viernes, 9 de diciembre de 2016

39

¿Por qué este post ahora? Pues nenis, porque ahora tengo mucho tiempo libre y tenía ganas de escribir y me he pasado casi todo el año de acá p'acá, en un sinvivir y con muchas ganas de destrucción masiva. 

Y porque me da la gana.

Ya tal.


Cosas de mí en el último año, en el que me he convertido una moñas, por cierto:

  1. Lloro.
  2. Lo he hecho como hacía varios lustros que no lo hacía y me he alucinado a mí misma.
  3. He llorado por todo el malestar y dolor que he sido capaz de acumular...
  4. ... y por cosas tan absurdas como cuando conocí a Frida por primera vez y se quedó dormida en mis brazos. Lo que se dice llorar de felicidad, a mí esta mierda no me había pasado antes y os aseguro que sé lo que es la felicidad.
  5. Seguir todos los pasos, no me garantiza que las cosas vayan a salir bien.
  6. No llevo bien el rechazo. No me refiero tanto en lo laboral (que jode, es cierto), más en lo relacionado con el corasao. Mal. Fatal. 
  7. Verme de nuevo pasando por algo doloroso otra vez desde hacía miles es algo que me hace ir entre el "hostiaputa, no es justo" y el "no puedo creer me haya metido en esta mierda otra vez". Sobre todo cuando lo había llevado tan bien, tan del palo disfruta del momento y, en un pársel, todo a la mierda.
  8. Si algo no me gusta, de alguna manera u otra, lo haré saber. Esto permanece.
  9. Eso no implica que no sepa disimular o, como me han dicho recientemente, marcarme un farol. La iluminación completa de Manhattan si hace falta.
  10. Mi umbral de estrés ha subido a cotas que pensaba que mi mente y mi cuerpo no podrían soportar.
  11. He aprendido a cuidarme un poco más. Ahora que estoy a punto de cambiar de década, cuidarme ya no será por capricho o tontadas mías, ahora tendrá que ser porque sí.
  12. Me gusta el dinero y disfrutarlo. Porque, como a todo ser normal, le gusta llegar a fin de mes pudiéndose permitir un tal o un cual. Cierto. Pero a mí me gusta ya a un punto en el que me muero de miedo al pensar qué va a ser de mí en el futuro si me falta. Ese es mi nivel.
  13. No tener mucha relación con mi hermano me da mucha pena.
  14. He vuelto a intentar aprender a tocar el ukelele. Aprender por tu cuenta es jodido.
  15. Quiero querer sin tener miedo.
  16. Estoy dispuesta a dejar que me quieran.
  17. El miedo a que me hagan daño está en un punto muy sensible ahora mismo.
  18. Netflix y, recientemente HBO, son el mal.
  19. Me he convertido en una persona a la que le gusta desayunar. Eso sí, aún tengo que esperar un rato desde que me levanto para poder hacerlo.
  20. He reducido la ingesta de gluten en mi dieta. No soy celíaca, es sólo un experimento a ver si influye en mi maldito hipotiroidismo autoinmune (deloscojjjjjjones).
  21. Esa enfermedad ha hecho que durante no se sabe cuánto mi estado de ánimo haya fluctuado de la pura energía y alegría a la inactividad y más profunda tristeza (hasta el punto de que, aunque mi cabeza lo mande, mi cuerpo se niega a salir de la cama). Por fin sé que no soy rara, por fin sé qué me pasa.
  22. Me siguen dando el miedo de mi vida las agujas. He tenido que hacerme análisis cada dos meses gracias a la maldita tiroides. Zorra.
  23. Cuando una enfermera es amable conmigo y no me suelta el rollo ese de "es una aguja para bebés" me dan ganas de ponerle la banda de Miss Simpatía. Si no me hace daño, la de Miss Pelo Bonito.
  24. Me he pasado a la Coca-Cola Zero. 
  25. La incertidumbre sigue siendo para mí un problemón.
  26. Todo es mejor con música. La música para mí es lo más y este año ha sido musicalmente enriquecedor, sorprendente y estupendo.
  27. Ser diseñadora es lo mejor que me podría haber pasado. Con sus claroscuros, como todo, pero cada año me reafirmo más: estudiar y ejercer de lo que te gusta está al mismo nivel que la música para mí. Lo más.
  28. La vida comienza donde acaba tu zona de comfort. Estoy de acuerdo, pero a veces me gustaría tener a alguien, no para empujarme a salir de esa zona, sino más bien para poder contarle lo guay que ha sido.
  29. Sigo siendo una malhablada y me la pela.
  30. ¡He conseguido recordar mini-cosas de los sueños que tengo!
  31.  Ahora, cuando miro al pasado, ya no me hace daño, ni me flagelo por mi estupidez o me hace sentir que soy menos válida como persona. Ahora valoro más lo que he aprendido, aunque fuera duro, y que, dentro de lo malo, hubo cosas muy buenas.
  32. Tener un perro es lo más grande. Eso es amor incondicional de verdad.
  33. Sigo pensando que los bisexaules son los más suertudos.
  34. Soy una viejoven: no conozco el panorama músico-chusquero actual (antes por lo menos me sonaban los nombres), no puedo con las modas de las vestimentas de ahora (en 5 años quiero ver las caras de los que van con pitillos tobilleros, camisetones y repeinaos como en los 90) y me río de los hipsters y los veganos. Y no lo siento.
  35. Me siento insegura con mis habilidades para dibujar.
  36. Este año me ha tirado más el salado que el dulce.
  37.  He tirado y donado cosas más que en toda mi vida.
  38. Sigo sin haber encontrado un vestido rojo con el que sentirme guapa, cómoda y no sentir vergüenza al mismo tiempo.
  39. No puedo esperar a enseñaros las felicitaciones que tengo preparadas para navidad y fin de año. SSMom se ha escandalizado con la primera. ¡Mancata! 








