jueves, 28 de marzo de 2013

Esto es lo que quiero

Tener un sitio en el que poder trabajar sin estorbar ni que me estorben.


Que además, no tenga que estar mezclado con el lugar para montar, cortar, coser, pegar, montar, dibujar...



Y todo dentro de mi preciosa, preciosa, preciosa casita en la playa.


Con una cocina alucinante donde poder cocinar grandiosos platos de pasta y todos mis amigos quieran venir (y no tener que ser yo quien siempre vaya).



Relajarme un poco chapoteando y nadando en el mar o sacar mi tabla y remar un ratejo.


Dormir escuchando las olas...




Tener un perrete sería la perfección.



Si fuera alguno más...


... no me pienso quejar :-)



martes, 26 de marzo de 2013

Recordando

Cuando eres pequeña es normal que no te des cuenta de las cosas.

Piensas que la gente que te rodea va a esar ahí para siempre.

Ahora, que ya no soy tan pequeña, tengo pequeños flashes de las vidas de las personas. Recuerdos.

El momento en el que los novios salen ya casados de la iglesia... Lo silencioso y tranquilo de su forma de ser... La cara de alegría al ver a su primera hija... Su paciencia...

Ya os lo conté.

Pues ha pasado.

Nunca hablamos mucho, pero formas parte de mis recuerdos. Por fin a descansar E.C., te lo has ganado.

jueves, 21 de marzo de 2013

"Hola, soy...





"... Jessica Caban* y soy la actual churri de Bruno Mars."


Let's see, yo soy súper bella por dentro. Osea, al menos finalista en Miss Universo de belleza interior.


No tengo nada que hacer, ¿verdad?

Jum U.U'
 


¿Qué es lo siguiente a "mi gozo en un pozo"?




* que al menos me sirva para tener más visitas en el blog de ciberbabosos ¬¬

martes, 19 de marzo de 2013

Necesito que llegue directamente el verano

Pero directísimo, por favor. Que mañana salga a la calle y haya 30 grados porque esto es insoportable.

¿Por el frío? Está claro, pero también porque con tanta inestabilidad me estoy volviendo loca. Un día podría arreglar el mundo y al día siguiente sólo quiero quedarme en la cama para sentirme todo lo desgraciada que pueda alcanzar a ser.

Y no me gusta cuando pasa lo segundo. El esfuerzo  por no dejarme vencer es grande, la verdad. No sería la primera vez que os tengo que contar que tengo días de mongolez en los que casi me dejo arrastrar por los suelos. Me molesta tener eso en mi naturaleza. A veces pienso que mis padres hicieron experimentos conmigo ¬¬

Entotá, que lo que llevamos del mes de marzo parece ser que a mí lo de la astenia primaverla me ha llegado antes de tiempo. Aún no me ha dado por ponerme a llorar como una imbécil por estar más triste (y con razones para estarlo) que Cristiano.


 Si lo del capamiento de parte de mi artículo mensual me molestó, lo que me ha dado ya la puta puntilla ha sido la típica señora tocacojones, seguido por el típico tío gggilipollas de turno.

¿Tanto miedo damos las treinteañeras solteras y sin pretensiones de dejar de serlo? Si es que es más de lo mismo y yo ya estoy harta, hoygan, de verdad, cuánta evolución necesitamos para que dejen de preguntarme...

  • Señora tocacojones: ¿Y cuándo te vas a echar novio?
  • Gggilipollas de turno: ¡eso, eso, que se te va a pasar el arroz!


No, en serio: ¿cuánta?

A ver, señora, SEÑORA, ¿y a usted que coño le importa? ¿Y por qué da por hecho que quiero echarme un novio? ¿Y si fuera una novia? ¿Eh? No tiene cojones a preguntarme si lo que quiero es echarme una novia. So zorra.

Y tú, essssssstúpido de la vida, ¿qué arroz se me va a pasar, a ver? ¿Qué puto arroz si ni siquiera sabes a cuántos grados hierve el agua? ¿Pero tú te has visto cuerpoescombro? A ti se te ha pasado hasta tu tiempo de existencia, corticodemente.

