sábado, 27 de mayo de 2017

Agobio máximo

En el episodio anterior de SSG... sufría un hastaelcoñismo muy intenso.

Nada ha cambiado.



EXCEPTO que estoy haciendo esfuerzos sobrehumanos para mantenerme... ¿zen? O algo similar. Digamos que intento ser yo, más mismamente yo, porque no lo he sido. Se me nota tensa, agobiada, de bajón-tristona, bloqueada... y yo añado: atrapada.

He tenido un toque de atención, el cual, si no fuera porque se me han adelantado, quería yo haber sido quien diera pie a esa conversación. No pillo el rollo y he estado más ocupada en huír que en lo que tenía delante. Pero creedme cuando os digo que me era prácticamente imposible. Por simple y enooooorme aburrimieeeeeeeento.

De un tiempo para acá, he visto cómo se me ha restringido cada vez más la opción de poder decidir. Independientemente de si sé o no de lo que hablo, de si me decanto más por una cosa que por otra y las razones que me han llevado a eso. No importa, porque al final depende de lo que otra persona crea que es mejor. Y yo sólo puedo pensar, como mínimo, "no me gusta". Pero tengo que hacerlo porque mi concepto de algo más actual y que pueda resultar más llamativo o interesante, no es el mismo.

Lo siento, pero usar amarillo/naranja* sobre azul no es mi idea de "fresquito, modernito, premium".

#estoesasí


Pero me tengo que callar y hacerlo, porque básicamente necesito la pasta.

Y cuando haces algo sólo porque necesitas la pasta, es muy triste a la par que desmotivador y desmoralizante. Porque necesito la pasta para pagar facturas y mantenerme, duh, pero no tengo vida porque  paso nueve horas diarias odiando lo que hago. Es triste. Para mí esto es muy TRIS-TE.


No sé si me entenderéis, porque yo sé que el hecho de que me dedique al diseño y esas "cosas artísticas" está muy infravalorado. Pero este es mi medio de vida con la particularidad de que no todo es blanco o es negro. Esto no es hacer una declaración de la renta, comprar y vender, algo más del palo estoesasíypunto. No, mi trabajo es muy subjetivo, porque ya de entrada, como he dicho, no se valora lo que hace un diseñador e ilustrador. Que es lo que soy. Exacto. Sí, ya lo he dicho, me considero diseñadora e ilustradora (y futura rockstar). Y os aseguro que la cabeza casi me explota cada vez que a la gente se le llena la boca con eso del diseño, cuando lo que en realidad quieren es que SUS ideas se hagan tal y como ellos quieren, pero que las ejecute otra persona, sin atender a sus conocimientos y experiencia para poder llevar esas ideas a algo más.

No soy un puto mono que sabe usar photoshop, ¿estamos?. No me busques si cuando dices "necesito a alguien creativo" quieres decir "quiero a alguien que haga lo que yo diga".

Me he dado cuenta de que toda esta situación que esoty viviendo también es, en parte, culpa mía. Veamos:

Punto nº1: como ya he dicho, necesito la pasta.

Necesitaba un curro, apareció esto y me vino bien. Todos tenemos que mantenernos, pagar facturas y todo eso. El problema es que, aunque efectivamente necesito mi sueldo, tengo la sensación de que sólo vivo para trabajar. Me levanto muy pronto para poder aprovechar el tiempo de antes de irme a la oficina porque cuando salgo, a una hora en la que la gente normal ya debe ir por la cuarta caña** de una tarde de verano, a veces no consigo recuperarme del encefalograma plano en el que me encuentro.



Punto nº 2: perdí un poco el norte de mi concentración.

Veía que se iba a repetir una historia que yo ya he vivivo, y es estar haciendo banners non stop y on and on. Y lo odio. Y más cuando ni me gusta el estilo, ni me gusta tener que replicar, ni me gusta decir que sí cuando estoy pensando en no. Me he distraído y he perjudicado, tanto a mí como a los demás. Y eso sí que no. Ante todo profesionalidad y ahora mismo estoy metiéndome en vereda.



Punto nº3: no estoy encanjando.

Porque por alguna razón no encuentro afinidad. Porque a lo mejor he pasado mucho tiempo en un sitio donde había muy buen rollo. Mucho hijoputismo también, pero en mi círculo era más buen rollo. Y ya cuando tuve cierta responsabilidad, disfruté de bastante flexibilidad. No era perfecto, pero no era tan ultra-mega-rígido el lugar. Es raro. Todo me resulta como muy encorsetado. Y no soy la única que lo piensa. Sólo que yo soy más... expresiva... y si no lo digo implosiono.