4 comentarios:

CHECHE dijo...

Siempre te lo he dicho y lo repito! Eres genial( permíteme palabrotas) eres la reostia,una tía cojonuda,y una de mis mayores alegrías fue conocerte,sentirme feliz a tu lado,con tu conversación y ver que hablabas sin tapujos, ole las mujeres que le echan ovarios a la vida!siento lo de tu tiroides, bienvenida al club de las hipotiroideas autoinmunes! Jodidísimo asunto pero te acostumbras a vivir con ello, mil besos y sabes que te admiro muchísimo, mil besossssss

Mara Jade dijo...

¡Querida Cheche!

¿En serio te dicullas por decir tacos? ¿Conmigo? Jajajaja ole los tacos.

Tengo que confesarte que pensé que te habías aburrido conmigo ese día. Así que me alegro de saber que no fue así.

Lo de mi tiroides, pues ahí está. Pero el tratamiento va funcionando y ahora comprendo mejor los síntomas que me produce la muy cabrona.

Un abrazo querida, de los gordos 😘

La Rizos dijo...

Ay, cómo te entiendo en muchas cosas. Pero sobre todo en lo referente a nuestro tiroides japonés :) Me costó mucho aceptar que no es que sea floja y que me pese el culo, (que también) sino que a mí me cuesta el triple que a todo el mundo hacer deporte. Y lo de la pesadez. Y la zombificación matutina. Y lo de engordar y engordar. Ais.

También me identifico contigo en lo de la soledad, y en lo del rechazo, y... en fin, que te mando un besazo gigante y que qué pena que estemos tan lejos, porque si no te sacaba de Gintour y acabábamos finas y sonrientes :)

Te mando un besazo gigantérrimo y te deseo un 2017 infinitamente maravilloso.

Mara Jade dijo...

¡Esa 🐑 rizosa y guapa como ella sola! Ese Gintour lo estoy viendo: empezando an plan señoras, tope dignas y con pose estudiada, para acabar escojonadas en un sofá, habiendo dejao el pintalabios en unas cuantas copasbalón.

Quedamos en el 2017 querida, lo estoy deseando 😘❤️️