miércoles, 31 de diciembre de 2014

Ready for more!

El 2014 ha sido un gran año nenis.

No me puedo creer que por fin parece que todo mi esfuerzo está dando bastantes resultados. Algunos, os tengo que decir la verdad, no me están dando los resultados esperados, si no otros. Un poco de desilusión sí que tengo, porque como os decía, cuando inviertes mucho esfuerzo en algo y no llega lo que sería, a mi parecer, lógico... Pues... ¡oh, sopresa!, que no obtengas lo que esperas no significa nada malo, sólo hay que cambiar de planes.

Y a mí, queridos, planear y organizar se me da de miedo. 




Así queeeeeee en esas estoy, he tomado una decisión y la voy a convertir en una misión para el 2015.

Cuando la complete os la contaré, de momento, me veo obligada a dejaros con la intriga.

Lo que sí os puedo contar es que en el nuevo año, esta que os escribe, tal vez no organice su boda con Bruno Mars, peeeeeero...

¡ME VOY A VER A U2 A BERLIIIIIIIIIÍN!*

Toma, toma, toma y requetetoma. Bono se libró de mi acoso cuando estuve en Nueva York, pero como buena fan, lo voy a dar todo otra vez viendo a mi banda favorita.

Y hablando de mi viaje a Nueva York, seguiré contándoos en algunos post, más cosas de las que hice por allí. No os preocupéis :-) De momento, tenéis dos entregas: 1 y 2

Porque 2014 me ha llevado por primera vez a Italia (sí, tengo pendiente contaros de este viaje también), Tenerife (1, 2, 3 y 4) y, por supuesto, a Nueva York.

Hice surf queridos, HICE SURRRRRFFFFFF. Y os mostré los mejores lugares de Tenerife al más puro estilo cabecera de Dinastía. Porque vosotros lo valéis, yo os doy lo mejor de mí. Chimpún.

Viajar, sin duda lo mejor.

MaraMansion sigue siendo una realidad y dentro de poco va a hacer un año que vivo en ella. Aún hay veces que hoy no me lo creo. Pero es verdad y es estupendo. Sobre todo por los magníficos vecinitos que tengo. Son encantadores y yo les inculco el amor por mi batamanta ;) ;)

Mini-mini-resumen del 2014:

En fin, sólo me queda decir...





* A ticketmaster, que os peten, o no, que ya eso lo hacéis de puta madre vosotros solitos. No sólo es una pesadilla comprar en vuestra web, es que encima no parecéis estar preparados para los grandes eventos. Me voy a Berlín, que encima tengo mejor asiento y más barato. Hala, lo dicho, que ya os petáis vosotros solitos.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Puede que lo pida

¿El qué?.

Un novioexcusa.

Sí, lo que leéis: un novioexcusa.

Y os preguntaréis: ¿qué es un novioexcusa?.

Pues yo os lo voy a explicar, que para eso me estoy pensando en pedírselo a los tres putos reyes magos.

Un novioexcusa es básicamente una excusa. Pero no una cualquiera esa LA MASTER de todas las excusas que ponene las amigas. En general. Las tuya, las mías, las de todos. Las que tienen novio. O marido. Pero yo no estoy dispuesta a tal compromiso si no es con quien ya sabéis.

Yo el año que viene quiero poder decir cosas tal que así:
  • Oye, ¿te vienes a cenar a casa y pasamos un rato chachi cotorreando?: Ains... es que apenas he visto al churri (que vive en la misma ciudad, incluso, en la misma casa), ¿lo dejamos para otro día?. Te te digo cosas (esto, en otros sitios no sé, en Mallorca significa, está al final de mi lista de cosas que me apetecen y ya, si me acuerdo... ¡te digo cosas!).
  • Hay otra versión, en la que no tiene que ver el novio, que viene a ser, en vez de venir ella a cenar, vas tú a su casa. A pesar de que tú estás deseosa de hacer de anfitriona desde que, por fin de los porfines, has conseguido independizarte y pensabas que ahora los demás vendrían a ver a ti. A TI. A TU CASA. Que la distancia es a misma.
  • Planear viajes: ¡Uy sí! Estaría genial, me parece una buena idea. - Tú te emocionas - Una escapada  de unos días me molaría mucho - Mmmmm, lo de más allá de las fronteras de Españistán y que requiera una semana... ¿ni se plantea, verdad?. Y de repente: Voy a ver cómo lo tengo y te digo cosas (¡Boom!). - Vale.
  • Tienes un momento de improvisación, piensas en alguien que comparte alguno de los suyos contigo y dices, ¡tate!: Jo, es que el churri está durmiendo y me da cosa despertarle para decirle que me voy. - Lo de dcirle que VOLVERÁS... no es algo que quieras compartir con él, ¿o qué?.
  • Entonces te das cuenta de que muchos de esos momentos de improvisación que parece que comparten contigo, realmente es porque no tienen plan y/o alguien con quien tenerlos. O eso te da por pensar. No lo sabes. Tampoco te lo han aclarado.
  • Que sin avisar, alguna se traiga al novio. A mí no me importa, pero avísame, por si tengo que poner algo de más. Sí, que me importa cuando se supone que era una de esas chorradas que te gustan hacer sólo para chicas. Y ya lo mejor: Es que si ella trae a su novio, yo traigo al mío. Pues muy bien.
  • Dejar de dar señales de vida porque, oye, tienes novio.
  • Quiero tener a alguien con quien ir al cine cuando no me apetezca ir sola y después, poder pedir disculpas a mi amiga por no haberla avisado para ir porque, es que no me pude esperar.
  • Estar con una amistad, chica o chico, y que por favoooooor, me llame mi novioexcusa para hablar con él ad infinitum. Sin límite. Mientras la otra persona pone cara de póker... se da un paseo para no parecer una cotilla... mira su propio móvil a ver si alguien le llama y poder tener algo que decir.... Y tal.
  • O querer quedar con una persona en concreto, porque te apetece un montón y hace miles que no la ves, que no eres una antisocial, pero por una vez, te gustaría poder quedar con esa persona y que no siempre sea con sus amigos, grupo, compañeros de trabajo, lo que sea. 
Quiero decir: minovio, minovio, minovio, mi novio... tooooodo el tiempo. De cada tres frases, que dos tengan minovio.

¿Resentimiento?.

¿Acaso no lo he dejado claro?.


No tengo hijos, ni mascostas de las que ocuparme, ni plantas que regar. Evidentemente, tampoco tengo un puto novio o marido.

Pero yo también trabajo, tengo que limpiar mi casa, hacer la compra, prepararme la comida del trabajo, poner lavadoras, tender ropa, pagar seguros, alquiler, facturas, llevar el coche al mecánico, a que pase la ITV, lidiar con quebraderos de cabeza que me traigo de la oficina, buscar soluciones,... Mi vida no es diferente a la de los demás.