Soy un puto ser social y no suelo tener problemas para conocer gente. Pues últimamente me puedo pasar esas nueve horas sin decir más de diez frases. Cortas.

Y la gente lo nota, me lo nota. Es algo muy incómodo, no saber hacia donde tirar, qué hacer, cómo comportarte o qué decir. Porque está bien eso de "pregunta si no sabes o si necesitas algo"... pero cuando ves que no puedes estar dependiendo todo el tiempo de que otras personas tengan eso mismo, tiempo, como que no. 

A veces creo que tengo unas manos dentro de mí que me oprimen los pulmones.



Punto nº4: el Robocó, un clásico ya en mis listas.

Pero esta vez es que por fin sé que NO quiero hacer esto por el resto de mis días laborales. Sé lo que quiero hacer y he dado los primeros mini-pasos, pero me veo otra vez al pie de una alta montaña y estoy hasta las pestañas de tener que enfrentarme todo el tiempo a estas putas montañas. Porque yo soy de playa, eso para empezar, así que hablemos de olas. Tengo la sensación de que mi vida es todo el rato tener que intentar cabalgar unas olas muy too much.

Es agotador. Es como si no tuviera tregua, como si no pudiera tener una temporada de disfrute. Todo el rato es echa un vistazo, colócate, rema, rema, rema, intenta ponerte de pie, compesar el peso, mantener el equilibrio... unas veces, sí, otras, no. Vale, puede que me encante todo esto, y cuando estás ahí dándolo todo, es lo más. Pero joder, ¿tenéis idea de lo que cansa? ¿De lo que tiran las putas corrientes? ¿De lo agotador que es intentar tener coordinación corporal cuando eres una persona que se tropieza consigo misma?

Empiezo a pensar que tengo déficit de atención. Si es así, combinado con una impaciencia importante y una facilidad para aburrirse muy patente, esta situación que vivo ahora mismo me produce una tensionzaca que ni los cordones de un corsé llevado por Falete.






Creo que por eso hago tantas fotos de plantitas...

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... y de edificios.





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Que al fin y al cabo, son otras formas de diseño y YO 💗 EL DISEÑO.



Sé lo que quiero, pero no sé cómo conseguirlo aún. Ahora mismo intento salir de esta fase de bloqueo, de estar atrapada. Estoy muy cansada. 

Justamente en verano, mi época favorita del año.


Y cada vez está más cerca mi cumpleaños y el agobio es ya algo más que máximo.








* entre otras cosas que me parecen monstruosas (y horteras).

** perdonadme el ejemplo frívolo, pero espero que me entendáis, y hagáis un poco de cálculos. He dicho una persona normal, no un traga-birras compulsivo.

viernes, 12 de mayo de 2017

En menos de un mes...

... entraré en una nueva década de mi vida.

Estoy un poco asustada a la par que flipada.

Asustada porque estoy en una situación de sentirme totalmente atrapada, frustrada y aburridísima. Y flipada porque para mí lo más de lo más era calcular cuántos años tendría en el 2000.

Estoy en un momento de esos de tomar decisiones para cambiar cosas, de comprometerme de verdad con esas decisiones para conseguir lo que quiero.

Es como cuando decidí dejar la maldita universidad para estudiar diseño. Le di muchas vueltas y me decidí. Y tuve que ser firme para prometerme a mí misma que acabaría esos estudios, porque eso es lo que había querido ser toda mi vida.

Los que habéis seguido este blog por esa época, sabéis que tuve mis momentos chulos, de maravillarme con clases, con los deberes, con las cosas que podía hacer, las asignaturas que se me atravesaron, todo lo que aprendí... Luego vino la época de ser becaria, que me pareció infinita y que, sinceramente, en ningún lado tuve un tutor. Porque básicamente, aunque en algunos sitios estuviera mejor que en otros, sólo te pillaban para sacar trabajo, con unas pequeñas directrices, pero buscándote tú la vida.

De ahí que eso, combinado con el estado verdoso en el que me hallaba, me hiciera dudar muchas veces de si había tomado la decisión correcta. Aunque luego me acordaba de la puñetera psicometría de los cojones y sí, definitivamente eso era mucho mejor que estar hasta el coño de números, profesores carcas, peloteos varios y libros escritos por esos profesores carcas que, encima, venían con errores. Oullea.

