viernes, 2 de septiembre de 2016

Previously...

... en este blog, os comentaba lo mucho que me estaba costando cierta situación con la que no me sentía cómoda. Nada cómoda.

Evidentemente se trataba de mi situación laboral.

Me fui de un sitio donde había alcanzado cierto nivel después de habérmelo currado mucho, pero que veía que se estaba desmoronando. Y no por culpa de los empleados, porque lo que más rabia da es que muchos de mis compañeros eran la razón por la que me gustaba estar allí. No la empresa, sino la gente. Porque al final, no me cansaré de repetirlo, lo que importa es la gente.

Total, que me fui y estaba muy ilusionada. ¿Quién no lo estaría? Un luegar nuevo, un proyecto nuevo, un tema nuevo... Pero al poco de estar allí, notaba cosas. Cosas que no tendría que estar notando tan pronto. Pero decidí que es que estaba tan quemada del otro lugar que me había vuelto demasiado susceptible. Ya sabéis, yo y esa manía que tengo de no fiarme de un radar que pensaba que no tenía.

Pues bueno, queda anunciado oficialmente que no he superado el periodo de prueba y que, por fin, voy a poderme desconectar más de cuatro días seguidos.

Sí, nenis, este año sólo había tenido tres días de vacaciones y luego, en lo que ya es mi extrabajo, una semana en la que no conseguí quitarme del cuerpo la sensación de que no estaba consiguiendo encajar. Ni del cuerpo, ni de la cabeza. Porque yo tendré mis defectos y saldría bastante escamada del otro sitio, pero si algo aprendí allí es a identificar gente cabrona, prepotente, egoísta, con un déficit de atención que se sale de las escalas máximas. y bipolar.



Que casi cada día seas testiga de alguna movida, de gritos, de malas palabras, encima a personas que se dejan la piel y que se las menosprecie de esa manera y, a algunas, se les haga mobbing... Que reinonas y energúmeros con un poco de poder se crean con derecho a hablar de cierta manera a empleados que regalan su tiempo y conocimientos. Llamadme loca, pero muchas ganas de estar allí no me daban.



Y se me notaba. Bastante. Mucho.

No había mucho margen de "creatividad" porque todo se tenía que cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar. Y cambiar...


"And then..."

"And after that..."

"And I can't arrive home everyday and get drunk, Nene. Uh, uh, no. I can't. Bye, girl".


No, no eran los típicos cambios de así o asá o simplemente empezar de nuevo porque se prefería otra cosa. No. Eran los cambios que pide una persona con déficit de atención y que, sabrá de lo suyo, pero también cree saber de lo de los demás, que sólo pide cambios sin sentido y, para más inri, sin dar ni un mínimo margen a delegar. Alguien, que se cree tan por encima de los demás, que da igual que haga viajes espirituales a donde le dé la gana: no sabe ser líder, no sabe tratar a las personas que tiene trabajando en su empresa, excepto a las que le lamen las posaderas.

Espero que algún día se entere de que más de una vez en el mismo día alguien ha dicho: "esta persona no tiene ni puta idea, está completamente loca". 

Y que muchas veces fue dicho por alguno de sus acólitos.

Me llevo el haber conocido a gente muy maja y muy trabajadora, súper preparada y que no puedo creer que no les salgan otras oportunidades donde estoy segura que se pelearían por tener a esas personas. Segura no, segurísima.

Me llevo la satisfacción de saber que no he estado inventándome las cosas, que tengo que hacerme un poco más de caso.

Que me han hecho un maldito favor, joder. La tensión acumulada del último ha año me ha pasado factura en mi salud y doy gracias por no tener otras cargas para poder centrarme en mí misma. Y creo que esta es la manera que tiene el universo de decirme: "para de una puñetera vez para poder seguir adelante, carajo".



