domingo, 30 de octubre de 2016

De mi piel p'adentro

Todo parece estar bien y, de repente, una chispa, un detalle, una palabra, un algo, hace que todo ese "todo parece estar bien" se vaya a la mierda.



Por desgracia soy de esas personas a las que les cuesta un huevo hablar de lo que pasa de su piel p'adentro. Y digo hablar, porque por alguna razón, la escritura me resulta más cómoda. Supongo que por eso tengo este blog. Como he dicho en otras ocasiones, es MI blog y contaré en él lo que me dé la real gana. 

Poco me importa quien lo pueda leer. Aunque sé que os hace muchísima gracia cuando me pongo en plan despelleje, pero la verdad es que esa no era la intención primaria de este blog. No pasa nada, la mayor parte del tiempo soy la persona sociable y que pone algún comentario sarcástico por aquí y por allá y a la que no le pasa nunca nada y está divinamente.

Pues no. Porque como ya he dicho, de lo que ocurre de mi piel p'adentro suelo guardarlo bajo siete llaves, unas cuantas capas de hormigón, toneladas de aprensión y un miedo atroz a que me hagan daño. Así soy yo, sencilla como el mecanismo de un chupete.

Y os estaréis preguntando, "¿Por qué SSG, por qué?". Desde hace una temporada, soy demasiado consciente de que el año que viene cumplo 30 (otra vez) y no quiero seguir así. Pensaba que a medida que cumples años, las cosas son diferentes. Pero resulta que hay veces que las personas seguimos ciertos patrones de conducta sin darnos cuenta y que, es complicado resolverlos, si alguien no te suelta un "quieto parao" y te abre los ojos. En mi caso, yo ya tenía sospechas pero, supongo que gracias a eso de cumplir años, ahora lo veo claro, clarísimo. Cristalino.

Si repites siempre el mismo proceso, ¿cómo coño vas a obtener resultados diferentes?.

Voy a hacer uso de la escritura para perpetrar una buena vomitona.

Siempre me he sentido muy sola, nenis. Y siempre he tenido un terrible sentimiento de no encajar en ningún lado. Y si unimos esas dos cosas, lo que te da son unas ganas horribles de tratar de adapatarte a las circunstancias, aunque te toquen los cojones a base de bien. Tú pones tu mejor cara y sueltas un "no pasa nada" con tu mejor sonrisa.

Luego, te vas a casa y lloras un rato, así como aguantándote, para que no te pregunten qué t'ha pasao y que, encima, te echen la bronca por ser tan estúpida.

Me he adaptado tanto que, para ser sincera, creo que estoy realmente jodida a estas alturas de mi vida. Y eso que sólo mido metro y medio.

Como dijo Jack El Destripador, vayamos por partes:

Mi primera pareja, jamás me puso la mano encima, pero ese perfil de maltratador psicológico lo clavaba. Que si llegaba tarde, dónde estaba, con quién iba, a ver si te piensas que los tíos son tus amigos, lo único que quieren es pegarte un polvo... Era de los que, cuando me iba a casa, quería que le hiciera una llamada perdida cuando llegara. Diréis, qué mono, ¿verdad?. Ya, quería que se la hiciera desde el fijo, no desde el móvil. Luego me di cuenta de que lo hacía para controlar que estaba en casa. No le hacía ni puta gracia si le llamaba desde el móvil, porque a saber si le estaba engañando. Me apartó de mis amistades, de hecho, se quedó con algunas de ellas. A día de hoy casi que se lo agradezco, porque menudo hijodeputafalsodemierda me quitó de encima.

Me llegó a decir, que si alguna vez lo dejábamos, seguramente él se enrrollaría con alguien antes que yo. De hecho, cuando ya no estábamos juntos, incluso me llamó para decírmelo. Más majo...

Yo sólo quería a alguien que me quisiera, quería ser como las demás, que tenían novios y yo no había tenido nunca ninguno. Quería que me quisieran. Cometí errores de principianta, me fie de gente de la que debería haber huído, pensé que tenía amigos. No voy a extenderme más, pero no eran amistades de verdad y yo era más gilipollas de lo que pensaba que ya era. Ojo, que yo también sé que cometí errrores, ¿vale?. Pero parece ser que yo no merecía ser perdonada por haber tenido un novio subnormal y haber metido la pata en varias ocasiones, mientras yo tuve que aguantar a sus rolletes/novios uno tras otro.




