sábado, 31 de diciembre de 2016

Sin más

Despido este año con muchos recuerdo buenos, con amistades nuevas en mi vida, con alguna despedida, con nuevas experiencias y conocimientos, sabiendo que quiero querer y que quiero que me quieran, con maravillosos momentos musicales, con el corazón un tanto tocado y la esperanza de que se termine de curar pronto, porque, la verdad, se está mejor con alguna cicatriz que con heridas abiertas.



Os dejo con una de mis canciones favoritas de este año, Goodbye Angels de los Red Hot Chili Peppers. Escucharla en directo fue increíble y uno de esos momentos que no podré olvidar.




Que paséis buena noche, os deseo* lo mejor para el nuevo año y cuidaos todos mucho. Pasaré revista de nuevo de aquí a un año 😏


¡Feliz 2017! 


* a los que me han fallado, jodido o desparecido de mi vida, sólo os deseo karma y que los reyes os traigan un enorme bote de vaselina. Enjoy!

lunes, 26 de diciembre de 2016

Síndrome 2016

Este año será recordado como uno de los más letales llevándose el talento de, entre otros:
  • David Bowie, el eterno Duque Blanco
  • Alan Rickman, sin él la saga de pelis Harry Potter no habría sido lo mismo
  • Muhammad Ali, icono del boxeo donde los haya
  • Gene Wilder, el auténtico Willy Wonka
  • Leonard Cohen, sinceramente, nunca fui fan, pero esa calmada voz profunda suya era poderosa
  • Zsa Zsa Gabor, dejando un gran vacío en el antiguo glamour de Hollywood
  • Rick Parfitt, guitarrista de Status Quo

Pero sin duda alguna, para mí, quienes han provocado un gran pérdida son, el incomparable genio de Minneapolis, Prince y George Michael, que desgraciadamente también nos ha dejado.

Este vídeo es la versión que  más me gusta de The Most Beautiful Girl in the World. Recuerdo haberlo grabado en vhs de esos programas musicales que antes ponían en la televisión, y ya nunca más lo volví a ver. Pero gracias a la magia de youtube, aquí está. Muy fan de su época cuando estaba casado con la preciosa Mayte.



Su, probablemente, canción más emblemática. Con ese solo de guitarra que no quieres que se acabe.



Perdonad que os disculpe, pero a mí esta otra canción es la que hace que yo no responda de mí misma. Esto es sexo hecho canción. Esto es de dos rombos. Esta es una de esas canciones que hacen que aumente la natalidad, fijo. Ma-dre mí-a.



Y aunque él era el rey de la parafernalia instrumental, te podía adorar con tan sólo una guitarra y su voz.



Y decirte lo mucho que te odia de una manera en la que sólo quisieras volver con él.



El puto amo del sexiness, es así.



Uno de los mejores eyeliners del mundo. Un genio musical. Amante del color morado y bajito como yo. Seguiremos compartiendo cumpleaños, pero ahora ya con la pena de que se fue demasiado pronto y a saber cuánta música se nos ha quedado por escuchar. Ídolo total.

En cuanto a George Michael... parece una broma de muy mal gusto que este hombre hiciera una de las canciones pop navidadeñas más icónicas y justamente se muriera el maldito día de navidad.

¡Qué disgusto más gordo cuando se hizo oficial que era gay! A mí me encantaba todo él. Y es de esos cantantes que no me he daba cuenta de lo que me gustaba hasta que miré mis discos y allí estaban varios de los suyos.

Nunca una chupa de cuero, unas gafas de aviador, unos vaqueros y una camiseta blanca habían sido tan, tan, tan atrayentes.

¿Mi canción favorita? Pues es que no lo tengo claro, porque me gustan de las de cuando estaba con Wham, de cuando se convirtió en un icono sexy con esa barba y ese pendiente de la cruz y luego cuando ya se fue haciendo un artista maduro y de una pillada de la policía, era capaz de reírse en su cara.

Con este mix estaba en uno de sus mejores momentos y a mí me fascinó. Guapo, atractivo, sexy, con esa voz, esa barba... Todo él me fascinaba.



Freddy hubiera estado orgulloso de que se conviritiera en la voz principal de Queen. Una de mis canciones favoritas de todos los tiempos de esta banda.



Con esta canción me sacó de uno de esos bajones que te dan cuando alguien se va de tu vida.




Tenía un gran sentido del humor y con este vídeo dio un gran golpe de efecto a quienes quisieron señalarle con el dedo.



Y esta sigue siendo una de las canciones que me pongo cuando me quiero animar. El subidón.



Y como buen artista, tampoco necesitaba una gran parafernalia para demostrar su talento.




Querido, allá donde estés, que consigas ser todo lo feliz que no has sido en vida, gracias por tu sex appeal, esa mirada pícara, las canciones y el talento compartido.

Al menos Carrie Fisher sigue resistiendo, La Fuerza es poderosa en ella.



2016, no te vamos a echar mucho de menos, que lo sepas.





***************
 
Editado, 28-12-2016

Ayer nos enteramos de la triste noticia. Adiós Princesa Leia, que la Fuerza te acompañe allá donde vayas.


 #RIPCarrieFisher #RIPPrincessLeia
 

jueves, 22 de diciembre de 2016

Menos mal...

... que cada uno puede felicitar como le da la gana. Así que allá voy, como cada año, con mi felicitación alternativa de navidad. 

Hay personas a las que estas fiestas les encantan y luego las hay a las que les ponen tristes y melancólicas.

Soy del segundo tipo. Pero no siempre fue así.

Hubo un tiempo en el que me parecía que el aire era diferente. Notaba un ambiente, no sé, como que todo se volvía emocionante y me producía mucha expectación.

Menos mal que se me pasó, porque con el tiempo lo que me produjo fue agobio, estrés y un asssscazo terrible por la gilipollez que reina en general y las mamarrachadas tipo "es por los niños". Vale. Estupendo. Déjame en paz, plassssta.

