestro), pero en general hicieron un pedazo recorrido por su discografía que se agradeció muchísimo. Y es que como hasta el año que viene no sacan disco nuevo, no hay presiones. Pueden tocar los que les dé la real gana. Lo moló todo.

Daughter, Hail hail, Jeremy, Go, Even flow, Do the evolution, Elderly woman behind the counter in a small town, State of love, Mind your manners, Corduroy, Once, Oceans, Animal... Smile con Eddie tocando la armónica.

Quise ser armónica.

Me muero si llegan a toca Hunger strike (DEP Chris Cornell).

Nos quedamos con la duda de saber quién era esa "special people here tonight" que estaba en un lateral viendo el concierto. Y eso que llevábamos las gafas puestas, pero nada. Somos señoras. Señoras rockeras que necesitan gafas.

Luego, leyendo las crónicas, resulta que estaba Tom Morello... Tom FuckingCrack Morello.






Y es que viene al Cruilla con Prophets of Rage, ese mix total entre RATM +  Cypress Hill + Public Enemy. Me pillo en el lateral contrario al que estaba, porque si lo localizo... pffff... Tom Morello...



Hubo tiempo para que hicieran un homenaje a un fan que no pudo ir al concierto porque había fallecido y a un niño que les hizo llegar un dibujo hecho por él. Eddie le regaló una pandereta que había usado.

Puto crío. Con 9 años en un concierto de Pearl Jam. Llegará lejos.

E hicieron como que se iban.

Ya. Claro.

Llegaron los bises y se marcaron un Baba O'Riley de The Who que me dejaron con las patas colgando.


Su escenografía, sin duda, ha sido una de las más elegantes y versátiles que he visto. Sin contar los consabidos focos superiores y laterales, un juego de luces que iba desde unas bolas a unas simples barras, todo móvil, que podían convertir ese escenario en algo grandioso, para esos momentos de rockanroleo máximo, a una intimidad digna de un antiguo unplugged. Dos pantallas, no muy grandes, a ambos lados del escenario, que primero emitían en blanco y negro y luego en color.

Y nada más. Porque si tu sonido es bueno, tu música es mejor y te has ganado a tu legión de fans durante más de dos décadas... ¿pa qué más parafernalia?

A lo bestia. Acabaron a lo grande, toda la banda en el escenario, juntos, dando las gracias y saludando como los GRANDES que son.

Y se acabó.

REPITO: 2 horas y 45 minutos después, se acabó ese monstruo de concierto que jamás olvidaré.

Me reafirmo: prefiero un buen concierto a un festival. Yo quiero ver a X artista en exclusiva y quiero dárselo todo y más. Y prefiero estar rodeada de fans reales que de una mayoría postureísta.

Por supuesto, me costó dormirme, porque el concierto se rememora en mi cabeza. Subí alguna cosilla a mis redes, pero nada como las imágenes que ya tendré grabadas para siempre en mi memoria.

Y cuando llegué a casa, estaba hecha un trapo. Es la otra parte de mi proceso de fan: cuando digo que lo doy todo, LO DOY. Así que atentos a cuando en mi siguiente vida sea LA rockstar que merezco ser, porque si siendo fan me entrego tanto, imaginadme sobre un escenario 😎



A message for Eddie Vedder:










* para luego tener un historial que deja bastante que desear... Ojalá me gustaran las tías, la verdad.

sábado, 30 de junio de 2018

No pudo ser... otra vez

Efectivamente. Aquí estoy. Escribiendo en este MI blog, de la misma manera que en el último post (que me da que esto de actualizar va a ser mensual, al paso que voy y ya veremos).

Que podría haber sido desde un jet privado hacia alguna ciudad europea donde my future husband, BruBru (Bruno Mars para el populacho), fuera a actuar. Y yo a su vera, con un gintonic en la mano y viendo Game of Thrones en exclusiva.

Pero no.

Porque el talento que tiene este señor, que llevo desde su primer disco gritando a los cuatro vientos, por fin ha llegado all around the world y, claro... de verlo cerquita en Vistalegre, y gracias a la chusma de esa compañía que tiene el monopolio de la venta de entradas e plan mafioso, que espero que le explote en el culo, y que ahora actúa para las grandes masas... cojo aire... pues esta vez ya me podía poner yo un escote hasta los tobillos que el muchacho no me iba a ver ni con un catalejo.

Ni siquiera Catalejos Paco, ese que patrocinaba la presencia de un señor con cerebro casado con una supuesta influencer que sí, también tiene cerebro. Pero el de un moquito. Pero tiene. - Para entender este comentario, deberíais haber visto un stories de @mercrominah donde pude comprobar que esta pareja estaba más lejos que la menda.

En fin, que no lo tuve a tiro.

No.

No tuve a tiro a mi BruBru, que yo estoy segura de que me conoce y me lo gano.

Por mi chispeante personalidad, claro, porque claro, a ver cómo compito yo con la chorba que tiene. Que es un pibón latino, el cual no pienso enseñaros porque mi misión es alabar a my future husband.

Pero conseguí entrada, que está más que bien, teniendo en cuenta que me quedé sin conseguirla el año pasado. Menudo disgusto.

Para empezar, llegábamos tarde, mis amigas y yo fuimos a cenar, pero yo estaba ya en modo fan y ya no podía comer nada. Con lo cual, ellas cenaron a toda prisa y yo sufría en silencio.

Llegamo al Lluis Companys y nuestra puerta de acceso estaba AHÍ. Pero una linda muchacha nos indicó con todo su coño que teníamos que dar toooooooooooooooooda la vuelta al estadio.

Repito: tooooooooooooda la vuelta.