¿En serio es tan complicado encontrar un momento para quedar, vernos, hablar... algo?. 


Pero, ¿sabéis qué?. Que creo que la culpa es mía, porque como no tengo familia más allá de los SSParents, SSBro y los SSPadrinos, cuando le tomo cariño a alguien que parece que me lo tiene a mí, yo lo incluyo como una parte muy importante de mi vida. De esas personas que cuando te pones a fantasear, por ejemplo, en mi boda con Bruno Mars, tal, tal y tal y requetetal, serían mis damas de honor. Si organizara unas vacaciones en las Fiji me llevaría en mi jet privado a... Esas chorradas.

Si os digo la verdad, no creo que yo nunca vaya a tener una despedida de soltera. ¿Cómo?. ¿Sabéis lo complicado que es juntar a más de dos amistades en el mismo espacio-tiempo?.

Comprendo que muchas de estas amistades no se conocen entre ellas pero, joder, si yo hago el esfuerzo por conocer a sus amigos e integrarme lo mejor que puedo: ¿qué coño les cuesta hacer lo mismo por mí?.
Tal vez no debería tener tanto apego por la gente, aunque me resulta difícil, porque por suerte he conocido a más gente maravillosa que a gilipollas redomados. Pero repito, creo que debería relajar un poco este tema.

También me gustaría saber si es que doy pereza, no soy divertida, mis temas de conversación son penosos* o lo que sea. Lo que sea, pero por favor, que me lo digan.



Y como este es mi blog, escribo lo que quiero así que, sinceramente, a mí lo de tener novio me la pela. Bastante. Mucho.


Me pensaré realmente si lo del novioexcusa me lo pido o no para reyes, pero mira, de entrada es lo primero que se me ha ocurrido para soltar un poco de frustración.

Pero no descarto empezar a buscarme algo que me sirva de excusa, siempre la misma o sobre la misma cosa, por saber qué tal sienta que respondan en más o menos los mismos términos.

A veces realizar cambios duele, pero duele más ver cómo todo sigue igual, que algo te molesta y tampoco nadie dice/hace nada por remediarlo.





* cuando me pasa algo, no puedo evitar darle vueltas y busco respuestas/soluciones hasta que lo resuelvo, pero no tengo problemas en cambiar de tema.


miércoles, 24 de diciembre de 2014

martes, 23 de diciembre de 2014

Rulos

Rulos dorados.

Me lo como.

Con rulos dorados y todo.


Aaaainssss el ab-borrrrrrrr.


Actuación impecable de my future husband, Bruno Mars. As usual.



BruBru... CALL MEEEEE!



domingo, 21 de diciembre de 2014

#supersonicgirlenNY 2

Si ya leíste el post 1, no esperes más: #supersonicgirlenNY 2 ya está aquí.

Hay muchas cosas que contar de esta maravillosa ciudad. Incluso cuando hace frío. Sí, que ya os he dicho mil veces lo poco que me gusta el frío. Pues os quedan unas cuantas más de que os lo diga porque es así: no soporto el frío.

Así que a todas personas que estéis en el lado de lado de quienes no conciben existir con mil capas de ropa encima, que odian la ausencia de sol, días cortos, madrugar y que sea de noche, salir del trabajo y que sea de noche y que lo más cerca que quieras estar de la nieve sea con la escarcha del congelador de tu nevera: no vayas a Nueva York en noviembre. Ni diciembre. Ni cuando sea invierno básicamente.

 Si aún así, estás en Nueva York con temperaturas que sólo personas que se quejan del verano podrían tolerar, no te preocupes:
  • Hay cafeterías por todas partes y, por mucho que se queje la gente de los Starbucks, no os perdáis los Eggnog y Pumpkin Spice lattes. Tela de buenos.
  • Hay sitios donde puedes encontrar sidras calentitas, como por ejemplo, en el mercadillo que hay en Bryant Park, junto a la pista de hielo.
  • Lo que aquí entendemos por chocolate caliente, allí es un hot chocolate, que viene a ser leche con chocolate caliente. Reconfortante, sí, pero el chocolate espeso y las cosas claras.
  • Si piensas entrar en calor a base de algún brebaje alcohólico: estás en el país equivocado. Las copas son caras y te miden la cantidad de alcohol. A ver, si no de qué, les iba a gustar venir tanto a España, que te ponen los cubatas "a ojo".


Ellos lo llaman gin&tonic. Yo lo llamo: estoquécoñoes. Si no eres muy fan de la cerveza, prepara la tarjeta para tomarte una copa a gusto. Punto a favor: sus horas felices empiezan alrededor de las 16:30 por lo que vi en algunos bares.

Como ya os he dicho, pasear por Nueva York es ya de por sí una experiencia. Se te van los ojos, pero si de verdad quieres alucinar y darle una vista de 360º a la ciudad, es imprescindible que subas al mirador del Empire State. Lo hice el primer día, justo antes del atardecer y con el atardecer. Impresionante.

Tuve la suerte de que las vistas estaban despejadas, ni nubes, ni niebla o lluvia. Pero ese día llegamos a los -4ºC y con bastante viento. Hubo momentos que estar ahí arriba se hacía más que insoportable. No os preocupéis, hay zona cubierta.

Las vistas son impresionantes. Se puede ver todo Manhattan, al norte con Central Park y Harlem y al Sur con el centro financiero, la Estatua de la Libertad,  Tribeca, Soho... A un lado los barrios de Brooklyn y Queens y al otro lado Nueva Jersey. Y, por supuesto, algunos de los puentes que unen Manhattan con el resto de barrios.

NYC, New York City, no es Manhattan. Nueva York es el nombre del estado y luego está la ciudad de Nueva York, que se compone de los  boroughs o "barrios" de Manhattan, Staten Island, Brooklyn, Queens y Bronx. Así que cuando visitas NYC, normalmente sólo estás visitando Manhattan, que a su vez también se divide en diferentes barrios: Harlem, Broadway, Chelsea, Nolita... Igual que, por ejemplo, Brooklyn tiene Flatbush, Williamsbourgh...

Es normal, es que son espacios muy, muy grandes y de alguna manera se tienen que diferenciar. Si incluso en una ciudad pequeña como Palma esto ocurre, en una ciudad tan mastodóntica como es Nueva York, no va a ser menos.

Bueno, pues si habéis tenido la oportunidad de ver la ciudad desde el Empire State, no dejéis de ir al Top of the Rock en el Rockeffeller Building. Pero esta vez, de noche.