El caso es que desde entonces hasta ahora, he intentando adaptarme a muchos ambientes y lugares. Con mayor o menor suerte.

Pero a día de hoy, creo que ya he llegado un momento en el que estoy saturada de adaptación. Porque lo he intentado tanto, que ya me he cansado. Me da igual. Y, la verdad, al resto del mundo le da muy igual y mucho igual. Así que... ¿por qué seguir intentándolo?

Y me aburro. Me aburro inmensa e intensamente.


Y me muero. Me muero pensando que todos los días de mi vida van a ser así.


Y me cabreo. Me cabreo porque yo quiero que esta situación cambie YA, pero no puede ser.



Paciencia.

La maldita puta paciencia que va a ser la única causante de mis futuras arrugas*.

La paciencia está sobrevalorada y me encantaría mandarla a tomar por saco. No puedo, no puedo y no puedo. Aquí y ahora. O es YA o paso. Go big or go home. ¿Mentiendes?




Bueno, pues no importa, porque el universo todavía no ha terminado de alinear sus putos planetas y yo tengo que estar haciendo esfuerzos sobrehumanos... faraónicos... que ni los mierda trabajos de Hércules... para no soltar un "me las piro, vampiro"**



Estoy hasta el moño de que crean que un diseñador web es un programador, de que se crean que yo veo el mundo a lo Matrix y, al mismo tiempo, lo deje todo muy cuqui, pero pagándome por la mitad de un solo trabajo. Que no, joder, que no me gusta el código, que puedo "leer" un poco, pero que YO NO SOY PRO-GRA-MA-DO-RA y jamás lo voy a ser. A ver si le entra eso en la cabeza a todos esos que piden un diseñador gráfico/programador/community manager y con disponibilidad de meterle el palo de una fregona por el culo para que, de paso, friegue el suelo.

Por un sueldo de mierda.

Si no te piden ser un autónomo encuebierto.

Estoy en un punto de mi vida en el que los cambios se avecinan (quién sabe cuándo, porque, ya sabéis, hay que tener una paciencia cojonuda) y, además, los necesito. Porque como no sea así, que me pase algo del palo "coño, esto va tan bien que me da hasta miedo", me abro una cuenta en una app de ligar de esas de pago, de las buenas, de las que si no sabes quién era John Bonham no entras***,  y me hago mujer florero. Coñoya.



Pero no, no os creáis que voy a estar a verlas venir. No. Es hora de maquinar. De planificar. De convocarme a un auto-akelarre y tomarme unos cuantos martinis con ojos de tritón.


Y a tomar por cleta la biciculo.

Por si no lo habéis notado, un poco cabreadita... sí que estoy. Desde que pasé cierto "duelo", le llevo dando vueltas a esto y noto que el momento de dar un puñetazo en la mesa y darle una patada a mi bata de cola sin que se me caiga ningún pendiente, es más que inminente.

Ganas de: me voy, te dejo y te abandono y que mal fin tenga tu persona. Gracias por la oportunidad, por el ofrecimiento y las buenas intenciones, pero no.

Pero yo, así, tal cual como estoy, amarrrrrgada y diciendo "me quita las ganas de vivir" cada vez que tengo que referirme a algo que ocupa mucho tiempo de mis días... NO, NO, NO.

Por si no ha quedado claro: NI DE COÑA, NEIN, EI, OLE****, KHÔNG, नहीं, LEAI... 

Resumiendo: ¡QUEMEDEHE!

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Ya está, ya lo he dicho.

DECISIONES, DECISIONES, DECISIONES. PLANES, PLANES, PLANES.





* Pues sí, porque entraré en esa década que da tanto miedito, que ni me atrevo a mencionarla, pero arrugas... ni una. ¡Ja!

** Versión dulcecita, porque ante todo soy una dama, joder.

*** Por decir algo, ya me entendéis, que si pagas es porque te interesa y, que digo yo, que harán un buen trabajo de criba con psicócatas, cavernícolas y demás escoria. No sé, si llego a ese punto... probablemente cierre este blog y todos mis perfiles de donde sea, porque me moriré de la vergüenza.

**** esto en en hawaiano, que yo sigo aprendiendo la lengua indígena de mi futuro marido. BruBru... call me!

lunes, 1 de mayo de 2017

Esto NO va a ser breve

Previously en SuperSonicGirl, me encontraba entre vermuts y agobios máximos.

Pues ahí sigo.

Hala, se acabó el post.