Y los villancicos. Por favor, una campaña en change.org para erradicar los putos villancicos que tenemos que aguantar todos los malditos años. ¡LOS MISMOS! Con esas voces de críos chillones, los cascabeles, los peces en el río, el chiquirritín de los cojones...


En fin, me dejo de mandangas, disfrutad de la exuberante Wanda y su mala leche.




Y como odio los villancicos, os dejo con El Rey, lo que viene siendo, el chulazo de Elvis Presley, que ese sí que sabía cantar villancicos de los que me gustan.






De nada.

lunes, 19 de diciembre de 2016

El bis

Aún queda un poco para que diciembre se acabe, pero es que no creo que me vaya a pasar gran cosa de aquí al 31, así que, como buena impaciente que soy, allá que voy.

Diciembre 2016:

  • Comencé el resumen de este año en este post. ¡Y con bonus tracks y todo!
  • Os conté 39 cosas de mí en este año 2016.
  • Tuve un fin de semana estupendo con amiguis nuevas y de un plumazo, se me fue todo a la mmmmierrrrda. El domingo por la tarde y el lunes por la mañana era yo todo un mar de lágrimas y lamentaciones varias, hasta que tuve una revelación en cuanto escuché a Odín Dupeyron.

Y bueno, estas son algunas de las cosas que he ido haciendo a medida que ha ido pasando este mes y entre posts.

Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el

SSMom y yo fuimos a un mercadillo navideño a la par que solidario, contribuímos comprando alguna cosilla y comiendo cosas ricas.


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Disfruté de largos paseos por la playa antes de que llegara el diluvio universal que nos acompaña estos días en toda la isla. La cual, queridos, se llama Mallorca y, la ciudad en la que vivo, atención, Palma. SÓLO Palma. Esto ha sido siempre así, excepto cuando algún subnormal se puso en plan modernodemierda y añadió el "de Mallorca". Repito: la isla Mallorca, mi ciudad Palma.

Y ya tal.


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Me acerqué a ver un concierto mañanero de mis queridos y fabulosos Hattori Hanzo Surf Experience. Ahí, como la fan que soy, totalmente parcial y objetiva.

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Con esas amiguis nuevas, me acerqué al mercadillo artesanal de Rata Corner, una de mis librerías más prefes de Palma (SÓLO Palma) y, a parte de comprar algunos regalitos, me metí entre pechos y espalda un burrito de porc negre mallorquí de La Pickup, una food truck que hace ricuras de esas que rebañas hasta el envase de cartoncito en el que viene. Ay omá...


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Salí de paseo por la ciudad en la que vivo, Palma, repetido conmigo SÓLO Palma, y no me dio la gana hacer la misma foto de los mismos sitios con las mismas luces de navidad.

No descarto volverme loca y acabar haciendo esa maldita estampa navideña en la que se ha convertido el Born o nuestra pequeña Rambla, pero vamos, que de momento me considero de la resistencia.

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SSMom me regaló este essssstupendo revistero de aire retro que taaaaaaanto me gusta y que yo estoy usando para mi creciente colección de vinilos. De los que tenía de antes y de los que me voy agenciando cuando encuentro algo viejuno de verdad y a un precio que me pueda permitir. Por el momento sigo siendo una desempleada.

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Mientras envío mi currículum y mi portfolio, me pongo mi vermut y mis banderillas Toreras picantes mientras me hago de comé, porque una tiene que ser consciente de sus limitaciones: los vermuses en los bares de a poquito, que hay que contenerse hasta nuevo aviso.

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Hace un año ya de nuestra primera foto, de Frida y mía. De ese primer día que pasó en casa, previa noche que me dio la cabrona, despertándose cada dos horas después de haberme ido al pre-estreno de Star Wars: The Force awakens la madrugada anterior. Habiéndome pasado el día de team building en un viñedo-bodega con mis compañeros de mi anterior trabajo, previo infierno laboral dirigido por una loca del coño bipolar, a la cual espero que el año nuevo le traiga unas cuantas patadas en la boca.

Con todo el resquemor del mundo.


Me compré el primer libro de mi gurú espiritual, Odín Dupeyron, Colorín colorado este cuento aún no se ha acabado.

Y me lo leí el tirón. Y me ha parecido estupendo, porque te lo pone todo muy clarito sobre la vida contado en formato cuento de princesas, dragones y torres de castillo de las que escapar. Sencillo, fácil de leer y sin pretensiones de cambiarte la vida. Pero a mí, queridos, me ha dado un punch. Pero sobre todo el punch, como ya sabéis, me lo dio su charla. De alguna manera el universo, el karma, los chakras o lo que sea han hecho que se cruce en mi camino y a mí me ha resultado ma-ra-vi-llo-so abrir los ojos con respecto a MÍ y saber que me caigo bien, que creo que soy muy maja y que me he pasado un montón de tiempo intentando esconder mi verdadero yo.

Dejadme vivir mi satisfacción y sorpresa, por favor, no os voy a dar la paliza con este señor, que si queréis lo investigáis y si no, pues no. Pero dejadme alucinar un poco con mi auto-descubrimiento sobre mí misma. Ha pasado ya una semana y no me he encontrado en ese mar de lágrimas y lamentaciones varias. Y, es que además, no tengo más ganas de llorar. Y la situación no ha cambiado, es la misma, pero es mi actitud la que ha cambiado. Pero aquí, la repanocha, es que mi actitud normal, originaria, la intrínseca en mí, con la que vengo de serie, es esta. La que estoy usando ahora. ¡Y lo estoy flipando muy fuerte! ¿Por qué me he estado torturando todo este tiempo intentando taparme? ¿Qué me ha impulsado a no querer ser yo?

Dejadme con mi flipamiento, por favor, me da igual que me llaméis pesada o lo que sea. Es que me da igual, pero de buen rollo porque la sensación que yo vivo desde que he comprendido todo esto es tan fantástica como cuando llevas mucho tiempo malito, no tienes ni idea de lo que te pasa, te hacen muchas pruebas, pasa el tiempo y, un día, te dicen por fin qué te pasa. Y sabes a lo que atenerte.