Tengo que decir que me hizo especial ilusión localizar el Flatiron, otro de mis edificios fetiche, desde el Empire State, por cierto

Se ve diferente. Se ve como en las películas, jajaja, una inmensidad negra en la que distingues perfectamente edificios y calles por el montón de luz. Es gracioso cómo van del palo eco-warrior para unas cosas, pero luego hay un despliegue lumínico que, saliendo de según qué estaciones de metro, no tienes muy claro si es de día o de noche fuera.



New York from Top of the Rock


Empire State from Top of the Rock

Os váis a jartar de ver el Empire State, que para eso, en su día, la liaron tan parda para que fuera el edifcio más alto de Manhattan. Lo mires por donde lo mires, es precioso.

Rockefeller Builiding, , New York
 
Nenis, el Rockefeller Building. Abajo, el árbol gigante que estaban montando. Se presentó e iluminó después del Thanksgiving.
Art decó a tope de power, por favor, no os perdáis su vestíbulo.

Rockefeller Center, New York

Unos ratito antes, vivimos uno de los momentazos americanos que vemos en las pelis: un chico vació la pista y justo en el medio, se arrodilló ante su chica y le mostró un anillo. ¡Delante de todo el gentío mirando!. 
Por supuesto, aplausos y paseo de honor con la cara de la chica muerrrrta de vergüenza.
Ah, que le dijo que sí, por cierto ;)

Rockefeller builiding, Top of the rock, Swarovski lamp

Esta mega lámpara de Swaroski está dentro del Rockefeller Building y es alucinante. Si un día hacen réplicas, haré subir los techos de donde quiera que viviera para tenerla. Digna del castillo de Elsa (Frozen).

Radio CIty Music Hall, New York

Las Rockettes estaban dándolo todo con su espectáculo anual de navidad.

Giant Christmas ornaments, 1251 6th avenue, New York

Y esto, señoras y señores, será lo más cerca que esté la MaraMansion de tener decoraciones navideñas. Estas enoooormes bolas gigantes están a los pies del edificio Exxon, justo en frente del Radio City Music Hall. Y en la esquina: una Magonlia Bakery. ¡Ñam!



Nueva York es la ciudad que nunca duerme, la del consumismo y la del todo a lo grande. Nada de esto tiene porqué ser negativo, que conste.

Pero también es una ciudad fabulosa que no te puedes perder si tienes oportunidad. Muy fan de:
  • sus calles y su arquitectura
  • del acento (lo siento, hace rato que le tengo too much tirria al británico, no puedo)
  • la iluminación (sí, la navideña también)
  • que no tengan putos villancicos puestos a todas horas
  • sus artistas callejeros
  • encontrar lo que necesitas, lo que se te ocurra y más
  • no haberme sentido como una extraña
  • que la gente me entendiera al hablar e incluso me dijeran que tengo buen inglés (ay omá, ¿en serio?)
  • los supermercados Whole Food por lo regonico que lo tienen todo colocado, la amplia variedad de sus productos, de su zona de cereales y frutos secos a granel, la zona de pastelería...
  • y porque los americanos se vuelven locos con la calabaza y hacen chorrocientas cosas riquisisisisisisisísimas con ella

Y hasta aquí, mi segunda entrega de #supersonicgirlenNY.



BruBru*, estoy lista para que ensayemos este clásico del musical. Aaaaayyy... odiamos el frío, otra cosa más que añadir a la lista WAPFEO (We Are Perfect For Each Other).




* Sé de buena tinta que muchos de vosotros, cuando escucháis, véis u os enteráis algo de Bruno Mars os acordáis de mí. Es bien. Mantened y propagad ese pensamiento. Algún día le llegarán y querrá conocer a la maravillosa criatura que soy ;)

domingo, 14 de diciembre de 2014

Antes de seguir...

... con más post sobre mi viaje a Nueva York, os voy a contar otra cosa que hice.

La semana pasada se celebró la fiesta de navidad de la empresa en la que trabajo. Al menos en la sede de Palma. Y bueno, hace unos meses, me preguntaron si me gustaría encargarme de organizarla.

¿Me tomas el pelo?

¡ME ENCANTA EL PLAN!

Subidón.

Porque claro, en la oficina inglesa, parece ser que las montan por todo lo alto y digamos que las de aquí, pues como que sin pena ni gloria. Por lo que yo vi el año pasado y por lo que me habían contado otros compañeros de trabajo. Así que la cosa tenía que ser algo grande.

Una cosa que no se olvidara.

Una cosa de nivel.

Los últimos 3 meses, con la ayuda de otras compañeras, que sobre todo han estado ahí cuando he estado de vacaciones y me han dado la oportunidad de desconectar, he estado p'arriba y p'abajo intentado que la noche del viernes pasado fuera TOTAL.

Suelen ser temáticas estas fiestas, y si me conocéis un poco sabéis que la idea de una fiestaca surfera-playera-hawaiiana-rockera se me había pasado por la cabeza. Pero si me conocéis un pelín más, sabréis que los Oscar son mi alfombra roja favorita sobre la faz de la tierra.

Pues eso: Oscars Night.

Me lo dejaron muy clarito: tú mandas, tú eliges, tú organizas... ¿En serio?. Esto va a molar miles.

Todo transcurrió en una finca rústica en las afueras de un pueblo de Palma, una chica estupenda de una empresa de catering y eventos estuvo gestionando todo lo que le pedía para la fiesta (mapa de mesas, que si pantalla, ahora no, sólo micro, calefacciones exteriores...), todo blanco, la chimenea encendida...

La pena es no haber visto aquello al atardecer porque está rodeado de naranjos y rodeada de montañas. Más bucólico imposible.

La etiqueta era venir disfrazado de algún personaje de cine, actor... algo relacionado con el cine. Y si te daba corte, pues aprovecha y ponte de tiros largos ;)

Vino un Ace Ventura, el último samurai, un cisne negro, un Empire State con su King Kong, una Grace Kelly, un Clark Kent a medio camino de convertirse en Superman, Jules Winnfield... ¡un Jedi!. Y mucha pajarita y vestido bonito, nenis, que la gente se lo tomó muy elegantemente todo.

Yo querría haber ido de Jessica Rabbit, pero a la hora de la verdad ni tuve tiempo de ponerme a buscar (claro, lo dejé para el final) y me dio vergüenza. Pero no pasa nada, yo me puse en plan estupenda e intenté emular a Elizabeth Taylor.

Pero sin lentillas.

Me las iba  a comprar, pero me da una cosica tocarme los ojos.

Así que me puse un vestido negro bien apretujao, un collarón, pendientes, todo dorado, por supuesto, unos zapatos de leopardo, pintada como una puerta, guantes largos... Y no sé cómo conseguí hacerme un peinado inspirado en esta señorona divina.

Lo intenté, sé que ella es inigualable, pero que conste que yo intenté hacerle un pequeño homenaje.

Mi otra idea era homenajearla de Cleopatra, pero es que luego para bailar eso es muy incómodo nenis. Pero imaginadme...

