lunes, 22 de julio de 2013

Domingo de verano

Probablemente sea el primer fin de semana "tranquilo" que he tenido en los últimos meses.

Ya os conté todo este subidón de cosas que me han pasado últimamente relacionado con el trabajo. El oficial y el oficioso (sólo hay que darse una vuelta por el Facebook para ver que parada, lo que se dice parada, no he estado).

Estoy contenta.

Pero al mismo tiempo, tal vez sea porque ahora tengo un poco de tiempo para pensar, me vuelve una vieja sensación: la de que en realidad soy como el pito del sereno para la gente. Y me importa un pepino ( = una mierda) si es gente a la que le importo otro pepino. Me refiero a la gente que aprecio.

Supongo, quiero pensar eso, que como siempre he estado "disponible" para ir, para venir porque mi trabajo oficioso me permitía ponerme mi propio horario ("si no lo acabo esta tarde, me quedaré despierta por la noche, total, un horario fijo no tengo") como que no hay costumbre de que sea yo la que diga que no puede*.

Pero, de repente, me aparece mi actual trabajo y un montón de peticiones (gracias, gracias, gracias) y ya no tengo tanta disponibilidad. Pero tengo que cumplir, porque me tengo que ganar la vida: o en la oficina o con mis cosas en la mesa del comedor. Pero tengo que hacerlo y en un horario no tan libre comoa antes.

Sigo mosqueada, para qué voy a negar la realidad. Sigo mosqueada porque ahora que por fin estoy equilibrando mis trabajos y horarios, me siento como "castigada" por no haber podido estar "disponible" este tiempo pasado. Una de las razones por las que quería celebrar mi cumpleaños, por fin, este año, era porque yo tenía pensado dar las gracias a todas las personas que invité por darme su apoyo, su amistad y amibilidad. Esas cosas yo no es que no las olvide, es que me las guardo como valiosos tesoros.

Exacto: momento moñón que yo tenía pefectamente planeado para darle las gracias a varios asistentes en concreto. Lo tenía hasta ensayado porque para mí era algo REALMENTE IMPORTANTE. 

Y no, no es que me diera un siroco y de repente me haya vuelto una moñas, es que creo que hay momentos en que está bien hacer estas cosas porque, aunque futura RockStar, yo también tengo mi corazoncito y quería decirles a esas personas que soy su fan.

Imaginad la cara de ggggggilipollas que se me fue quedando cuando fui viendo cómo se reducían los asistentes. Encima algunos que yo consideraba muy importantes.

Estoy mosqueada.

Por fin había llegado mi momento de ser yo la que por fin podía dar y no pareció importar.

¿Gracias? a las redes sociales luego me di cuenta de cosas y se me volvió a quedar cara de ggggggilipollas

Eso después de haberte sentido culpable porque no podía estar con algunas personas que me decían de quedar, hablar, whatever. Y yo, entre trabajo y trabajo, el tiempo no me daba y me deshacía en disculpas porque de verdad lo sentía mucho. Sólo pedía un poquito de paciencia, que la primera sorprendida era yo.

Estos días los estoy pasando con los perretes de doña Caye, que se ha ido unos días. Por fin pude salir un viernes para salsear a mis anchas sin preocuparme de fechas de entrega o trabajos atrasados. Pero sí, también he trabajado, aunque sin estreses y se agradece. Sobre todo porque cierto hombrecito cumplió 2 años y me encantó ir a su fiesta de cumpleaños.

Llegué tarde por estar trabajando, pero fui porque que quede muy claro: tiene que ser algo que de verdad me supere para que no pueda cumplir. Y ese algo puede ser, incluso, que esté tan cansada que hasta tenga ganas de llorar como los niños cuando no se pueden dormir.

Os aseguro que hasta que tenido ganas de pararlo todo y ponerme a chillar como una loca. Sin importarme si me había comprometido a hacer, entregar o terminar tal o cual cosa.

