lunes, 16 de diciembre de 2013

El post del lunes

Últimamente me está dando por escribir sólo los lunes.

Confiad en mí: es por una buena causa pero todavía no os la puedo contar.

Sólo puedo deciros que es es algo que llevaba persiguiendo hace tiempo.

Por desgracia, no es mi ansiado noviazgo y futuro matrimonio con Bruno Mars, pero bueno, que sí, que os lo contaré a su debido tiempo. Os va a encantar. Lo sé ;)

Lo que sí os puedo contar es que, en la misma semana, my future husband, Bruno Mars, mi BruBru, no sólo ha conseguido 5 nominaciones para los Grammys:
  • Disco del año por Unorthodox Jukebox
  • Canción del año por Locked out of Heaven
  • Mejor actuación solista pop por When I was your man
  • Mejor disco vocal pop por Unorthodox Jukebox
  • Mejor remix no clásico por Locked out of Heaven (Sultan + Nede Shepard)
 La revista Billboard lo ha nombrado Artista del año 2013.




Un claro ejemplo de que dedicarte a lo que te gusta y tener talento real da muchas satifaccciones. Pero siempre trabajando mucho. Lo celebro, porque estamos demasiado acostumbrados a la mediocridad y es refrescante saber que todavía hay artistas que se merecen llegar a lo más alto.




Ahora que lo vuelvo a ver con tupé otra vez... me resulta raro... su afro le sienta realmente bien. Pero está adorable-ble de todas las maneras. Pero qué voy a decir yo, que estoy locamente enamorada de él.

¡Ah! Y no olvidemos que en la próxima Superbowl, el intermedio es cosa suya.

¡Me veo trasnochando muchísimo durante el 2014!

Porque otra cosa no, pero ya sabéis lo que a mí me pirra una entrega importante de premios. Mmm... bueno... los Goya son un puro trámite porque la verdad es que me interesan más bien poco. Sí, lo sé, soy muy poco patriótica en este sentido, aunque reconozco que se están haciendo muy buenas películas de un tiempo para acá. Y no hace falta que sean del de siempre ¬¬ Muy harta de tanta sobrevaloración, pero muy de acuerdo con sus últimas palabras recogiendo un premio en Berlín.

Supongo que una de mis asignaturas pendientes es intentar ver un poco más de cine español. Pero vamos, muy tranquilamente. Lo de la música lo vamos a dejar ya para el 2015, que tampoco hay que empacharse. Además, hay mucha porquería que apartar antes de encontrar algo auditivamente potable.

De mientras, que sepáis que este fin de semana lo he pasado de relax recuperándome de un resfriado de esos míos. De los que los mocos me invaden y no me dejan en paz. Ains... ese es mi punto débil y lo saben los muy cabrones.

Hace una semana estaba yo recuperándome de otra cosa:

Primero: Conciertazo de mis queridísisisisisisisisisimos Hattori Hanzo Sur Experience.





¡Y los Tiki Phantoms!



Tuvimos que comernos primero a un dj moderno* de esos que pone música terrible, todo desde mi punto de oído, claro. Y un grupo cuyo nombre no recuerdo pero puedo decir dos cosas muy importantes:
  1. Su música me moló mucho. En serio, unas melodías muy, muy chulas. Frescas, pero con un base de batería potente, usaron perscusiones y unas cuerdas muy bien colocadas. Si hasta hubo pequeños momentos en que me medio recordaron a los Arctic Monkeys 8-O
  2. La pena es que las estropeaban con letras de mierda como Usera no es lo que era. Y digo letras por decir algo, en esa canción, esa frase era TODA la letra. WTF?

Segundo: La fiesta de navipeich de la empresa. Teóricamente era una fiesta temática de los años 70. No es por nada, pero sólo cumplimos los del equipo al que peternezco. Podríamos haber salido en cualquier película española de la época porque llevábamos a nuestras propias suecas. Y hasta a una noruega.
Me pasé la mayor parte del viernes con mi pelo hecho rulitos para conseguir un melenón tal que este. Llegué a marearme con toda la laca que me puse. En serio, creo que jamás he llevado más laca en toda mi vida. 

Pero claro, es que yo soy muy de excesos. Que quiero rizos, pues hala, rizos rizadísimos. ¿Un cardado? ¡Pues claro! Y os digo una cosa: es adictivo. Una vez empiezas con el peine dale que dale, es un no parar. ¡Es que no podía!



Lo mismo me pasó con el brilli-brilli: vestido de lentejuelas, zapatos de charol, pulseras doradas variadas, aros dorados en las orejas, maquillaje como para pintar no una, sino tres puertas. Efectivamente, fui de chica disco digna de pisar el Studio 54 y hacerle sombra a la mismísima Anita Ward.




Realmente yo quería de pimp-madame, pero no estoy a favor de matar animalillos para llevar sus pieles y no encontré ninguno sintético que diera el pego. Así que tuve que darlo todo con el resto del outfit y complementarlo con una chaqueta de piel negra. Sintética, claro.

He aquí la prueba de mi fabulousness, aunque no se aprecia demasiado todo mi maqueamiento, os podéis hacer un pequeña idea.



Supongo que no hace falta que os diga cuáles eran mis zapatos.





Como llevo mucho tiempo currando sin parar (y no me refiero solamente desde que soy asalariada), ya acuso un enorme cansancio que, unido a las últimas reuniones sociales, están haciendo mella en mi Metro&medio de persona humana que soy. Dormí como una marmota y sólo me desperté cuando tenía hambre.

Menos mal que los viernes también los hacemos temáticos y el de esta semana era una fiesta de pijamas, porque estos ritmos no se pueden llevar a ciertas edades.




¿Queréis más?


Dadme unos días ;)







* "Soy un escuálido con barba, llevo camisas de cuadro, tengo por aquí un mac y unos cedeses, ¿ya soy dj, no?".

Querido escuálido con barba: NO.

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