Algunas fotos que os pueda enseñar:

Las mesas estaban ogranizadas por las pelis que habían ganado el Oscar a  la mejor película de los últimos años.
Una alfombra roja no puede faltar para una noche de Oscars, no, no, no.

Hubo un cóctel de bienvenida, velas, picoteo, camareros elegantes y simpatíquísimos, una cena estupenda, muchas risas, un poco de speech...


... tatuajes temporales, mis nervios... y después: ¡A BAILAR,  BARRA LIBRE Y DESPIPORREEEEEE!

Yeah.

Histeria elevada al infinito. Pude salir un poco antes de trabajar, me arreglé en tiempo récord, lo tenía todo preparado, y cuando voy a sacar el coche del parking un subnormal había aparcado en la puerta. 20 minutos de retraso.

Luego ir a recoger a una compañera, después a SSBro, que se curró el photocall de la entrada y venía a colocarlo... en vez de llegar a la hora que tenía prevista, llegué con 30 minutos de margen. Coloca velas, cartelitos, la distribución de mesas, comprobar el micro, memorizar las cosas que me decía la encargada del evento (un sol, de verdad), que si necesito una escalera, por aquí los abrigos...

Abro inciso sobre la distribución de mesas:

Por expreso deseo de un señor muy importante y con las instrucciones de mezclar a todo el mundo sin distinciones. Me encantó la idea e hice lo posible. Sólo me pidió cambiar a dos personas, para que se mezclaran con empleados con los que normalmente no tratan. No sé, me parece muy buena idea, además, sólo es en la cena, luego hay una fiesta.

Cuando a gente se entera y pone un poco el grito en el cielo, les explicas el porqué, y mira, lo entienden. Que luego la gente aprovechara ausencias para cambiarse de sitio, eso ya no forma parte de mi cometido.

Cierro inciso sobre la distribución de mesas.


Hasta que no llegó el postre yo no me pude tranquilizar, me fui paseando por las mesas para preguntar a la gente cómo iba todo. No sé, qué menos, yo los había metido en ese fregao, al menos saber si les estaba gustando. Y ya me relajé un poco. Pero la verdad es que también me gusta esto de ir viendo a la gente para conocer a otras personas con las que trabajo pero que no conozco, tanto de la ofi de aquí como de otras.

Luego llegó la fiesta, el bailoteo y la ansiada barra libre.

Yo sólo me tomé un par de gintonics, tengo una extricta política anti-borrachera y a mi edad no la voy a romper. No sé, tal vez ahora que por fin vivo sola, le dé un homenaje a esa famosa escena de Bridget Jones. Veremos cómo van las cosas.

¿Sabéis qué fue una de las cosas más guays?

Gente que no conocía, es que somos muchos y en diferentes oficinas como ya os he dicho, venía a mí directamente a felicitarme y darme las gracias por lo bien que se lo estaban pasando.

Osea... gente que me buscaba, me encontraba entre la gente, que preguntaba por mí... ¿para darme las gracias? ¿A mí?

Para vosotros no sé, pero eso se agradece mucho.

El lunes siguiente, otro compañero que conozco de vista y de cruzar algunas palabras, subió hasta donde yo trabajo sólo para darme un abrazote de oso y las gracias por la noche.


Buah...

Y bueno, bueno, bueno, pues claro que bailé. Y me lo pasé genial. Y bailé con unos cuantos compañeros, uno se volvió especialmente loco con I wanna dance with somebody de Withney Houston, nos marcamos unos pasos quepaqué, Y me subí a unas escaleras que nos hicieron de tarima de esas para bailar y lo di todo sobre mis tacones leopardinos... El dj estaba adiestrado por la menda: si te piden triunfitos, pittbules o shakiras varias, me los mandas, que se lo explico. Mierdas musicales a mí... ¡JA!

Pero Raffaella sonó.

Y Earth, Wind and Fire.

Y un montón de cancionzacas actuales y de todas las épocas para bailar No hubo quejas y yo no tuve que partile las pieras nadie ;) ;)

Y acabé con un dolor de pieses que horas después de haberme metido en la cama, me despertaba de lo mucho que me dolían. Pero lo pasé genial doblemente: la gente disfrutó y yo disfruté porque todos se lo pasaron genial.

Todos los nervios y preocupaciones valieron la pena: fue una noche genial*.



Luego me he enterado que la fiesta en la otra oficina no es pa tanto, jur, jur, jur. 

Y ya está. Ya pasó.

Quién sabe si un día me da por dedicarme a esto junto con mi faceta de diseñadora gráfica.






* Soy consciente de que no le puedes agradar a todo el mundo y ese mismo lunes del abrazo de oso, escuché ciertos comentarios de una persona que ha confirmado mis sospechas de que es hipócrita y de otra que no hacía falta que confirmara lo pelota que es porque todos los sabemos. Pero creo que no me equivoco si digo que el resto de asistentes se lo pasaron muy bien. Chimpún.






viernes, 28 de noviembre de 2014

#supersonicgirlenNY 1

¡Hola nenis!

Bueno, pues como ya sabéis, la semana pasada estuve en Nueva York. ¡Qué gran ciudad queridos!

Como os prometí, mi instragram estuvo ON FIRE y creé el hashtag #supersonicgirlenNY para que pudiérais ver todas las fotos que iba subiendo. Si todavía no me sigues, estás tardando, no sólo por las fotos de NY, básicamente porque mis fotos son chulis XD

En fin, como también os conté, a mí me hacía una ilusión enorme que la primera ciudad que visitara de EEUU fuera San Francisco, pero por precio, se escapaba de mi presupuesto. Así que surgió Nueva York y no le iba a hacer ascos. No sé vosotros, pero no me salen estas oportunidades todos los días.

Una mini-decepción sí que tenía. No me preguntéis porqué, pero tengo fijación por San Francisco. PEEEEERO... ha resultado que sí, que Nueva York es un ciudad alucinante, me ha encantado, fascinado, flipado y enamorado. Así que estoy súper contenta de haber podido ir y disfrutar de sus calles, su ambiente, la gente...

Con el viaje a Tenerife hice un post para cada día (1, 2, 3 y 4) y me dio para un mes. Si tengo que escribir un post por día de este viaje: me pillan los Oscar contándoos. Así que he decidido que haré una serie de post en los que iré contando mis impresiones, opiniones, emociones y alucines varios, ¿vale?.