Espero estar usando el símil correcto, porque para mí ha sido muy difícil dejarme salir. Y sé, que he estado tanto tiempo "escondida" bajo mi particular capa de invisibilidad que voy a tener a acostumbrarme a quitármela de vez en cuando.

Bueno, esto ha sido un gran trabajo de investigación sobre mí misma. Un proceso largo, muy doloroso, lleno de porqués, de dudas infinitas, de incertidumbre y miedo a que, si me dejaba ver, no fuera lo que los demás esperaban.

Y tanto si soy como si no lo que los demás esperan, está bien. Y no pasa nada.


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Por si acaso, no me quiero pillar los dedos, y si me ocurriera u ocurriese algo más en lo que queda de año, ya si acaso vengo con el bis 2 :)


Os dejo con una de mis cancionzacas favoritas del Around the Fur de los Deftones, Be Quiet And Drive (Far Away). Este álbum fue publicado en 1997* y en este vídeo, Chino Moreno era la mitad de lo que es ahora y me tenía muy, muy loca.





* Iba a decir que estaba en plena regresión al grunge y rock de los 90, pero la verdad es que nunca me he salido de ese tipo de música. Presumo de tener una base musical bastante buena y enraizada en el rock clásico de los 50 y su evolución por los 60, aunque mi década favorita sea la de los 70 (para mí, puede que una de las mejores décadas musicales de toda la historia de la humanidad), así que es normal que mis aspiraciones siempre hayan sido a convertirme en RockStar.


lunes, 5 de diciembre de 2016

A falta del bis

Hace ya unos días que estamos en diciembre, oficialmente ya comezó la cuenta atrás para despedir el año 2016.

He pensado en hacer un repasito de lo que ha sido mi año. Sí, sé que aún pueden pasarme más cosas. Seguro, pero bueno, ya si eso hago un bis de este post.

Enero 2016:

  • Os presenté a mi pequeña Frida, cuando era una cachorrilla adorable-ble e hiperactiva. Mucho. Y también os presenté a Conchita, mi nuevo coche, que en realidad estaba ya conmigo desde septiembre, pero bueno... como que aún echaba mucho de menos mi querida Minerva.
  • Le pedí a los putos reyes que me trajeran unos rotuladores Copic. Aún los sigo esperando 😒
  • Os conté sobre los Golden Globes 2016.
  • Seguía buscando un trabajo, para irme de uno en el que yo veía que la cosa se iba a la mierda y tenía mis dudas sobre si ser una diseñadora puramente creativa o meterme en berenjenales de códigos que para mí son tan imposibles como las putas matemáticas cuando estaba en el cole.


Febrero 2016:

  • Os conté lo bonicodeltó que estuvo mi Bruno Mars en la Superbowl, dejando en bragas al atontao de es grupo que odio a muerte y que no pienso mencionar. Beyoncé también estuvo bien, vale, pero me dio muy igual. 
  • Y me pasé por el forro los Goya 2016 


    Marzo 2016:



      Abril 2016:

      • Estaba muy hasta el coño de todo. 
      • No me dio la gana escribir sobre nada.



      Mayo 2016:

      • Estuve en Cracovia, Helsinki, Tallin, Gatwick y Brighton. 
      • Cambié de trabajo, ¡por fin!, y mis compañeros de entonces, me hicieron unos regalicos monísimos, recibí imeiles súper chulos de todas las oficinas y me fui contentísima de quedarme sólo con lo bueno y haber podido mandar a la mierda a algún gilipollas y su estupendismo encubierto de cabróndemierda. Mi trabajo fue agradecido y alabado, un montón de gente me mostró su cariño y eso es lo que queda. 
      • Comencé una nueva etapa en un nuevo lugar de trabajo que me hacía mucha ilusión. Tuve una época muy social y seguí recordando a mis compaños de mi antiguo trabajo.



      Junio 2016:

      • Seguí con mi época de socialité, celebré mi cumpleaños en la playa, me compré 2 pares de zapatos moníiiiiiisssssimos, Frida me ayudó con el papel que envolvía mis regalos y mi buen amigo N me confirmó que teníamos entradas para ver a Red Hot Chili Peppers en octubre. Un mes cansao, pero muy bueno.
      • Bonus track: lo que no os dije es que la ilusión por mi nuevo trabajo me duró nah y menoh. A las dos semanas de estar allí ya había presenciado gritos, gente muy hija de puta con un aire de superioridad demasiado marcado, hipocresía y maltrato psicológico hacia ciertas personas que usaban como diana. A los pocos días de estar allí, me entero de que la semana anterior se habían largado 3 personas y otras personas que tuvieron algún tipo de relación con esta gentuza, echaban pestes. Yo me mantuve como Suiza, neutral, pero la situación de "tú eres el mono que pinta cosas" ya se estaba manifestando. Un olorcito extraño aparecía de vez en cuando por el ambiente. 



      Julio 2016:

      • Tuve un auténtico ataque de ansiedad que me hizo decidir que no iba a aceptar ningún curro extra después de mi curro oficial. Todo gracias a un capullo que vino a mi casa a comportarse como un bipolar enconcado. Nunca más.
      • Y llevaba, mínimo, 3 semanas mirando otras ofertas de curro. Así se puso la cosa.
      • Al menos tuve una semana de vacaciones. La única que tuve, entera, en todo el periodo laboral de este año. 
      • Bonus track: la empresa que había dejado por mi nuevo trabajo, quebró. Básicamente cierto personaje cogió todo el dinero que pudo y dejó al resto en la calle. Después de todo, mi intuición funcionó e hice bien en irme, aunque el nuevo sitio fuera un puto infierno.

      Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


      Agosto 2016:

      • Os conté un poco sobre mis vacaciones con un bonico vídeo que hice con mi móvil. Y esa semana la pasé entre la playa, descansando, pasando tiempo con una persona que me gustaba mucho, tomando el sol... esas cosas.
      • Ya estaba hasta mucho más allá del coño de mi nuevo trabajo, ese que tanta ilusión me hacía y que en realidad me estaba minando la energía y casi las ganas de vivir cada vez que pensaba en tener que pasar 9 malditas horas allí sentada esperando los cambios sobre cambios, sobre cambios, sobre cambios, sobre cambios de una esquizofrénica que no hacía más que entorpecer el trabajo de los demás. No, en serio, la decepción fue terrible. Yo de verdad que tenía unas ganas tremendas de darlo todo, de desarrollar lo que me había encontrado, de hacer un buen trabajo, de aportar y aprender. Y lo que me encontré es un lugar que va de modernete y en realidad no tienen ni puta idea del mundo digital y sus ventajas. 
      • Fui a The Hole 2 y me lo pasé genial. Pasé una tarde muy divertida y viví algunas momentos que hacía mucho que no experimentaba de estar con ese tipo de compañía. No quería perder los papeles, pero se me estaba poniendo difícil la cosa. 
      • Bonus track: tomé la decisión de que dejar mi trabajo. Así, sin más. Sin tener otro al que recurrir, renunciando a un finiquito y a la posibilidad de tener paro. Incluso escribí mi carta de renuncia. Me faltaba hablarlo con los SSParents para que, antes de que pusieran el grito en el cielo, comprendieran cuál era mi estado de ánimo, nivel de estrés y frustración. No dormía, comía muy poco regularmente, me salieron un mogollón de canas, tenía un nudo consntante en el estómago y a veces ni siquiera conseguía relajarme estando ya en casa. Me tomaban la tensión y unas veces estaba por las nubes, otra por los suelos. No podía ignorar más esa alarma.


        Septiembre 2016:

        • Unos días antes de presentar mi renuncia, me despidieron "por no haber superado el periodo de prueba". Hacía una semana mínimo que la fecha ya había pasado y, curiosamente, coincidió con la subida de mi sueldo que se había negociado ANTES de que yo aceptara ese trabajo. No es por se suspicaz pero... Me la peló. Gracias por el finiquito y el paro. Que os aguante Rita.
        • Lo que yo creía que era una buena amistad se vio afectada, porque en un principio, yo pensaba que esa persona amiga, defendía mi trabajo. Pero resultó que en cuanto me daba la vuelta, pues no. Yo sólo pedí una tarde para poder asimilar lo que estaba pasando. Lo que venía siendo: me acabo de quitar el puto Empire State de encima. Las dos estábamos de acuerdo en que había sido un pedazo de golpe de suerte. El caso es que por algunas cosas que luego me dijo, su discurso había cambiado. Desde mediados de este mes no nos hemos hablado. Hubo un intento de quedar que nunca se produjo. Me dolió, de verdad pensaba que esa persona me tenía en la misma estima que yo a ella.
        • Empecé a redescubrir lo que era el descanso otra vez. A pasar más tiempo con ese alguien con el que llevaba intentando no perder los papeles desde hacía ya... Me callo. El sol era mi mejor amigo. El vermut era mi mejor amigo. Frida me daba (y me sigue dando) la vida en los momentos bajos. 
        • Este blog cumplió 12 años.
        • Un muchacho de Tonga se mudo a Mi vecindario.
        • Empecé a tener tanto tiempo libre que volví a escribir más a menudo por aquí y, por consiguiente, mi lado más moñas empezó a manifestarse. Porque cuando estás ya cerca de una de esas edades que acaban en -tona, ya muchas cosas te empiezan a importar 1 pepino (=1 mierda).
        • Me puse súper nerviosa porque iba a ver a los RHCP por tercera vez y era algo especial para mí.
        • Bonus track: la fisura en mi sistema de seguridad personal se hizo más que patente y perdí el control con respecto a esos sentimientos que yo no quería tener. Y justo entonces me di cuenta de que lo iba a pasar muy mal de ahí en adelante.




        Octubre 2016:

        • Fui al concierto de los RHCP y fue la repera limonera.
        • Mis queridos Hattori Hanzo Surf Experience presentaron su segundo y nuevo disco, Meanwhile in Mallorca, con la novedad de que, en esta ocasión, yo había hecho el diseño. Llevaba meses aguantándome el notición, así que cuando por fin pude soltarla... Fue lo más. 
        • Todo el trabajo de reprimir esa mierda llamada emociones, me desbordó. Y una de las vías de escape que tuve fue contaros un poquito más sobre mí, porque creo que en 12 años seguramente os he tenido en vilo sobre mi persona (sí, estoy usando la ironía).
        • Bonus track: reconocí ante esa persona que, por primera vez en más de una década, algo se me había desbaratado y no lo podía soportar más. El desbarate no fue correspondido.

        Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Noviembre 2016:

          • Combatí la pesadumbre mateniéndome ocupada. 
          • Empezó el fresquete por aquí, el karma me dio buenas noticias, conocí a señoras estupendas, paseé por la playa, desayuné churros con chocolate, Frida cumplió su primer año... y Fle se casó.
          • El pedaaaaazo de vinilo de los Hattori Hanzo Surf Experience cayó en mis manos. ¡Y dedicado! Hasta entonces yo no había dado mi veredicto sobre lo que opinaba porque quería ver el resultado final. El audio lo había escuchado desde hacía ya rato y no me preocupaba, porque estos gañanes son tan buenos, que lo que me mortificaba era no estar a la altura. Y cuando lo tuve en mis manos... Creo que es lo más cerca que estaré de tener un hijo. Me sé de uno, un pasapenas como yo, que también estuvo conteniendo la respiración (¡igual que yo!) mientras abrían la caja, sacaban un ejemplar y nos lo daban. Sí, sí, a él y a mí, menudo par. Cuando otro me dijo "bueno qué, ahora sí, ¿no? Ahora sí que vas a decir algo, va, que ha quedado genial y lo sabes", yo me limité a soltar un laaaaaargo respiro de alivio. Muy bajito dije "sí" pero en mi cara había una sonrisa como la del gato de Cheshire. No hacía falta decir más. Me faltó el canto de un céntimo para que se me saltaran las lágrimas, también he decirlo. Sólo podía darles las grancias por haber confiado en mí. Y ellos, como son gente muy maja, me decían que es que no tenían ninguna duda sobre mi trabajo. ¡Como pa no llorar ahora que parece que me he vuelto sensible!
          • Otro post en los que os mantenía al tanto de mis anzandas, de mis progresos emocionales, de mi cosas, de mis decisiones.
          • Bonus track: días antes de ese post de actualización sobre mi vida, experimenté un estado de shock que sólo puedes experimentar cuando la persona por la que te has desbaratado te la encuentras acompañada, confirmando así un montón de sospechas e intuiciones de la que no sabías si fiarte o no. Pues sí. La parte buena de todo esto es que, tal vez, esto haya sido el punto álgido de esa época de pasarlo muy mal que me baticinaba meses atrás. 








          Y bueno... estamos en diciembre. Si ocurriera u ocurriese algo, ya sabéis, tocará bis. Pero aún así, sabéis que volveré antes de que acabe el año, porque tengo que felicitaros las malditas fiestas y desearos un feliz año nuevo y chorradas varias.


          Antes de acabar el post, repasando todo lo que he escrito este año, me doy cuenta de que muchas veces no respondo a los que me dejáis comentarios aquí. Me encanta leeros, en serio, pero como no sé si os enteráis si os respondo, siempre pienso que os da un poco igual.

          Que sepáis que a mí me encanta recibir comentarios y también emails. Y que si alguien quiere agregarme a Facebook, me parece genial. Sin miedo. Eso sí, decidme que me conocéis del blog, porque como mi memoria ya no da para más, luego quedo fatal cuando no recuerdo a alguien.

          Supongo que como propósito de año nuevo debería ponerme en la lista lo de responderos los comentarios. Da igual si los leéis o no, pero ya que os tomáis la molestia de venir aquí, qué menos, ¿no?.

          Pues eso, que muchas gracias, por favor, no dejéis de comentar. De verdad que me gusta mucho, mucho, mucho, más de lo que quiere la trucha al trucho.





          Este fin de semana fui a ver, cómo no, a mis adorados Hattori Hanzo Surf Experience, que tocaban con Corizonas. Que son una fusión entre Los Coronas, grandes, y los Arizona Baby, un pelín más... menos... no sé, no puedo definirlos porque no me terminan de llegar al cuore. Pero yo tengo una clara preferencia y debilidad* por los primeros. Y sí, fui a ver a Corizonas porque cuando predomina el sonido de Los Coronas mola mucho más #ESASÍ

          ¡Y qué grande es Fernado Pardo! ¡Y qué crack es el Loza! Joder, ¡qué grandes son Los Coronas!

          Así que despido este post con esta pieza bonita, bonita de Los Coronas con Jairo Zavala.







          * En concreto por Javi Vacas, que me parece un chulazo mmmmmuy interesante a la par que talentoso. Otra vez se me escapó para pillarle y hacerme una foto con él, ains.

          martes, 29 de noviembre de 2016

          A lo alto, no

          Me cuesta concentrarme en las cosas. Estoy muy dispersa de un tiempo para acá. Tardo un ratito en pillarle el rollo a las cosas y me cuesta arrancar. Y como me cuesta arrancar y sé que voy a tardar un rato en pillar el rollo, me agobio y al final, nah de nah.

          Es un peñazo y un maldito círculo vicioso. Porque siempre he sido de las de, si me tengo que poner, me pongo. Pero ay ahora...

          Cuando estás en pleno crecimiento personal todo es un puto caos. Al menos para mí. Todo se me desbarata y no me da miedo la improvisación, tengo varios máster en improvisación, pero uuuuufffff... en pereza tengo una cátedra.

          Para lo único que últimamente parece que me centro es a la hora de hacer fotos para mi instagram.

          Sí, lo sé, suena gilipollas a tope de power. Real como la vida misma, nenis.

          A ver, cada uno afronta sus cambios y crecimientos personales como le da la gana y la mía es esta.

          Tengo ahí una preferencia muy marcada por la comida y mi Frida. Luego las palmeras, la playa y los grafitti.

          Aunque
          últimamente más la comida. Pero quiero que sepáis que no me paso el día zampando. Que aunque lo hiciera, os lo diría igual. Pero no. Pasar por chorraditas del corazón me quitan el hambre. Y la gula. Que me permití comprarme una tableta de chocolate de las grandes y ahí está, en el cajón, con algunos cuadraditos menos, pero casi entera.

          Creo que incluso he adelgazado. 

          La verdad es que no lo sé, porque escondí la báscula. Pero si SSMom dice que he adelgazado, y ella no es de decirme esas cosas, debe ser que sí.

          Va a ser verdad eso de "no hay mal que por bien no venga".

          Y nada, os muestro unas cuantas de mis fotos, en conmemoración de mis 666 seguidores (por lo menos, a día de hoy).


          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Un vídeo publicado por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          He pasado días sin salir de casa. He estado aparentemente bien. Todo muy normal. Sin venir a cuento, el llanto se ha desbordado de mí misma. Muy en plan "te vas a enterar, guapa". Y con las mismas se ha parado y he seguido estando aparentemente bien. Los días nublados me han afectado, me han hecho más lenta. Los de sol me han sentado estupendamente. Llevo unos días saliendo a pasear y manteniendo el tipo con quien tengo que mantenerlo.

          He estado un poco off aquí y allá. Pero no ha dejado de sorprenderme que hay gente que de vez en cuando aparece por mi whatsaap para preguntarme cómo estoy.