Y como no llevábamos todo el santo día de pateo, pues nada, ahí que estábamos. Ellas abriendo paso y yo rezando para que no empezara puntual.

Me debió de oír la diosa del talento porque empezó media hora tarde.

Aunque yo creo que estaba ya preparado, porque el chorrazo que quedaba por entrar todavía era de órdago.

Bueno, llegamos. Localizamos las gradas. Pero no los asientos. ¿Pero qué coño...? Este es la grada, el nivel, la fila... La fila completa... Me voy a cagar es su puta estampa... miramos las entradas... bajamos escaleras... subimos escaleras... yo rezando que este hombre no salga hasta que estemos sentadas... engancho a una muchacha de la organización y activo mi mirada de asesina a cualquiera que se quisiera entrometer del tipo "abre esa boca mientras nos estan atendiendo y te rrrrrrajo la vida".

Resulta que 3 campeonas, que se sentaban a tomar por culo, nos habían cogidos los sitios.



¡IRSEN!

Nos sentamos.

Han pasado 10 mintuos desde la hora en que oficialmente debería haber empezado el concierto.

Nadie se interpone entre servidora y un concierto.



Pues nada, 20 minutos esperando, viendo cómo seguía entrando gente para la pista general. Que digo yo, que tenían el acceso más fácil y tuvieron el coño más colgandero. Mientras tanto una dj dándole fuerte a su Macbook mientras en las pantallas aparecían escenas de pelis noventeras de bailoteo hip-hop y tal. La cosa ya se pone tensita y empiezan los abucheos.

Muchos.

La pobre dj aguatndo el tipo mirando para un lado como diciendo "menudo papo tenéis dejándome aquí aguantando a esta jauría". Una campeona.

Se apagan las luces, no ha sonado ni una miserable medio nota y yo ya estoy de pie, chillando como la fan enloquecida que soy y sintiendo los graves de sonido hasta en las meninges.

FU-ROR.


Mensajes en las pantallas agradeciendo la espera. La larga, larga espera. Luces. Sale la banda. Sale ÉL. Mi BruBru.



MUE-RO.


Con una de mis amigas ya había ido a otros conciertos, pero a la otra la debí dejar muy lóquer, porque por más que le advertí que yo de profesión soy FFF (Fan Fatal Forever), me parece que no se lo debía de creer mucho.

Le quedó claro

¿Qué voy a decir yo de este señor hawaiano que me ha robao el corasao? Pues que el concierto fue ¡MUY CORTO!. Pero magnífico.

Es todo un espectáculo, como no podía ser de otra manera. En un escenario más grande, con varias pantallas y un juego de luces espectacular, sin contar con la calidad de músicos y su propio arte, se nos metió en el bolsillo. Ni qué decir tiene que esos momentos de pirotecnia le dio ya el toque total.

Fue una fiesta 90's en toda regla, que es en lo que está inspirado todo su tercer disco, 24K Magic, sin olvidarse de sus clásicos. Para tener sólo 3 discos en el mercado, y que ninguno haya sido un petardo, se lo sabe montar genial. Tiene su mérito. Una maravilla de voz y bailes, incluidos los músicos, que eso ya es para darles de comer a parte. ¿Cómo carajo lo pueden hacer, sobre todo los vientos, lo de tocar y pegarse esos bailes?. Es todo tan old school que no puedo evitar morirme de envidia.

Pero he de decir que se notó la ausencia de Philip Lawrence (@philsmeeze), debido a una lesión, porque es su mano derecha. Quien le da la réplica a Bruno y con quien tiene canciones a dúo que, ya podrá sacar mil discos, pero The Lazy Song con su "OMG this is great" es ya mítico.

90 minutos de no parar y con breves pausas de respiro con When I was your man o Versace on the floor para recuperar fuerzas. Pero ay señoras... aaaaaay señoras cuando le dio caña a That's what I like, Perm, Treasure, Chunky o Runaway Baby... Me faltaba sitio para darlo todo.

Y claro, cuando llegó I think I wanna marry you... Yo lo intenté.

En los 3 idiomas que chapurreo.

Levantando la mano como en clase.

Pero que nada... que ni "sí, quiero", ni "yes, I do", ni "vente pacá moreno que no te va a dolé"...

¡MALDITA SEA!



¡NADA!

Una pena BruBru, una pena. Sigues sin saberlo, pero somos perfectos el uno para el otro.

Una semana ha pasado ya y estoy con un acongoje...

En Barcelona, todo bien, como siempre. Fue algo muy fugaz, pero nos dio tiempo a hacer algunas rutas de arte urbano...




... algún homenaje...



... y a comprarme una camisa hawaina para quitarme la pena. Un poco al menos.

Así que nada. Lo dicho, una escapada muy fugaz a una de mis ciudades favoritas para profesarle mi amor a ese híbrido entre James Brown, Elvis Presley y Michael Jackson que yo estoy decidida a hacerle saber de mi existencia.

Tiempo al tiempo.

En breve vuelto. La visita será aún más fugaz, que si no me dio tiempo a ver a nadie esta vez, me da que menos para la siguiente.

Pero tiempo más que suficiente para hacer unas gárgaras y calentar la voz, que tengo que contarle unas cosicas a Eddie Vedder.



Por cierto, este mes de junio, MI mes, también me he dado el gusto de ir a The Hole Zero. Así que ya os lo contaré. Que junto con los homenajes conciertísticos que me estoy marcando este año... no tendré fiesta de cumple, pero los auto-regalos se me dan de coña.

Otro día os cuento mis miserias y compenso tanta felicidad.

Chimpún.








Pd: Yo Bruno Mars! Great show!


And c'mon: CALL ME!!