Pues nada, comenzaré por fin este post número 1 haciendo una lista a modo de resumen. No descarto que en los siguientes posts haga más listas, así no os aburrís.
  • Ya había leído que la seguridad en la ciudad había mejorado mucho. Con un poco de lógica, si eres turista, sabes lo que tienes que hacer. Pero lo cierto es que me ha sorprendido gratamente. Yo he llevado un mochila todos los días a la espalda (¡por dioxxx lo que ha llegado a pesar!), incluso en el metro, y nada de nada. Eso sí, lo verdaderamente importante (dinero, móvil, pasaporte) lo llevaba en otro sitio. Pero de verdad, ningún problema.
  • Así mismo, la gente es muy amable. A lo mejor es que tuvimos mucha suerte, pero de verdad que la gente es increíblemente amable. Como te noten que miras un mapa, sin más se acercan a ti y te preguntan si te pueden ayudar. No te arrollan por la calle, en serio, y si lo hacen, se disculpan. Que no sé de verdad si es que tuvismo suerte, pero no ha habido sitio del que nos hayamos ido donde no nos dijeran un "Have a nice day", "Enjoy" o similares. Alguna ranciedad hubo, pero nada que ver con la amabilidad y simpatía, por poneros un ejemplo, de un megasegurata del MoMA. Un armario empotrado de cuatro puertas, afroamericano y con una sonrisa blanquísima, que nos estuvo contando que le encantaría hacernos una foto, pero es que las cámaras también lo vigilaban a él y ese no era su trabajo. La forma en que nos explicó cómo le iban a reñir fue muy graciosa. Os digo una cosa: todo lo majo que fue, no quisiera tenerlo de mal rollo. Otro ejemplo fue en el primer café que encontramos en Brooklyn para desayunar el primer día. Nos dio indicaciones del metro, dónde podía comprar el número de teléfono, qué línea nos recomendaba... y nos dio su tarjeta para que llamáramos por si teníamos algún problema. Nenis, así sí.
  • Ya tenía claro cómo funcionaba el sistema de avenidas y calles, pero creí que no sería capaz de entenderlo una vez allí. Pues no, es un sistema tan lógico y sencillo, que hasta yo lo he pillado sin ningún problema.
  • Recomendación: hacerse con un número local. Hay wifi en muchos lugares, pero no en todos funciona, lo he comprobado. Algunos te pone que es gratis, pero a veces sólo durante un tiempo, luego tienes que pagar. Eso sí, en las cafeterías, centros comerciales y, por supuesto, las tiendas de Apple, hay un buen wifi gratuito. Lo del número os lo aconsejo porque viene muy bien para usar la app del metro, el Google Maps, hacer reservas y pagos online, llamadas para confirmaciones o pedir taxis, controlar las rutas de los taxistas para que no os timen ;), si vais con mapa de papel y no os aclarais, la app de Central Park (te da rutas a pie, en bici y te va mostrando y dando información de los puntos de interés, que no siempre es Strawberry Fields, jeje)... Pedís una sim de prepago en AT&T o Verizon, que son de las más usadas, tienen una buena cobertura, lo más seguro es que os lo den por un mes, pero la tarifa está muy bien. Llamadas locales ilimitadas e internet ilimitado. 
  • Yo compré el City Pass. Son 109$ que de verdad salen a cuenta. Puedes visitar el Empire State, MoMa, Metropolitan Museum, Guggenheim, Top of the Rock, Luna Park, crucero alrededor de Manhattan... algunas cosas son a elegir, pero de verdad que vale la pena, te ahorras una pasta y no tienes que esperar colas (aunque yo no tuve que esperar mucho porque en esta época es temporada baja). Además, te dan descuentos para tiendas y otros lugares. Los descuentos, ojo, porque en Macy's te dirán que justamente ellos son sólo un corner, no son del mismo centro comercial, pero les pides que te muestren dónde pone eso y listo.
  • Usar las app disponibles, son muy útiles. Por ejemplo, la que he mencionado de Central Park o la del metro. Pero también la de TKTS, para informaros sobre las obras de teatro y musicales que se están representando, así como de las entradas, horarios, precios... Además, con Google Maps, si le das a la opción de metro, te dice las estaciones de metro y combinaciones de metro y bus.
  • Metrocard: imprescindible si quieres moverte rápido para llegar de un punto a otro. Caminar por la ciudad está muy, muy bien, en serio, pero es un lugar enoooorme, y lo que parece que está al lado en el mapa... no tenéis ni idea de lo lejos que en realidad está. Por eso, pillaros una Metrocard que no sólo te sirve para el metro, sino también para el bus. 31$ para toda una semana. Más que rentable.
  • Tarjetas: si lleváis de débito, no suele haber problema, pero si véis que os pone "debit", que sepáis que sólo funciona para las tarjetas locales, no las extranjeras. Por si acaso llevaros una tarjeta de crédito.
  • Dinero en efectivo, básicamente para pequeños gastos diarios como cafés, alguna cosa para comer, souvernirs, propinas... el resto, se puede pagar con tarjeta. Incluso las propinas.
  • Propinas: sin problemas, un mínimo de un 10%, que no os dé reparo, te tratan muy bien y realmente es merecida. De todas formas, cuando te traen la cuenta, un poquito más abajo en el ticket, verás que te hacen "sugerencias" para que no tengas que calcular nada. El mínimo oscila entre el 6-8%, dependiendo del lugar.
  • No suele haber mapas gratis en las estaciones de metro, los tendréis que comprar, a no ser que os los den de publicidad de algún sitio. Pero vamos, no son tampoco una exageración de caros. Yo soy más del palo tecnológico y usé lo que pude mi iPhone, pero dentro de algunas estaciones (algunas tienen wifi, pocas) y durante el trayecto, no suele haber cobertura. En cada vagón hay mapas, pero no está de más llevar el vuestro que os puede sacar de más de un apuro.
  • Importante*: no es fácil viajar con otras personas. Quicir, hay que ser paciente, pero tampoco dejaros mangonear. Si hay roces, es mejor hablarlo. Si se arregla, genial. Que no, os aseguro que tendréis un disgusto, pero la ciudad es tan maravillosa que por entretenimiento no va a ser. De verdad os lo digo.

Antes de seguir contándoos, voy a explicar lo que pueda ese asterisco (*) que he puesto en el último punto de la lista.

Repito: yo soy una tía que va mucho del palo tecnológico. Me gustan estos inventos, los ordenadores, los teléfonos, las tabletas, las aplicaciones, el 3D... no soy una especialista, digamos que me manejo, pero jamás abriría mi Macbook sin supervisión. Me muero.

Creo, en serio, lo repito, creo que soy más bien tolerante y si a ti te mola ir con un mapa convencional, me parece bien. Pero el problema viene cuando te encuentras con alguien que sistemáticamente odia cualquier intento de guiarse por una app, por ejemplo. O que tampoco intentes entender cómo funciona o al menos esperar a que aumente la pantalla para ver el nombre de una calle. Si yo me dejo guiar por ti, que no tengo ningún problema, me gustaría que cuando intento guiar yo, no se ponga el grito en el cielo porque no me apetece usar un mapa de papel para las calles y otro para el metro.