A ver, ¿qué os pensáis? ¿Que me mola a mí estar all by myself non stop? ¡Pues no! Soy más bien de estar sola, cierto, pero muchas veces me gustaría tener a alguien con quien compartir... no sé... cosas... que me gustan, que quiero ver, donde quiero ir, hablar, alguna afición... joder, ¡cosas!... Pero jatetú, que a mí no me pasa como a los famosos o a los de las series, que tal que cortan con el amor de su vida, encuentran a otro ¬¬

Vamos, que yo no salgo a la calle y me aparece una ristra de pretendientes disputándose los valses en mi carnet de baile.

De una vez por todas voy a dejar esto claro porque me estoy cansando. Al principio que te hagan estos comentarios te hacen gracia pero a medida que van pasando los cumpleaños tienes que guardarte las ganas de sacarte un permiso de armas... NO MO-LA.


PUNTO 1: 
No es mi prioridad.
No tengo tiempo para mandangas, me levanto cada día para sacar adelante uno de mis sueños: ser diseñadora gráfica y conseguir vivir de ello. Eso son muchas horas al día e incluso de la noche.

Y de los fines de semana. 

Y de los festivos.

He tardado en conseguir llegar hasta aquí y no voy a mandar a la porra todo mis esfuerzo sólo porque un imbécil me diga que se me "va a pasar el arroz". Que te jodan. 




PUNTO 2:
Como he dicho antes, si aún se estilaran los carnets de baile, el mío saldría del lugar tan impoluto como entró. 

Estoy hasta el mismísimo cerebelo de que me digan esas mierdas de bellezas rescondidas o la importancia de ser una tía legal y blablablá... Me la paso por el arco del triunfo la belleza interior, ¿mentiendes? Porque seguro que la típica amiga simpática de la tía buenorra que todos se quieren ligar es la hostia de buena persona, pero claro, ¿a quién coño le importa ese detalle?

Antes ni me miraba al espejo porque no quería ver el esperpento en el que me había convertido después de dedicar prácticamente todo mi tiempo a estudiar y a acumular tiempo de prácticas. Pero ahora, AHORA paso por delante de los espejos y a veces me encuentro mona y, con algunos vestidos, estoy buenísima de la muerte. Y, joder, ¡hay mujeres que pagan por tener mi talla de sujetador y se matan en el gimnasio por reducir su cintura a la mía! ¡Por favor!

No, esto ya no es baja autoestima física (que la hay, claro, esto no se va de la noche a la mañana) porque eso se puede combatir. Y no, tampoco me siento la peor persona del mundo porque NO lo soy.

Belleza interior tengo para dar y regalar, ¿queda claro? Y si tan importante fuera, yo no tendría que bromear con eso de casarme con Bruno Mars: ya tendría un rocón en mi dedo.


PUNTO 3:
Tengo muy mal gusto para elegir mozos. Muy malo. Malísimo. No lo siguiente. Lo de cinco veces más p'alante.

No por feos, porque creo que, salvo algún descuido (que todos hemos tenido, ejem) creo que me han tocado mozos bastante bien parecidos. Pero para hacer un pequeño resumen, mi aguante ha sido puesto a prueba por:
  • Un psicópata muy, muy mal de lo suyo que encima se creyó con el derecho a controlar mi vida. Por desgracia este ser unicelular marcó mucho lo que pienso sobre lo que NO quiero y potenció mi firme creencia en que la venganza no es tan mala como la pintan.
  • Un chico realmente encantador y con el que hubo conexión desde el primer momento, pero que no se cortaba en hacerme saber que su cociente intelectual era mucho más alto que el mío... y el de la mayoría de la población. No fue el momento para esta relación. Problemas por ambas partes. ¿Que a Carrie la dejaron con un post-it? A mí con un puto sms. Supéralo.
  • El que recibió prácticamente de inmediato el beneplácito de la mamma. Jackpot. Majo, simpático, atractivo, divertido, atento, con ganas de hacer cosas nuevas, de viajar, amable... y se convirtió en un champiñón. Se encerró en su cueva y todo se acabó tan rápido como empezó. A día de hoy sólo sé que no sabe pillar la ironía a través de un sms (no tenía whatsapp) y nunca más ha vuelto a manifestarse. Nuestro intento de ser amigos tuvo el mismo éxito que nuestra relación.
Esos han sido los "serios". Por mi vida han pasado con los que he congeniado intelectualmente pero no en el dormitorio, los recurrentes (todos hemos tenido de esos también), un "a ti no te toco ni con un puntero láser pero hoy tengo el día tonto" (menos mal, sólo fue uno)... ya sabéis, ese tipo de personajes con los que sabes a ciencia cierta que no pasarán de eso. 

