lunes, 29 de julio de 2013

Sin título

No se me ocurre cómo titluar este post porque la verdad es que no va de nada en concreto.

Ha sido un fin de semana raro.

El viernes me quedé en casa porque tenía ganas de tener una noche tranquila, ver reportajes de esos de investigación. Y resultó que tanto los de investigación chachi de La Sexta como los del canal de crímenes y de realities de casas de empeño-transportes-otras cosas de las que no te esperabas que hicieran realities: estaban repetidos.

Buen momento para ponerme pelis.

Pereza.

Agarré una Coca-Cola fresquita y a la cama que me fui a leer. Muy intelectual yo.

Cuando me entró el sueño hacía rato que me había acabado la Coca-Cola (¡dioxxxx qué rica está!) y cuando me disponía a apagar la luz, miro el reloj y... ¡las 23:20!

WTF?

Osea... en serio... ¡¿CÓN LO QUE YO HE SIDO?!


"No importa - me dije - mañana me voy a ver a los Hattori Hanzo Surf Experience, estreno mi nueva falda de lentejuelas y pienso sudar la camiseta hasta que se vaya andando sola a la lavadora".


A las ocho, repito, A LAS OCHO de la mañana ya estaba en pie y con las mismas me fui a la playa. Y tal y como puse en instagram: como las señoras que van a coger sitio.



Tócate los mondongos. Las 9:10.

Pero vamos, que ni loca me hubiera puesto a caminar de punta a punta de la orilla como si la vida me fuera en ello. Me metí en el agua (estaba estupenda, por cierto), nadé un rato, me sumergí, volví a nadar, me dejé flotar y salí cuando ya tenía los dedos arrugados.

Me tiré en la toalla y me puse a leer. 

A la hora y media aquello esaba infestado de mujeres gritonas, críos tocapelotas, bebés llorones y hombres perfeccionando su técnica de plantación de sombrilla.

Eso sólo significaba una cosa: me largo.


Y eso hice. 

Pasé a comprar algunas cosillas que necesitaba para mis nuevos proyectos y decidí darme el lujazo de comprarme polos. De los de hielo de toda la vida, vamos. De fresa. Mancantan.

Y tuve otro momento señora: me puse a leer todas las putas etiquetas para ver qué polos/sorbetes/granizados/heladodeyogur tenía menos azúcar. 

WTF again!!!

Ahora, os digo una cosa, me parece flipante que un vaso de granizado de horchata tenga más de 18 gramos de azúcar cuando la cantidad recomendada diaria es un máximo de 10 gramos. Yo, que estoy en la flor de la vida, con mis recién cumplidos veintidieciseis, que intento cuidarme... y me la intentan colar con mierdas de "sin azúcares añadidos"... sin azúcares que no podías añadir porque no te cabía maricón (dígase con acento vaquerizado por favor)... o "0% grasa"... ¡¿Qué puta grasa va a tener un puto polo de hielo?!. Hielo. ¡El hielo no tiene grasa por dioxxxxx que hasta yo lo sé!

Y bueno, momentazo cuando por fin me decido por los putos polos de fresa (adiós granizado de horchata con cantidades ingentes de azúcar, yogur helado natural... que de repente tiene azúcar o.O'): 15% de fresa.

Mirad nenis... no entiendo nada.

Yo antes compraba lo que me gustaba, independientemente de su cantidad de whatever. Si me gustaba, lo compraba.

Que alguien me diga dónde se apunta una a clases intensivas de cómo convertirse en una señora sin dejar de ser una futura RockStar porque esto no puede seguir así.


Nunca fui a ver a mis adorados HHSE, con las ganas que tenía de echarme unos bailes, y nunca estrené mi nueva falda de lentejuelas. Me quedé sin acompañantes.

La historia de mi vida.

A veces la idea de echarme un noviete no me parece tan mala sólo por tener a alguien con quien poder hacer planes y no sólo conmigo misma o estar pendiente de la gente (que tienen todo el derecho a hacer sus planes, por supuesto).

¬¬'



Y ya el acabose: me he vuelto a encontrar, día sí y día también (y el siguiente y el que le sigue) mirando en buscadores de viajes. Ahí, con todos mis dedos tecleando para irme a... wait for it porque lo tengo entre ceja y ceja y es algo quiero MA-TO por hacer antes de que la muerte me convierta en leyenda: 




Ir a Hawaii... ¡Es caro de cojones, nenis!. Al menos el llegar hasta allí. Que los buscadores siempre te ofrecen la posibilidad de pillar el hotel (a cada cual más re-caro también), pero vamos, que no es lo que yo estoy buscando.

No quiero ir para ir de playa a tirarme a sorber agua de coco, tomar el sol y remojarme en la playa y santas pascuas. ¡No!. Eso ya lo puedo hacer aquí. Para eso hay esos resorts moñacas de la pulserita del "todo incluído". Estar alojada en un cinco estrellas donde te dan todo hecho tiene que ser la repera limonera, pero de verdad de la buena, yo estoy buscando otro tipo de experiencia. Me parece una soberanda gilipollez irme a un sitio tan lejano para quedarme toda la estancia en el hotel y su recinto, por muy "natural" que sea, sin conocer a la gente, la comida*, lugares fuera del radar turista...

Yo quiero ir a una escuela de surf (aprovechando que ya me mantengo de pie sobre una tabla con mini-micro-olitas y un remo, no olvidemos este detalle)...

 Quiero una foto como esta, pero con otro biquini que no parezca una faja incómoda.
Prometo no posar a la Obregón: metiendo barriga.
Ya me buscaré la mejor pose para disimular.

En cuanto a estos bañadores, son más sueltecitos,
pero yo prefiero algo retro un poco más moderno

Enviar postales horteras a todos...



Largarme de excursiones por volcanes, cascadas y esas cosas. Quiero ver dónde se rodaron las pelis de Elvis y los sitios por donde actuó, pasó y vivió. Quiero llevar hibiscos en el pelo, asistir a un auténtico luau, no esos de turistas. Y ya, de paso, que estoy rumbera, clases de hula (que no es lo mismo aprender con un dvd).



Y traerme un tiki.



Eso quiero.


Chimpún.


* me parece monstruoso irme a Punta Cana o Playa Bávaro o donde sea de estos sitios de "todo incluido" y me pongan que ofrecen comida española e italiana y no mencionen nada de la gastronomía del lugar.

4 comentarios:

Lileth dijo...

Chica, solamente tengo veintiquince, pero me he sentido TAN identificada contigo... Leo las etiquetas y veo el azúcar, los hidratos, la grasa, las calorías...

Llevar a régimen desde enero me ha cambiado los hábitos de consumo que ni te imaginas.

La semana pasada estuve un par de días en un hotel de pulserita. A media hora de mi casa, elle, que para no salir de un hotel no hay que irse muy lejos.
Besis

Anónimo dijo...

Pues tendré que ir algún día a ver a los Hatori Hanzo esos...


Marta

Mara Jade dijo...

Jajajaja si es q repetimos la veintena y es un no parar de cambios!!

A lo del hotel, jamía, si estaba al lado de casa, comprensible ;)

Mara Jade dijo...

No tienes, DEBES!!