Que noooooo, que es una bromi 😂*

Me hallo ahora mismo en el pequeño balcón de MaraMansion, con mis paticas sobre la mesa para ver si el sol las torna de blanco-nuclear-Caminante-Blanco a color de persona sana que está deseando que se pire la loca del coño de la primavera y deja paso al verano. Y poderme poner pantalones cortos. O faldas, o vestidos. Sin medias. Porque odio las medias. Hacedme caso: aunque digan que son medias "de verano", dan el mismo puto calor. Y yo, a estas alturas en que tengo una tiroides funcionando correctamente (y no hace que me muera de frío en agosto) y trabajando en un lugar donde no ponen el aire acondicionado, he conocido lo que es el calor sin necesidad de una maldita ola de calor. Ahí, repitiendo concettos por si no me he explicado bien.

Además, tenedme unas 8 horas y media sentada y sabréis lo que es tener a una SSG... iba a decir muy hasta el coño, pero es que últimamente digo coño demasiado... cuando de sobra sabéis que un joder, un puto/-a y, por supuesto, gggggilipollas, van mucho más conmigo. Coño. Pero vamos, que os hacéis una idea.

Hace una semana fue el Record Store Day y en una de mis tiendas más prefes de Palma, Xocolat, pusieron una selección de vinilos a 1€ y oferta de 3x2. Ni os tengo que decir que marqué ese día en mi agenda con importancia máxima. Avisos y todo. No tanta como si tuviera mi primera cita con mi BruBru, pero ahí, ahí.

La "selección" era en su gran mayoría basurilla, pero ahí está la gracia. Rebuscar en esa "basurilla" me trajo taaaaaantos recuerdos de ser una criaja echando sus horas con el tiki-tiki de pasar los discos y fffffliparme cuando encontraba uno fabuloso. Así que nada, ahí estaba yo, como señora que madruga los fines de semana (esto me viene pasando desde hace un par de años y no deja de sorprenderme, ¡con lo que yo he sido desperdiciando mañanas durmiendo!) dirigiéndome a la tienda. Y cuando entro, no había mucha gente. Me dio por pensar "menuda frikaza estás hecha". Pero allá que fui yo, directa a mi presa. Y empezó el tiki-tiki-tiki-tiki-discazo-tiki-tiki-tiki-tiki-discazo...


------- Abro inciso ------- 
He de decir que a los 15 minutos de estar con la cabeza agachada mirando los discos, me vi rodeada de un montón de tíos haciendo lo mismo. Sí, por alguna razón el porcentaje de tíos era mayoría y, por supuesto no faltaba el culturera dando chapas del palo "yo es que este ya lo tengo, es una bomba, lo compré allá por... los arreglos son de... recuerdo el concierto del año..."

Ni idea de a qué discos se referían, pero ya estaban por zonas en las que yo había pasado y, obviamente, no debíamos tener el mismo concepto de lo que es un "discazo".


------- Cierro inciso -------

Vale, no todos eran discazos, porque no había mucha cosa de mi "rollo". Peeeero... el primer DISCAZO que me agencié era de The Doobie Brothers y a partir de ahí la matanza estaba asegurada.

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Me revisé todas las cajas que había. Pasando de los singles muy mucho. Me harté de ver a Mocedades, Nana Mouskuri, El Puma, José Luís Perales, boleros mallorquines, música clásica, mamonadas romántico-líricas-moñas, alguna ópera/zarzuela, Serrat... madre mía, Luís Cobos... Y esos clásicos del pop, de los que reconozco tener alguna cassette original: Kylie Minogue, Bananarama, Jason Donovan, Boom elañoquesea (no, de esto no tengo ni uno y me siento orgullosísima)... A punto estuve de pillar a INXS, pero es que no me pegaban en vinilo. Igual que no me pega comprarme un vinilo de U2. Es así. Y de sobra es sabido que yo por U2, MA-TO.

Hay ciertas cosas en las que prefiero un cd. Porque sigo siendo muy fan de los cd. Que los puretas dirán lo que quieran de los vinilos, pero a mí me jode tener que darles la vuelta y que no tengan modo repeat. #Esasí.