Si algún mozo me llama la atención os puedo asegurar que es el que menos me conviene. Confirmado y demostrado. Tengo un don y es el de elegir siempre el tío con el que menos debería mezclarme. 

(Porfa, porfa, porfa, porfa... que me equivoque con Bruno Mars, porfa, porfa, porfa...)

Y subo la apuesta con que si ese mozo al que yo le he echado el ojo, se fija en otra (muy habitual), resulta que he reunido a dos almas gemelas.   

(Porfa, porfa, porfa, porfa... que Bruno Mars sea mi alma gemela, porfa, porfa, porfa...)

Conclusión: mi cupo está lleno, NO más tarados (sin ánimo de ofender, sin generalizar y tal y tal y tal).



PUNTO 4:
Me da pereza. 

Cuanto más mayor te haces, más sabes y más manías tienes. 

Por suerte o por desgracia, no he tenido suerte con las relaciones, por lo que entiendo que tampoco soy fácil de aguantar. Si a eso le añadimos la mencionada pereza, todo lo que ahora sé y mis manías e idiosincrasias que conllevar ser una futura RockStar... No voy a decir que soy un caso perdido, pero si así fuera, tampoco me importa.


Además, ya, gracias, ya me ha quedado claro que no tengo nada que ofrecer como pareja. Ahora, como amiga soy la repera limonera.

Así que dejadme en paz ineptos del mundo. Hay personas en el universo que no estamos destinadas a tener pareja y que podemos cocinar nuestro arroz como nos dé la puta gana sin tener que preocuparnos por presiones imbéciles o relojes de cualquier clase.

Me hubiera gustado explicarles estos puntos, pero ya llegaba tarde para entregar un trabajo, así que me limité a responderles, "Los tres sabemos que ese tema no es de vuestra incumbencia" y, mientras flipaban, con las mismas les dejé mientras veían cómo me alejaba hacia el horizonte.


(Hubiera sido un puntazo llevar esa camisa con chorreras)

Espero no tener que volver a tener que escribir sobre este tema porque ya estoy mucho más que harta.


Esto no tiene nada que ver, pero es que Joe Manganiello está muy, muy, mmmuy buenorroaaaaawwwwwrrrrrrggg y quiero más escenas suyas en la segunda parte de Magic Mike.

Ay omá... 


Y que llegue el verano, sí, eso también lo quiero.

lunes, 18 de marzo de 2013

Bon dia tinguin joves

Así me gusta saludar las mañanas. Lo hago en singular cuando es una sola persona, ¿eh?, que seré de letras, pero hasta ahí llego ;)

Bien, como habréis visto, o no, mejor dicho, la semana pasada estuve yo como muy ausente. ¿Por qué?

Un poco sí que os conté con eso de que estoy más liada que la pata de un romano. Me encanta este símil, por cierto.

Abro inciso, hablando de romanos. Como serie-adicta reconocida que soy, vi Rome. Me gustó. Y me gustó mucho, mucho, mucho el actor que hizo de Marco Antonio. Que si me gustó... ¡cosa mala lo que me gustó!

Se llama James Purefoy:
  • Es británico, por ende, acento sensi total.
  • Actor shakespiriano, mola.
  • Salió en V de Vendentta y también hizo una peli con Reese Witherspoon (Vanity fair).
  • Y está buenorro como sólo él puede estarlo, con o sin traje de general romano.
Mejor SIN, claro ;)


Hasta ahí, normal en mí eso de quedarme colgada de un mozo, ¿no?

Pues resulta que ahora veo The Following. Enganchada es la palabra. Kevin Bacon sigue teniendo cara de aquíhuelemalamente, eso sí, peeeeeeero, voy y me encuentro que el malo... perdón... EL MALO, el jefe de todos los malos que salen en la serie, ¡es Marco Antonio! 

Y es de esos malos sibilinos, elegantes, carismáticos... me dan ganas de hacerme mucho más mala cuando le veo y le oigo hablar... 



