lunes, 20 de agosto de 2012

Previously...

... mi coche había sido gravemente inutilizado.

Tras un escarmiento de cierto cabezota y las tranquilizadoras palabras del mecánico, que nos dijo que con un cambio de batería bastaba (y que, de todas maneras, estaba ya a punto de tener que ser reemplazada), pude realizar las cosas que tenía planeadas.

El curso de paddel surf que taaaaaaantas ganas tenía. Fue genial, divertidísimo, energizante, entretenido y enganchoso. Definitivamente quiero seguir haciendo este deporte*.

Y en un mundo convulso por la cornamenta que le ha plantado la sosainas de Kristen Stewart al igualmente sosainas de Robert Pattinson, pude entregar la re-maquetación de cierto trabajo. Del cual, teóricamente, debería haber tenido la información mes y medio antes (como mínimo). No pasa nada, ha gustado mucho. Tanto que, a lo mejor, hasta les hago el diseño para una camiseta. Veremos.

También pude ir sin problemas al trabajillo veraniego-temporal que me salió para ganarme esas pelillas que tanto necesito. Trabajillo más que gratificante puesto que pude disfrutar de conciertacos:
  • Spikedrivers, bluseros mississiperos totales. Geniales, con su tabla de lavar la ropa y todo. Absolutamente maravillosos.
 
  • Krissy Matthews Band: blues pero también rock. Me encantaron y ya con una versión que hicieron de una canción de Hendrix... ¡jjjjjjjooooooorrrrrlllll!. Súper jóvenes y con un talentazo brutal. Y muy majetes, sobre todo el bajista, muy dicharachero y simpaticote (y australiano, que se puso a hablar conmigo así sin más, yo acojonada por tener que responder en mi nefasto inglés... si conseguía entender el acento, claro... ¡pero le entendí! ¡oullea!).


20 años tiene el muchacho. Boquiabierta es quedarme muy corta para el flipe que tenía.


I'm with the artists #krissymatthewsband ;) 

Codeándome con el alto artisteo. Lo mío, vamos ;)
¿No véis las chiribitas en mis ohoh?

Cabe decir que, vale, entiendo que yo soy una profana del jazz (y más del que se improvisa en directo) y que mi primer concierto fue con estudiantes, pero quedé tan horrorizada que no sabía si podría soportar las siguientes noches de concierto. Lo siento, lo siento, lo siento, pero  de verdad que ODIÉ prácticamente el 95% de todo el concierto. Y seguramente es porque no lo entendí, pero hubo cierta versión de Somewhere over the rainbow que me provocaron firmes ganas de suicidarme. No voy a decir nada más porque sé que no es justo. A duras penas me manejo con el triángulo :-S

Eso sí, alucinada con chavales de 12 años tocando pianos, baterías, guitarras y demás instrumentos como auténticos cracks. Sólo podía pensar: "por favor, que no se desgracien por el camino".

Por suerte, el siguiente conciertazo fue a cargo de Félix Rossy Septet.

¿Quién es el tal Félix? Es un trompetista de, atentos, 16 años, ossssea.... 16 años, que parte la puta pana nenis. Se ha rodeado de 6 tíos más que le ayudaron cargarse la pana esa. Vamos, un concierto de jazz de lujo. Magníficos. Me quitó todos los miedos que yo pudiera tener con el jazz en directo.



Pero vamos, que estos días que no he pasado por el blog ni para quitarle el polvo, decidí por fin poner REBAJAS en Metro&medio Designs y también añadir algunas de mis nuevas creaciones. Porque, aunque pudiera haber personas que se creen que no tener trabajo, hijos, marido/novio y/o una casa que atender, no estoy todo el día mirándome el ombligo.


New #bag on #metroymediodesigns!!

Cayetánica modela de excepción, oiganssss.


#clutch bicolor tejido a mano en la tienda #metroymediodesigns @metroymedio_net


Nuevo collar en #metroymediodesigns @metroymedio_net


La verdad es que me gustaría poder hacer más cosas. Quicir, paso bastante tiempo sola así que las pocas veces que estoy en compañía intento disfrutarlo al máximo. Esta siendo un verano muy, muy, muy tranquilo. Haciendo más cálculos de lo habitual porque todos sabemos que el próximo mes la situación se va a poner incluso más jodida. 

Por fin acabé de remodelar el cv de mi amigo Fer, así que creo que esta semana me he propuesto con firmeza acabar de remodelar mi currículum. Ya sabéis, en casa del herrero... pues eso, que lo tengo un poco abandonao visualmente y no puede ser (tranquila Martuki, el tuyo ya lo tengo empezado jeje). Realmente no sé qué voy a hacer con él cuando lo acabe. ¿Enviarlo? Pffff... no sé. Estoy teniendo problemas con pensamientos muy parecidos a "a lo mejor no sirvo". Porque creo que las ideas me vienen cuando no estoy haciendo "nada". Pero basta que me pidan algo para que me quede como una aspirante a Miss España cuando le preguntan por Rusia. Tal cual.

Además, un día, te encuentras que, sin saberlo, animas a alguna persona que apenas conoces cuando recibes un mensaje que dice: "... lo poco que conozco de ti me encanta y siempre te veo sonriendo".

¿No es genial?

Y yo también me animo porque, sin saberlo, a mi cara no le da la gana reflejar lo que me preocupa día tras día**. Esas preocupaciones que, a medida que va pasando el verano, me quitan más horas de sueño. ¿Será por eso que me niego a estar desocupada?.

Añado la apuesta de satisfacción con la confianza que una amiga ha depositado en mí dejándome leer un relato que ha escrito. Y encima ha tenido la desfachatez de pedir mi opinión. A mí. Ni que yo fuera una gran editora o súper escritora o... whatever que signifique ganarse la vida con el noble arte de la escritura.

Tengo que decir que he quedado gratamente sorprendida.

¡Qué tiempos aquellos en los que veníais a este blog pensando lo pirada que estaba!

¿Verdad?


Por cierto, esta es la entrada 2.400. 



* Alquilando tabla y remo, claro, porque, por curiosidad, me puse a investigar precios y casi me caigo de culo del patatús. No, a mí no me puede gustar eso de ir a caminar, no. A mí los deportes cuya equipación cuesta una pastaca... ¡incluso de segunda mano! Tracatrá.

** Y eso me congratula, porque ya sólo me faltaba tener arrugas, joder.

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