viernes, 30 de septiembre de 2016

Si todo va bien...

... mañana voy a estar dándolo todo... ¡en el concierto de los Red Hot Chili Peppers!

Aaaaay, que será la tercera vez que les vea en directo y estoy de un emocionao que no me soporto.





Me da lo mismo lo que me digáis, pero no importa los años que tenga Anthony Kiedis: Call me Anthoy, c-c-c-call me!

Volveré a fliparlo mucho con el subidón que lleve Flea, el aporreamiento de tambores de Chad Smith y a ver cómo se lo monta Josh Klinghoffer con la guitarra en directo. Me suelo referir a él como "el otro", porque han cambiado tantas veces de guitarrista que ya me cuesta memorizar quién es el de turno. A día de hoy, no tengo muy claro si me quedaría con Dave Navarro o John Frusciante.

Tengo muchísimas ganas de escuchar el nuevo disco, The Getaway, en directo. ¡Nerviosssss!

En fin, tengo una relación musical (pero repito, si Anthony quiere, podría ser algo más y ahí lo dejo) especial (Anthony, podría ser mmmmuy especial). A todo el mundo le gusta el Under the bridge y el Give it away, pero este grupo es mucho más.

Empezaron con el funk que luego mezclaron con el rock. Luego se ha tirado más por el rock (oullea) con algún que otro retazo funkero. ¿Qué queréis que os diga? A mí, que me pirra el rock, el clasicazo de toda vida, el garage, el grunge, alguna cosa de nu metal... que vengan estos tipos y le metan un poco de funk... Podría haber sido un desastre, pero no. ¿Por qué? Porque esta gente ha mamado funk y rock. Tienen un puto bagaje musical estupendo y supieron cómo poner de aquí y de allá para que saliera algo increíble-ble que pocos, o prácticamente nadie, ha sabido igualar.

Y esto es así.

Así que, lo dicho: la noche del sábado al domingo me lo voy a pasar genial disfrutando de un conciertazo y, después, rememorándolo.

Pocas cosas hay que me encaaaaaaaanten tanto como ir al concierto de un artista/grupo que me guste de verdad. Habrá gente que pensará que esto es tirar el dinero, pero para los que adoramos la música, os aseguro que tener la oportunidad de disfrutar algo así es algo muy grande. Es algo que tienes dentro, que cuando estás en el concierto, la música te envuelve y se te mete dentro y es imposssssible que no VIVAS ese momento.

Porque no estás allí como quien se sienta a esperar el bus, lo VIVES. La música se convierte en parte de tu sangre, y aunque sólo cantes en la ducha o seas un experto en air guitar, si te gusta la música, no sabrías vivir sin ella.


Y hasta aquí mi exposición sobre lo que haré este fin de semana y una de las cosas que me dan la vida.





lunes, 26 de septiembre de 2016

Slow down and fix your shit

No sé si al resto de los seres humanos les pasa, pero si tuviera que pertenecer a una raza de alienígenas creo que sería la de los fluctuantes o algo así.

No me malinterprtéis, estoy bien y todo eso. Pero es cierto que no me termino de acostumbrar a mi nuevo estatus. Me resulta muy, muy raro después de haber pasado una temporada muy a full y estresada. De repente, disponer de tanto tiempo, hasta me hace sentir un poco culpable. 

Cuando todo el mundo parece disponer de tiempo, yo no lo tengo. Y cuando yo lo tengo, los demás no. Ese maldito Murphy dando por saco, as usual.

Pero en mi caso me preocupa, porque no es lo mismo tener la necesidad de estar sola, que sentirme sola.

Lo del sentimiento de soledad lo he tenido siempre bastante presente y arraigado en mí.

Y hay veces que lo combato. Y me sale bien. Hago un montón de cosas, me mantengo ocupada, nada de manos ni mente ociosa.

Pero hay otras veces en las que no me concentro, no puedo combatir. Empiezan a darme vueltas las cosas en la cabeza. Algunos pensamientos me rondan y los racionalizo como puedo. Porque si los dejara campar a sus anchas estaría de atar.

Últimamente me está pasando un poco esto que os cuento. Que me siento sola. 

Con lo del 25º aniversario del Nevermind de Nirvana, he usado la app de la calculadora del teléfono (los números me bloquean) y me puse a pensar qué hacía yo hace un cuarto de siglo.



Osssea: un puto CUARTO DE SIGLO.

Yo, que usaba una calculadora normalera para saber cuántos años tendría en el 2.000, no me puedo creer que ya tenga más de un puto CUARTO DE SIGLO.