Cuando se acabó, no me di cuenta en esos momentos, pero me liberé. Pasé los siguiente meses levantándome para trabajar, incluso en algunos de mis días libres, iba a casa, me duchaba y me metía en la cama. Y sólo os cuento esto, porque creo que es suficiente para que os hagáis una idea. Y porque no estoy preparada para soltar todo, todo y todo lo demás aquí.

A día de hoy, más de cinco lustros pasados, y sé que ese cavernícola semianalfabeto me rompió. Tal cual, me rompió por dentro. Cogió mi cerebro y mi corazón, los pisoteó, se rio de mí y encima me obligó a verlo.

Sé que yo era joven y tremendamente esssssstúpida, crédula e inocente, pero no puedo evitar preguntarme, cómo dejé que me hiciera eso.  



Mis otras dos parejas oficiales, después de ese grandísimo cabronazo, tampoco funcionaron. Con uno, no era el momento más adecuado y con el tiempo nos dimos cuenta de que no éramos compatibles. Él me dejó, tuvo una pequeña crisis familiar y por más que yo quería ayudar, básicamente me apartó vía sms, versión 2.0 del famoso post-it de Carrie.

No duramos ni un año, pero yo tenía todo muy reciente con el cavernícola (por eso nunca debí comenzar una relación tan pronto) y supongo que necesitaba mucho que alguien quisiera demostrarme que no todos eran así (exacto, y por esto otro, tampoco debí comenzar una relación tan pronto). Evidentemente, no todos son así, pero en mi cabeza ya sólo me repetía "¿por qué a mí? ¿qué tengo de malo? ¿por qué no puedo fijarme en tipos que no quieran joderme la vida?".



El otro, el de después del que me dejó con un sms, fue de esas cosas que te calientan el corazón. Era la primera vez que yo sentía algo así: calor en el corazón. Estaba ridículamente enamorada, o al menos creo que era eso. No podía creerme que ese tío tuviera ganas de estar conmigo, me hacía sentir muy bien, y yo quería estar con él, hacíamos un montón de cosas. Cada vez que le veía era como si hubiera hecho un viaje espacial y hubiera pasado meses fuera: me moría de ganas por verle.

Echando la vista atrás, era todo muy estúpido. Estupidísimo. Muy gilipollas.

No digo que fuera un príncipe azul, pero si lo hubiera sido, de repente, empezó a desteñir. Como esas prendas que a-do-ras y que te niegas a ver que están hechas un cristo, pero te empeñas en seguir poniéndotelas. Yo me negaba a ver las manchas del desteñido.

Me pasaba una semana sin saber de él y, locurón, me preocupaba por él. Me preocupaba de la única manera que ahora sé que no tengo que hacerlo: enviando sms (los móviles seguían siendo tontos por entonces) cada cierto tiempo intentando conseguir una señal de vida, ya que las llamadas no las cogía.

Y diréis, "deberías haberte olido la tostada". Y yo os digo que, efectivamente, aquello empezaba a apestar a quemao, pero yo le quería, ¿sabéis?. Le quería como no había querido a ninguno antes. Tampoco es que tuviera un dilatado historial de conquistas, porque nunca he sabido cómo lidiar en este campo, pero ya me entendéis.

Un día, lo enganché, le dije que qué coño estaba pasando, me dijo que un día se levantó, se dio cuenta de que conmigo podría ser muy feliz, pero que ya no me quería. Salió de mi coche, se fue al suyo y punto pelota.



Mi coche era por aquellos entonces una jovencísima Minera. Debía hacer un par de semanas que la tenía. A finales de mes, experimenté el primer despido de mi vida laboral. Así que tenía un coche que pagar, el único tío del que me había enamorado me dejó y luego me quedé sin un curro con el que no podría distraerme de la ruptura, ni pagar mi nuevo coche.

Fui encandenando trabajos y rolletes sin futuro. Los trabajos los dejaba por otros nuevos, sin futuro igualmente. Los rolletes, como nunca fueron más allá de algo sssssúper esporádico, a los que incluso, no vuelves a ver tu puta vida, me importaba un carajo todo. Alguno hubo un poco recurrente, pero cuando no hay sentimientos, todo es diversión y era lo mejor.  



