miércoles, 31 de diciembre de 2014

Ready for more!

El 2014 ha sido un gran año nenis.

No me puedo creer que por fin parece que todo mi esfuerzo está dando bastantes resultados. Algunos, os tengo que decir la verdad, no me están dando los resultados esperados, si no otros. Un poco de desilusión sí que tengo, porque como os decía, cuando inviertes mucho esfuerzo en algo y no llega lo que sería, a mi parecer, lógico... Pues... ¡oh, sopresa!, que no obtengas lo que esperas no significa nada malo, sólo hay que cambiar de planes.

Y a mí, queridos, planear y organizar se me da de miedo. 




Así queeeeeee en esas estoy, he tomado una decisión y la voy a convertir en una misión para el 2015.

Cuando la complete os la contaré, de momento, me veo obligada a dejaros con la intriga.

Lo que sí os puedo contar es que en el nuevo año, esta que os escribe, tal vez no organice su boda con Bruno Mars, peeeeeero...

¡ME VOY A VER A U2 A BERLIIIIIIIIIÍN!*

Toma, toma, toma y requetetoma. Bono se libró de mi acoso cuando estuve en Nueva York, pero como buena fan, lo voy a dar todo otra vez viendo a mi banda favorita.

Y hablando de mi viaje a Nueva York, seguiré contándoos en algunos post, más cosas de las que hice por allí. No os preocupéis :-) De momento, tenéis dos entregas: 1 y 2

Porque 2014 me ha llevado por primera vez a Italia (sí, tengo pendiente contaros de este viaje también), Tenerife (1, 2, 3 y 4) y, por supuesto, a Nueva York.

Hice surf queridos, HICE SURRRRRFFFFFF. Y os mostré los mejores lugares de Tenerife al más puro estilo cabecera de Dinastía. Porque vosotros lo valéis, yo os doy lo mejor de mí. Chimpún.

Viajar, sin duda lo mejor.

MaraMansion sigue siendo una realidad y dentro de poco va a hacer un año que vivo en ella. Aún hay veces que hoy no me lo creo. Pero es verdad y es estupendo. Sobre todo por los magníficos vecinitos que tengo. Son encantadores y yo les inculco el amor por mi batamanta ;) ;)

Mini-mini-resumen del 2014:

En fin, sólo me queda decir...





* A ticketmaster, que os peten, o no, que ya eso lo hacéis de puta madre vosotros solitos. No sólo es una pesadilla comprar en vuestra web, es que encima no parecéis estar preparados para los grandes eventos. Me voy a Berlín, que encima tengo mejor asiento y más barato. Hala, lo dicho, que ya os petáis vosotros solitos.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Puede que lo pida

¿El qué?.

Un novioexcusa.

Sí, lo que leéis: un novioexcusa.

Y os preguntaréis: ¿qué es un novioexcusa?.

Pues yo os lo voy a explicar, que para eso me estoy pensando en pedírselo a los tres putos reyes magos.

Un novioexcusa es básicamente una excusa. Pero no una cualquiera esa LA MASTER de todas las excusas que ponene las amigas. En general. Las tuya, las mías, las de todos. Las que tienen novio. O marido. Pero yo no estoy dispuesta a tal compromiso si no es con quien ya sabéis.

