lunes, 5 de diciembre de 2016

A falta del bis

Hace ya unos días que estamos en diciembre, oficialmente ya comezó la cuenta atrás para despedir el año 2016.

He pensado en hacer un repasito de lo que ha sido mi año. Sí, sé que aún pueden pasarme más cosas. Seguro, pero bueno, ya si eso hago un bis de este post.

Enero 2016:

  • Os presenté a mi pequeña Frida, cuando era una cachorrilla adorable-ble e hiperactiva. Mucho. Y también os presenté a Conchita, mi nuevo coche, que en realidad estaba ya conmigo desde septiembre, pero bueno... como que aún echaba mucho de menos mi querida Minerva.
  • Le pedí a los putos reyes que me trajeran unos rotuladores Copic. Aún los sigo esperando 😒
  • Os conté sobre los Golden Globes 2016.
  • Seguía buscando un trabajo, para irme de uno en el que yo veía que la cosa se iba a la mierda y tenía mis dudas sobre si ser una diseñadora puramente creativa o meterme en berenjenales de códigos que para mí son tan imposibles como las putas matemáticas cuando estaba en el cole.


Febrero 2016:

  • Os conté lo bonicodeltó que estuvo mi Bruno Mars en la Superbowl, dejando en bragas al atontao de es grupo que odio a muerte y que no pienso mencionar. Beyoncé también estuvo bien, vale, pero me dio muy igual. 
  • Y me pasé por el forro los Goya 2016 


    Marzo 2016:



      Abril 2016:

      • Estaba muy hasta el coño de todo. 
      • No me dio la gana escribir sobre nada.



      Mayo 2016:

      • Estuve en Cracovia, Helsinki, Tallin, Gatwick y Brighton. 
      • Cambié de trabajo, ¡por fin!, y mis compañeros de entonces, me hicieron unos regalicos monísimos, recibí imeiles súper chulos de todas las oficinas y me fui contentísima de quedarme sólo con lo bueno y haber podido mandar a la mierda a algún gilipollas y su estupendismo encubierto de cabróndemierda. Mi trabajo fue agradecido y alabado, un montón de gente me mostró su cariño y eso es lo que queda. 
      • Comencé una nueva etapa en un nuevo lugar de trabajo que me hacía mucha ilusión. Tuve una época muy social y seguí recordando a mis compaños de mi antiguo trabajo.



      Junio 2016:

      • Seguí con mi época de socialité, celebré mi cumpleaños en la playa, me compré 2 pares de zapatos moníiiiiiisssssimos, Frida me ayudó con el papel que envolvía mis regalos y mi buen amigo N me confirmó que teníamos entradas para ver a Red Hot Chili Peppers en octubre. Un mes cansao, pero muy bueno.
      • Bonus track: lo que no os dije es que la ilusión por mi nuevo trabajo me duró nah y menoh. A las dos semanas de estar allí ya había presenciado gritos, gente muy hija de puta con un aire de superioridad demasiado marcado, hipocresía y maltrato psicológico hacia ciertas personas que usaban como diana. A los pocos días de estar allí, me entero de que la semana anterior se habían largado 3 personas y otras personas que tuvieron algún tipo de relación con esta gentuza, echaban pestes. Yo me mantuve como Suiza, neutral, pero la situación de "tú eres el mono que pinta cosas" ya se estaba manifestando. Un olorcito extraño aparecía de vez en cuando por el ambiente. 



      Julio 2016:

      • Tuve un auténtico ataque de ansiedad que me hizo decidir que no iba a aceptar ningún curro extra después de mi curro oficial. Todo gracias a un capullo que vino a mi casa a comportarse como un bipolar enconcado. Nunca más.
      • Y llevaba, mínimo, 3 semanas mirando otras ofertas de curro. Así se puso la cosa.
      • Al menos tuve una semana de vacaciones. La única que tuve, entera, en todo el periodo laboral de este año. 
      • Bonus track: la empresa que había dejado por mi nuevo trabajo, quebró. Básicamente cierto personaje cogió todo el dinero que pudo y dejó al resto en la calle. Después de todo, mi intuición funcionó e hice bien en irme, aunque el nuevo sitio fuera un puto infierno.

      Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


      Agosto 2016:

      • Os conté un poco sobre mis vacaciones con un bonico vídeo que hice con mi móvil. Y esa semana la pasé entre la playa, descansando, pasando tiempo con una persona que me gustaba mucho, tomando el sol... esas cosas.
      • Ya estaba hasta mucho más allá del coño de mi nuevo trabajo, ese que tanta ilusión me hacía y que en realidad me estaba minando la energía y casi las ganas de vivir cada vez que pensaba en tener que pasar 9 malditas horas allí sentada esperando los cambios sobre cambios, sobre cambios, sobre cambios, sobre cambios de una esquizofrénica que no hacía más que entorpecer el trabajo de los demás. No, en serio, la decepción fue terrible. Yo de verdad que tenía unas ganas tremendas de darlo todo, de desarrollar lo que me había encontrado, de hacer un buen trabajo, de aportar y aprender. Y lo que me encontré es un lugar que va de modernete y en realidad no tienen ni puta idea del mundo digital y sus ventajas. 
      • Fui a The Hole 2 y me lo pasé genial. Pasé una tarde muy divertida y viví algunas momentos que hacía mucho que no experimentaba de estar con ese tipo de compañía. No quería perder los papeles, pero se me estaba poniendo difícil la cosa. 
      • Bonus track: tomé la decisión de que dejar mi trabajo. Así, sin más. Sin tener otro al que recurrir, renunciando a un finiquito y a la posibilidad de tener paro. Incluso escribí mi carta de renuncia. Me faltaba hablarlo con los SSParents para que, antes de que pusieran el grito en el cielo, comprendieran cuál era mi estado de ánimo, nivel de estrés y frustración. No dormía, comía muy poco regularmente, me salieron un mogollón de canas, tenía un nudo consntante en el estómago y a veces ni siquiera conseguía relajarme estando ya en casa. Me tomaban la tensión y unas veces estaba por las nubes, otra por los suelos. No podía ignorar más esa alarma.


        Septiembre 2016:

        • Unos días antes de presentar mi renuncia, me despidieron "por no haber superado el periodo de prueba". Hacía una semana mínimo que la fecha ya había pasado y, curiosamente, coincidió con la subida de mi sueldo que se había negociado ANTES de que yo aceptara ese trabajo. No es por se suspicaz pero... Me la peló. Gracias por el finiquito y el paro. Que os aguante Rita.
        • Lo que yo creía que era una buena amistad se vio afectada, porque en un principio, yo pensaba que esa persona amiga, defendía mi trabajo. Pero resultó que en cuanto me daba la vuelta, pues no. Yo sólo pedí una tarde para poder asimilar lo que estaba pasando. Lo que venía siendo: me acabo de quitar el puto Empire State de encima. Las dos estábamos de acuerdo en que había sido un pedazo de golpe de suerte. El caso es que por algunas cosas que luego me dijo, su discurso había cambiado. Desde mediados de este mes no nos hemos hablado. Hubo un intento de quedar que nunca se produjo. Me dolió, de verdad pensaba que esa persona me tenía en la misma estima que yo a ella.
        • Empecé a redescubrir lo que era el descanso otra vez. A pasar más tiempo con ese alguien con el que llevaba intentando no perder los papeles desde hacía ya... Me callo. El sol era mi mejor amigo. El vermut era mi mejor amigo. Frida me daba (y me sigue dando) la vida en los momentos bajos. 
        • Este blog cumplió 12 años.
        • Un muchacho de Tonga se mudo a Mi vecindario.
        • Empecé a tener tanto tiempo libre que volví a escribir más a menudo por aquí y, por consiguiente, mi lado más moñas empezó a manifestarse. Porque cuando estás ya cerca de una de esas edades que acaban en -tona, ya muchas cosas te empiezan a importar 1 pepino (=1 mierda).
        • Me puse súper nerviosa porque iba a ver a los RHCP por tercera vez y era algo especial para mí.
        • Bonus track: la fisura en mi sistema de seguridad personal se hizo más que patente y perdí el control con respecto a esos sentimientos que yo no quería tener. Y justo entonces me di cuenta de que lo iba a pasar muy mal de ahí en adelante.




        Octubre 2016:

        • Fui al concierto de los RHCP y fue la repera limonera.
        • Mis queridos Hattori Hanzo Surf Experience presentaron su segundo y nuevo disco, Meanwhile in Mallorca, con la novedad de que, en esta ocasión, yo había hecho el diseño. Llevaba meses aguantándome el notición, así que cuando por fin pude soltarla... Fue lo más. 
        • Todo el trabajo de reprimir esa mierda llamada emociones, me desbordó. Y una de las vías de escape que tuve fue contaros un poquito más sobre mí, porque creo que en 12 años seguramente os he tenido en vilo sobre mi persona (sí, estoy usando la ironía).
        • Bonus track: reconocí ante esa persona que, por primera vez en más de una década, algo se me había desbaratado y no lo podía soportar más. El desbarate no fue correspondido.