          He quedado con personas nuevas con las que me gustaría consolidar una buena amistad en el futuro. Sí, más gente nueva, pero está bien. Reconozco ante todo el universo que, aunque dije que yo quería que mis amistades "de siempre" fueran las personas con las que me gustaría pasar más tiempo, aprecio la suerte que tengo de poder hacer amiguis con cierta facilidad.

          He escrito mucho para mí. He ordenado, limpiado, reorganizado y donado cosas. Aún no he acabado. Porque es verdad eso de que deshacerse de cosas que no necesitas es bastante adictivo. Y que cambiar cosas de sitio, me relaja mucho. Como cuando te haces un tatuaje. Que, por cierto, estoy empezando a bocetar en mi cabeza el siguiente tatuaje que me quiero hacer. No será inmediatamente, porque siendo una mantenida del Estado, tengo otras prioridades. Pero ya tengo el sitio elegido.

          También he pensado en eliminar alguno. O parte de alguno. Ya no significan lo mismo que en su día. Esas cosas que te pasan cuando creces.

          He ido a que me cortaran el pelo. No me he rapado, pero no me llega el pelo para una coletilla. Veré si me da por teñirme. Pero eso no lo tengo claro porque no me veo ni rubia, ni pelirroja y los colores extremos requieren de un tiempo de cuidado que no estoy dispuesta a malgastar en eso.

          Y no sé, nenis, siento si últimamente estoy muy aburrida. Pero ya sabíais que en este blog se trata más de mí, mí, mí, mí que de nadie. Tengo que ponerme seria e intentar entrenar mi paciencia. Qué más quisiera yo que poder asimilar que algunas de las cosas que me pasan son por algo y he de ser paciente. Ser una persona impaciente es parte de mi sufrimiento personal. Envidia me dáis las personas tranquilas y que saben esperar. 

          No me considero especialmente tranquila, más bien tengo épocas de aburrimiento. La impaciencia me produce aburrimiento y, por consiguiente, amuermamiento. Esa es mi lucha. A veces me dejo medio ganar hasta que hago una remontada. En algunas ocasiones más épicas y espectaculares que otras, cierto.

          No paro de hablar de "crecimiento", maldita sea, es todo simbólico, porque crecer, crecer, nada de nada de a lo alto. Metro&medio forever y 35 de pie ¬¬

          En estas ando. Poco a poco. 



          No quiero acabar el post sin compartiendo mi amor por Los Straitjackets y lo muchisisisisisssssssssísimo que me gustaría saber hacer lo mismo que Angie Pontani.



          miércoles, 23 de noviembre de 2016

          Megamix

          Un torbellino de emociones. De esas que a mí tanto miedo me dan y tan hasta el coño me tienen, joder.

          Porque es así y no he tenido problema ninguno en reconocer que yo no soy persona de emocionarme, ni de "esas moñadas" como siempre digo.

          Odio mucho que, por ejemplo, la gente me vea llorar. Tampoco me gusta que me vean triste o de bajona. Por eso soy de esas personas que se recluyen hasta que se les ha pasado lo que sea.

          Yo recurro mucho a eso del "ya se me pasará". Le quito importancia, porque si los demás se lo creen, al final me lo termino creyendo yo. Es una manera como otra cualquiera de apartar a la gente para que estar solitariamente recluida y de barrer bajo la alfombra.



          Mi alfombra ahora mismo no toca mucho el suelo, la verdad.

          De un tiempo para acá noto mucho eso de ir cumpliendo años. No por problemas físicos (que los tengo, joder, ahora tengo que alejar el móvil como hace mi madre para poder leerlo... ¡y de aquella manera!), me refiero a esas putas emociones que parece que me están desbordando. A veces, muy a tope. Muy harta me tienen.

          En los último tiempos paso de una tristeza muy, muy, mmmmmmuy moñas a estar bien, todo muy razonado y racionalizado y... pues eso, con mis cosas.

          Lo más duro de cuando estás triste, es tener que ocultar esas cosas de tu alrededor que te recuerdan momentos muy buenos, sensaciones muy buenas, darte cuenta de que lo que antes creías que no te molaba mucho, ahora resulta que te sorprende porque has encontrado esa manera en que sí te gustan y ahora entiendes a qué se referían los demás y, una vez perdidas, las echas mucho de menos. Recuerdas cómo llegaron esas cosas a ti y es inevitable ponerte muy gggggggilipollas.



          Por suerte o por desgracia, disfruto de bastante tiempo que me deja lamentarme y autocompadecerme todo lo que mi cuerpo y mi mente me piden. Me cuesta ponerme en marcha, aunque, buenas noticias, me marco metas y parece que voy cumpliendo. Poco a poco, pero voy cumpiendo.

          Esto no viene sólo por un reciente y desafortunado encuentro o conversación. Ni siquiera por sospechas fundadas, gestos, excusas, comentarios, mentiras... Supongo que es un conjunto de todo desde hace un tiempecín. Supongo que de alguna manera mi cuerpo me viene indicando que algo iba a pasar y, en cierto modo, lo he estado evitando, por muy inevitable que fuera.

          Pero es que cuando te das cuenta de que, como he dicho antes, algunas cosas te sorprenden porque ahora te encantan cuando en el pasado no las soportabas y, lo peor, que las añoras muchísimo, duele muy acojonantemente.

          Es la sensación de pérdida, como de pena, como de incertidumbre por si alguna vez recuperarás esa sensación. Y tampoco sabes si la quieres a cachos, porque entontces no sería lo mismo.

          Muy raro.


          Otra buena noticia es que en el pasado hubiera estado pensando todo el rato si es que hay algo malo en mí o si es que no soy suficiente. De hecho, lo he pensado y lo he dicho esta vez. ¡Pero es que no me lo he creído! ¡Y es flipante! Yo antes me hubiera dicho de todo a mí misma, hubiera buscado qué he hecho mal, qué he de hacer para ser más que suficiente... y hubiera entrado en un puto bucle de auto-sangramiento emocional.