Yo el año que viene quiero poder decir cosas tal que así:
  • Oye, ¿te vienes a cenar a casa y pasamos un rato chachi cotorreando?: Ains... es que apenas he visto al churri (que vive en la misma ciudad, incluso, en la misma casa), ¿lo dejamos para otro día?. Te te digo cosas (esto, en otros sitios no sé, en Mallorca significa, está al final de mi lista de cosas que me apetecen y ya, si me acuerdo... ¡te digo cosas!).
  • Hay otra versión, en la que no tiene que ver el novio, que viene a ser, en vez de venir ella a cenar, vas tú a su casa. A pesar de que tú estás deseosa de hacer de anfitriona desde que, por fin de los porfines, has conseguido independizarte y pensabas que ahora los demás vendrían a ver a ti. A TI. A TU CASA. Que la distancia es a misma.
  • Planear viajes: ¡Uy sí! Estaría genial, me parece una buena idea. - Tú te emocionas - Una escapada  de unos días me molaría mucho - Mmmmm, lo de más allá de las fronteras de Españistán y que requiera una semana... ¿ni se plantea, verdad?. Y de repente: Voy a ver cómo lo tengo y te digo cosas (¡Boom!). - Vale.
  • Tienes un momento de improvisación, piensas en alguien que comparte alguno de los suyos contigo y dices, ¡tate!: Jo, es que el churri está durmiendo y me da cosa despertarle para decirle que me voy. - Lo de dcirle que VOLVERÁS... no es algo que quieras compartir con él, ¿o qué?.
  • Entonces te das cuenta de que muchos de esos momentos de improvisación que parece que comparten contigo, realmente es porque no tienen plan y/o alguien con quien tenerlos. O eso te da por pensar. No lo sabes. Tampoco te lo han aclarado.
  • Que sin avisar, alguna se traiga al novio. A mí no me importa, pero avísame, por si tengo que poner algo de más. Sí, que me importa cuando se supone que era una de esas chorradas que te gustan hacer sólo para chicas. Y ya lo mejor: Es que si ella trae a su novio, yo traigo al mío. Pues muy bien.
  • Dejar de dar señales de vida porque, oye, tienes novio.
  • Quiero tener a alguien con quien ir al cine cuando no me apetezca ir sola y después, poder pedir disculpas a mi amiga por no haberla avisado para ir porque, es que no me pude esperar.
  • Estar con una amistad, chica o chico, y que por favoooooor, me llame mi novioexcusa para hablar con él ad infinitum. Sin límite. Mientras la otra persona pone cara de póker... se da un paseo para no parecer una cotilla... mira su propio móvil a ver si alguien le llama y poder tener algo que decir.... Y tal.
  • O querer quedar con una persona en concreto, porque te apetece un montón y hace miles que no la ves, que no eres una antisocial, pero por una vez, te gustaría poder quedar con esa persona y que no siempre sea con sus amigos, grupo, compañeros de trabajo, lo que sea. 
Quiero decir: minovio, minovio, minovio, mi novio... tooooodo el tiempo. De cada tres frases, que dos tengan minovio.

¿Resentimiento?.

¿Acaso no lo he dejado claro?.


No tengo hijos, ni mascostas de las que ocuparme, ni plantas que regar. Evidentemente, tampoco tengo un puto novio o marido.

Pero yo también trabajo, tengo que limpiar mi casa, hacer la compra, prepararme la comida del trabajo, poner lavadoras, tender ropa, pagar seguros, alquiler, facturas, llevar el coche al mecánico, a que pase la ITV, lidiar con quebraderos de cabeza que me traigo de la oficina, buscar soluciones,... Mi vida no es diferente a la de los demás.

¿En serio es tan complicado encontrar un momento para quedar, vernos, hablar... algo?. 


Pero, ¿sabéis qué?. Que creo que la culpa es mía, porque como no tengo familia más allá de los SSParents, SSBro y los SSPadrinos, cuando le tomo cariño a alguien que parece que me lo tiene a mí, yo lo incluyo como una parte muy importante de mi vida. De esas personas que cuando te pones a fantasear, por ejemplo, en mi boda con Bruno Mars, tal, tal y tal y requetetal, serían mis damas de honor. Si organizara unas vacaciones en las Fiji me llevaría en mi jet privado a... Esas chorradas.

Si os digo la verdad, no creo que yo nunca vaya a tener una despedida de soltera. ¿Cómo?. ¿Sabéis lo complicado que es juntar a más de dos amistades en el mismo espacio-tiempo?.

Comprendo que muchas de estas amistades no se conocen entre ellas pero, joder, si yo hago el esfuerzo por conocer a sus amigos e integrarme lo mejor que puedo: ¿qué coño les cuesta hacer lo mismo por mí?.
Tal vez no debería tener tanto apego por la gente, aunque me resulta difícil, porque por suerte he conocido a más gente maravillosa que a gilipollas redomados. Pero repito, creo que debería relajar un poco este tema.

También me gustaría saber si es que doy pereza, no soy divertida, mis temas de conversación son penosos* o lo que sea. Lo que sea, pero por favor, que me lo digan.



Y como este es mi blog, escribo lo que quiero así que, sinceramente, a mí lo de tener novio me la pela. Bastante. Mucho.