Durante mucho tiempo, ahora os voy a dejar toh locos, mantuve un algo muy raro con un tipo que tenía pareja. Estaba antes de cualquiera mis novios (uuuuuh, esa laaaaarga lista). Me pillé mucho, nenis. Excepto cuando estuve ennoviada*, el pille que tenía con este tipo era superestronguer. Pero a base de hostias repartiditas en el tiempo, me fui descolgando hasta que sólo fue un aquí te pillo, aquí te mato. Y si había cualquier tipo de atisbo de cariño o sentimientos, me encargaba de soltar algún zasca. Y cuanto más lo machaba, mejor. Ya que nunca dejó a su pareja, pero terminaba recurriendo a mí, qué menos que soltar un poco de veneno de vez en cuando.

Lo que pasa es que no me daba cuenta que también me envenenaba yo.

Aquello fue algo muy loco que duró demasiado tiempo. Durante unas temporadas dejé de hablarle. Pero de alguna manera se las arreglaba para "encontrarme". Y ya, supongo que mis zascas no los aguantó más, y fue él quien dejó de hablarme. En cierto modo, ya era un poco hora. llevábamos jugando a esta puta mierda desde finales de los 90, ¿sabéis?. Por el momento, más tiempo de lo que él lleva casado con esa pareja que nunca dejó (yo misma me doy permiso para lanzar este zasca).

Y así ha transcurrido más de una década. ¿Ves esta raya? Pues como intentes sobrepasarla, te cruzo la puta cara. Este era mi plan.

Hasta que hace poco, sin darme cuenta, alguien la sobrepasó. Y no lo vi hasta que ha sido tarde.

Las condiciones que había, tampoco eran las ideales, pero yo no les di importancia, porque, eh, yo me adapto. ¿Qué iba a pasarme por adaptarme una vez más?.

Me he adaptado a:
  • mamones que me lo han hecho pasar putas en el trabajo y a los que espero que el karma les dé por el culo con una piña.
  • capullos que me preguntaban en entrevistas para unas prácticas no remuneradas, qué cómo es que a mi edad no tenía hijos y/o no pensaba tenerlos.
  • amistades que siempre te dicen eso de "tenemos que vernos, te echo de menos", incluidas las que también añaden un "eres una de mis mejores amigas", pero luego tienes que echar una instancia para quedar mientras ves su facebook lleno de fotitos de quedadas con sus amiguis chachis de vinos, de viaje, de fiestas después de rechazar ir a tu cumpleaños...
  • amistades que orbitan alrededor de sus parejas, ¡cuántas veces lo habré puesto por aquí, por diorrrrr!. Sólo se acuerdan de mí cuando están de "rodríguez", que viene a ser cuando sus parejas están de viaje o tienen planes con sus amigos. Entonces, oh sorpresa, se acuerdan de mí y, cuando alguna vez he dicho que no, ha sido como una ofensa.
  • sujetos que, sin tener el más mínimo reparo, reconocen que tienen churri, pero te entran igualmente. Llega un momento en que te planteas, ¿en qué momento les han cambiado el cerebro por una mierda muy grande?. 
Y me hice la loca, en plan, esto me importa un carajo. Esto es lo que es y va a durarme lo mismo que una camiseta blanca limpia: cerocoma.

Nos llevábamos gustando desde hacía tiempo, sin saberlo el uno del otro. Me pareció todo muy cuqui. Pero también tenía pareja. Seeeeeh, esa soy yo, tropezando con el Everest de nuevo.

Pero la dejó. Por primera vez en mi nefasta vida ¿amorosa?, un poquito de cordura viniendo del otro lado. Como quien no quiere la cosa, se notó que ya no había esa tensión en el ambiente.

Para mi sorpresa, aquello se alargó más de lo estimado en un principio. Y para entonces la raya ya estaba cruzada. Ni me dio tiempo a abrir bien la mano para dar un buen bofetón.

Y, de repente, notas comportamientos distantes. Cierta incomodidad en algunos momentos. Que, de estar flipada porque esa persona propone planes para hacer juntos, ahora se despide de ti con un "hasta la semana que viene". Sin opción a más. Excusas que son mentiras. Tanto, que le pillas en más de una. Pero no dices nada, porque recordad que yo me adapto a las circunstancias ;) ;) Que de repente te des cuenta de que algo dentro de ti te dice que eso sólo puede significar que hay otra. U otras. Eso da un poco igual. Lo que importa es que te sientes absurdamente gggggggilipollas por haber roto tu racha de más de una década sin dejar que nadie se acerque a ti para que, cuando reúnes un poco de valor, después de ensayarlos varias veces, para decir "no quiero ser sólo la chica de tal día a la semana, me gustas y no puedo seguir así", él te diga "sé que quieres que pasemos más tiempo juntos, pero yo no quiero estar con nadie".