Entonces, ¿por qué compro vinilos?. Porque soy de la generación que estuvo en medio de los vinilos, los cassettes, los cd y el mp3. He tenido tenido todos los formatos y de todos ellos, prefiero el cd por las siguientes razones:


  • Es un soporte físico que no ocupa tanto espacio como un vinilo, como he dicho antes, no hay que darle la vuelta para seguir escuchando, lo puedes poner en modo repeat y seleccionar las canciones es mucho más fácil.
  • Además, se hacen cosas muy requete-chulas en cuanto a diseño de packaging de cd y eso le da un valor y una exclusividad que un formato digital no te da. Los vinilos son muy vistosos, cierto, pero para esas mega-cajas de coleccionista o ediciones deluxe o simplemente un diseño currado... cd.
  • Ni qué decir tiene que no necesitas un puto boli Bic a mano para rebobinarlos como a los cassetes, ni se te engancha la cinta en el reproductor.
  • Duran más que una cassette y, perdona que te disculpe, lo digital molará mucho, pero como se te borre te jodes hasta que vuelves a tener un ordenador con internet.

Pero compro vinilos porque creo que a El Rey hay que escucharlo en el formato en el que estaba concebido su sonido. Igual que a Jerry Lee Lewis, Led Zeppelin o al puto amo de Jimi Hendrix o Dick Dale. Esa gente no pensaba ni en cassetes y mucho menos en cd o mp3. Lo suyo estaba pensado para un vinilazo de calidad que contribuía a su sonido dándole ese carácter que los siguientes formatos no te dan de tan depurados que están. Vale, los cassettes conservan un pelín ese rollo, pero sinceramente, yo recuerdo acarrear mi maletita de mimbre con mi selección de cassetes (originales y caseros, que lo del diseño a mí me viene muy de lejos y hacer mis propias portadas me tenía mis buenas horas entretenida) y parecía que llevaba una caja de herramientas cuquis. Osea, yo, cuqui. Y tal. 




Y esa es la principal razón por la que compro vinilos, porque me dedico a comprar ese formato la música que yo creo que está concebida para escucharse con el toque "dulce" del vinilo: rock y solo rock, incluidas las vertientes que más me gustan, de entre los 50's, 60's, 70's y puede que algo de 80's (no en vano, pillé un maxi-single de ZZ Top).

Al día siguiente, me dirigí a otro de mis lugares favoritos, de reciente creación, Rata Corner, donde tenían descuento en vinilos (por el día anterior) y en libros, por ser Sant Jordi. ¿Hola? ¿Me he muerto y esta es la bienvenida que me dan al cielo? Un fin de semana dedicado a la música y los libros. Ya solo me faltaba barra libre de alguno de mis brebajes favoritos y un sold out para mi primera gira mundial. Tal cual.

Me traje otro vinilazo. Por supuesto.

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Porque no iba a dejar pasar la oportunidad de hacerme con el discazo de una de esas bandas que sólo conocen unos pocos-muchos. Rock y punk, con mini-toques de reverb y encima made in Spain. G.A.S. Drummers. Molan. Re-mola y ponerse este disco, que tiene un diseño retro que mancaaaaaaanta, me lleva a mis veintipocos cuando Bad Religion no era un grupo de culto que hace giras de rollo revival, si no lo que llevaba en primer coche y me parecía que era lo puto más creerme súperguay por tener una cultura musical más que decente para la edad que tenía.

Tenían un punto más punk. Era como un renacimiento del punk que convivía perfectamente con el grunge maravilloso que estaba en pleno apogeo. El movimiento grunge me flipaba y me pareció una puta revolución musical. Era justo lo que necesitaba, una corriente nueva, una vuelta más del rock.  Por aquel entonces yo tenía un rollo muy loco con Pearl Jam. Me entusiasmaba la voz profunda de Eddie Vedder. Pero así como una de mis amigas de la época bebía los vientos por él... ¿qué queréis que os diga? Siempre he dicho que me han gustado los mozos de cierta edad incluso cuando era una niñata de mierda. Así que es ahora, en estos tiempos de madurez cuando este hombre me parece un digno habitante de Mi Vecindario.

Veamos algunas de las razones:

Toca el ukelele en traje sobre una tabla de paddle surf

Par favaaaaar... ¡si hasta hace surf y es amiguis con Kelly Slater!

Y también de Chris Cornell.

Y se ha morreado con Anthony aaaaay omá Kiedis. Esto es un plus.

Y porque cuando canta The last kiss, Even flow, Yellow Ledbetter o Sirens... telaca. Falling in love totalmente y todo el rato. Si el de Nirvana fue un locurón (y fue al año siguiente), el Unplugged de Pearl Jam (1992) fue un bombazo para mí. Ya sabéis, de cuando Mtv era un canal de música y no la mierda de ahora.

ME LO PI-DO


Eddie... call me!