Me pensaré realmente si lo del novioexcusa me lo pido o no para reyes, pero mira, de entrada es lo primero que se me ha ocurrido para soltar un poco de frustración.

Pero no descarto empezar a buscarme algo que me sirva de excusa, siempre la misma o sobre la misma cosa, por saber qué tal sienta que respondan en más o menos los mismos términos.

A veces realizar cambios duele, pero duele más ver cómo todo sigue igual, que algo te molesta y tampoco nadie dice/hace nada por remediarlo.





* cuando me pasa algo, no puedo evitar darle vueltas y busco respuestas/soluciones hasta que lo resuelvo, pero no tengo problemas en cambiar de tema.


miércoles, 24 de diciembre de 2014

martes, 23 de diciembre de 2014

Rulos

Rulos dorados.

Me lo como.

Con rulos dorados y todo.


Aaaainssss el ab-borrrrrrrr.


Actuación impecable de my future husband, Bruno Mars. As usual.



BruBru... CALL MEEEEE!



domingo, 21 de diciembre de 2014

#supersonicgirlenNY 2

Si ya leíste el post 1, no esperes más: #supersonicgirlenNY 2 ya está aquí.

Hay muchas cosas que contar de esta maravillosa ciudad. Incluso cuando hace frío. Sí, que ya os he dicho mil veces lo poco que me gusta el frío. Pues os quedan unas cuantas más de que os lo diga porque es así: no soporto el frío.

Así que a todas personas que estéis en el lado de lado de quienes no conciben existir con mil capas de ropa encima, que odian la ausencia de sol, días cortos, madrugar y que sea de noche, salir del trabajo y que sea de noche y que lo más cerca que quieras estar de la nieve sea con la escarcha del congelador de tu nevera: no vayas a Nueva York en noviembre. Ni diciembre. Ni cuando sea invierno básicamente.

 Si aún así, estás en Nueva York con temperaturas que sólo personas que se quejan del verano podrían tolerar, no te preocupes:
  • Hay cafeterías por todas partes y, por mucho que se queje la gente de los Starbucks, no os perdáis los Eggnog y Pumpkin Spice lattes. Tela de buenos.
  • Hay sitios donde puedes encontrar sidras calentitas, como por ejemplo, en el mercadillo que hay en Bryant Park, junto a la pista de hielo.
  • Lo que aquí entendemos por chocolate caliente, allí es un hot chocolate, que viene a ser leche con chocolate caliente. Reconfortante, sí, pero el chocolate espeso y las cosas claras.
  • Si piensas entrar en calor a base de algún brebaje alcohólico: estás en el país equivocado. Las copas son caras y te miden la cantidad de alcohol. A ver, si no de qué, les iba a gustar venir tanto a España, que te ponen los cubatas "a ojo".


Ellos lo llaman gin&tonic. Yo lo llamo: estoquécoñoes. Si no eres muy fan de la cerveza, prepara la tarjeta para tomarte una copa a gusto. Punto a favor: sus horas felices empiezan alrededor de las 16:30 por lo que vi en algunos bares.

Como ya os he dicho, pasear por Nueva York es ya de por sí una experiencia. Se te van los ojos, pero si de verdad quieres alucinar y darle una vista de 360º a la ciudad, es imprescindible que subas al mirador del Empire State. Lo hice el primer día, justo antes del atardecer y con el atardecer. Impresionante.

Tuve la suerte de que las vistas estaban despejadas, ni nubes, ni niebla o lluvia. Pero ese día llegamos a los -4ºC y con bastante viento. Hubo momentos que estar ahí arriba se hacía más que insoportable. No os preocupéis, hay zona cubierta.

Las vistas son impresionantes. Se puede ver todo Manhattan, al norte con Central Park y Harlem y al Sur con el centro financiero, la Estatua de la Libertad,  Tribeca, Soho... A un lado los barrios de Brooklyn y Queens y al otro lado Nueva Jersey. Y, por supuesto, algunos de los puentes que unen Manhattan con el resto de barrios.