Pero así como os digo esto, también os cuento que me he armado de una paciencia que no sabía que tenía, he acabado todo lo que tenía entre manos, he aceptado otras cosas mientras tanto y he seguido adelante.

Hasta hoy, que tengo este rato para poder escribir.

¿Estoy preparada para otro subidón de trabajo?. Sí. Siempre. No sólo porque necesito el dinero, es que ME GUSTA Y DISFRUTO lo que hago. Me estreso, me agobio y me siento culpable cuando me proponen algo y tengo que decir que no porque me he comprometido con algo. Pero, a partir de hoy, sólo tengo que recordarme a mí misma la cara de ggggggilipollas que se me quedó hace algunas semanas.

Reitero todas mis palabras de gratitud que dije en el post de la Tiki Party pero también se me han quitado las ganas de volver a celebrar nada.

Alaska celebra su cupleaños de década en década, a lo grande. Yo no celebraba mi cumpleaños desde los dieciocho veinte y quería hacer algo realmente especial.

No sé, a lo mejor dentro de dieciocho veinte años me vuelvo a animar.


El tema está más que decidido, paso de Xanadú, será: Viva Las Vegas.




Ya veremos.





* Y me refiero a esos momentos en los que he podido hacer algo porque no había necesidad de que alguien me invitara por falta de parné. Porque sé que muchas veces he ido a cosas porque sé que esas personas me invitaban de corazón.

martes, 2 de julio de 2013

BET Awards 2013: mis actuaciones más prefes

Janelle Monae, es que me fffffflipa esta cancionzaca con Erikah Badu, Q.U.E.E.N.:





La de Robin Thicke, Blurred lines, porque esa colaboración con Pharrell Williams, tío talentoso y elegante donde los haya, es espectacular, y la actuación muy divertida. Y porque gracias a doña Caye, muy fan de esta canción, a mí ahora también me encanta.






Y esta primera parte del homenaje al grandioso Charlie Wilson porque es una puñetera pasada ver colaborar a artistas en estas preciosas canciones. Muy fan de del jumpsuit brilli-brilli de India Arie, por cierto, pero atentos al magnífico Jamie Foxx y a la leyenda de Stevie Wonder, con esos monetes en la pechera.








La segunda parte... pffff... canelita fina. Charlie Wilson se homenaje a sí mismo, crack. Momentazo baile a lo Urkel (1:23), priceless. Entrada espectacular de Snoop Dog Lion y Pharrell Williams (3:00) y babeo general cuando sale Justin Timberlake (4:38). ¡Ay omá, qué bien le sienta un traje con pajarita!

No perderse el bailecito conjunto a partir del 10:11. Total.








No es por nada, pero a mí me ha faltado un Bruno Mars por aquí. Hubiera sido una pasada verle en este homenaje, que se le dan estupendamente. Tengo razón y lo sabéis: 1 y 2.


Dadle a los plays y disfrutad, bitches.

Dioxxxx... ¡cómo me gustan las galas de premios musicales!! Muchísimo más que las de cine, ande va a parar.

Recordadlo: algún día, no sé cuando, yo estaré ahí.

lunes, 1 de julio de 2013

Tiki Party with the fabulous Hattori Hanzo Surf Experience

¿Cuántas veces he dicho que quería una fiesta hawaiana?

¿Cuántas veces he dicho que una de las ilusiones de mi vida era hacer una gran fiesta de cumpleaños con amigos?

¿Cuántas veces he dicho que quería que esa fiesta hawaiana fuera por mi cumpleaños y que vinieran mis amigos?

¡PUES LO CONSEGUÍ!



Ocurrió todo este viernes, en la Yeyé Mansion de doña Caye y Pitronki y, aunque me faltaron varias personas que me hubiera gustado que estuvieran, los que sí pudieron venir me hicieron muy, muy feliz.

¿Qué más podía pedir?

Pues una piscina vacía para que los Hattori Hanzo Surf Experience tocaran dentro ;)

En serio.