Querido James:

Pronto recibirás unos libros (1, 2 y 3) que, como argumento no valen nah, pero te he subrayado unos pasajes que me encantaría que luego comentáramos... tú y yo... a solas. Se titulan Cincuenta sombras de Grey y por lo visto se han vendido mucho. Aún no entiendo la razón, pero si quieres también podemos comentarlo... tú y yo... a solas.


Malísimamente tuya:


-MJ-


Pd: tú lee, las esposas y demás cosicas ya las traigo yo.


Cierro el inciso porque me está subiendo la fiebre. 


Pues como os decía, que ando yo un poco ocupada, pero que de verdad, estoy contenta.

A estas horas, cuando leais esto, ya sabré si me han vetado, parte o todo, el artículo de la revista en la que colaboro

Pues sí, por lo visto he escandalizado a alguna mente pacata que hizo mutilar mi artículo del mes pasado. Pero me he tomado la revancha. No toques MIS textos y si tienes intención de sugerirme que retoque alguno de MIS textos, házmelo saber antes. 

Ya que tampoco dices nada agradable por el trabajo de todos los que colaboramos escribiendo y dedicando nuestro tiempo, por cierto, GRATIS, al menos sé agradecido y coméntame qué es lo que no te gusta. Pero ni se te ocurra tocar MIS putos textos sin MI puto permiso.

Teóricamente, el sábado sabré si han vetado parte o todo mi texto. Anyway, este post está programado para que se publique el lunes, así que ya os haré saber qué ha pasado.


Esa ha sido una de mis muchas ocupaciones.

Además, estoy haciendo maquetaciones varias para álbumes de bodas. Cosa que me encanta, porque si bien toda la parafernalia y locura que las bodas conllevan (incluso la estupidez que después contraen algunas novias al convertirse en esposas), me gusta mucho ver...
  1. El vestido de la novia.
  2. Los vestidos de las demás mujeres.
  3. Lo feliz que parece todo el mundo (aunque en realidad se odien y al año siguiente los novios se divorcien).
Además, como ahora se ha puesto de moda el rollito wedding planner, es muy cachondo ver la "competencia" por ver quién se ha casado más cuqui y personalizadamente.

Sin contar que el dinero por estos trabajos me viene estupendamente.


A tope ando con mi tienda, porque sigo ideando cosas que creo que gustan.







¿Qué, cómo lo véis? Para ser una torpe que hace año y medio se acojonaba al ver una máquina de coser o flipaba con tazas customizadas, no está mal, ¿verdad?.

La cosa no queda ahí, porque tengo taaaaaaantas cosas que sacarme de la cabeza que aún no puedo creer que todas esas historias se me ocurran.



Para acabar, os contaré que, aunque se me caiga la baba con James Purefoy (ggggrrrrraaawwwwww), my heart belongs to mi BruBru y nuestro primer encuentro, por fin, ya tiene fecha.




¡TENGO ENTRADA
PARA VER A
BRUNO MARS
EN MADRID!




 
What do you think about it baby?


 (Oh my god, this is great!)

OMG, I know!!


Awwwww, I knooooow!


Shut up, silly! I knoooooooow! :)
What do you wanna do when you see me?


Really? ¬¬ 
Nothing else?




 Better, darling.


Much, much better.


Yeeeeeeah, I got it ;) ;)

But remember, if you like it...



Copy that?





Me too :-*

sábado, 16 de marzo de 2013

Pues sí.

Hoy, por fin ya lo sé.

El lunes leeréis un post que hace referencia a algo de lo que ya no tengo duda: DE REPENTE MOLESTA LO QUE ESCRIBO.

Pues vaya, resulta que sí, otra vez ha vuelto a pasar.

Así que por lo visto he sido vetada, por SEGUNDA VEZ, en parte de mi artículo en la revista con la que colaboro mensualmente, por lo que NO he podido leer.
 

TOCARLE LA CHORRA A UN TORERO
TOCARLE LA CHORRA A UN TORERO
TOCARLE LA CHORRA A UN TORERO
TOCARLE LA CHORRA A UN TORERO
TOCARLE LA CHORRA A UN TORERO
TOCARLE LA CHORRA A UN TORERO
TOCARLE LA CHORRA A UN TORERO

Puedo decir puta, cabrón, gilipollas, zorra... pero no puedo decir TOCARLE LA CHORRA A UN TORERO.

Me parece MUY MAL no decirme QUE SE VA A MODIFICAR MI TEXTO SIN DECIRME NADA y encima, que quienes de verdad se ocupan de la publicación, se encuentren en un aprieto.