NYC, New York City, no es Manhattan. Nueva York es el nombre del estado y luego está la ciudad de Nueva York, que se compone de los  boroughs o "barrios" de Manhattan, Staten Island, Brooklyn, Queens y Bronx. Así que cuando visitas NYC, normalmente sólo estás visitando Manhattan, que a su vez también se divide en diferentes barrios: Harlem, Broadway, Chelsea, Nolita... Igual que, por ejemplo, Brooklyn tiene Flatbush, Williamsbourgh...

Es normal, es que son espacios muy, muy grandes y de alguna manera se tienen que diferenciar. Si incluso en una ciudad pequeña como Palma esto ocurre, en una ciudad tan mastodóntica como es Nueva York, no va a ser menos.

Bueno, pues si habéis tenido la oportunidad de ver la ciudad desde el Empire State, no dejéis de ir al Top of the Rock en el Rockeffeller Building. Pero esta vez, de noche.

Tengo que decir que me hizo especial ilusión localizar el Flatiron, otro de mis edificios fetiche, desde el Empire State, por cierto

Se ve diferente. Se ve como en las películas, jajaja, una inmensidad negra en la que distingues perfectamente edificios y calles por el montón de luz. Es gracioso cómo van del palo eco-warrior para unas cosas, pero luego hay un despliegue lumínico que, saliendo de según qué estaciones de metro, no tienes muy claro si es de día o de noche fuera.



New York from Top of the Rock


Empire State from Top of the Rock

Os váis a jartar de ver el Empire State, que para eso, en su día, la liaron tan parda para que fuera el edifcio más alto de Manhattan. Lo mires por donde lo mires, es precioso.

Rockefeller Builiding, , New York
 
Nenis, el Rockefeller Building. Abajo, el árbol gigante que estaban montando. Se presentó e iluminó después del Thanksgiving.
Art decó a tope de power, por favor, no os perdáis su vestíbulo.

Rockefeller Center, New York

Unos ratito antes, vivimos uno de los momentazos americanos que vemos en las pelis: un chico vació la pista y justo en el medio, se arrodilló ante su chica y le mostró un anillo. ¡Delante de todo el gentío mirando!. 
Por supuesto, aplausos y paseo de honor con la cara de la chica muerrrrta de vergüenza.
Ah, que le dijo que sí, por cierto ;)

Rockefeller builiding, Top of the rock, Swarovski lamp

Esta mega lámpara de Swaroski está dentro del Rockefeller Building y es alucinante. Si un día hacen réplicas, haré subir los techos de donde quiera que viviera para tenerla. Digna del castillo de Elsa (Frozen).

Radio CIty Music Hall, New York

Las Rockettes estaban dándolo todo con su espectáculo anual de navidad.

Giant Christmas ornaments, 1251 6th avenue, New York

Y esto, señoras y señores, será lo más cerca que esté la MaraMansion de tener decoraciones navideñas. Estas enoooormes bolas gigantes están a los pies del edificio Exxon, justo en frente del Radio City Music Hall. Y en la esquina: una Magonlia Bakery. ¡Ñam!



Nueva York es la ciudad que nunca duerme, la del consumismo y la del todo a lo grande. Nada de esto tiene porqué ser negativo, que conste.

Pero también es una ciudad fabulosa que no te puedes perder si tienes oportunidad. Muy fan de:
  • sus calles y su arquitectura
  • del acento (lo siento, hace rato que le tengo too much tirria al británico, no puedo)
  • la iluminación (sí, la navideña también)
  • que no tengan putos villancicos puestos a todas horas
  • sus artistas callejeros
  • encontrar lo que necesitas, lo que se te ocurra y más
  • no haberme sentido como una extraña
  • que la gente me entendiera al hablar e incluso me dijeran que tengo buen inglés (ay omá, ¿en serio?)
  • los supermercados Whole Food por lo regonico que lo tienen todo colocado, la amplia variedad de sus productos, de su zona de cereales y frutos secos a granel, la zona de pastelería...
  • y porque los americanos se vuelven locos con la calabaza y hacen chorrocientas cosas riquisisisisisisisísimas con ella

Y hasta aquí, mi segunda entrega de #supersonicgirlenNY.



BruBru*, estoy lista para que ensayemos este clásico del musical. Aaaaayyy... odiamos el frío, otra cosa más que añadir a la lista WAPFEO (We Are Perfect For Each Other).