Si habéis leído todo lo anterior, creo que es más que comprensible que ahora sólo quiera darme de cabezazos por haber sido tan tooooooooonta. Voy a repetírmelo de nuevo por si no me ha quedado claro: TOOOOOOOOOOONNNNNNNTAAAAAAA.

Es cuando te das cuenta de que tu patrón de conducta no puede ser más evidente. Me he adaptado a condiciones y/o situaciones que no me gustaban por no perder/dejar de ver a personas que no me daban más opciones. Porque, como he dicho antes, siempre he tenido dentro de mí un fuerte sentimiento de soledad y de no encajar.

Por lo que sea, yo no he crecido rodeada de familia, las mudanzas no ayudaron a que me sintiera perteneciente a ningún lado, un grupo o algo así. Me he esforzado mucho por encajar, con más o menos éxito. He querido involucrarme con grupos o personas que me parecían interesantes, que me atraían, pero por unas cosas u otras, de alguna manera terminaba entendiendo que eso no iba a pasar si la otra parte no ponía el mismo interés. Es cuando ya dejé de intentarlo, cuando en un momento mi cabeza hace click y decido que es mejor dejarlo.

A veces me he llevado agradables sorpresas, pero la mayoría han sido rotundas decepciones. Varias veces he comentado lo que me cuesta aceptar que algunas personas no están destinadas a estar en mi vida para siempre y que sufro una especie de luto.

Personas que, en la mayoría de los casos, han terminado haciéndome daño, ya sea consciente o insconcientemente. Pero que, al fin y al cabo, he sido yo la que se ha llevado la hostia.




Supongo que también me di cuenta en algún momento, que eso también implicaba que yo tampoco iba a estar en sus vidas. Con la diferencia de que, probablemente, a mí me importara y a esas personas les sudara la polla.

Paso por un momento, llamémoslo existencial, un poco en crisis. He sido rechazada, again, por alguien que me gustaba. Después de tanto tiempo, por fin alguien me gustaba. Anyway, me siento mal. Estoy triste, estoy llorando mucho en las últimas semanas y, aunque tengo un montón de historias que contar sobre mis momentos musicales de este mes, que he asistido a unas charlas estupendas** y que me apunto a cosas para no estar en plan...


... En realidad no me apetecen nada y sólo las hago para no llegar a un punto al que no quiero volver.

Quiero que me quieran y quiero querer, como cualquier otra persona. No soy un puto bloque de hielo, aunque quisiera serlo. Pero a día de hoy, ya sólo me conformo con que no me hagan daño.

Por favor.

Mi amiga RuPaul tiene taaaaanta razón...







* Vale, confieso que una vez besé a alguien mientras tuve una de esas parejas, no me gustó la sensación de después. Nunca más volví a hacerlo.

** En algún momento os lo contaré, sé que hay que escribir sobre las cosas lo más pronto posible, por eso de aumentar visitas en el blog y tal. Pero este blog le importa un pepino (= una mierda) a la mayoría de la población y yo no gano nada con esto, así que seguiré con mi tónica de escribir cuando me salga de las narices.

domingo, 23 de octubre de 2016

Meanwhile in Mallorca

Desde el conciertazo de los RHCP, he tenido varios momentos musicales. Se puede decir que octubre ha cubierto mis ansias conciertísticas en gran medida, ya que, por desgracia, no he podido irme a Grecia de viaje como hubiera sido mi intención.

Ni siquiera a Canarias, que siempre es un lugar al que ya sabéis que me encanta volver. De hecho, hace un año, estaba yo ya de regreso de mi maravillosa estancia en Lanzarote. ¡Cómo lo añoro!

El caso es que no he podido contaros esos momentazos musicales que tanto me gustan, por el momento.

Paso por una etapa en la que la astenia otoñal me tiene anímamente hecha un trapo y digamos que se me ha juntado con un momento emocional bastante complicado del tipo "tenemos que hablar". Ya os intentaré contar.