Es, repito, la segunda vez que vetan parte de mi artículo mensual.


Así que no me va a quedar más remedio que reproducir el artículo en su totalidad aquí, MI blog, donde puedo escribir lo que me salga de los ovarios. Sin acritudes y mosqueos a parte, quisiera que lo que escribo se respete tal cual o se me diga ANTES qué es lo que no debería estar.



BLOQ MAYÚS

Dicen que el deporte rey de Españistán es el fútbol (¡hala Madrid!). Pero yo creo que es más bien un príncipe comparados con:

1.     La picaresca, esa de la que tanto nos gusta presumir y de la que ahora mismo estamos viendo muchas de sus consecuencias. ¡Hola sector político, bancario y empresarial! No quiero olvidarme de la nobleza tampoco ;)

2.     Criticar.

La educación física en el colegio, y parte del instituto, fue, junto con matemáticas y filosofía, mi asignatura más odiada. No lo digo por decir, sentía verdadero odio por esas asignaturas y por la mayoría de los docentes de las mismas. Es que justamente resultaban ser imbéciles. Aunque recuerdo a cierta profesora de historia que tampoco se quedaba corta.

En fin, no soy política. Aunque confieso que en los años en los que suspiraba por convertirme en periodista mi objetivo era ese: escribir sobre política. Los follones que tienen esos individuos son mucho mejores que cualquiera de los que el ¡Hola! haya podido publicar. Los Thyssen al lado de esa marea de sobres… ¡minucias!

Cada día devoro periódicos y cuento los minutos que faltan para que empiecen debates, telediarios, El Intermedio y Salvados. Claro que también necesito momentos de descanso o me explotaría la cabeza de indignación con tanto caradura suelto. Que todo tiene un límite.

Evidentemente, dada mi animadversión a las matemáticas, lo de la banca tampoco es lo mío. Claro que, por lo visto, tampoco hace falta saber mucho, si tenemos en cuenta a nuestro ministro de hacienda.

Empresaria… Hhhhhmmmm… no. Al menos mientras tengamos a esa torpe feligresa de la virgen del rocío que obliga a pequeños empresarios y nuevos emprendedores (mayores de cierta edad) a pagar una brutalidad de cuota al mes, el iva por adelantado y unos 80€ más al mes, si es que quieres cobrar el paro alguna vez. O no, porque por lo visto es otro chanchullo para quedarse con tu dinero y marear la perdiz.

¡Ah la nobleza! Por lo único que yo quiero ser de la nobleza es para posar como cierta señora que se hace llamar princesa en tres portadas diferentes la misma semana. ¡Qué porte! ¡Qué estilo! ¡Qué morro!

Lo de la picaresca nunca se me ha dado bien. Tengo un sentido de la responsabilidad y culpabilidad muy desarrollado y no es compatible con ser político, banquero o empresario (de los grandes). Así que dado que tampoco soy buena en los deportes (repito: ¡hala Madrid!) yo soy de las que critican.

Como sabéis, la crítica no implica nada malo. Existen las críticas constructivas. No es un mito. Existen. Pero estamos más acostumbrados al rajamiento puro y duro. Seamos sinceros: también son más divertidos.

Así que como este número de Endos.Zero es para ser rebelde y decir las cosas como las pensamos y, no es por nada, a mí se me da bastante bien, ejem. Allá voy. Pero de buen rollo, ¿eh? No quiero TOCARLE a nadie la moral.

Esta es la lista: Así ve las cosas Mara Jade y así te las va a contar.



1.   Cuando los mediocres están por encima



¿Por qué será que lo normal es que los rancios y mediocres siempre tengan que dirigir a quienes quieren tirar del carro, innovar y proponer nuevas vías para seguir adelante? Vale, no voy a generalizar, pero la mayoría de las veces es así.



Los reconoceréis fácilmente porque son esas personas que creen que lo importante es ganar más dinero sea como sea, aunque ya lo tengan y no les falte de nada. Les encantan las apariencias. Sobre todo aparentar que saben hacer su trabajo.



Se supone que tienen responsabilidades, pero luego, con el tiempo justo, se lo encasquetan a otra persona. Eso sí, el reconocimiento se lo llevan ellos y sin perder nada de su sueldo.



