lunes, 25 de noviembre de 2013

DDDBB

Lo que viene siendo:


Día Después de BruBru

Previously en SuperSonicGirl, mi histérica fan salió a superficie y después de intentar conquistarlo a golpe de escote, chillarle que acepto su propuesta de matrimonio y pensar muchas cosas malas con tanto movimiento de cadera... Mi gozo en un pozo y el concierto se acabó.

Después de una ducha al llegar al hotel, mi subidón era too much y apenas dormí esa noche. Eso, y que la almohada del hotel era una especie de cadáver. Estoy segura de que apoyar la cabeza sobre un cadáver de algunos días debe producir la misma sensación ¬¬

En fin, que doña Caye y la menda nos despertamos, nos adecencentamos convenientemente y fuimos a arrasar al comedor del desayuno. Porque no os lo he dicho, pero lo único que yo había ingerido desde el día anterior fue algún picoteo de muesli, un smoothie del Burrikín y el ginki preconcierto con sus cosicas de picar.

Esto es amor nenis, que no podía ni comer pensando en mi BruBru.

Pues eso, que hasta le ataqué al bacon, que soy muy fan, pero no para desayunar. Esa era mi hambre nenis. Como si no hubiera un mañana.

Claro, nosotras pensábamos que hasta la hora de comer, que si mira tiendas, que si patear un poco aquí y por allá.

¡Y UNA LECHE QUE TE HAN DAO!

Quedamos con Rebeca Rus, su otra mitad, don Palomares, Ana y Luisru para el vermú ese que tanto se estila fuera de los confines de estas islas. Hasta ahí bien.

Lo que no sabíamos, doña Caye y yo, es que nos esperaba una bacanal romana de comida y bebida todo el puto día. Repito: todo el puto día.

Todo empezó con unas bravas en el Docamar y más cosas, en otro sitio que si quesos y postres varios, unos vinos (yo me porté súper bien y sólo me envenené con Coca-Cola de la buena, la normal) ahora nos vamos a casa y nos tomamos unos ginkis... a elegir ginebra, como está mandao, por otro lado...


... como 3 por barba, ahora un picoteo que hay que asentar el estómago (¿perdoooonaaaaa?), un paté con sus biscotes... y ya que estamos, como ya es la hora de cenar, pedimos a un italiano y tal.

Todo esto, sin darnos cuenta porque la compañía fue genial, la risas, la conversación... estupenda. Chapeau.

Pero al llegar al hotel el panorama fue desolador. Doña Caye y una servidora acabamos espanzurradas en nuestras camas mirando patinaje sobre hielo en la tele.

Y nunca más se supo de nosotras hasta el día siguiente.

Nuestra visita a la zona de desayuno fue más parecido a un anuncio de Activia que un desayuno inglés. Súper modositas.

Al día siguiente, otra hora de vermú de esas con unas amigas de doña Caye. Muy majas ellas y muy majo el marido de una de ellas. Unas risas...

Llega la hora de comer y ande acabamos: ¡en un asturiano!

Por si no lo saben ustedes, nenis, doña Caye es asturiana, y he tenido el placer la estupefacción de comprobar cómo se las gastan cuando me ha llevado de sidras.

¿Sabéis lo que es un cachopo?

Yo ahora lo sé y aún no he conseguido colocarme bien los ojos después de que se me cayeran.

Comí como una décima parte, y bueno está. Muy bueno. Pero para comerme uno de esos enteros tendría que ser al día siguiente de mi boda con Bruno Mars. Porque si ya se me cerró el estómago antes del concierto, no os digo lo que podría ser antes de nuestra boda.

Que si un poco de chorizo a la sidra, unas patatas con roquefort... Gente del norte, desde aquí mi admiración por vuestro saque.

Cuando llegó el postre, apareció el encantador Masmi y estuvimos hablando un buen rato para superar la pena que yo tenía porque ya no quedaba arroz con leche. Este postre es una de las razones de mi existencia. No so digo más.

Y entre charla y charla con Masmi, ¡qué me cae de bien este muchacho!


... nos invitaron a unos "chupitos".



Flipante.

A esta gente norteña le gusta todo a lo grande 8-O

Terminada la comida, a doña Caye y a mí nos acompañaron hasta Callao donde yo había que dado con mi hermana Olsen: Marsónico.

Sí, sí, MARSónico. Si es que mi destino estaba ya marcado por aquellos entonces en los que nos hicimos amigas. Que si queréis más señales...