Y bueno... después de este OTRO inciso en el que me alegro la vista un poco, ya que es la historia de mi vida, regalarme la vista... y los oídos... (joder)... todo esto era para deciros que si os gusta el rock y no conocéis a los G.A.S. Drummers, no sé a qué estáis esperando porque son buenísssssimos. Abajo os dejo el concierto que dieron para Radio3 para os lo pongáis a tope de sonido y echaros unos bailes. No os arrepentiréis. ¡Bailad, malditos!

Ese mismo día, también me llevé un libro, que estoy intentando devorar en esos pocos ratos en los que me doy el lujo de leer.

Ya os contaré el libro que es. De momento voy soltando pistas en el facebook de Metro&medio designs y, OJO CUIDAO, hace nada que he abierto el instagram también. Haceos fanses YA aquí. Por si no os ha quedado claro:


Metro&medio designs tiene instagram y vas a querer hacerte fan.
Estoy AQUÍ.



En otras circunstancias, ese libro me lo habría zampado en cerocoma, pero bueno, el tiempo libre del que dispongo entre semana, he de planificarlo muy bien y no siempre puedo dedicarlo a leer. Y a veces me cuesta la vida llevar a cabo esa planificación, porque a pesar de estar tantas horas sentada (aunque dé un pequeño paseíto después de comer) mi agotamiento mental me intenta convencer de querer vegetar en el sofá. Y no es plan, porque uno de los pocos lemas que yo tengo en mi vida** es que yo trabajo para vivir y no lo contrario.

Lo que me lleva a contaros lo mucho que me identifico con mi pobre Frida, que estos días lleva unos drenajes que hacen que tengamos que obligarla a estar en reposo. Y eso es algo que ella no lleva nada bien, porque es una perrilla de culo inquieto, una ansias, una pesada, una hissssstérica si no puede estar quemando esa energía inagotable que tiene la jodía.


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Ella está estupendamente, excepto cuando la llevamos al veterinario, demostrando que compartimos adn. Porque jamás la hemos oído llorar hasta que sabe que tiene que meterse en consulta. Como yo cuando me tienen que sacar sangre, vamos. Solo que yo ya lloro internamente aunque parezca un cacho hielo.

Los drenajes que lleva son simplemente porque al ser tan burrota, se debió dar un golpe en la cicatriz y se le empezó a acumular líquido. Susto gordo no, al borde de la desesperación nos tuvo. Que fuimos cual familia gitana (respect), todos juntos en masa a llevarla al veterinario.

No se puede negar que Frida nos ha unido más como familia y desde luego yo, personalmente, para mí ya no existe una vida sin ella. Me da igual que me llamen exagerada cuando digo que ella es el amor de mi vida, porque es así. Esta tiparraca peluda tiene algo especial que hace que por más que me salte encima o me harte de que me persiga con un juguete, hace que la quiera más. Un lametón suyo es #amordelbueno. Que la quiero. Punto.

Por lo demás, intento tomarme mi trabajo actual como un reto a superar cada día, porque aunque no sea el trabajo de mi vida, voy a aprender mucho y eso es lo que más voy a valorar. Independientemente de si me siento más o menos a gusto, que supongo que eso lo iré viendo con el tiempo. A día de hoy, estoy mejor que cuando empecé. La situación no es ideal, pero como he dicho, es un reto. Y allá voy.



Uy, y me sigo deshaciendo de muchas cosas del pasado. SSMom está decidida a borrar toda huella mía en la casa familiar. Endevé. Tanto que no quería que me fuera y no para de sacar mis cosas de allí 😒

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Aquí una muestra de algunos de mis móviles pre-iPhone.

Prefiero pensar que es porque ella sabe que MaraMansion ya es eterna. Como concepto, no que no vaya a haber una MaraMansion 2.0 en el futuro y eso 🙌

Sigo con mis movidas interiores, pero tengo ayuda para desenmarañarlas. Hago y voy a sitios sola si no encuentro compañía. Aunque sigo pasando bastante tiempo sola. Escucho mucha música, leo cuando puedo. Escribo aquí cuando acumulo cosas que contar. Echo de menos cosas. Sobre todo a personas. Pienso en si quiero celebrar mi cumpleaños y cómo lo haré si me decido. Pienso en el plazo que me he puesto para dar un paso que me ronda la cabeza desde hace un tiempito.

 (Necesito esa peluca)















* me gustan los emojis, pero estoy muy a favor de que implanten los emoticonos del skype. Por favorcito.

** a parte de: hijo de puta hay que decirlo más, el tamaño importa, rockanrolea todos los días y más es más.