Además, varias personas con las que he viajado son testigos de que a mí me gusta callejear como a quien más, pero también he ido a visitar una ciudad con puntos que me gustaría ver por mí misma. Un mínimo de planificación me gusta. Sobre todo si me he ocupado en investigar sitios a los que no todos los turistas van.

Genial ir de un sitio a otro andando, os lo prometo que Nueva York no defrauda. Es que mires por donde mires encuentras donde mirar y no puedes evitar pensar en la suerte que tienes de haber podido estar allí. Yo lo he pensado todos los días y varias veces al día. No me lo creía e incluso daba las gracias por la gran idea de haber ido a Nueva York cuando yo estaba un poco chof por lo que costaba ir a San Francisco.

Otra cosa es, lo que he dicho antes (no me cansaré de repetirlo, porque quien quiera que lo lea, no quiero que se sienta mal, aunque lo hará, porque un poco sí la conozco), que en el mapa tú lo veas al lado, y en la realidad se encuentre a unas siete manzanas (si es en avenida, son 500 metros, por 7 son 3,5 kilómetros, que no parece mucho, pero cuando llevas todo el día pateando o estás a -4ºC con un viento insoportable, se hace largo).

No voy a decir más, pero no esperaba encontrarme con algunos pollos con los que me encontré de una persona a la que en poco tiempo le he cogido tanto cariño y que la tengo en gran estima.

Salvando esos momento más que incómodos, he disfrutado Nueva York, me he reído, he hecho fotos increíbles, he ido a muchos sitios que quería visitar, me he desnucado viendo rascacielos inmensos y, de repente, un edificio victoriano en medio, disfrutar el maravilloso art deco que está por todas partes o edificios modernos y minimalistas, por lo que más queráis nos os perdáis el vestíbulo del Empire State (y por supuesto su mirador), ¡esos perritos del Gray's Papaya o un Frrrozen en Serendipity!, el skyline desde el puente de Brooklyn, Central Park desde cualquier punto... ¡Qué semana más fabulosa!

He vuelto maravillada y con ganas de volver, en otra época del año para comparar. He pasado frío, sobre todo los tres primeros días, porque las temperaturas fueron muy bajas. Pero el más insportable fue el primero. Me dejé el gorro en casa y hubo momentos en los que pensé que no lo aguantaría, que me largaba a casa. Pero a MI casa a MaraMansion. Los otros días hizo frío, bajo cero también, pero al menos no hubo viento. Luego, de repente, 11ºC y el último día llegamos al os 18ºC. Una locura.

Otra pequeña lista por si váis cuando haga frío:
  • Llevad medias gruesas o ropa térmica debajo de los pantalones. A mí me han salvado la vida. 
  • Calzado cómodo, imprescindible. Si por lo que sea, no tienes o resulta que el que tienes no es tan cómodo como creías, te compras unas deportivas. Los precios comparados con los de aquí, están tirados.
  • No hace falta que sea de Starbucks, hay millones de cafeterías con café, chocolate caliente, tés... No sólo hay que hidratarse, el calorcito de las bebidas en las manos es muy reconfortante. No es que los neoyorkinos sean adictos a la cafeína, es más, su café es lo que un habituado a tomar café de verdad llamaría agua sucia. Yo pedí doble shot de café porque eso una tiene sus necesidades mañaneras.
  • Gorros, orejeras, bufandas y guantes no son mala idea. Una vez más, si no los tenéis, están por todas partes y son baratos.
  • Cacao o labiales hidratantes para los labios si no queréis acabar con los morros como dos salchichas. ¿Que se os ha olvidado?. Sin problema: las "farmacias", que no son como aquí, algunas venden medicamentos con recetas y otras no, son como supermercados con millones de vitaminas, labiales, parches, jarabes, caramelos, potingues para masajes, cosas para bebés... todo, todo y todo.
  • Yo no lo hice porque me daba vergüenza, tenía los pies hechos un horror después de tanto días de caminar, pero si váis por Chinatown, hay sitios de masajes. Y son de verdad. Tanto de espalda, pies, cuerpo completo... se mide por tiempo y lo hacen muy bien. Pero ojo: si te dicen que 15 minutos, harán un poco más sin decirte nada, te lo cobrarán y te dirán precio fijo de propina. Ni rechistéis, los chinos no regatean. Eso sí, el precio está bien y se lo curran, pero esos detalles no molan.
 Y bueno, ahora unas cuantas fotos, ¿no?.


World Trade Center, Manhattan (NYC)
 
Zona Cero, aquí estaba una de las Torres Gemelas, sobrecogedor

Times Square, Manhattan (NYC)

Times Squares, Manhattan (NYC)
 
Times Square

Manhattan street, near Vanderbilt Building (NYC)
 
Rascacielos saliendo de Grand Central Station


 
Saint Thomas Church

Plaza Hotel, Manhattan (NYC)
 
Hotel Plaza

Grand Central Station, Manhattan (NYC)
 
Grand Central Station

Freedom Tower, Manhattan (NYC)
 
Freedom Tower en el WTC

Freedom Tower, Manhattan (NYC)
 
Desde abajo, la Freedom Tower es como una moderna pirámide

Fashion district, Manhattan (NYC)
 
Está claro que esto sólo puede estar en el Fashion District

Apple Store, 5th Avenue, Manhattan (NYC)
 
La tienda de Apple en la 5ª Avenida, a un lado el Hotel Plaza, al otro FAO Schwarz y un pelín más allá Central Park

Manhattan view form Empire State Building (Downtown)

Manhattan view form Empire State Building (Uptown)
 
Las vistas de Manhattan desde el mirador del Empire State

Lego corner, FAO Schwarz, 5th Avenue, Manhattan (NYC)

En FAO Schwarz con Boba Fett hecho de Lego

Atlas Statue, Manhattan (NYC)
 
Estatua de Atlas


Y hasta aquí, el primero de unos cuantos post sobre mi viaje a Nueva York :)

jueves, 27 de noviembre de 2014

Este post...

... Es sólo porque tengo ganas de usar todas las App que le he puesto a mi nuevo iPad mini. ¡Qué me gusta un tecno-juguete!

En breve: fotos, historias, anécdotas... 

Si todavía no me sigues en instagram, te has perdido un gran aperitivo de este viaje a Nueva York. Pero no te preocupes, aún estás a tiempo ;) @supersonicgirl, así me encontrarás y #supersonicgirlenNY es el hashtag que he creado en honor a la experiencia de visitar una de las más grandes y alucinantes ciudades del mundo. 

See you nenisssss!

lunes, 17 de noviembre de 2014

Si estás leyendo esto...

... quiero que sepas que o estoy volando hacia o ya estaré en Nueva York.

