jueves, 23 de octubre de 2014

SuperSonicGirl en Tenerife, día 3

Previously en SuperSonicGirl en Tenerife...



Amanece y yo estoy emocionada, no: emocionadísssssima.

A photo posted by Mara Jade (@supersonicgirl) on


¿Por qué?

No os lo puedo explicar con palabras

Anda, dame el gusto y dale al play mientras me ves en acción ;)


Mi primera ola. La primera. Quiero decir: la primera ola y la cogí.

Probablemente sea una de las cosas más grandes que he hecho en toda mi vida.

Lo que sentí fue... INCREÍBLE-BLE.

Ahora no sólo sé que siempre quise probar lo que es el surf. Es que no se me dio tan mal y que una vez encima de la tabla, ¡no me quiero bajar!

Podría intentar explicaros mi cara de flipe, la piel de gallina que tenía (por cierto, neopreno totalmetne innecesario, el agua estaba buenísima), el corazón a toda pastilla... pero no hay palabras suficientes para que entendáis lo que sentí.

Desde entonces, no ha pasado un día que no piense en esa mañana, en esa sensación y en volverme a subir a una tabla. He ido a remar, a hacer paddle surf, incluso con el mar un poco movido pero no es lo mismo.

No sé, si te gustan los deportes acuáticos como a mí, una vez encuentras TU deporte, es imposible sacártelo de la cabeza. Si ya sabiais que soy una chica de verano, ahora también sabéis que el secano no es lo mío ;)

Otra cosa os diré: cuando sea una simpática millonaria, contrataré unos cuantos mozos de  espadas (y de muy buen ver) para que me ayuden a embutirme en el maldito neopreno ¬¬

Se acabó el momentazo surfer, yo seguí con mi flipamiento y llegando a una profunda conclusión: a la mierda, voy a salir del armario, a mí no me gusta pasar frío, desde hoy (en ese momento, no ahora) enfocaré mis vacaciones a lugares con mar, con sol y, ahora que sé que puedo, seguir haciendo surf/paddle surf.

Hay muy pocas probabilidades, prácticamente nulas, de que me encontréis en una estación de ski, en una expedición al Polo Norte y, si puedo evitarlo, en cualquier lugar del planeta cuando sea invierno.

Es así.

Bueno, voy a seguir contándoos.

Después de desembutirme del neopreno, mientras seguía en el alucine total que acaba de vivir, fui a recoger las fotos que nos hicieron a doña Caye y a mí durante el surf. Somos unas estupendas, lo sabéis.


La escuela a la que fuimos es K16 Surf en Playa de las Américas. Muy majos. Y muy guapos. Chicas ;) ;) Y bueno, muy pacientes, porque con la histeria que yo llevaba, chapó. No dejaron de animarme y yo creo que fliparon tanto como yo cuando vieron que podía ponerme de pie.

Seguidamente estuvimos en el bar de al lado de la escuela, Lo Squalo, donde tenían un cartel sobre cine surfero. Que me he perdido. Hhhhhhhmmmmm.



El Canarias Surf Film Festival. El año que viene hay que tener esto en cuenta.

Nosotras, no sólo teníamos que hidratarnos, es que también estábamos esperando a que llegara la furgo que nos llevaría de paseo por el Teide.

Sí, otra vez por el Teide, pero esta vez para dedicarnos a mirar y remirar mientras otro conducía.


¿Habéis visto ese color del cielo?. ¿Lo habéis visto?. Es lo más.

El lugar entero es lo más.





Y digo yo una cosa: ¿este paraje no os recuerda a películas ambientadas en otros planetas?

¿En alguno en particular?

¿En uno rojo?

¿En uno llamado Marte?

Que justamente en inglés se dice Mars.

¡TATE! ¡Otra señal*!

Bruno Mars y yo estamos destinados a conocernos, nenis. Lo miréis por donde lo miréis.

No os digo más porque no hace falta.