De todas formas, os contaré más adelante de estos momentazos concierteros, porque hoy... ¡Ay hoy!

HOY es un gran día. Después de las lluvias ha salido el sol y sé perfectamente que es porque sabe, el sol, que hoy va a ser un día genial.

Bueno, todo el día no lo sé, pero sé que hoy a las 13:30 en la Fira del Disc Mallorca, mis adorados Hattori Hanzo Surf Experience presentan su nuevo disco, Meanwhile in Mallorca. Si el primero era bueno, Attácanos... con todo lo que tengas, ni os hacéis una idea de cómo suena su segundo trabajo.

Bueno, no, ¡BUENÍSIMO!

Y no es porque yo sea su FFF (Fan Fatal Forever), es que de verdad, Vicente Morella se lo ha currado de la hostia dándole forma al disco y ha quedado espectacular. El disco está en Spotify y deberíais escucharlo inmediatamente. Si te gusta el surf rock instrumental, me vas a dar las gracias y si no tenías ni idea de lo que era el surf rock instrumental, también me las vas a dar. Así que, anyway: DE NADA.



Pero claro, esto no es sólo porque esté muy emocionada por el nuevo disco. Que lo estoy, que conste. Es que esta vez... ¡LO HE DISEÑADO YO!

Mi cometido ha sido poner "en bonito" el estupendo trabajo de esta panda de gente maja que ama la música sobre todas las cosas.

Imaginaos mi sorpresón cuando me proponen algo así, ¡a mí!. Ninguna palabra define mejor lo que se me pasó por la cabeza cuando eso sucedió: HAMOOOOOOOR. Así, con hache aspirada y todo.

Después de un proceso lleno de contratiempos, hablo del mío, porque ellos, los pobres, también tuvieron los suyos y encima tuvieron que esperar por mí, todo se puso en marcha y hoy, POR FIN, presentan esta maravilla en la Fira del Disc Mallorca. Estoy que no me lo creo, como si yo misma fuera a estar en ese escenario dándolo todo, como lo van a estar dando los Hattori Hanzo Surf Experience.

Lo mejor de todo es que el disco está concebido para el formato vinilo, pero debido a que to quisqui quiere vinilos ahora, no iba a estar disponible. Así que se ha hecho un cd que será entregado con la entrada de la Fira.

Osssssea. Un vinilo y un cd. Mi diseño. Osssssseaaaaaaa.

¡Por fin os lo puedo enseñar! Este es el cd:





Y así va a quedar el vinilo, el cual no puedo esperar a tener en mis minimanos.


Portada, la he titulado: salvajes en remojo

Contraportada
De izquierda a derecha:  Jaume Blàquez (trompeta), Gabi "Sensei" Escalas (guitarra o el puto amo), Santi "Kalifa" Gil (bajo), Tuti Bezares (batería o aporreador de tambores), Pep Lirola (guitarra, máster crak de la organización y mejor persona) y Raúl Morán (trombón)



Llevo esperando este día... uffff... ¡imaginaos ellos!.

He propagado el eventazo de hoy por todas mis redes sociales y tengo la esperanza de que algunas de las personas que aprecio, y mucho, puedan venir. Porque ya no es sólo que haya tenido el honor de hacer, lo que yo creo que es mi mejor trabajo hasta el momento, es que estos bandarras se lo merecen.

Todos y cada uno de ellos han dado lo mejor de sí mismos para que este disco salga adelante. Pero tengo que darle un abrazo muy gordo a Pep Lirola, que se ha encargado de un muchimillón de cosas y ha estado ahí para revisar todo, todo y todo, animando, opinando y flipándolo. Pep, no te vas a librar de que cada vez que te vea te diga "a mis brazos".

De momento os digo que ya tengo el cd y, aunque no pude evitar diseccionarlo (deformación profesional), menos mal que soy una tipa dura, porque hubiera sido el momento perfecto para decir que se me había metido algo en un ojo. Y también en el otro.

Un vídeo publicado por Mara Jade (@supersonicgirl) el


Si hoy queréis encontrarme, estaré bailando como si no me viera nadie en la Fira del Disc Mallorca, a eso de las 13:30 en el Palma Arena (sin corrupciones, ni sobornos de por medio). Entrada 5€ y os lleváis el Meanwhile in Mallorca de los fabulosos Hattori Hanzo Surf Experience, diseñado por la menda lerenda que va a reventar sus vaqueros de la alegría que la embarga en estos intantes.

