jueves, 14 de junio de 2012

¿Qué título le pones a algo que no sabes cómo titular?

Lo que quiero decir, lo tengo claro. Creo. Pero no sé cómo titular esta entrada.


Ha pasado ya bastante desde que en 2004 se me ocurriera la "brillante" idea de abrir este blog. Como ya he contado varias veces, empezó siendo una absurdez. Un gilipollez, así de claro. Un montón de gilipolleces compiladas sin ningún tipo de razón. Así, al tuntún. Ni lo planifiqué, ni pensé en si iba a dedicar este espacio y, bueno, ni mucho menos pensé que esto iría más allá de un par de telediarios.


Éste podría ser el post que tendría que ser publicado el día del aniversario del blog. Algo así como un balance de lo que han sido los últimos 8 años de mi vida. Lo que pasa es que para ese día ya sabéis que he tomado la costumbre de publicar la renovación de la cabecera (la de este año, algo inaudito, ya la tengo pensada).


Os aviso desde YA, que probablemente os parezca un tostón. No hay alfombras rojas, ni modelitos, ni famosos (bueno, eso aún no lo tengo claro), ni nada que se pueda relacionar con lo que habitualmente os encontráis aquí. Ni voy a hacer bromas estúpidas sobre mi novio Chewie, ni voy a profesar mi eteeeeerno ab-borrrrr por Bruno Mars (dude, c'mon, you don't know what you're missing, call me!) ni daros envidia con que voy a contribuir a hacer más rica a Madonna, ni nada de eso.


No me preguntéis por qué, no lo sé. Será que hoy tengo tanto frío que las uñas de mis pies son azules, que tengo la nariz congestionada, que me pican los ojos, que me duele la espalda, que duermo mal, que parece que tengo un pedrolo descomunal sobre los pulmones... o que todo me la pela. Ya me gustaría a mí saberlo.


Esto va a ser más que nunca un compendio de pensamientos, ralladas y ocurrencias. Uno bien condensado. Te estoy avisando, si este no es tu rollo será mejor que salgas de aquí y te dirijas a tu Pinterest inmediatamente.


A través de mi portfolio se puede llegar a este blog. Eso demuestra que cierto punto de "todo me la pela" sí que tengo. En el mundo adulto eso se llama irresponsabilidad. Os lo voy a demostrar:


Mi historial como becaria es decepcionante. Así de claro.


He sido puntual (y tengo una larga tradición de lo contrario). Mis intenciones siempre fueron las mejores: aprender y ayudar en todo lo que pudiera. He sido amable y si alguna vez he parecido un poco "antisocial" es que me daba cosica meterme donde no me llamaban. He invertido más tiempo del estipulado en el horario en cualquiera de los convenios que he tenido. Lo he hecho porque he querido y porque creo que en un mundo ideal el trabajo se acaba en tu hora de salida. Pero, que yo sepa, no vivo en un mundo ideal, así que si hay que echar horas, se echan porque eso es experiencia que una principianta necesita y que no se adquiere yendo a clase.


PERO he cometido errores, de todos los tipos, porque yo soy una chica muy completa y no me puedo decir por un sólo tipo. Todo dependía de cómo estuviera mi nivel de incompetencia e inutilismo ese día. Me he quedado en blanco en el momento más inoportuno y si buscas la expresión "ser un elefante en una cacharrería", al lado sale mi foto.


 Con esto me estoy me estoy asegurando un "descartada" en cerocoma, si algún incauto que se ha interesado por mi portfolio, ha llegado hasta aquí. No me gusta mentir, aunque yo no soy testiga de Jehová y podría hacerlo sin temor a no ir al cielo (1:02).


A estas alturas de mi existencia, ¿es de mala persona si digo que... me importa un pepino (=1 mierda)?. Y quien dice mala, dice iscociente de la praderarrrrrrl.


Estoy por mis cuartas prácticas. Y lo siento en el alma, lo juro que es verdad, pero no me hacen ni pizca de ilusión. Escribir la frase anterior aún me supone un conflicto interno-personal, porque agradezco la oportunidad y la quiero aprovechar, pero supongo que será mi "fulgurante y brillante" trayectoria, el panorama que tenemos actualmente o que no consigo deshacerme de los úlitmos 6 kilos que me quedan, pero es que no estoy ilusionada.


Estoy indignada a la par que frustrada con mi actitud.


Al mismo tiempo, ya he comentado en varias ocasiones, que quisiera irme de Españistán. Pero nunca veo el momento. Y es porque sigo siendo una cobarde de mierda.