Bueno, bueno, bueno. Esta visita fue genial, no sólo íbamos viendo el paisaje y nuestro guía nos iba contando un montón de cosas. Hicimos muchas paradas, sí, para que yo hiciera chorrocientas fotos, pero sobre todo para mirar, mirar y mirar. Me gusta este paisaje volcánico, me gusta la rudeza de la roca, la diferencia de colores de la lava (la más nueva es negra, la más antigua es roja, porque con el paso del tiempo, el hierro que contiene se va oxidando, ¿veis lo mucho que aprendí?), el olor, los pinos canarios, tan altos, tan fuertes y con esas agujas tan largas...

Fuimos haciendo nuestro recorrido y llegó un momento en que a un lado teníamos la tarta, donde pudes ver el cambio de color de la roca a lo largo del tiempo.


Y al otro, el mar de nubes. Aaaaalucinante.


Pedazo de paseo brutal que dimos nenis.

Cuando llegamos de nuevo a la escuela de surf de por la mañana, para entonces ya nos habíamos hecho amigas de nuestro conductor, y nos regaló unas camisetas chulis de Roxy. Somos súper majas y nos hacemos de queré.

¿Cuál fue nuestro siguiente destino?. El Médano.

Allí habíamos quedado en el Flashpoint con Frances Houseman. Ella nos lo recomendó y allá que fuimos con nuestro culocarpeta.

Esa playa... ¡esa playa!


Gente, porque ya era tarde, pero si yo hubiera podido coger una tabla...

Entotá, que mientras esperábamos Frances Houseman, doña Caye se dio un  baño y disfruté de una Coca-Cola fresquita mientras repasaba todo lo que había pasado durante el día... y me pasaba el vaso frío por la cara, porque todo el sol del día me lo llevé yo.

Pero claro, quien se toma una Coke, también dice un par de mojitos.

Llegó Frances y tengo que deciros que es un encanto. ¡Qué señora!. Me enteré que lleva paseándose por este blog desde hace la tira. Ay omá. Y creo que una de las mejores cosas fue el pasar un rato estupendo como si fuera una amiga a la que hacía tiempo que no veía.

Como nos caímos las tres muy bien, decidimos quedarnos a cenar y deboramos unas hamburguesas de esas que te zampas cuando hay hambre y encima tienes la suerte de que estén buenísimas.



Nos despedimos con mucho cariño y doña Caye y yo fuimos hablando de todo lo que habíamos hecho durante esos días. Y cantando, por supuesto, que dimos con un tirón de canciones chorras que conocíamos que ponían en una emisora en inglés.

Y una vez llegamos al hotel, el triste momento de hacer las maletas ya estaba ahí.

Me dio una pena. Aún estando cansada, que en lo único que piensas es en meterte en la cama para que no pases de la alarma cuando suene...

Pero eso os lo cuento en el último capítulo.

Recuerdo esa ODISEA y aún no me creo que todo saliera bien.

Pues eso, os veo en SuperSonicGirl en Tenerife: capítulo final de flipar.

Hasta entonces, mensaje especial para Frances Houseman: gracias querida, gracias por la recomendación, por tu simpatía, por tu sonrisa, por todas las cosas que hablamos, por venir por este blog, por seguirlo, por darme la oportunidad de conocerte... Gracias :-*



* Que si queréis otra: la semana pasada fui a cenar con mi amiga Loba a un diner y justamente estábamos en una mesa donde había una matrícula de Hawaii. Yo no sé qué más necesitáis para darme la razón, la verdad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena por lo de la ola!!! Se de gente que hace surf desde hace muchísimo y justo empiezan a ponerse en pie...
Que envidia, de la sana, de viaje
El último anónimo de ayer

Pilikina dijo...

Vaya vacaciones moviditas que has tenido, a mi es que me dá por ir a Gran Canaria, playas estupendas y mucha fiesta y en muchas ocasiones también me ha parecido estar en la luna.
Pues mira neni, yo también soy de deportes acuaticos, vela windsurf, natación y me trago todas las pelis de surf que pongan aunque sean una caca, yo me las veo hasta el final, asi que te doy la enhorabuena por esa ola y que vengan muchas mas.

Mara Jade dijo...

El último anónimo de ayer: sigo pensando en ese momento y no veo el momento de repetirlo :)

Pilikina: a Gran Canaria tengo pensado volver, no te creas. Esas islas significan mucho para mí y tengo intención de conocerlas mucho mejor ;)