Y fue... G-E-N-I-A-L.




Aquí el Tiki-tracklist.




 Nos pusimos los collares, las pulseras, las coronas y las faldas hawainas...



 ... bailé mogollón...



 ... y tomamos Hanzo-chupitos (que viene siendo gelatina con prácticamente todo lo que pillé).



Tuvimos Lava Punch que preparó con mucho esmero doña Caye, warrindongadas varias (¿que sería de una fiesta sin warrindongadas?), una plancha para hacer hamburguesas, perritos, costillas y pinchitos, unas Tiki-Maralenas con sombrilla incluida (pero no hay foto porque se las comieron en... ¡ya!), nachos y guacamole, salsas variadas, ensaladas y...





... una Tiki-tarta de cumpleaños, ¡por supuesto!. Que era una Guinness Stout Chocolate Cake y causó sensación.



Y que me ayudó a servir mi tiki-camarero de lujo: mi amigo Fer que prácticamente se bajó del avión y vino a la Tiki Party.




Tengo que decir que he estado muy, muy nerviosa las últimas semanas. Han sido muchas cosas, que ya sé que me quedan pendientes por contar. La organización de una boda, decoraciones de un cumpleaños, cumplir con los pedidos de la tienda, empezar en el nuevo trabajo, el viaje a Mordor, adaptarme al trabajo, seguir con mis proyectos...

Sin olvidarnos de que teníamos que apañarnos doña Caye y yo para arreglar el inmejorable lugar para celebrar la Tiki Party, comprar el avituallamiento y parafernalia hawaiana.

Por si fuera poco, a lo largo de la semana, mucha gente se fue cayendo de la lista de invitados. Mucha gente. Y algunas personas, en especial, me ha dolido bastante. Así que nervios, bajón y chorrocientos miles de mocos que aún tengo del resfriado, no me han sentado muy bien.

Aún así, tengo todo el verano para recuperarme y que los que vinieron, algunos inesperados, me hicieron sentir genial al verlos divertirse y disfrutar con el concierto, que, bueno, ¿sabéis qué?... yo también me divertí y los disfruté muchísimo. Así que aunque no fue tan multitudinaria como me hubiera gustado, fue perfecta.

Sin más, dar las gracias por esta fiesta:
  •  A Pitronki, por dejar que la Tiki Party fuera posible.
  • Por supuesto, a todos los que vinieron y quisieron compartir esa noche conmigo.
  • Y, evidentemente, he dejado para el final a los increíbles y fabulosos Hattori Hanzo Surf Experience porque su actuación fue una de las cosas más impresionantes que me han regalado por mi cumpleaños.

Y no voy a dejar de deciros a todos vosotros, sí, sí, todos los que leéis este blog, si no sois fans todavía de estos chicos... ¡no sé a qué narices estáis esperando! Nuevos fanes, pasen por aquí AHORA y disfruten de su arte.




Esto es especialmente para doña Cayetana Altovoltaje: 

Gracias por todo, porque no sé qué sería de mi vida si un día no se te ocurre huir de Manchester y venirte pacá. No exagero ni un poquito, haberte conocido, saber y poder decir que eres mi amiga es uno de los mayores tesoros que me ha regalado el universo.

Gracias por todos los ginkis, las tortillas de patatas, esos homenajes y esos pingos que nos marcamos, las risas, porque te gusta Martes y Trece, Adriano Celentano y ese mítico vídeo del pendiente de La Faraona, tus orejas, tus ánimos, confianza, los empujones que me das, esos barridos de tiendas non-stop, los colores, espontaneidad, mis dos sobrinos peludos... ¡por tu amistad, copones!

Próxima portada del ¡Hola!... o Cuore o lo que sea


Aquí un mosaico remembering.




Ya hemos pasado el ecuador del 2013 y... creo que está siendo un GRAN año*.



* No me falles ahora, cabrón.