Y después de esto, ya si acaso, me iré a que me den un valium a ver si se me pasa el subidón ;)



¡SI ME QUEREIH, VENIRSEN!

domingo, 2 de octubre de 2016

RHCP o lo estupendo que fue el concierto de ayer

Así es, los Red Hot Chili Peppers no decepcionaron anoche en su primer concierto de Barcelona con su The Getaway Tour.

Muy fan, nenis, muy fan.

Lo de los teloneros, Badbadnotgood, fue un poco de traca. El nombre ya da pistillas de lo que pienso de ellos. No pegaban ni con cola. Dos cositas:
  • Mientras llegábamos a nuestos sitios, pensábamos que habían puesto a Kenny G y empezamos a mirarnos con unas caras de fliparlo mucho.
  • El mejor tema fue el último. Nos tragamos unos 30-40 minutos de actuación, donde lo mejor estaba al final, que era lo que realmente nos gustó. Así no váis a llegar muy lejos muchachos. Aún sois jóvenes, hacedme caso con esto.

En un principio, se supone que iban a ser La Femme. Bien, pues buscando info de esta gente, probablemente me hubieran gustado más que los arriba mencionados. Porque resultaron ser un batiburrillo de sonidos caótico, con un saxofonista que parecía cansado, un bajo/guitarra (no lo recuerdo) a la moda pre-Justin Bieber y que parecía que tenía 14 años... un teclado que parecía Carlitos con su piano de juguete... El único que valía la pena era el batería. Pero a lo mejor tampoco soy muy objetiva, porque tengo una frustración muy grande por no haber podido aprender a tocar la batería y siempre acabo alucinando con la percusión. Tendría que haber sido más pesada para conseguir que mis opás se dieran por vencidos y me dejaran hacer "ruido"  ¬¬

Vale, puede que también les echo el ojo a los baterías. Que no sólo los frontman son objeto de mi deseo, ¿sabéis?. Tengo gustos muy variados ;)

En resumen: que no.

Con unos 30 minutos de retraso, ya estábamos poniéndonos todos de los nervios y quedándonos sordos con los silbidos y gritos de la gente. A mí a punto de darme una lipotimia del calor que hacía y la puñetera ansiedad que me anticipaba lo que, efectivamente, fue un tremendo concierto.

Se apagan las luces.

Se oye una trompeta.


Empiezan a salir Chad Smith, Flea y Josh Klinghoffer a liarla muy parda con una de las mini jam sessions que nos regalaron. A mí me empieza a dar de todo, que venía yo un poco marchita y fue como quien riega una margarita tristona.

Un foco apunta a Anthony Kiedis.

A la mierda, empecé a chillar cual adolescente desbocada.

No lo puedo evitar, tengo debilidad por los señores. Señores rockeros. Señores rockeros tatuados.

Anthony, Flea y Chad pasan de los 50. Pues les dan mil vueltas a muchos jovenzuelos que andan por ahí. Bestial. Incluído el joven Josh, que está a mediados de la treintena. Y se nota.

Empezaron con Can't stop y se nos metieron en el bolsillo con la misma facilidad que le quitas un caramelo a un niño. Tal cual.

Con sus subidones y sus momentos tranquilos, fue espectacular. Y no necesitaron una gran maquinaria escenográfica para que les quedara un ambiente fabuloso. Cientos de lámparas flotantes y en constante movimiento, formaban mosaicos con diferentes colores, alturas y formas. Combinado con unos gráficos entrelazados con imágenes en una gran pantalla de fondo... #FAN

Siempre termino diciendo lo mismo, pero adoro escudriñar el montaje de escenarios y toda la parafernalia que les rodea. Me encantó ver dónde estaban los bajos de Flea y las guitarras de Josh. Yo, que no tengo ni zorra, de repente pensé que quien se encarga del cuidado y las pruebas de esos instrumentos, me pareció que era el mejor trabajo del mundo.

Vale, el segundo mejor trabajo del mundo.

El primero tiene que ser el que se ocupa de la batería de Chad.