También les encanta denigrar la cultura, decir que eso es para bohemios que no entienden de cosas importantes, pero mientras tanto se llenan los bolsillos con ella. Cobran a lo bestia ofreciendo siempre lo mismo, pero antes te lo pintan de tu color favorito. Que sepas que  también suelen ser personas que no te facilitan el acceso porque odian la palabra “ayuda” y “beca”.



Los reconocerás también porque te miran por encima del hombro permanentemente, no saludan a tus acompañantes, tienen tendencia bipolar, un día te hablan y al día siguiente te ignoran…



Gente así te anima a montarte tu propio negocio.





2.   Bárcenas es el puto amo

Y desde aquí, reconozco que toda la repugnancia que me provoca no evita que admire la jeta que ha tenido y que tiene. No sólo nos ha robado a todos nosotros, ha robado a sus compis, ahora se divierte jugando contra ellos y, encima, los demanda.

¿Se puede ser más grande?

Un tío, un solo tío tienen en jaque a todo un vergonzoso gobierno. Toda LA población se ha echado a la calle y por el único por el que se acojonan, en vivo y en directo, nada de diferido, es por un único individuo.

Se puede ser así de grande.

Y de hijo de puta, porque ya veréis como no se escapa de la pena que le caiga. Que estha vez no sherá uno de eshosh afortunadosh indultadosh.



3.   Me molestan profundamente…



… esos sujetos cuyo único centro de su universo es su ombligo. Todo gira a su alrededor. El sol es uno más de sus fans.



Esas personas que se acercan a ti porque saben que tú no le das tanta importancia a tu propio ombligo. Y, de repente, cuando ya se sienten mejor, a otra cosa mariposa y si te he visto no me acuerdo.



Si tú te sientes un poco alicaída, te dan una palmadita en el hombro y se despiden de ti con un “besitos”.



Odio los “besitos”.



Tampoco se cortan en ponerte mala cara si no sigues sus planes. ¡Qué desfachatez! ¿Cómo te atreves a no cambiar tus planes por los suyos?



Todos pensaréis que estas personas son muy egocéntricas. No, dejadme que os corrija: estas personas son zorras. Independientemente de su género, son zorras. Con todas sus letras. Malas zorras que espero que se lleven sus buenas patadas en la boca. Como mínimo.





4.   ¿Qué coño es okis?



El ok de toda la vida es corto, conciso, claro y no hay más. ¿A qué viene poner okis? ¿Eh? Que alguien me lo explique porque me arden las córneas cada vez que leo esa mmmmmmmierda en algún whatsapp.



O que venga el CHORRA de turno y te diga que ahora lo que se lleva es poner okis y no ok.  Parafraseando al gran Chiquito de la Calzada: ¿cómorrrrrl?



Pero tal vez debería haber dicho “Ola k ase”, que tal vez así me entienden mejor.



Lo que se lleva y se llevará toda la vida es la buena ortografía y gramática, que una cosa es hacer la coña y otra es comunicarte habitualmente de esa manera.





5.   La locura maleni

Este fenómeno aglutina lazos, los colores pastel, cupcakes, hacer ganchillo/tejer, ser fan de los looks de las sosainas de Amelie y Zoey Deschanel, adoran a la delgadísima Audrey Hepburn, mueren por las manoletinas y escuchan a pánfilas como Russian Red o rollitos indies/cantautor lánguido que toca la guitarra, lleva pantalones pitillo y botines al más puro estilo ochentero.

Hacen manualidades, aunque sean auténticas mierdas, pero no las llaman como tal: ellas hacen cositas handmade. Algunas incluso las venden y tienen fanes que les doran la píldora a ver si hacen algún sorteo o regalan algo gratis. Adictas A Pinterest, rastreadoras natas de tutoriales y todo lo que lleve escrito “diy”, tienen una máquina de coser, hacen monederos con telas estampadas en macarons, torres Eiffel o cualquier chorrada parisina (no francesa, parisina) y se permiten dar consejos a señoras que tienen una mercería antes de que ellas supieran lo que es un amigurumi de esos.

Tienen un blog, por supuesto, y te enseñan todo lo que se compran y todo lo que se ponen con poses divinas que han visto en la Vogue. Además, también te informan de todos los sorteos que existen y te piden que porfa, porfa, porfa les votes para poder ganar. Todo eso combinado con todas sus creaciones y lo que se acaban de comprar en Mr Wonderful.

