sábado, 16 de diciembre de 2017

Chorradas las justas

Meh...

Se acerca "esa época del año" que más detesto.

La semana que viene se destará la puta locura de cada maldito año.

Lo mismo cada vez, sin excepción. Me aburre tanto que no puedo ni explicarlo.

Desde siempre, repito, desde siempre, incluso cuando era niña, a mí estas fechas me producían cierta tristeza. Y no sé porqué.

Si bien es cierto que durante un tiempo me encantaba ver las luces y como que se respiraba un ambiente diferente. Y lo de ponerme a decorar me gustaba mucho. Más es más. Y si es brillante, mejor.

Un año sí y otro no, era cuando realmente disfrutaba de estas putas dos semanas de felicidad impuesta. Porque un año sí y otro no, los pasaba en casa de mi abuela. Y mi abuela era la definición de lo puto más.

Tuve tanta suerte de tenerla en mi vida...

Pero con estas fechas de mierda, también llega el día en que a mi abuela el dejaron volar con sus alas de ángel maravilloso. Es así, mi abuela, con sus luces y sus sombras como todo el mundo, para mí era un ángel que ya no está aquí físicamente. Pero no hay día que no piense en ella.

SSMom y yo hablamos rápido, pero lo de mi abuela... en fin... era lo puto más. Dicen que tengo su nariz y que me parezco mucho a ella. Excepto en el pelazo, porque mi abuela tenía pe-la-zo.

Si hubiérais conocido a mi abuela, entenderíais perfectamente porqué estoy así de loca. Yo creo que si mi abuela no hubiera tenido tantas complicaciones en su vida, hubiera tardado nada y menos en preparar una maleta para irse de viaje, seguramente sería una hacha con su iPad y le molaría ir al teatro.

Mi abuela, junto con mi madre y mi madrina, forman el trío de mujeres maravillosas, extraordinarias y con un buen par de ovarios de mi vida.


Gracias por tener ahora a un dúo, aunque yo sé que de alguna manera mi abuela está conmigo. No digo que ahora me haya pegado por los auras, chakras, espiritualismos y cosas de esas. Soy bastante incrédula, la verdad. Pero en el caso de mi abuela... es diferente. Porque ella era diferente. Y a mí eso me basta.

Y sé que tendría que star súper contenta porque a mi abuela le encantaban estos días que se acercan. Sobre todo cuando estábamos allí con ella. Aunque no lo puedo evitar, me gusta ver las luces y lo bonitas que quedan en las calles, pero ya no se respira el mismo ambiente, odio a la puta gente en medio todo el rato, parándose donde les pille sin previo aviso, esas prisas, esa maldita ansiedad por tener tal o cual, por preparar ingentes cantidades de comida y esa puta frase de "es por los niños". Ya... bueno, si es por los críos, enséñales a estar con la familia y disfrutar de ella y no a que esperen una puta Play Station o lo que se regale ahora.

Sinceramente, no recuerdo nada de lo que me pudieran haberme traído los reyes las veces que estuve pasando esos días en casa de mi abuela. Pero recuerdo los huevos rellenos con ese poquito de pimentón por encima, sus sopas, que me comprara un bollo de mantequilla para merendar, esos sencillos macarrones con tomate y chorizo que nadie en el mundo ha conseguido igualar y, por supuesto, el arroz con leche o las natillas por las que yo no tenía amigos sobre la faz de la tierra. Y verla tejer con las gafas en la puta de la naricilla, que no siguiera el argumento de ninguna película porque le terminaban aburriendo, que después de cada comida, te sacara una montaña de dulces con el café, su risa, sus ojitos brillantes, su olor, cuando se ponía los rulitos con la redecilla, intentar seguirle el paso, oirla hablar, que siempre tuviera una sonrisa en la cara y verla comerse una manzana a trozos con un cuchillo.

No, no lo puedo evitar, aunque a SSMom le chifle la navidad. Soy de esas personas a las que la maldita navidad les pone tristes. Mi abuela ya no está y se fue en medio de estas "fiestas". Así que no, no me sale del moño ser/estar feliz porque tenga que estarlo. Y me toca un pie que sea "por los niños". Yo sé con qué niños tengo que hacer el paripé, pero ni por un segundo, que nadie sea capaz de ni siquiera insinuar que tengo que ser feliz sólo porque una institución de mierda le cambió el cumpleaños a un pavo  al que le tergiversaron las palabras.

Que tenga un sentimiento de tristeza y soledad un poco más grande de lo "normal" en un ser humano, no implica que no lo sea. Feliz, digo. Pero joder, el japliflagüerimo me mo-les-ta cuando es impuesto. Yo aprecio más la felicidad porque sé lo que es sentirme triste y sola. A veces me cuesta más, es cierto, pero a mí no me sale ser un jodido Teletubbie las 24 horas del día.


Así que no, no me gustan las putas navidades que me recuerdan que mi abuela no está, que veo cómo mi madre se tiene que aguantar las lágrimas o verla con los ojos rojos haciéndose la loca cuando le pregunto si está bien, sabiendo que ha estado llorando.

Sólo una vez en toda mi vida, no he pasado una nochevieja con mi familia. Pero cada año, aunque yo refunfuñe, en todos los momentos familiares/comilonas de rigor, estamos mi padre, mi madre, mi hermano y yo. Y desde hace 2 años, Frida, que es nuestra alegría y que ha animado estos días, y siempre, como nadie lo ha hecho nadie.







Y bueno... ya sabéis que aunque odie la navidad, no os libra de mi felicitación. Así que... Stay tunned bitches!!


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