* Sé de buena tinta que muchos de vosotros, cuando escucháis, véis u os enteráis algo de Bruno Mars os acordáis de mí. Es bien. Mantened y propagad ese pensamiento. Algún día le llegarán y querrá conocer a la maravillosa criatura que soy ;)

domingo, 14 de diciembre de 2014

Antes de seguir...

... con más post sobre mi viaje a Nueva York, os voy a contar otra cosa que hice.

La semana pasada se celebró la fiesta de navidad de la empresa en la que trabajo. Al menos en la sede de Palma. Y bueno, hace unos meses, me preguntaron si me gustaría encargarme de organizarla.

¿Me tomas el pelo?

¡ME ENCANTA EL PLAN!

Subidón.

Porque claro, en la oficina inglesa, parece ser que las montan por todo lo alto y digamos que las de aquí, pues como que sin pena ni gloria. Por lo que yo vi el año pasado y por lo que me habían contado otros compañeros de trabajo. Así que la cosa tenía que ser algo grande.

Una cosa que no se olvidara.

Una cosa de nivel.

Los últimos 3 meses, con la ayuda de otras compañeras, que sobre todo han estado ahí cuando he estado de vacaciones y me han dado la oportunidad de desconectar, he estado p'arriba y p'abajo intentado que la noche del viernes pasado fuera TOTAL.

Suelen ser temáticas estas fiestas, y si me conocéis un poco sabéis que la idea de una fiestaca surfera-playera-hawaiiana-rockera se me había pasado por la cabeza. Pero si me conocéis un pelín más, sabréis que los Oscar son mi alfombra roja favorita sobre la faz de la tierra.

Pues eso: Oscars Night.

Me lo dejaron muy clarito: tú mandas, tú eliges, tú organizas... ¿En serio?. Esto va a molar miles.

Todo transcurrió en una finca rústica en las afueras de un pueblo de Palma, una chica estupenda de una empresa de catering y eventos estuvo gestionando todo lo que le pedía para la fiesta (mapa de mesas, que si pantalla, ahora no, sólo micro, calefacciones exteriores...), todo blanco, la chimenea encendida...

La pena es no haber visto aquello al atardecer porque está rodeado de naranjos y rodeada de montañas. Más bucólico imposible.

La etiqueta era venir disfrazado de algún personaje de cine, actor... algo relacionado con el cine. Y si te daba corte, pues aprovecha y ponte de tiros largos ;)

Vino un Ace Ventura, el último samurai, un cisne negro, un Empire State con su King Kong, una Grace Kelly, un Clark Kent a medio camino de convertirse en Superman, Jules Winnfield... ¡un Jedi!. Y mucha pajarita y vestido bonito, nenis, que la gente se lo tomó muy elegantemente todo.

Yo querría haber ido de Jessica Rabbit, pero a la hora de la verdad ni tuve tiempo de ponerme a buscar (claro, lo dejé para el final) y me dio vergüenza. Pero no pasa nada, yo me puse en plan estupenda e intenté emular a Elizabeth Taylor.

Pero sin lentillas.

Me las iba  a comprar, pero me da una cosica tocarme los ojos.

Así que me puse un vestido negro bien apretujao, un collarón, pendientes, todo dorado, por supuesto, unos zapatos de leopardo, pintada como una puerta, guantes largos... Y no sé cómo conseguí hacerme un peinado inspirado en esta señorona divina.

Lo intenté, sé que ella es inigualable, pero que conste que yo intenté hacerle un pequeño homenaje.

Mi otra idea era homenajearla de Cleopatra, pero es que luego para bailar eso es muy incómodo nenis. Pero imaginadme...

Algunas fotos que os pueda enseñar:

Las mesas estaban ogranizadas por las pelis que habían ganado el Oscar a  la mejor película de los últimos años.
Una alfombra roja no puede faltar para una noche de Oscars, no, no, no.

Hubo un cóctel de bienvenida, velas, picoteo, camareros elegantes y simpatíquísimos, una cena estupenda, muchas risas, un poco de speech...


... tatuajes temporales, mis nervios... y después: ¡A BAILAR,  BARRA LIBRE Y DESPIPORREEEEEE!

Yeah.

Histeria elevada al infinito. Pude salir un poco antes de trabajar, me arreglé en tiempo récord, lo tenía todo preparado, y cuando voy a sacar el coche del parking un subnormal había aparcado en la puerta. 20 minutos de retraso.