Y que esté ya más cerca de tener dos. 

En fin, ese no es el tema que nos ocupa en estos momentos.

Por alguna razón, la mayoría de las veces, cuando he necesitado a alguien, un apoyo, no ha existido. Incluso con las personas que yo he considerado muy cercanas y en las que me he atrevido a confiar, siempre he pensado que en realidad, no les importo.

Hoy en día, eso me sigue pasando.



Cuando salió el Nervemind, yo era una adolescente que no tenía ni puta idea de las cosas. Sólo me interesaba la música, leer y dibujar. Quería ser diseñadora y ya me iban diciendo por casa que con eso no iba a llegar a ninguna parte.

Siempre iba con vaqueros, calzado cómodo y camisetas súper anchas. Todo muy grande para que no se notara nada de mi cuerpo. Es que a esas edad yo ya estaba más que desarrollada y me moría de vergüenza. Llevaba siempre el pelo largo recogido en una coleta, me empezaba a quitar las gafas si no tenía que estudiar. Vamos, en un mundo paralelo, los mozos se pirraban por mis huesitos ¬¬

Mis notas no eran malas (excepto en mates, siempre las he arrastrado), me dejaba llevar un poco por la corriente... Creo que pasé un poco sin pena ni gloria. Nunca he sido una persona llamativa y tampoco he tenido la sensación de que encajara en ningún lado.

Sé perfectamente que las amistades vienen y van. Que son pocas las personas que permanecen en nuestras vidas para siempre. Que con unas te sientes más afín durante una temporada y con el tiempo, los caminos se separan mientras se van juntando otros. Con suerte, esas relaciones son tan fuertes, que se vuelven a encontrar.

Pero es así, no solamente tengo muy presente esa sensación de soledad, sino también la de no encajar. 




Lo pero era cuando yo intentaba encajar en tal o cual grupo, cosa, persona o situación, pero sin conseguirlo. Me frustraba mucho. Aunque supongo que con el tiempo y la edad, algo hace clic y te das cuenta de que si te estás esforzando tanto, pero lo que tanto quieres no sucede, es porque no tiene que ser. Eso ayuda bastante a relajarse. Y también a comprender que no todas las personas que quieres que se queden en tu vida, tienen necesariamente que quedarse. Porque tú también te vas de la vida de otras personas, pero sólo te dabas cuenta del vacío que te dejaban a ti y no al revés.

Pero ahí está otra cosa más: estoy prácticamente segura de que yo no he dejado ningún vacío ni nada de eso porque yo no creo que haya sido relevante en la vida de nadie.

Es que llevo muy mal lo de los alejamientos y pérdidas, ¿sabéis?. Al menos hasta que ese clic, que he mencionado antes, sucede.

Me está quedan un post muy lacrimógeno.



Y yo sigo muy fielmente las palabras de Kim K.

Preach KiKi!

Total, que supongo que tener todo este tiempo libre es una manera que tiene la galaxia de decirme el título de este post: slow down and fix your shit.

Puede que no me pueda quitar nunca este sentimiento interior de soledad. Puede que siga sientiendo mucho que los caminos se separen. Puede que siga creyendo que no termino de encajar en ningún lado. Pero quién sabe si en algún momento todo esto cambie y ocurra EL CLIC y encuentre un sitio donde sí sienta que encaje, donde sentirse sola no ocupe un gran espacio.

Lo único que sé es que, aunque tenga momentos de ermitaña huraña, necesito el contacto de la gente, aunque crea que yo no les importe. La compañía es importante y esto, hace unos años jamás lo hubiera admitido. Porque estoy muy habituada a estar sola, ya no sólo a sentirme sola.

Obviamente, tener buena compañía es fundamental. 

A veces no tiene que ser de gente que conozcas.

Otras veces sí. Pero a mí esto me cuesta. La mayoría de mis amistades no forman parte de un mismo grupo y me cuesta la vida reunir a más de dos personas. Tanto, que hace tiempo que dejé de intentarlo.

De un tiempo para esta parte, me repito bastante amenudo eso de "sólo disfruta del momento". Pero soy géminis, mi lado racional tiene que salir al quite con un "vale, pero tampoco te pases".

Y ahí me encuentro, que a veces quisiera hablar de estas cosas con alguien, pero o no me atrevo, o no sé cómo sacar el tema porque me da miedo aburrir...

Pero luego recuerdo que tengo un blog y echo aquí toda mi mierda y eso.