Y de verdad que quiero, pero yo no soy de las que se van a la aventura. Quicir, no pretendo llegar y besar el santo (aunque sería la hossstia) pero tampoco quiero dormir en el metro o algo así. Todo famoso cuenta algo parecido de sus comienzos en sus memorias y a mí no me da la gana ser tan poco original.


Tengo el maldito portfolio online (que ciertamente no sirve de mucho, namás que para poner un poco de orden), voy camino de ser la eterna becaria (y aunque muchos me animan, unos pocos saben que no he dado la talla mientras yo lo vivía), tengo Metro&medio Designs (que aunque cada vez tiene mayor variedad, es difícil hacerlo arrancar y me desanima cada vez más) y aunque paso al menos una semana al mes desconectada de la actualidad... es imposible no enterarme de lo que está pasando (mucho bombo a las injusticias que perpetran los sinvergüenzas que TODOS mantenmos y alucinando por la POCA cobertura que se le está dando a personas que se ganan su sustento arriesgando su vida TODOS los días y que los medios están ignorando, pero estamos al tanto de cada segundo de la puta Eurocopa).


Estoy cansada, pero aún así por lo visto soy una afortunada. No hace falta que nadie me lo recuerde. Pero nadie va a hacer que me sienta culpable por decirlo porque tirar p'alante y no conseguir resultados jode a todo el mundo por igual. ¿Que tengo poca paciencia? Eso es algo que no he negado nunca pero ya llevo bastante tiempo dándome buenos cabezados así que me parece absolutamente normal decir que no soy ni mejor ni peor que nadie. Simplemente estoy hasta el mismísimo moño.


¡HASTA EL MOÑO!


Me dan ganas de mandar a la mierda a tanto gilipollas, a tanto ego, a tanto soberbio, a tanto ladrón, a tanto sinvergüenza, a tanto especulador, a tanto listillo de poca monta, a todo aquel que piense con la punta de la polla (ni siquiera con la polla entera), a quien me haya puteado directa o indirectamente, a quien jode por diversión y a todo aquel que intenta hacerme sentir menos sólo porque no pienso igual.


Pero como he dicho antes, no vivimos en un mundo ideal, así que parece que lo único que queda es sentirse impotente y sentir que has malgastado gran parte de tu vida, tiempo, ganas y aprecio por personas/cosas/situaciones que en realidad no lo merecían.


Aceptar esto te da cierta tranquilidad. Al menos no tienes que luchar contra ese sentimiento. Cansa mucho. Además, también es cierto que si bien no creo en ningún ser superior, ahora sé que tampoco existe el karma o mierdas parecidas, porque los anteriormente mencionados hace un par de párrafos, van a seguir con sus vidas exactamente igual y no les va a pasar nada. NADA.


¿Tengo que seguir haciéndome mala sangre por eso?


A mí no me avergüenza reconocer que soy rencorosa y que si pudiera planearía una venganza para todos y cada uno de ellos. Pero no tengo tiempo para malgastar en gilipolleces. Soy de las que les gusta tomarse la venganza como un pasatiempo, se disfruta no sólo el resultado, también el proceso. Así que sólo me queda...


No lo sé. Estoy a esto...


... de considerar mi existencia una auténtica...


Sí, es una mierda. Y es rosa. Porque los que estamos jodidos pero somos afortunados usamos mierdas rosas para no ofender.


¿Sabéis qué es lo peor de todo eso? Que he soltado este chorrazo, que de verdad estoy muy harrrrrta de todo y, encima, al mismo tiempo me siento culpable por quejarme. Porque si algo han hecho bien conmigo es desarrollar mi sentido de la culpabilidad.


Pues no. Hoy me quejo, he soltado toda esta mierda (rosa, recordadlo) y me paso por el ffffffforro el sentimiento de culpabilidad. Si no lo hacen quienes deberían, yo tampoco.





3 comentarios:

Denise dijo...

Uf. Nada qué agregar...

Athelas dijo...

Estoy en un punto muy parecido al tuyo. Pero claro, parece que no se nos permite quejarnos y que deberiamos dar las gracias por conseguir cualquier trabajo, en mi caso, que no tenga nada en común con lo que he estudiado...
Me quedo con "Porque los que estamos jodidos pero somos afortunados usamos mierdas rosas para no ofender."
Un besazo muy fuerte, y muchiiiisisimo ánimo, esto no puede durar toda la vida...!!!

Laura dijo...

Es normal sentirse así, con la situación que vive el país y que todo el día hablamos todos de lo mismo es muy deprimente. Pero no te consiento que consideres tu existencia una mierda (aunque sea rosa), tú vales mucho y algún día podrás demostrarlo a gran escala (a pequeña ya nos lo has demostrado con tus blogs, tu portfolio y tu tienda-e).
Un beso enorme y ánimos

-Garbinada-