Probablemente no habré dormido nada de nada, porque a medida que se ha ido acercando el momento me he ido poniendo HISTÉRICA.

Normalmente no tengo problemas para hacer una maleta, pero la verdad es que esto de viajar a la Gran Manzana me ha intimidado más de lo que pensaba.

Como dijo el hermano de BB, mi compañera de viaje, habrá que pegarle un buen mordisco a esa manzana.

Tengo buena dentadura ;)

Lo que no sé es si voy a poder aguantar el puto frío que que llega en forma de ola polar-ártica-whatever. Porque claro, se pegan un otoño de temperaturas reguleras, llega mi momento de ir a dejar mi impronta... y les llega la puñetera ola de los coj...

Odio hacer maletas cuando hace frío.

Odio viajar cuando hace frío.

Odio ir a sitios donde hace frío.

Estoy acojonada nenis. MUY acojonada.

He pasado frío en Berlín, Londres, Bruselas... LEÓN. Pero no sé si estoy preparada para una ciudad tan p'al norte. No, es que además el rollito navideño ya está por todas partes ¬¬

Frío + ambiente navideño = lo puto peor.

¿En qué momento se me ocurriría a mí...?

Bueno, el caso es que he intentado prepararme lo que mejor posible:





Y claro, el pasaporte, vuelos, itinerarios...

Si nada me lo impide, mi instragram va a estar on fire.

Mientras tanto, quiero que sepáis que el hecho de haber dormido poco y tener ojeras no me preocupa lo más mínimo. Tengo un truco infalible para disimularlas:



Eso sí, yo llevo las cejas mucho mejor que esta chavala. Nunca viajes sin las pinzas de cejas.

Ni el cepillo del pelo.

Ni unas mínimas pinturas de guerra.

Eso que les ha pegado a las famosas de ir de trendsetters por la vida porque salen a la calle con la cara lavada... ¡jamássssss!. El día que lo hagas, te encontrarás a esa persona que menos querías encontrarte y te aseguro que será peor que enviar un mensaje en whatsapp sin darte cuenta de que el autocorrector ha hecho de las suyas.

Pues eso: ON FIRE.






miércoles, 12 de noviembre de 2014

SuperSonicGirl en Tenerife: capítulo final de flipar

Previously en SuperSonicGirl en Tenerife: 1, 2 y 3.

Doña Caye y yo pasamos unos días geniales yendo, viniendo, pedaleando, nadando, visitando, comiendo, bebiendo... y yo, especialmente, surfeando.

Tan especialmente que no puedo esperar para repetirlo. En cuanto pueda, empezaré a pensar cómo apañármelas para irme otra vez a sentir ese alucine.

Si puede ser sin neopreno, más mejor que bueno, la verdad.

Bueno, pues una vez llegamos "a casa", después de un día increíble de surf, de disfrutar del Teide, de el Médano y nuestro encuentro con Frances, preparamos nuestras maletas. Yo empecé a tener molestias en las muñecas, del día anterior con las bicis. Sobre todo en la mano derecha.

Planeamos nuestros movimientos, calculamos los tiempos, pusimos alarmas... y caímos rendidísimas.

Os recuerdo que estábamos en el sur de la isla y no se sabe cómo, no hay vuelos de regreso que salgan desde el mismo aeropuerto. Pero ni coincidiendo de milagro nenis. Así que nada, primerísimo vuelo de la mañana desde el aeropuerto del norte.

Se traduciría más o menos en una hora en coche por la autopista, tira, tira.

El culocarpeta (un Panda moñas que no tiraba ni con carburante de cohetes, os lo recuerdo) me lo quedé yo, ya que doña Caye salía del sur y ella podía coger un taxi sin que tuviera que pagar con una córnea.


Total, que sí, que caímos rendidas. Yo tenía que salir la prime, tenía que levantarme a las 4 para ducharme (después de llegar a las mil, recogí todo para tener tiempo de ducharme y despejarme antes de irme), cerrar la maleta y salir con el culocarpeta a las 5 para estar en aeropuerto a las 6, ya que mi vuelo salía a las 7 de la mañana.

Ese ERA el plan.

Si no hubiera sido porque el dolor de la muñeca me despertó y me dio por mirar la hora, no me doy cuenta de que puse la alarma a la hora correcta DEL DÍA SIGUIENTE.

Hice lo que mi nombre indica: ser supersónica.

Ni ducha ni leches, apenas me pude lavar la cara. Me despedí de doña Caye, la pobre me decía que no me preocupara y que la mantuviera informada. No la iba a ver en un mes, porque ella se iba para otro lado y después se me iba al otro hemisferio por trabajo. Salí pitando de allí a las cinco menos diez.

Tiré la maleta dentro del coche y le dije a la señora del Google Maps que por la virgen del pollo me diera el camino más rápido para llegar. Era todo autopista, sí, vale, pero lo jodido fue la parte que no lo era.

Puedo contar con los dedos de una mano, y me sobran, las veces que he conducido con ese nivelazo de concentración, tensión y agarre del volante. Ni música me puse, que es algo imprescindible para mí en prácticamente cualquier situación de mi vida.

Le pisé tanto al acelerador, que pensaba que se me iba a salir el pie por debajo del coche como Pedro Picapiedra conduciendo el troncomóvil.

Menos mal que no había apenas tráfico a esas horas, porque entonces habría sido algo así como en la peli Día de furia.
Durante los días que estuvimos por allí, vimos que había una parte de la autopista que intentaba rodear la isla por el otro lado. Digo intentaba porque está inacabada y nos dijeron que allí habían rodado la última entrega de Fast & Furious, Furious 7, aprovechando que no había coches circulando.

Muy del palo el aeropuerto de Castellón.

¡Me río yo de esos rápidos y furiosos! ¡JA! En esos momentos más rápida, tengo muy claro que no lo era, pero furiosa lo estaba un rato largo. Laaaaaaargo.

Ya estaba haciendo cálculo de lo que me iba a costar tener que pillarme vuelos nuevos. Nos os digo más. Increíblemente fui adelantando a los pocos coches que me iba encontrando. Seguramente ellos irían con tiempo sobrado, no como yo ¬¬

Y salgo de la autopista: ¿sabéis la de vueltas que hay que dar para llegar a la terminal?

Bueno, bueno, bueno... entré en un parking. Resulta que no lo era, porque estaba tan nerviosa que me pasé el parking de los rent a car. Sal de parking, habla con los que te contestan en el botón de información del parking, date otra vuelta, mira bien el cartel otra vez, luego el reloj, la señora de Google Maps diciéndote chorradas porque realmente no tiene ni pajolera idea de los parkings... otra vuelta más... ¡los nervios nenis!... entrar en el parking correcto, buscar el cartelito de la agencia... dejarlo en el lado de otra (lo siento, se me fue la pinza)... ir pitando a la terminal de salidas... una chica que me pregunta que si quiero plastificar la maleta, lo único que quiero plastificar ahora es el tiempo... buscar donde tenía que dejar la llave... me lo indican dos personas, yo que no lo veo, un policía me lo vuelve a indicar, tiro la llave dentro del mostrador, tal cual y ahí te quedas, ¡¿por qué no tienen un buzón-caja-algo en el parking donde tienen la oficina de entregas, nomejodasssss?!.

