sábado, 25 de agosto de 2018

¡Riégueme!

En el capítulo anterior... mi lado mamarraca se estaba preparando para ir a ver a las Nancys Rubias.

Pues fui.

Y me lo pasé muy bien.

Porque me gusta una absurdez, una pose, un eyeliner y un postureo de rockstar wannabe.




Que digo yo, que si la JuanPe puede descoyuntarse haciendo que toca la guitarra y Marta darlo todo con un triángulo, que ni Lars Ulrich... a mí eso me da esperanzas, de verdad.

Ay, de verdad, me reí y bailé muchísimo.

El resto de mis días, hasta hoy, han transcurrido muy apaciblemente entre fines de semana con la familia, en los que Frida, por supuesto, ha sido el objeto de mis espachurres y mi lado más moñas.



Pasé un día de playa muy estupendo con gente estupenda....




... y nos pusimos hasta las cejas de paella y otros manjares.



Disfruté de algún concierto callejero...





... y los atardeceres por esta isla siguen siendo espectaculares:





Y sí, teniendo en cuenta que el año pasado estaba en la mierda, dejadme que éste lo disfrute.

Más que nada porque, ya que me he visto abocada a, por fin, tomar la decisión de ser emprendedora y hacer cosas... alguna ventaja debía tener todo este tinglado por el que a tantos politicuchos se les ha lleando la boca.

Sí, así es, ahora dependo absolutamente de mí misma. Ya está. ya lo he dicho. Me he tirado a la piscina, del avión, de una nave desde el espacio... y no sé si el agua está gélida, si llevo paracaídas... o si lo llevo, si funciona... ni si me convertiré en cenizas en cuanto atraviese la atmósfera.

Pero lo que está claro es que ya estaba arrastrando un hastío, un resquemor y un brote pirómano que no era ni normal.

Con esto os vengo a decir, que no os penséis que me he pasado el veranode playa en playa, de paella en paella* y de achuche en achuche a Frida. Bueno, esto último sí. Porque ella es la perrificación del amor, mi prozac, mi "quítate esa gilipollez de encima" y mi "¿qué coño hago yo despierta a estas horas sólo porque a esta plomaza le apetece jugar?".

Así que he estado trabajando en diferentes cosas. Y se agradece. Porque no hay monotonía, no es todos los días lo mismo, dispongo de la libertad de ponerme yo mi horario y dónde trabajar. Sí, algunas veces he estado hasta tarde trabajando. Sí, he pasado muchas horas sentadas, aplicando cambios o estrujándome la cabeza pensando en cómo hacer una cosa u otra. Sí, a veces he dormido muy poco y eso lo he llevado siempre fatal. Y sí, SÍ, he tenido que aplicar miles de cambios, probar con esto, ah no, volver a lo de antes... pero no, ahora con aquello que pusiste en no sé dónde... Mmmm no sé... Pero BIEN. Porque no tengo que estar dependiendo de que alguien me diga lo que tengo que hacer, ni cómo hacerlo, ni que me endiñe mierdas que no quiera hacer, ni me hable como si fuera imbécil o se lleve los méritos por algo que he hecho yo y no ese tipo de personas con las que no quiero volver trabajar en lo que me queda de existencia.

Ya me entendéis, no es que haga y deshaga lo que me dé la gana. No tengo la obligación de estar calentando una silla 8 horas al día** en un sitio donde no me apetece estar, ni tener que aguantar mierdas innecesarias durante mi jornada. Lo que viene siendo, que ya me dará tiempo a quejarme de las desventajas de no tener una nómina mensual, pero ahora mismo estoy muy living disfrutando de esta libertad mientras hago mi trabajo.

¿Que si estoy de los nervios?

Pues sí. A ver si os pensáis que yo no llevaba tiempo pensando en algo así, visto el panorama que hay y que yo venía acumulando. Pero si el día que cumples 40, lo primero que haces es madrugar, aunque te hayas pedido el día libre, para irte a ver a un gestor para que te explique cómo va el tinglado del freelancismo... Es que algo ya me rondaba en la cabeza.

El odio y la frustración son armas poderosas.

Que no os creais que no he tenido mis ataquitos de ansiedad, de insomnio y de qué he hecho yo para merecerme esto.

Y todo esto combinado con esa ola de calor, que me pone la cabeza muy on, con lo cual dale que te pego a los pensamientos encadenados, no poder dormir... Vamos, que estaba yo deseando protagonizar una escena tal que así:





Así que nada, en estas estoy, a ver cómo se me da esta movida.

Mientras tanto, sigo recibiendo noticias del karma. Y son bastante satisfactorias. Aún queda alguna noticia por recibir. Pero poco a poco. Si me vinieran todos esos subidones al mismo tiempo no creo que fuera tan satisfactorio. Pero así como van llegando... da gustirrinín. Aunque tú no hayas tenido nada que ver, cuando el karma actúa, es como una venganza en la que ni siquiera he tenido que intervenir. Es un regalo que el universo te da para decirte que ni estás loca, ni te habías inventado nada, ni tenías porqué soportar tal o cual, que te trataron injustamente y tenías razón... que yo tenía razón... Es maravilloso.

Cuesta la espera, pero teniendo en cuenta el placer máximo que produce enterarte de algunas cosas... A mí me alegran el día. En ocasiones ha habido veces que hasta la semana.



Eso sí, el karma es para todos. Hay que portarse bien. Y portarse bien no significa ser gilipollas. 
  • Pero no putees por diversión. 
  • No mangonees sólo porque puedes. 
  • No trates a la gente como si fuera estúpida. 
  • No intentes aprovecharte de tu posición ni de la de nadie, tanto si está arriba o más abajo que tú. 
  • Simplemente se una buena persona, maldita sea. Todo lo que puedas. Nadie es perfecto y se cometen errores, y si es así, aprende a corregirlos, a pedir disculpas a reconocer tus debilidades. 

Nunca, nunca, NUNCA te creas menos que nadie, sea lo que sea que te haya hecho o dicho. Intenta seguir adelante con tu vida. No perdones, ni olvides si no te da la gana. Pero cuidadito con que ese "no olvido" se convierta en tu presente y no te deje continuar con tu futuro. Los "no olvido" deben estar a buen recaudo para consultarlos por si te sientes en una situación similar y saber qué no tienes que hacer. Y, si se da el caso, cuando llegue el momento adecuado los sacas y se lo restriegas en la cara a quien sea pertinenente. Sin alterarte, como si estuvieras dando el parte del tiempo. 

Y luego ya te das media vuelta sin mediar palabra y sigues con tu vida, que es lo único que tiene que importarte.






En fin... una vez os he puesto al día de mi último mes, procedo a desaparecer hasta el siguiente. 

Si no soy una pobre freelance muerta de hambre... vilipendiada y explotada... harta de la vida y que no se ha cambiado de pijama en semanas.





* porque yo soy más de tortilla de patata y creo que la paella está sobrevalorada, pero qué le voy a hacer yo si la gente se flipa con la paella como si les hubiera toca la Primitiva.

** seguramente habrá días que tenga que calentar MI silla durante más horas, pero es MI silla y estaré en MI estudio.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues mucha suerte en esta aventura, pero no nos abandones del todo nunca!

Mara Jade dijo...

Bicho malo nunca muere 😉🤘🏼