Mención especial para Chad Smith, por favor. Porque no sólo me flipa la batería, me flipa él, su técnica, lo cojonudo que es todo lo que hace. Es puto animal armado con baquetas que, de vez en cuando, lanza al público. Maldita sea, no tiró ninguna hacia mi sector. Hubiera mordido muy fuerte para conseguir hacerme con una.

Chad estuvo increíble, potente, rotundo, preciso. A tus pies Chad, a tus pies.





Y bueno, bueno, bueno... llega el momento en que Anthony se quita la camiseta y el Palau Sant Jordi no se cae del griterío de puritito milagro. Los años no pasan en balde, ¡pero cómo está!

Pero eso sí, por favorcito Anthony, no más bigote y sí más pelo largo. Por todos los dioses, aunque sea hasta los hombros.

No paró con su particular baile, que en un momento dado pensábamos que se iba a arrancar por jotas. No os digo más. Pero ahí estuvo, dándolo todo, saltando, bailando, cantando, manejando ese micro con cable de toda la vida. Esa voz, esa vooooooooz. Anthony, por tercera vez no has reparado en mí, pero te aseguro que seguiré insistiendo.

¿Momento Flea? ¡Todo el tiempo! Es el auténtico MC de todo el invento. No para, no estuvo más de 10 segundos quieto en el mismo sitio. Y cómo se conserva también el tío.

No me voy a extender mucho en sus habilidades con el bajo porque probablemente Flea sea uno de los mejores bajistas de nuestra época. De hecho, RHCP no serían ellos mismos sin ese bajo tan caracterísitico. B-R-U-T-A-L. Y es que hace auténticas locuras al mismo tiempo que toca.

La complicidad que hay entre Anthony y Flea es increíble, por cierto. Su relación se nota que es totalmente diferente y especial con respecto al resto de la banda.

Los duelos de cuerdas (mi compi N y yo nos estuvimos partiendo de risa diciendo, venga, otro duelo de mástiles, somos así de atontaos) con Josh eran una pasada. Era ver a dos personas entrar en trance con sus respectivos instrumentos en perfecta sintonía. Luego se unía Chad con la batería y eso era magia.

Recorrieron varios temas clásicos, por supuesto, y los de su nuevo disco, The Getaway. De éste, yo tengo mi canción más prefe y no llegaba.

Un vídeo publicado por Mara Jade (@supersonicgirl) el

De repente se retiran del escenario y cunde un poco el pánico.

Las luces continuaban apagadas, así que aquello aún no se había acabado.

Cuando, de repente vuelven, ¿y con qué canción comienzan la 2ª parte?



Goodbye Angels. El séptimo tema del actual álbum, The Getaway y desde el primer momento que la escuché supe que iba a ser mi canción favorita de todo el disco.

AMOOOOOOOOOR.

Y mientras tanto, las luces y la pantalla en perfecta sintonía acompañando toda la locura. Empieza el Give it away y todas las manos arriba al mismo ritmo. Anthony volviéndose muy loco, Flea sin perder el resuello, Chad en plan monstruo de la batería y disparando baquetas a diestro y siniestro... Esto es lo que yo llamo PARAÍSO.

Peroooooo... Josh, tenemos que hablar, querido. Desde el cariño.

Puede que yo no sepa tocar la guitarra y tú lo haces genial. Y aquí es donde pongo el pero: passssa de la pose, macho. Que en algunos momentos pasamos pena por tus articulaciones. Todas ellas. Dedícate a tocar la guitarra. Tú aprendiste del inigualable John Frusciante. ¿Por qué no aprendiste de su presencia? Él no necesiaba tanta locura corporal, porque John es un puto amo de la guitarra y sus notas son limpias, cristalinas, corrosivas, y celestiales al mismo tiempo. Puede que tu estilo sea un poco más sucio (respect), pero tienes que respetar a tus antecesores y, aunque tengas, perdón, debas poner de tu cosecha, el Scar Tissue y Californication se respetan.