Vete a los monitores a ver desde qué puñetas puerta sale el vuelo, corre. Corre mucho. Tener ganas de meterte en una bandeja y que te pasen por el escáner de maletas para ir más rápido, la gente con una pachoooooorraaaaa... ¿la puerta?... ¿Dónde mierrrrrda está la puta puertaaaaaaa?

Los sudores de mi vida y pensando en que hacía unas horas yo estaba sobre una tabla de surf flipándolo a lo grande.

Y llegué a la cola.

Mi asiento era de los primeros en embarcar.

Me senté, casi me despeloto del calor que tenía, envié un mensaje a doña Caye y le pedí disculpas por no haber podido llenar el depósito del coche, hice una pelotilla con mi chaqueta y en cuanto el avión despegó: dormí durante casi todo el vuelo.

El resto fue ya más de tranquis: llegué a Barcelona, estaba lloviendo, volví a recordar la playa, el mojo, el Teide y el surf, me deprimí, me compré una chocolatina y un café, esperé una hora de retraso, cogí el avión, 40 minutos después estaba en Palma y 20 minutos después estaba en casa.

Usé la tarde para poner la lavadora, dormir una siestaca y en darme cuenta que yo debería haber pasado de mucha gente y comentarios varios y haber seguido mi intuición, porque resulta que al final va a resultar que tengo: me gusta la playa, las islas, el verano, si quiero hacer surf lo hago, si quiero mandar a la mierda el invierno, lo hago. Chim-pún.

Y al día siguiente, volví al trabajo, busqué destinos surferos, miré todas las fotos que había hecho, disfruté de MaraMansion... Esas cosas.

Antes de despedir esta serie de post sobre el viaje a Tenerife, quiero desveralos esa gran idea que tuvimos doña Caye y servidora durante uno de nuestros desparrames mientras subíamos y bajábamos carreteras.

¿Os acordaís de los culebrones de los 80? De los molones, los norteamericanos. Que todo eran lujos, maldades, divorcios, romances, hombreras, cardados, joyones, lentejuelas y la fabulosa de Joan Collins. Por supuesto.

Dinastía, Los Colby, Falcon Crest... aaaaahhh.. ya no se hacen cabeceras como esas. Que eran bandas sonoras casi tan largas como el episodio y estaban interpertadas por auténticas orquestazas. Superestronguer.

¿Y esas entradillas de presentación de los personajes?. Sobre todo de ellas, que siempre estaban de espaldas y luego se giraban en plan espectacular.

Lo que nos pudimos reír...

Se abrió la caja de la Pandora esa. Please, enjoy.



¡Pero qué arte tengo!. Ahí tenéis algunos de los sitios chulos que visitamos en Tenerife con todo nuestro parkinson a la hora de grabar y todo mi glamú. ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo?. Yeah.




martes, 4 de noviembre de 2014

Haciéndome muchas preguntas

Aún queda por contaros el último episodio de SuperSonicGirl en Tenerife (1, 2 y 3, por si todavía no te los has leído jeje). No se me olvida, de verdad, porque los de Fast & Furious son unas abuelitas al volante comparados conmigo. Y yo conducía un culocarpeta, nenis. Un disparate.

Pero yo vengo a contaros que ya he hecho el paripé del ESTA.


He superado un montón de preguntas súper complicadas como, por ejemplo, si tengo algún desorden mental.

Bueno, desorden, desorden... yo lo llamo más bien peculiaridad. Que esté un poco loca no implica que no pueda entrar en un país donde no sólo un Bush, si no dos, han llegado a presidente.

Es parte de mi encanto.

Aunque yo tenía idea, en un principio, de ir a San Francisco y que Nueva York me hacía más ganitas que "OMG! ¡Voy a ir a Nueva York!", tengo que reconocer que a medida que se acerca la fecha del viaje, me estoy poniendo así como nerviosa.

Quien más, quien menos, conoce Nueva York. A ver, ¿cuántas películas o series has visto donde salga la ciudad?. Pues eso, que quien más, quien menos, sabe de la estatua de la libertad, Times Square, el Flatiron o el Dakota, Central Park, Rockefeller Center, la tienda de juguetes de BIG (Fao Schwarz) o la pastelería Magnolia. Pero...

¿Cómo será estar allí?. ¿Ver todo eso "en persona"?. O-se-a... ¿me moriré cuando pasee por la mítica Madison Avenue, de donde salieron las más grandes campañas de publicidad?. ¿Me quedaré patidifusa cuando localice la estación de bomberos de Cazafantasmas?. ¿Durante cuánto tiempo me durará el dolor de cervicales al haberme pasado tanto tiempo mirando rascacielos de arquitectura flipante?.

Estoy un poco preocupada por el tema pasta. Quicir... ¿empeño alguna córnea o algo?.

¿Me mirarán mal en las aduanas?

¿Y si me preguntan si soy terrorista en plan rutinario y yo digo que sí por los nervios?

8-O

¿Habrá mesa libre para reservar en Serendipity?

¿Con cuántos kilos de más volveré?.

Yo misma, no mi maleta.

Bueno, mi maleta también, que no quisiera que me cobraran por sobrepeso en aeropuerto. Me da algo.

¿Los libros son igual de caros que aquí? Porque me gustaría ir a Barnes & Noble o alguna otra librería que alguien me quiera recomendar ;) ;)

¿Sabré contenerme o me volveré absolutamente loca y me gastaré mis próximas tres nóminas? (Ay por favor, esto me tiene mortificada, como os habréis dado cuenta, que soy una señora emancipada y responsable de su economía).

¿Me moriré de frío? (Escribo este post a las 20:47 y en Palma estamos a 21º C, para mí esto ya es casi gélido).

¿Cuántos bagels de salmón con aguacate es capaz de comer un ser humano de metro y medio de altura?

Como fan de las tiendas de los museos, ¿con cuántas bolsas saldré de ellas?

¿Seré capaz de contenerme las ganas de ahostiar a quien se ponga a cantar Imagine en el Strawberry Fields?

Y lo más importante: 

¡¿Alguien me descubrirá de una puñetera vez?! 



Porque ya lo dice la canción: If you can make it there, you can make it anywhere.




Sinatra: el puto amo.



No sé, nenis. Yo es que hasta que no esté allí no me lo voy a creer.