sábado, 12 de marzo de 2016

Estas son algunas razones...

... por las que últimamente no me manifiesto por aquí:

1, que no pare ninguno:

Parece ser que no queda muy claro el concepto de que éste es MI BLOG PERSONAL, donde puedo expresar MI OPINIÓN sobre todo lo que me salga de las narices. Lo voy a volver a repetir, porsiaca: MI BLOG PERSONAL, MI OPINIÓN. Palabra clave: MI.

Así que si hay alguien que tenga algún problema con, sorpresa, MI BLOG PERSONAL y MI OPINIÓN, le sugiero que tenga ovarios/cojones y me lo diga a la cara. Porque es muy fácil ser un/-a hipocritilla e ir por detrás. Podría ser que un día me diera por la misma estrategia. Y ya tal. ¿M'entiendes?

2, nos movemos los dos:

Este blog nunca fue, ni es, ni será (por más que he deseado que alguien me descubriera, ahí lo dejo) ningún referente. Así que este año no me sale de moño comentar ni galas, ni premios, ni vestimentas, ni su puta madre. Lo siento Leo, que hayas ganado un Oscar me viene importando lo mismo que el crecimiento de la tundra en Siberia. Ni siquiera eres mi actor favorito.

Eso sí: muy feliz por el Grammy de mi BruBru. Sé que no nos vamos a casar (tú te lo pierdes, nuestra boda hubiera sido lo mássssss), ni mucho menos llegaremos a conocernos, pero que sepas que aquí sigues teniendo una fan.  

3, lo mismo pero al revés:

Desde siempre los cambios de temporada me han afectado y se ve que, con la edad, la cosa ataca muy tochamente. Estoy cansada, física, mental y anímicamente. A parte que se me están juntando con otros pequeños problemas que, por separado, sería una mierda seca pinchá en un palo, pero así, junticas, son como la reinona de Jerjes con su puto ejército. Y yo, ni soy espartana, ni tengo el six pack de Leónidas, que aguantó lo suyo, pero al final perdió.

Y yo tengo muy mal perder.

Estoy en negociaciones con Panorámix para que me dé un poco de su poción mágica. Ya veremos.

4, me voy a la farra un rato:

Más quisiera que irme de farra, pero lo cierto es junto con el punto 3, estoy en proceso de dejar de arrastrar cierto periodo bastante amargante de mi experiencia laboral. Y básicamente, cuando estoy en estas temporadas en las que ni yo me soporto, que me vuelvo obsesiva, se me calienta la sangre y escupo auténtico veneno, lo que menos necesito es una mierda de positivimos wonderfulianos de los cojones. Porque la verdad es que he tenido razón todo el tiempo: todo el maldito tiempo.

Sólo necesitaba/necesito que a quien sea que le confíe mis pesadas obsesiones, no sólo me escuche, que muchas gracias, de verdad, pero... ¿tan complicado es decirme: "joder tía, pues es que tienes razón"?. ¿TANTO?.

Y ya seguidamente, como a los perretes, me enseñáis otro juguete para sacarme de mi círculo obsesivo y punto pelota. Pero el hecho de darle vueltas a la misma cosa en la que estoy en lo cierto y que nadie tenga el cuajo de confirmarme que no estoy loca... ¡me vuelve más loca!.

Que yo lo aprecio, ¿eh?, que conste porque agradecida lo soy un rato largo. Pero también voy aprendiendo de ciertas actitudes y comportamientos. Punto 1: podría replicarlos.

A parte: no puedo con las personas crónicamente optimistas. I can't.

5, bailo un brinco:

Sé perfectamente que conmigo misma soy muy tirana, una cabrona exigente, no me perdono fácilmente y, aunque poco a poco aprendo a combartirlo, soy muy auto-negativa.

LO SÉ. ¿Podría, quien sea, dejar de repetírmelo? Es que empiezo a estar un poco hasta el coño, ¿vale?. A lo mejor la próxima vez que necesites que te levanten el ánimo, cosa que se me da muy bien porque es muy fácil identificar los problemas de los demás y encontrar posibles soluciones, paso de tu cara y te quedas como viniste.

¿Que debería aplicarme el cuento?. Cierto. Sigo estando en ello y aumentaré mi tiempo para mí. Ea.

6, no me véis:

Exacto, porque aunque mi umbral de estrés es bastante alto, como he dicho antes, con la edad las cosas pasan factura de diferente manera. Mi cuerpo este año ha decidido manifestármelo así:

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el

Entre algunas otras cosas que quedan entre mi matasanos y yo.

7, que nadie se siente:

O sí, como queráis. Francamente, lo que menos me apetece después una jornada laboral es ponerme a diseccionar modelitos o contar MI OPINIÓN en un blog... uy, perdón... MI BLOG que llevo más de una década escribiendo.

No me malentendáis, me encanta el proceso de recopilar fotos, clasificar, ordenar, observar, decidir y luego escribir la crónica al completo. Pero cansa y ya eso de por amor al arte como que este año no lo llevo muy bien.

Ahora podría haber dicho que, escribiendo para nada. Pero eso sería caer en el negativismo y por ahí no voy a pasar. Este blog me ha dado conocimientos y experiencias, pero sobre todo la oportunidad de conocer a gente fantástica (y que incluso ahora son grandes amistades, lo que son las cosas) que han llenado mi vida de risas, sabiduría, detalles increíbles y cosas que tal vez no habría conocido si una noche no me pega por ver qué carajo era eso de un blog.

8, me voy de bareta (bareta, bareta, bareta):

Porque, como ya sabéis, cuando me infecta el virus del "necesito un cambio" se convierte en mi objetivo namber guán. Mi impaciencia me las hace pasar canutas, porque cuando quiero algo, lo quiero ya. A veces, sí que me gusta disfrutar del proceso de conseguir lo que quiero. A veces, hasta me doy cuenta por el camino, de que lo que realmente quiero es otra cosa y me mola ese momento de abrir los ojos.

Pero ahora mismo, aunque la cosa se ha calmado un poco... tal vez sea el puñetero cambio de temporada... el proceso no lo estoy disfrutando ni una mijita.

9, esto se mueve:

Y la verdad es que no tengo ni idea de hacia dónde, pero, a tomar por cleta la biciculo, algunas cositas sí que las tengo, al parecer, bastante claras:
  • No me jodas porque...
  • ... ni perdono...
  • ... ni olvido...
  • ... y si el karma te da lo tuyo...

Me la pela bastante si es o no políticamente correcto, porque he dicho cosas que, muchos que van de jipis y del palo "yo no le deseo nada malo a nadie", también piensan.

Ojito, cuidao: no soy ninguna terrorista y prefiero usar mis dineritos, que mi trabajo me han costao, en otros menesteres antes que contratar a los Miami.

10, muévete otra vez:

A eso voy, a moverme otra vez. Repito, no sé en qué dirección porque de momento, antes de planear nada, necesito descansar, deshacerme de todo esto que arrastro (porque para mi desgracia soy de las que les cuesta soltar lastre) y me baje la mala leche reconcentrá que he ido acumulando. Así que, puedo confirmar y confirmo, que este no es el fin de MI BLOG y, mucho menos, MIS OPINIONES (¡ja! acabáramos) simplemente dejad que descubra nuevas maneras de propagar mi maldad.

Antes de mi hasta luego, quisiera deciros una última cosilla:


Vente y vente de baretas,
Con la tía Enriqueta
Que va de parbareta
Montada en bicicleta
Y lleva camiseta,
Siempreeeee, míralaaaa, míralaaaaaa

1, 2, 3, huhá