Una maleni es la que dentro de un par de años renegará de todo esto y no les molará que sepas que han ganchilleado en grupo en aquella cafetería súper cuqui que tenía red velvet cupcakes y galletitas adornadas con glasa real con rosas en 3d.

Sí, yo hago muchas de esas cosas. Pero el detalle es que yo también las hacía antes de toda esta fiebre. Adoro las curvas de Marilyn Monroe y mato por los modelitos de Alaska, como magdalenas independientemente de su tamaño y tuneado, tejo y coso a máquina por herencia de mi abuela, soy una negada del ganchillo, no puedo con el musiqueo indie, por lo único que pienso pagar de segunda mano es por un bolso Spy de Fendy (si es morado tiene que ser mío) y no voy a volver a repetir el horror que me parece la moda de los ochenta.



6.   ¿Cuántos más concursos imbéciles con famosos necesitamos en televisión?

Ahora resulta que ya no nos bastaba con tener que verlos en islas tropicales súper pasando hambre, osea. O verlos en plan bailarines pro, aunque no tengan oficio ni beneficio y/o sean familiares de aquel enano cabrón.

Bueno, bueno, ahora lo más de lo más es verlos disfrazados de tu cantante favorito y ver cómo los imitan. Aunque todo esto puede ser superado por ver cómo se tiran de UN trampolín desde diez metros. ¿En serio queréis ver a Falete en bañador?

Yo no.

Pero así es la televisión, que se piensa que somos gilipollas y nos ponen estas “ideas geniales” para tenernos entretenidos. Ya sabéis eso de circo para el pueblo y esas cosas, no vaya a ser que nos dé por pensar y nos demos cuenta de la realidad.

Conmigo no contéis: pienso seguir viendo mis series en versión original (con subtítulos, que de momento lo que más entiendo son los tacos jaja), los programas que he mencionado antes y las únicas tontadas que pienso ver es sólo para destrozarlas vía Twitter con mis amigos.



7.   Tal vez…

… repito, tal vez, no consiga el Oscar que me merezco. Ni siquiera un Tony. Pero de lo que estoy segura es que, aunque tenga momentos de bajón o desánimo, ahora que sé lo que quiero y voy a ir a por ello.

Me importan un pepino esas frases buenrollistas de pacotilla. No basta. Los mantras no funcionan si no los sigues. Por mucho que te levantes por la mañana y te mires al espejo y te repitas “voy a conseguirlo”, si después te vas directa al sofá lo único que conseguirás es un señor culo muy gordo. Os convertiréis en vaquillas para el disfrute de un pseudo-TORERO cualquiera.

Levántate y empieza a hacer lo que te lleve a eso que tanto quieres. Sólo tú y tu esfuerzo te acercará a lo que persigues. Tienes que ser consciente de que cabe la posibilidad de que tal vez no consigas llegar, pero tienes que quedarte, sobre todo, con el camino. Primero, porque es un proceso fantástico y, segundo, porque cuando llegues al objetivo… ¡eso sí que va a ser lo más grande! Y no los subnormales que nos han estado robando y no paran de salir en las noticias.

Si tengo la gran suerte de llegar hasta donde me gustaría, tened por seguro que ya que ahora mismo no estoy muy pendiente de mi ombligo, me voy a tomar un minuto de mi valioso tiempo para decir un sonoro “told ya, bitch!” y dedicarle un Jennifer Lawrence a todos aquellos que un día me hicieron de menos o me dijeron que no lo conseguiría.

Y después me iré a mi playa privada a tomar el sol, bailar a ritmo de melodías discotequeras de mi época moza y ponerme hasta arriba de Gin Fizz.



Atentos, porque éste es el trozo que tanto ha escandalizado, uuuuuhhhhhh, miedito... ¬¬


7 bis. Lee las palabras en mayúsculas.

No me gusta la censura.

Y mucho menos si antes no se me avisa de que van a tocar mi texto sin mi permiso.





Y por el momento esto es todo lo que tengo que decir.



  

¿Qué fuerte, nooooo? ¿Cómo he sido capaz de ser taaaaaan descarada? Ya veo a las de La Sección Femenina enviándome a un retiro espiritual a ver si no seré una rara de esas que cree que puede pensar y, ¡oh! razonar por mi misma.