          Bueno, pues una de las ventajas de la puta edad es que sé perfectamente que:
          • NO soy mala persona
          • SOY mucho más que suficiente

          Tal cual. Ahora no sólo me lo repito para salir del apuro, AHORA ME LO CREO.

          Y aunque me cueste aceptar el hecho de que, por mucho que yo quisiera, los demás no tienen porqué creerse eso de mí (en las diferentes facetas de la vida), me la tiene que pelar. Me costará más aceptar esto en algunas personas más que en otras, pero yo tampoco puedo parar mi vida por esto. Bastante he estado paralizada por sentirme menos y, lo que es mucho peor, dejar que hicieran que me sintiera menos. Y lo digo por los tremendos hijos de puta que hay por ahí sueltos (de ambos sexos), por los cuales he podido o no sentir algún afecto*.

          Como veréis, estoy en modo introspectivo. Otra vez, la buena noticia, para vosotros, es que solo lo sabéis de un par de posts para acá. Pero yo llevo lidiando con esto hace ya un ratito. ¿Por qué? Ni idea, parece que mis épocas de crecimiento personal ocurren cada 3-4 años aproximadamente, por lo que he podido investigar.

          Duele, todo esto me duele mucho. Siento que, aunque nunca fue algo "seguro", me falta algo. Porque yo tenía las cosas muy claras, pero en algún momento se empezaron a difuminar y de esos polvos, vinieron estos lodos. Jajaja no puedo evitar reírme... ains... tontadas mías.

          Desde luego otra cosa que he aprendido es que que con los "es lo que hay" o los "creo que", al igual que la frase "la vida son dos días" mal entendida, hay que ser muy cuidadoso. Esas frases las carga el diablo y si se disparan a la ligera, a la larga puedes hacer mucha pupita. En serio, no las digáis a la ligera.



          Y hasta aquí la evolución revolucionaria de mis emociones que me tienen saturada cual maldito megamix veraniego.


          Pero me despido con musicón del bueno. Alguien tiene que compartir lo bueno.






          * y me refiero a afecto no sólo amoroso, sino como amistad, simpatía y tal.

          miércoles, 16 de noviembre de 2016

          180 gramos

          Eso es lo que pesa el vinilo del Meanwhile in Mallorca de mis queridísimos Hattori Hanzo Surf Experience. Porque sí, ¡YA TENGO EL MÍO! (Y tú también puedes tener el tuyo por 10€ poniéndote en contacto con ellos aquí, y de paso, te haces fan jijiji).

          Fue alucinante ver cómo salía de la caja, unos nerviossss, luego tenerlo en mis manos y ver que todo estaba bien. El acabado es buenísimo, los colores han quedado tal y como yo los tenía preparados. Y bueno, los materiales de una calidad excelente. Después de tanto sufrimiento en la grabación, la mezcla, algún accidente por medio, mis movidas con otros trabajos que retrasaron mi labor... ¿Qué queréis que os diga? Fui fuerte y no se me metió nada en ningún ojo ;) ;)

          Pero es que, si encima te lo dedican... decir que se me cae la baba con mi nuevo vinilo, es quedarme demasiado corta.




          Me mmmmmuero de la alegría. Puede que os parezca una solemne chorrada, pero cuando un diseñador tiene la suerte de poder participar en un proyecto molón, es que no hay palabras. Y yo no las tengo, porque si hay tres cosas en el mundo que me gustan son el diseño, el verano y la música. Y si es rock, es la perfeccción.

          Para los Hattori Hanzo Surf Experience, imaginaos lo que ha tenido que ser tener su magnífico segundo álbum en las manos. Me dan una envidia muy gorda. Me da envidia verlos tocar y disfrutar de sus creaciones. Ay, ya lo sé, ya, habla la mega-FFF (Fan Fatal Forever) que soy. Pero no lo puedo evitar, porque cuando ya no es que te guste, es que algo te apasiona, pues qué queréis que os diga. Que la cabra tira p'al monte y en esto no creo que vaya a cambiar en lo que me quede de vida.

          Bueno, bueno, bueno... pero es que además, el mismo día que llegan por fin los vinilos, yo había recogido mi antiguo tocadiscos, que llevaba muerto de la risa desde hace eones. El pobre, estaba conectado a una cadena que se estropeó y desde entonces mis vinilos estaban criando pelusas. Y yo, mientras tanto, comprando más vinilos. Menudo cuajo tengo.

          Total, que fue una señal. Si el vinilo me lo dieron por la noche, lo primero que hice esta mañana fue poner el disco y escucharlo con el volumen apropiado.

          Tal como he dicho por mis redes sociales, teniendo 180 gramos de Hattori Hanzo Surf Experience, ¿quién necesita café por las mañanas?



          180 gramos es lo que pesa el vinilo, que en cualité vinilística es la más alta, yeah!
          Las cosas se hacen bien o no se hacen, copón.

          Por supuesto, toooodo el disco lo he escuchado infinitas veces ya, así que con el vinilo fui directamente a mi tema preferido: Kashyyyk Beach Party. 

          No podía ser de otra manera, teniendo en cuenta que Kashyyyk es el planeta de mi ex. Ya sabéis, Chewie. Para que os hagáis un nivel de frikismo que también arrastra esta banda de tunantes.

          Que conste que me gustan todos los temas, ¿eh?, pero éste es mi pequeña debilidad y lo pienso bailar a tope cada vez que lo escuche en los conciertos.

          Vale, y cuando suene en casa también.

          Pero, ¿sabéis qué?. Que ahora que ya mi trabajo ha finalizado (y que pienso poner en mi portfolio de Metro&medio y en mi Behance), me da pena. Como diseñadora y como rockstar frustrada. Para ellos ha sido un camino largo y ahora toca cosechar todos los éxitos de su esfuerzo. Pero para mí... ya está, se acabó y me encantaría seguir trabajando en estos temas.

          Quiero que sepáis que los HTTH ya suenan por muchos programas especializados en el surf rock. Es cuestión de tiempo que el mundo me dé la razón y se conviertan en una banda de surf rock instrumental de primera línea y de referencia.