Una vez hechas las presentaciones de rigor, Marchúlico y Mara Tacón se fundieron en abrazo con toda clase muacks, reverencias, halagos y repasos varios.

Los tres nos fuimos derechitos al Coconut Bar, pedimos tres daiquiris y estuvimos ojo avizor a ver si los pessssados que ocupaban nuestros muebles de mimbre tipo Emmanuelle, palmera con sus cocos y neones varios, se largaban y podíamos tomar nuestras legítimas posiciones.

Lo conseguimos, por supuesto.

Y allí nos hicimos un reportaje fotográfico que ni en la Nylon, ni la V, ni la más grande de entre todas las revistas, el Hola.

Encantados de posar para vosotros


 Marchúlico y Mara Tacón with love


En exclusiva os enseñamos la contraportada de nuestro futuro disco de cuplés



Nosotros ya venimos con histrionismo full equip. Y allá donde veáis un neón, bien podríamos estar nosotros.

Doña Caye, que ya estaba un poquito cansada la pobre, estoy segura de que no podía dejar de alucinar con nuestras aCsurdeces*. Vamos, un no me toques las palmas que me conozco.

De repente, apareció @joseraperez, que es un estupendo que se cruzó medio Madrizzzz sólo para venir a conocerme. ¿Sus lo podéis de creé?

Me dijo que me había reconocido desde la entrada y nuestro trono estaba como al final del bar.

Y eso que no no llevaba ninguna boa de plumas.

Aquí el documento gráfico que demuestra nuestro encuentro.


Sí, puedo salir peor en las fotos, pero esas jamás os las enseñaré


Y después de hablar, de lo humano, de lo divino y de The Supremes... y de pasarme todo el rato pensando cómo podría robar sin ser vista esto...

... tomar nota de cómo quiero que me pinten en el futuro...

... y decidir que la futura SuperSonicMansion por supuesto tendrá un aspecto muy de este estilo (y más quisiera yo que también tuviera una barra de bar)...

... se acabó nuestra cita, le di pruebas contundentes a Marsónico de hay que ver cómo cambian los cuerpos, nos despedimos y nos encaminamos a nuestros diferentes destinos.

Doña Caye y yo hicimos un mini-amago de ir a tomar un ginki pero pensamos en los hijos de perra de Ryanair y decidimos ir a embutir nuestras maletas.

Al día siguiente hicimos otro paseíllo triunfal por el comedor del desayuno, recogimos nuestras cosas, nos largamos al aeropuerto, cotilleamos algunas tiendas, doña Caye** se quedó embelesada con la basura de serie nacional que estaban poniendo en la tele de la terminal con los subtítulos en español adelantados, nos metimos en el avión, intentamos dormir un poco y llegamos a casa.

Desde aquí, quiero decirle a doña Caye que le agradezco muchísimo que quisiera apuntarse a este finde, que viniera a ver a BruBru, que se me presentara gente majísima, que me desvelara que ella seguía le patinaje artístico, lo mucho que le gusta una teletienda como a mí, que haya aceptado ser mi dama de honor... en fin... por ser la maravillosa, increíble y estupenda amiga que es. Suertuda por tenerla no, lo de más p'alante, hoygan.

Al día siguiente, por supuesto, me puse mi camiseta de Bruno Mars, que ya os enseñaré porque sale con una pose de pimp muy, muy sensi. También podría pasar por un cantante de flamenco de los 70, las cosas como son.

Cada vez que alguien de la oficina me preguntaba por el concierto me volvía el alucine y cuando alguien mencionaba su nombre... Bruno Mars... se me escapaba un suspiro.

De amor, un suspiro de amor, obviamente. 

¡Qué duro es estar enamorada nenis!

Ains.







* broma que tenemos Marsónico y yo a raíz de un tío al que le hubiera venido muy bien un corrector ortográfico autmático.

** ella misma lo dice, como no tiene tele en casa, es ver una y queda atrapada por toda la mierda que echan. Como hipnotizada.



3 comentarios:

The Slayer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
The Slayer dijo...

Mira que ir de bacanal de la buena y no invitar, habráse visto... Esta te la guardo!
Por cierto, yo siempre te he hecho más de serranito tortillado que de cachopo, no sé por qué... Serán cosas del jamón.

TheSlayer, uno del sur que llanta como tres del norte (verificado y certificado en Xixón)

Mara Jade dijo...

No me hace falta que me asegure usté el saque que tiene porque si no fuera así, me estaría mintiendo. Lo digo, más que nada, porque con su juventú es lógico que aún se encuentre en época de crecimiento ;)


Yo ya es que me he quedao como estoy XD