viernes, 12 de mayo de 2017

En menos de un mes...

... entraré en una nueva década de mi vida.

Estoy un poco asustada a la par que flipada.

Asustada porque estoy en una situación de sentirme totalmente atrapada, frustrada y aburridísima. Y flipada porque para mí lo más de lo más era calcular cuántos años tendría en el 2000.

Estoy en un momento de esos de tomar decisiones para cambiar cosas, de comprometerme de verdad con esas decisiones para conseguir lo que quiero.

Es como cuando decidí dejar la maldita universidad para estudiar diseño. Le di muchas vueltas y me decidí. Y tuve que ser firme para prometerme a mí misma que acabaría esos estudios, porque eso es lo que había querido ser toda mi vida.

Los que habéis seguido este blog por esa época, sabéis que tuve mis momentos chulos, de maravillarme con clases, con los deberes, con las cosas que podía hacer, las asignaturas que se me atravesaron, todo lo que aprendí... Luego vino la época de ser becaria, que me pareció infinita y que, sinceramente, en ningún lado tuve un tutor. Porque básicamente, aunque en algunos sitios estuviera mejor que en otros, sólo te pillaban para sacar trabajo, con unas pequeñas directrices, pero buscándote tú la vida.

De ahí que eso, combinado con el estado verdoso en el que me hallaba, me hiciera dudar muchas veces de si había tomado la decisión correcta. Aunque luego me acordaba de la puñetera psicometría de los cojones y sí, definitivamente eso era mucho mejor que estar hasta el coño de números, profesores carcas, peloteos varios y libros escritos por esos profesores carcas que, encima, venían con errores. Oullea.

El caso es que desde entonces hasta ahora, he intentando adaptarme a muchos ambientes y lugares. Con mayor o menor suerte.

Pero a día de hoy, creo que ya he llegado un momento en el que estoy saturada de adaptación. Porque lo he intentado tanto, que ya me he cansado. Me da igual. Y, la verdad, al resto del mundo le da muy igual y mucho igual. Así que... ¿por qué seguir intentándolo?

Y me aburro. Me aburro inmensa e intensamente.


Y me muero. Me muero pensando que todos los días de mi vida van a ser así.


Y me cabreo. Me cabreo porque yo quiero que esta situación cambie YA, pero no puede ser.



Paciencia.

La maldita puta paciencia que va a ser la única causante de mis futuras arrugas*.

La paciencia está sobrevalorada y me encantaría mandarla a tomar por saco. No puedo, no puedo y no puedo. Aquí y ahora. O es YA o paso. Go big or go home. ¿Mentiendes?




Bueno, pues no importa, porque el universo todavía no ha terminado de alinear sus putos planetas y yo tengo que estar haciendo esfuerzos sobrehumanos... faraónicos... que ni los mierda trabajos de Hércules... para no soltar un "me las piro, vampiro"**



Estoy hasta el moño de que crean que un diseñador web es un programador, de que se crean que yo veo el mundo a lo Matrix y, al mismo tiempo, lo deje todo muy cuqui, pero pagándome por la mitad de un solo trabajo. Que no, joder, que no me gusta el código, que puedo "leer" un poco, pero que YO NO SOY PRO-GRA-MA-DO-RA y jamás lo voy a ser. A ver si le entra eso en la cabeza a todos esos que piden un diseñador gráfico/programador/community manager y con disponibilidad de meterle el palo de una fregona por el culo para que, de paso, friegue el suelo.

Por un sueldo de mierda.

Si no te piden ser un autónomo encuebierto.

Estoy en un punto de mi vida en el que los cambios se avecinan (quién sabe cuándo, porque, ya sabéis, hay que tener una paciencia cojonuda) y, además, los necesito. Porque como no sea así, que me pase algo del palo "coño, esto va tan bien que me da hasta miedo", me abro una cuenta en una app de ligar de esas de pago, de las buenas, de las que si no sabes quién era John Bonham no entras***,  y me hago mujer florero. Coñoya.



Pero no, no os creáis que voy a estar a verlas venir. No. Es hora de maquinar. De planificar. De convocarme a un auto-akelarre y tomarme unos cuantos martinis con ojos de tritón.


Y a tomar por cleta la biciculo.

Por si no lo habéis notado, un poco cabreadita... sí que estoy. Desde que pasé cierto "duelo", le llevo dando vueltas a esto y noto que el momento de dar un puñetazo en la mesa y darle una patada a mi bata de cola sin que se me caiga ningún pendiente, es más que inminente.

Ganas de: me voy, te dejo y te abandono y que mal fin tenga tu persona. Gracias por la oportunidad, por el ofrecimiento y las buenas intenciones, pero no.

Pero yo, así, tal cual como estoy, amarrrrrgada y diciendo "me quita las ganas de vivir" cada vez que tengo que referirme a algo que ocupa mucho tiempo de mis días... NO, NO, NO.

Por si no ha quedado claro: NI DE COÑA, NEIN, EI, OLE****, KHÔNG, नहीं, LEAI... 

Resumiendo: ¡QUEMEDEHE!

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Ya está, ya lo he dicho.

DECISIONES, DECISIONES, DECISIONES. PLANES, PLANES, PLANES.





* Pues sí, porque entraré en esa década que da tanto miedito, que ni me atrevo a mencionarla, pero arrugas... ni una. ¡Ja!

** Versión dulcecita, porque ante todo soy una dama, joder.

*** Por decir algo, ya me entendéis, que si pagas es porque te interesa y, que digo yo, que harán un buen trabajo de criba con psicócatas, cavernícolas y demás escoria. No sé, si llego a ese punto... probablemente cierre este blog y todos mis perfiles de donde sea, porque me moriré de la vergüenza.

**** esto en en hawaiano, que yo sigo aprendiendo la lengua indígena de mi futuro marido. BruBru... call me!

4 comentarios:

JLO dijo...

Que entrada intensa, visceral... Me encantó... Y si, para un cambio hay que quejarse, patear cosas, todo lo que sea necesario...

Y si hablamos de pareja... Para que dilatar algo que no sirve? Ya se, parece fácil pero no lo es...

Como todo en la vida... Entonces... Hay que hacerlo!!!!!

Besos 😘

Mara Jade dijo...

No se trata de una pareja. Hace muuuuuucho que no tengo. Pero sí, creo que también se luede aplicar a ese tema.

Gracias por tus ánimos, la visita y el comentario 💜

CHECHE dijo...

Lo cuentas divinamente,y te entiendo,por otros motivos yo también daría puñetazo en la mesa! Los #trabajosmierda crecen como setas,pregúntale a quien tu sabes,se que no consuela pero es lo que hay! No te rindas y te cantaría (si supiera) no dejes de soñaaaar, no dejes de soñaaaar! Te quiero y te admiro a la vez,40 años no es nada! Hay que vivir! Como sea! Te contaría tantas cosas( la voz de la experiencia a nivel emocional) a nivel laboral mi vida acabó a los 20 años, echa cuentas "mantenida desde entonces" porque eso es lo que piensa la mayoría, ya no te aburro más!

Mara Jade dijo...

CHECHE, tú nunca me aburres :-*