Pero también me llevo el mal sabor de boca de saber que una buena amistad me ha notado que no estaba agusto, que no sentía que encajaba en ese lugar y que, por lo que sea, se necesitará tiempo para que volvamos a retomarnos como hasta hace nada. Porque realmente eso es lo que más me preocupaba de todo esto, que se decepcionara.

Ella sabe de lo que soy capaz con mis habilidades y más de una vez ha afirmado que si se hubiera delegado un poco más en nuestro equipo, todo habría sido más fluido. Pero es que no ha sido así y me siento fatal por no haber sabido adaptarme a algo que era tan sencillo como pasar unos esbozos/esquemas gráficamente clarísimos a photoshop, repetirlos las veces que se pidieran y callarme. Porque en realidad yo no tenía ni voz ni voto. Y si he podido decir cuál era mi recomendación o predilección, parecía que era motivo suficiente para que cierta persona lo echara por tierra y... sí... pidiera más cambios... más versiones...

Más de 50 versiones de un sólo cartel... ¿cómo lo veis?

"But shitty-believable, Gordon"

Sé perfectamente que el trabajo del diseñador gráfico está muy, MUY infravalorado, pero después de esta experiencia me ha quedado, no claro: cristalino.

Y perdóname si me voy a mi hora, pero seguro que no has contado las veces que he comido delante del ordenador mientras curraba. Eso no, ¿verdad?. Pero eso no sólo yo, un montón de gente. ¿Que los demás se quieren quedar? Perfecto, pero yo también tengo un pasado laboral en el que no me da la gana regalar más mi tiempo. Repito que he regalado muchas veces mi hora de la comida y otras veces que me quedé después. No querida, no. Como decía una compañera que tuve en otro trabajo: I have a live.



No soy sólo alguien que trabaja con un ordenador muy caro y muy bonito. Intento interpretar tus ideas para crear un concepto, una continuidad, una consistencia... pero cuando llegas al punto de si lo quieres morado, será morado y si en cinco minutos lo quieres rojo con topitos naranjas, así será... Tú no necesitas un diseñador, lo que tú necesitas es alguien que siga tus instrucciones dócilmente, le dé igual que te pases por el forro su opinión y haga enésimas versiones de culquier cosa y luego la califiques como tacky y a esa persona de incompetente y que no sabe nada.



Y vuelvo a repetir que sé muy bien que no soy perfecta. Si algo no me gusta, se me nota. Y esta vez no me ha gustado. ¡Y vaya si se me ha notado!

Así que gracias por la experiencia pero por encima de todo valoro más una amistad, que espero que no se haya afectado para siempre, que la bipolaridad y egocentrismo de personas a las que no les importo ni ellas me importan a mí.


"Same face, less bottox"



Por cierto, estoy bastante tranquila. Estoy extrañada de mí misma. No sé, a lo mejor es cierto que necesitaba parar y no me había dado cuenta.


Y ya está.


Si hay alguna novedad, lo sabréis en cuanto veáis a King Bob. De momento...







3 comentarios:

Beatrix dijo...

Todo irá bien hermosa. Tienes talento y talante :p

confesioninconfesable dijo...

pues chica... viendo el percal que había en esa empresa, lo mejor que ha pasado es que no te hayan renovado. Seguir aguantando cosas así y estar en un ambiente tan tóxico es muy, muy malo. No es plan de sufrir de forma gratuita, que las penas ya llegan solas.

Ahora es momento de descansar, desconectar un poco y darle al relaxy a la playa (que aún hace tiempo para eso), pero veo que eso lo tienes claro :D

PD: en teoría tendrás más tiempo libre... significa eso que habrá más actualizaciones? :O

Mara Jade dijo...

Beatrix: Gracias salerosa, por tus palabras y por seguir visitándome :-*

confesioninconfesable: pues nunca se sabe, ahora que tengo tiempo libre (hace miles que no tenía) a lo mejor me lío la manta a la cabeza y os frío a posts XD Muchas, muchas gracias por los ánimos y por seguir soportando el blog ;)