Ya lo escribí el en el post que veréis el lunes, pero lo voy a volver a hacer por si no hubiera quedado claro.
DEDICAMOS NUESTRO TIEMPO Y ESCRIBIMOS PARA LA REVISTA PORQUE QUEREMOS Y NOS GUSTA, no cuesta nada ponerse en contacto conmigo (y digo conmigo porque no han censurado a nadie más) y decirme qué no gusta, qué línea ha de seguir la revsita y el porqué de que no pueda escribir "tocarle la chorra a un torero". Cuando lo que yo quiero expresar es que quiero vivir de MI trabajo y no del cuento como la Esteban de una forma más coloquial.

Expresión, por cierto, que he tomado prestada de el gran Ángel Martín que fue el primero en usarla.

Y ya que me pongo estupenda, agradecer a todos los que escriben y, sobre todo, organizan y maquetan esta revista fuera de sus horas de trabajo para que cada mes tengamos artículos interesantes escritos por gente como tú y como yo.










miércoles, 13 de marzo de 2013

Ni muerta, ni de parranda

¡Que estoy más liada que la pata de un romano!

Pero volveré.

Yo siempre vuelvo.

Así que, si me disculpais, tengo que seguir mi camino hacia mi futuro EGOT.



Mientras tanto...



... y guardad mi ausencia.



miércoles, 6 de marzo de 2013

Pues habrá que hacer algo

Y ese algo no es ponerme un horario normal de trabajo. No, no, porque en su día ya lo hice. Pero, ¿qué pasó? Pues que yo soy muy fan de pensamientos como...
  • Bueno, acabo esto y voy a hacerme algo de comer - Traducción: he llegado a hacerme algo de comer a las seis de la tarde.
  • Va, ya que tengo hecho esto, lo acabo del todo - Traducción: y ya que lo he acabado, no me cuesta nada empezar aquello otro que es un momento. Y eso me lleva al punto anterior.
  • Si es que me queda sólo estoy, le doy un tirón y mañana puedo ir más tranquila - Traducción: mañana me liaré con otras cosas y seguramente también comeré a las seis de la tarde.
  • Vaya, un mail/whatsapp para tal o cual cosa. Venga, que sólo será un momento - Traducción: ese mail/whatsapp a veces ha llegado a las once de la noche de un fin de semana, por poner un ejemplo.
  • Joder, OTRO mail/whatsapp preguntándome cómo voy con lo mío - Traducción: me estoy poniendo nerviosa por si se piensa que soy una lentorra... ¿y si luego no le gusta y encima me echa en cara que he tardado?
Pues esto se va a acabar. Porque una cosa es estar hasta arriba de curro por las circunstacias que sean y otra, que sabiendo que intentas poner precios de lo más asequibles, te tomen por gilipopollas y/o adicta al trabajo sin vida propia.

Que nadie se lleve las manos a la cabeza y ponga cara de miedito: sé la suerte que tengo de que cuenten conmigo y no con otros. Pero supongo yo que estar todo el día encadenada a un ordenador haciendo cambio sobre cambio sobre cambio sobre cambio... como que no. Eso sin contar que, si tú vas justo de tiempo, el que tiene el problema eres tú, yo voy a hacer todo lo que pueda y lo mejor que sepa, pero no me frías a mensajes porque con eso no me voy a dar más prisa.

Como os digo, estoy contenta con las cosas que me están llegando. Es muy gratificante saber que, no sólo han confiado en mí una vez, es que repitan esa confianza.

Pero eso sí, por mi salud mental y también física, me voy a tener que imponer el cumplimiento del maldito horario que me propuse en su día. Mi cabeza no puede parar de darle vueltas a las tareas pendientes y mi espalda y piernas se resienten de tanto tiempo quietas en la misma posición.

Así que, os pongo a todos por testigos, de que a partir de hoy mismo, 7 de marzo de 2013, yo, SuperSonicGirl, me comprometo a 
  1. Cumplir el horario que pacté conmigo misma y...
  2. ... que encontrarme trabajando desde las nueve de la mañana hasta las once de la noche casi sin interrupción, no sea una norma, sino una excepción.
  3. Los cambios sobre cambios, sobre cambios, sobre cambios... se tienen que acabar.



Hala, ya os contaré cómo me ha ido mi primer día de propósito ;)