Luego ir a recoger a una compañera, después a SSBro, que se curró el photocall de la entrada y venía a colocarlo... en vez de llegar a la hora que tenía prevista, llegué con 30 minutos de margen. Coloca velas, cartelitos, la distribución de mesas, comprobar el micro, memorizar las cosas que me decía la encargada del evento (un sol, de verdad), que si necesito una escalera, por aquí los abrigos...

Abro inciso sobre la distribución de mesas:

Por expreso deseo de un señor muy importante y con las instrucciones de mezclar a todo el mundo sin distinciones. Me encantó la idea e hice lo posible. Sólo me pidió cambiar a dos personas, para que se mezclaran con empleados con los que normalmente no tratan. No sé, me parece muy buena idea, además, sólo es en la cena, luego hay una fiesta.

Cuando a gente se entera y pone un poco el grito en el cielo, les explicas el porqué, y mira, lo entienden. Que luego la gente aprovechara ausencias para cambiarse de sitio, eso ya no forma parte de mi cometido.

Cierro inciso sobre la distribución de mesas.


Hasta que no llegó el postre yo no me pude tranquilizar, me fui paseando por las mesas para preguntar a la gente cómo iba todo. No sé, qué menos, yo los había metido en ese fregao, al menos saber si les estaba gustando. Y ya me relajé un poco. Pero la verdad es que también me gusta esto de ir viendo a la gente para conocer a otras personas con las que trabajo pero que no conozco, tanto de la ofi de aquí como de otras.

Luego llegó la fiesta, el bailoteo y la ansiada barra libre.

Yo sólo me tomé un par de gintonics, tengo una extricta política anti-borrachera y a mi edad no la voy a romper. No sé, tal vez ahora que por fin vivo sola, le dé un homenaje a esa famosa escena de Bridget Jones. Veremos cómo van las cosas.

¿Sabéis qué fue una de las cosas más guays?

Gente que no conocía, es que somos muchos y en diferentes oficinas como ya os he dicho, venía a mí directamente a felicitarme y darme las gracias por lo bien que se lo estaban pasando.

Osea... gente que me buscaba, me encontraba entre la gente, que preguntaba por mí... ¿para darme las gracias? ¿A mí?

Para vosotros no sé, pero eso se agradece mucho.

El lunes siguiente, otro compañero que conozco de vista y de cruzar algunas palabras, subió hasta donde yo trabajo sólo para darme un abrazote de oso y las gracias por la noche.


Buah...

Y bueno, bueno, bueno, pues claro que bailé. Y me lo pasé genial. Y bailé con unos cuantos compañeros, uno se volvió especialmente loco con I wanna dance with somebody de Withney Houston, nos marcamos unos pasos quepaqué, Y me subí a unas escaleras que nos hicieron de tarima de esas para bailar y lo di todo sobre mis tacones leopardinos... El dj estaba adiestrado por la menda: si te piden triunfitos, pittbules o shakiras varias, me los mandas, que se lo explico. Mierdas musicales a mí... ¡JA!

Pero Raffaella sonó.

Y Earth, Wind and Fire.

Y un montón de cancionzacas actuales y de todas las épocas para bailar No hubo quejas y yo no tuve que partile las pieras nadie ;) ;)

Y acabé con un dolor de pieses que horas después de haberme metido en la cama, me despertaba de lo mucho que me dolían. Pero lo pasé genial doblemente: la gente disfrutó y yo disfruté porque todos se lo pasaron genial.

Todos los nervios y preocupaciones valieron la pena: fue una noche genial*.



Luego me he enterado que la fiesta en la otra oficina no es pa tanto, jur, jur, jur. 

Y ya está. Ya pasó.

Quién sabe si un día me da por dedicarme a esto junto con mi faceta de diseñadora gráfica.






* Soy consciente de que no le puedes agradar a todo el mundo y ese mismo lunes del abrazo de oso, escuché ciertos comentarios de una persona que ha confirmado mis sospechas de que es hipócrita y de otra que no hacía falta que confirmara lo pelota que es porque todos los sabemos. Pero creo que no me equivoco si digo que el resto de asistentes se lo pasaron muy bien. Chimpún.