          Estoy agradecida por haber podido participar en algo así. Veo la portada del vinilo, la galleta del vinilo, la contraportada, escucho el disco y me encanta. Y lo he hecho yo. Y no le me lo puedo creer. De alguna manera el universo me ha dado esta maravillosa oportunidad de unir la profesión que tanto tiempo me ha costado ejercer con una de mis pasiones, el rock.

          Joder, que estoy muy contenta y que, después de tanta histeria pensando si saldría todo bien, anoche dormí genial.

          lunes, 14 de noviembre de 2016

          Hace un par de posts...

          ... os contaba un poco más sobre mí. Cosas que, de alguna manera toqué por encima, y ahí me desquité un poco.

          En el siguiente post, os conté que aunque las cosas duelen y yo estoy en medio de esa pupita, decidí que no iba a dejar que mi desánimo hiciera que mi vida se parara.

          ¿Y qué os voy a contar en este post? Pues un poco cómo va progresando la cura.

          He seguido haciendo cosas. Todavía tengo momentos mega-moñas en los que tengo la bajona presente. Como no queriendo perder su estrellato. Pobre, puede que me haya puteado de un tiempo a esta parte, pero creo que no se ha enterado de que si algo no me interesa, me aburre a muerte y lo abandono. No soporto el aburrimiento y esta bajona ya me tiene un poco harta.

          Oficialmente, desde hace unos días, ha llegado el frío a mi ciudad y ya sabéis que las cosas me cuestan más cuando hace fresquete. Aún me encuentro alguna vez con un mini-ataque de llanto essssstúpido que me cabrea un montón, porque me hace sentir mmmmy gilipollas.

          ¿Qué queréis que os diga? No ser correspondida duele. Pero como tengo algo de  experiencia lidiando con estas cosas, lo mejor que puedo hacer es mantenerme ocupada y poner distancia.

          Una amiga me invitó a comer y me preparó un curry verde de esos que me gustan taaaaanto y por los que yo ma-to.

          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Frida cumplió 1 año y, como no pude pasarlo con ella, me dediqué a enviarle vídeos cantándole el cumpleaaaaaaños feeeelizzzzz y repasando el muchimillón de fotos que tengo de ella. El mes que viene hará un año que llegó a casa, y esta es una de sus primeras fotos. Cuando era una bolita peluda, suave y... salvaje, porque incluso de diminuta era una salvaje.

          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el

          La quiero más... Puedo estar muy triste y sin ganas de nada, pero es verla, espachurrarla y decirle trescientas veces que deje de saltar, y se me quita toda la gilipollez.

          Luego, en un alarde y chute de autoconfianza, me hice unos cuantos selfies y este fue el único que salvé de la criba, previo paso por corrección de luces y esas cosas que ningún instagrammer reconocería: filtros, filtros, que eso es lo que les jode.

          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Alguno me ha dicho que tengo cara de "pilladora". Yo creo que más bien es de "no me hinches las pelotas". Pero bueno, opiniones, haberlas, haylas.

          Me apunté a un taller de papercut con Jose A Roda, con una nueva amiga que he hecho que es un sol de maja, y fue genial. Lo pasé divinamente y, a pesar de que me apunté por no quedarme perdiendo la mañana en casa, fue una idea estupenda y me alegro mucho de haber asistido.

          Además, Jose es encantador, muy simpático y aprendimos mucho sobre el papercut.

          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Y eso sin contar, que me encaaaaanta su obra y que en todas sus chicas haya tetas, tetas, tetasssss.


          Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Además, lo que tienen las cosas, de repente, y como quien no quiere la cosa, me entero de que el karma existe. Que algunas veces es un poco malévolo y que para abrir los ojos a las personas, les hace pasar por unas putadas muy gordas. Pero cuando te enteras de algunas cosas... os juro que sólo pensar en que el tiempo me ha dado la razón... que no estaba exagerando, que no estaba loca... La sensación fue magnífica.

          Y, con un poco de suerte, de ahí puede que haya salido una buena persona que se ha cruzado en mi camino gracias a un ser con un cabronismo pasivo-agresivo muy desarrollado.

          También he desayunado churros con chocolate con dos personas maravillosas y su perrete.

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          Y después nos dimos un paseo por la playa.

          Un vídeo publicado por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Vamos, que la vida sigue y yo no estoy tan mal como para no disfrutarla aunque a veces esté triste y no pueda hacer nada para evitarlo.

          ¿Y sabéis por qué? Porque este sábado mi querida Fle se casó con su Ha y eso me ha hecho muy feliz. Pocas personas he tenido el placer de conocer que sean tan positivas, incluso habiendo pasado por muy malos tragos. Si ella puede hacerlo, si ella puede lucir su hermosa sonrisa y repartir chispitas de amor con esos ojazos que tiene... ¿cómo no voy a poder yo seguir adelante por muy triste que me encuentre?.

          Recuerdo cuando me contó cómo se conocieron, ella y su Ha. Me pareció una historia pisiosa y le dije un día que eso que tenían, hacía que yo, la rancia por excelencia, no pudiera eliminar toda posibilidad de creer en el amor.

          Las pocas veces que les he visto juntos, se les nota. Y es una maravilla. Ni siquiera te atreverías a decir que lo suyo es tan bonito que dan asco. A ese nivel están.

          Mis más sinceras felicitaciones para Fle y Ha, Ha y Fle. Y para PequeBe, porque cuando se dé cuenta de la suerte de padres que tiene, lo va a flipar mucho. ¡Ay omá, que la Fle s'ha casao!

          Fle, desde la distancia, pero siempre en un cachito de mi corasao...



          ¡Ah! Y también tengo que contaros que, aunque hace poco que los conozco, me he hecho fan de Los Bengala y llevo desde la semana pasada dándole caña a su música.

          Aquí la canción que me ronda por las neuronas persistentemente desde entonces.