        Una foto publicada por Mara Jade (@supersonicgirl) el


          Noviembre 2016:

          • Combatí la pesadumbre mateniéndome ocupada. 
          • Empezó el fresquete por aquí, el karma me dio buenas noticias, conocí a señoras estupendas, paseé por la playa, desayuné churros con chocolate, Frida cumplió su primer año... y Fle se casó.
          • El pedaaaaazo de vinilo de los Hattori Hanzo Surf Experience cayó en mis manos. ¡Y dedicado! Hasta entonces yo no había dado mi veredicto sobre lo que opinaba porque quería ver el resultado final. El audio lo había escuchado desde hacía ya rato y no me preocupaba, porque estos gañanes son tan buenos, que lo que me mortificaba era no estar a la altura. Y cuando lo tuve en mis manos... Creo que es lo más cerca que estaré de tener un hijo. Me sé de uno, un pasapenas como yo, que también estuvo conteniendo la respiración (¡igual que yo!) mientras abrían la caja, sacaban un ejemplar y nos lo daban. Sí, sí, a él y a mí, menudo par. Cuando otro me dijo "bueno qué, ahora sí, ¿no? Ahora sí que vas a decir algo, va, que ha quedado genial y lo sabes", yo me limité a soltar un laaaaaargo respiro de alivio. Muy bajito dije "sí" pero en mi cara había una sonrisa como la del gato de Cheshire. No hacía falta decir más. Me faltó el canto de un céntimo para que se me saltaran las lágrimas, también he decirlo. Sólo podía darles las grancias por haber confiado en mí. Y ellos, como son gente muy maja, me decían que es que no tenían ninguna duda sobre mi trabajo. ¡Como pa no llorar ahora que parece que me he vuelto sensible!
          • Otro post en los que os mantenía al tanto de mis anzandas, de mis progresos emocionales, de mi cosas, de mis decisiones.
          • Bonus track: días antes de ese post de actualización sobre mi vida, experimenté un estado de shock que sólo puedes experimentar cuando la persona por la que te has desbaratado te la encuentras acompañada, confirmando así un montón de sospechas e intuiciones de la que no sabías si fiarte o no. Pues sí. La parte buena de todo esto es que, tal vez, esto haya sido el punto álgido de esa época de pasarlo muy mal que me baticinaba meses atrás. 








          Y bueno... estamos en diciembre. Si ocurriera u ocurriese algo, ya sabéis, tocará bis. Pero aún así, sabéis que volveré antes de que acabe el año, porque tengo que felicitaros las malditas fiestas y desearos un feliz año nuevo y chorradas varias.


          Antes de acabar el post, repasando todo lo que he escrito este año, me doy cuenta de que muchas veces no respondo a los que me dejáis comentarios aquí. Me encanta leeros, en serio, pero como no sé si os enteráis si os respondo, siempre pienso que os da un poco igual.

          Que sepáis que a mí me encanta recibir comentarios y también emails. Y que si alguien quiere agregarme a Facebook, me parece genial. Sin miedo. Eso sí, decidme que me conocéis del blog, porque como mi memoria ya no da para más, luego quedo fatal cuando no recuerdo a alguien.

          Supongo que como propósito de año nuevo debería ponerme en la lista lo de responderos los comentarios. Da igual si los leéis o no, pero ya que os tomáis la molestia de venir aquí, qué menos, ¿no?.

          Pues eso, que muchas gracias, por favor, no dejéis de comentar. De verdad que me gusta mucho, mucho, mucho, más de lo que quiere la trucha al trucho.





          Este fin de semana fui a ver, cómo no, a mis adorados Hattori Hanzo Surf Experience, que tocaban con Corizonas. Que son una fusión entre Los Coronas, grandes, y los Arizona Baby, un pelín más... menos... no sé, no puedo definirlos porque no me terminan de llegar al cuore. Pero yo tengo una clara preferencia y debilidad* por los primeros. Y sí, fui a ver a Corizonas porque cuando predomina el sonido de Los Coronas mola mucho más #ESASÍ

          ¡Y qué grande es Fernado Pardo! ¡Y qué crack es el Loza! Joder, ¡qué grandes son Los Coronas!

          Así que despido este post con esta pieza bonita, bonita de Los Coronas con Jairo Zavala.







          * En concreto por Javi Vacas, que me parece un chulazo mmmmmuy interesante a la par que talentoso. Otra vez se me escapó para pillarle y hacerme una foto con él, ains.

          2 comentarios:

          Athelas dijo...

          A los Corizonas tengo intención de verles a final de año por estas gélidas tierras ;)
          Un besazo muy fuerte, el 2017 va a ser la HOSTIA, ya verás!

          Mara Jade dijo...

          ¡Querida! Disfrútalos, porque cuando Los Coronas dominan, son lo mássss. Y ese Javi Vacas... ains...