Estos tipos te llevan unas dos décadas de ventaja y corres el peligro de que a los fans no nos llegues demasiado al corazón. Y no es por la diferencia generacional, ni porque te falte talento, es porque antes que tú estuvieron algunos de los guitarristas más míticos de la banda. Por orden de preferencia:
  • Hillel Slovak, que si no hubiera sido por esa adicción que acabó con su vida, ahora mismo sería uno de los guitarristas más respetados de la actualidad. Puro sonido Peppers. Él sentó las fuentes de las que bebió John Frusciante. Así que, a su vez, tú, Josh, también has mamao de este tipo.
  • El incomparable John Frusciante, que también ha tenido sus movidas con las drogas y otras calamidades (sufrió daños tan importantes en sus brazos, debido a las heridas de chutes mal puestos, que hubo que hacerle injertos de piel que se llevaron por delante parte de sus antiguos tatuajes, como el famoso pulpo de su brazo derecho),  y que, para mí, después de Hillel, es el mejor de todos los guitarristas que han pasado por el grupo. (Es tremendamente duro ver lo que sus adicciones hicieron con él y lo que nos habríamos perdido si la hubiera palmado, a partir de 0:50).
  • Dave Navarro, joder, era de Jane's Addiction y a día de hoy uno de los amos de las seis cuerdas eléctricas. Con él se hizo el fabuloso One Hot Minute, les daba ese punto oscuro y peligroso que te pone muy, muy nerviosa. Y a saber qué podría haber pasado si no se le  hubiera ido la chota con la heroína y le hubieran echado de la banda.
Y para muestra, esta comparativa:




A tu favor, Josh, diré que tenemos que dejar de compararte con John, porque sois diferentes y no queremos una copia de John. Le queremos a él. Pero también te podríamos querer a ti igual, sólo necesitamos que te dejes de movimientos imposibles y le des caña de la buena a la guitarra. Concéntrate, queremos ver cómo te conviertes en una leyenda.

Creo que tu trabajo en I'm with you y The Getaway es muy bueno. Sólo tenemos que acostumbrarnos. Todos los discos de RHCP me gustan. Puede que tenga una especial querencia por One Hot Minute, vale, pero aprecio muchísimo toda la trayectoria y discografía de estos muchachos.

Te lo repito una vez más: deja las poses, queremos tu talento. Basta de pose emo. Odiamos el emo y no queremos odiarte a ti.

Y quítate el pelo de la cara, coña, que eres muy mono.

Un vídeo publicado por Mara Jade (@supersonicgirl) el




Hora y media sin darnos un respiro y habiendo estado haciendo un air rockstar (lo que viene siendo viviéndolo como si yo estuviera sobre el escenario, bailando y desganiñándome como si me fuera la vida en ello)... ¡se acabó!.

¿PERO QUÉ INVENTO ES ESTO?

Se han saltado todo mi adorado One Hot Minute. Podría haber sido la leche hacerle un homenaje, que se han cumplido veinte años de su publicación. ¿Qué os costaba meter el Aeroplane por ahí? 

Pfff, un revival del Love Rollercoaster, por favooooooooooor. M-U-E-R-O.

¿Dónde carajo está aunque sea el Look Around del Stadium Arcadium? ¿Fortune Faded al menos?

¿Y EL MALDITO Y CLASICAZO UNDER THE BRIDGE DEL MAGNÍFICO BLOOD SUGAR SEX MAGIK?

¿Me estáis tomando el pelo?

"Aquí falta, esto no puede acabar así."

Pues acabó.

No la incluyeron en el set list de esa noche y a mí se me rompió un poco el corazón.

Ni baqueta de Chad, ni achuchón con Anthony. Ni una mísera pirueta dedicada de Flea. ¿Un espatarre guitarrero de Josh?

Así me fuí de allí, con subijón (subidón + bajón) que me tuvo confusa durante unas cuantas horas.

Red Hot Chili Peppers, esto no se hace. En serio. No se puede. Es como si U2 no tocaran With or Without you. ¿OS HACÉIS UNA IDEA DEL QUEBRANTO QUE ME HABÉIS CAUSADO?



Esto sólo lo voy a poder remediar yendo a otro concierto vuestro. #FACT

Un vídeo publicado por Mara Jade (@supersonicgirl) el





Esta ha sido la tercera vez que les he visto. Y ha sido liberador. Las otras veces fui metida en relaciones que, una me destrozó y la otra no era el momento. Esta vez fui con un buen amigo y colegas suyos. Me ha encantado.

Pero que no hayáis tocado el Under the Bridge es imperdonable.

Anthony, exijo una compensación. Déjate crecer el pelo* y call me!


Ayo, ayo, ayo, ayo kiss this.


* y si no te lo dejas crecer, tranquilo que tampoco me importa mucho ;) ;)