jueves, 31 de enero de 2013

EL MIEDO

Te aviso, este post no es agradable ni buenrollista. No quisiera bajar tu estado de ánimo. 

Avisado quedas.

 

Me aterrorizan varias cosas. 

Cosas tan estúpidas como las agujas. Pero no por el pinchazo, si no a ver cómo carajo me hubiera ido a hacer tatuajes. Lo que me pone mala es cuando me van a sacar sangre y tener la aguja clavada. La sangre me la sopla.

Sudores y tembleques máximos.

Si lo pienso bien, alguna cosa más hay que me da miedo pero tampoco es cuestión de que algún listo me quiera ver acojonada. Supongo que con un poco de terapia de exposición se podría arreglar. Lo que pasa es que tampoco quiero exponerme. Círculo vicioso.

Uno de los mejores amigos de SSDad murió hace unos meses de cáncer.

Una semana antes de navidad murió otro amigo de SSDad de cánder.

Cánceres de esos que se trataron y remitieron, pero volvieron, ya no se pudo hacer más y toca ver cómo una persona querida se va consumiendo.

Ahora mismo mi opá está pasando por tener que ver cómo otro de sus más mejores amigos está pasando por cuidados paliativos a domicilio porque ya no se puede hacer más que intentar que su muerte llegue lo menos dolorosamente posible.

Es un amigo de la SSFamily de toda la vida. De TODA la vida. 

Yo no he sido capaz de ir a visitarlo a casa. No tengo valor. Cada vez que la mamma me dice que lo han visto bien, que si tal... desconecto mis orejas. Pero esta última vez no lo he podido soportar y me ha salido un chorrazo de llorera.

Sé que le queda muy, muy poco. Lo sé. No sé cómo pero sé que le queda muy poco.

Soy una cobarde, pero a esto me voy a tener que exponer por doloroso que sea. El verdadero dolor no es el mío y esto hace que me sienta de lo más egoísta.
 

Mi abuela murió de cáncer hace más diez años. Y murió solita porque nosotros no vivimos cerca de ella. La recuerdo todos los días. Todos. A veces pienso si ella sabrá lo mucho que la quiero y lo mucho que la echo de menos porque aunque no la podía ver todo lo que me hubiera gustado, ella siempre fue, es y será una de las partes más importantes de mí.

Ella me enseñó a tejer y, el viernes, mientras escuchaba el ruido de las agujas al pasar el hilo en el taller al que fui, yo la veía a ella sentada en el sofá, con su delantal y sus gafas a media nariz. Mi abuela era una abuela de libro, pero en hablando y andando más rápido que nadie.




Como he dicho, hay varias estupideces que me aterrorizan. Pero son chorradas comparadas con EL MIEDO que me da pensar, sólo pensar, que pueda perder a alguien que quiero. Ataque de ansiedad asegurado.

Muero y me paralizo de miedo.

Ese es mi MIEDO y estoy segurísima al infinito por ciento que no voy a poder superarlo.

5 comentarios:

aunqueyonoescriba dijo...

yo perdí a mi tío, que no sólo era mi tío, era uno de los mejores amigos de mis padres de cancer.

cuando ya sabíamos que aquello no tenía solución (aunque no pensábamos que fuera tan inminente, murió dos días despues) me acerqué al hospital a verlo, no sabía como reaccionaría, y tenía muchísimo miedo de no aguantar y llorar delante de él (cuando él no sabía ni lo que tenía, fue algo muy fulminante, desde que ingresó, sin saber que le pasaba, a su fallecimiento pasó un mes, y sólo 4 días antes le dieron el diagnóstico a su mujer...).

Creo que es la conversación más bonita que he tenido en mi vida, estuvimos hablando a solas algo más de una hora, en la que hablamos de sus hijos, de mi, de la vida...

Cuando salí del hospital me pasé horas llorando, incapaz de parar, y aún cuando pienso en él no puedo evitar que se me llenen los ojos de lágrimas, ni siquiera he sido capaz de hablar con sus hijos, y contarles todo lo que me dijo, han pasado tres años y pese a que es un recuerdo maravillosos y único, no puedo evitar llorar cuando lo rememoro...

No pierdas tu oportunidad, es duro, pero más duro es para aquellos que estén con él todos los días.

chalyvera@gmail.com dijo...

un abrazo

Fle (Flis) Flussss.... del amooorrr blanditooo! dijo...

"Cánceres de esos que se trataron y remitieron, pero volvieron, ya no se pudo hacer más y toca ver cómo una persona querida se va consumiendo."

Mira, mi pesadilla. Todos los días. A todas horas. Siempre. Hago mi vida, me río, me tomo cosas, follo, hablo, trabajo, duermo... pero no me olvido. SIEMPRE está ahí.
Y no es un amigo cercano, es mi madre.

Entiendo tu miedo, lo veo y lo elevo a infinito.

Y ve a verlo, haz el favor. Hazlo por él. Y un poco por ti también.

Besos.

Beatrix dijo...

Bonita,
muchos ánimos. Que no te preocupe llorar. Significa que las cosas te importan.
Besazos.

Clarita dijo...

Como dice Fle, ve a verle. No te arrepentirás para nada y guardarás ese recuerdo siempre, aunque creas que va a ser malo y devastador para ti.
Cuando a mi padre le dijeron que tenía cáncer fue muy duro, pero los meses que siguieron hasta su muerte fueron los más intensos para todos los que le rodeábamos, porque llegamos a conocerle de verdad,a tener buenas conversaciones y a dejar todo cerrado antes de que se fuese.