miércoles, 14 de septiembre de 2011

De disaster en disaster y tiro porque me toca.

Así se me fueron las Fanning a ver el desfile de Rodarte. Oullea.


Ahora que han crecido me parecen unas niñas asquerosamente monas, tan rubitas y angelicales ellas. Antes me daban grimilla, tan sonrientes e insoportables.

En fin, el vestido de Dakota me parece una maravilla, pero esos vendajes que lleva por zapatos... Osssssea, va a ser que no, ¿mentiendes?. Sin embargo, los zapatos de Elle me encantan, pero ese mono tremebundo salido de algún absurdo culebrón ochentero hay que hacerlo desaparecer ya mismo. Pero ¡YA!

Pero lo que de verdad, de verdad, de verdaaaaaaaaad me ha dado dolor, dolor, do-loooooor...


¡ESO TIENE QUE DOLER!!
¡¡Y MUCHO!!

Ahí estaba esa hermosura de mujerón llamado Christina Hendricks, pero en el estreno de la nueva película de SJP, con un vestido que curiosamente le sentaba bien. A la Hendricks, a la otra ya sabemos que todo le sienta bien... excepto eso que se hizo en la cara.

No me extraña que Don Draper, con la cogorza diaria en la oficina, juegue a los equilibrios con esos Poly Glasses suyos tan chulos.

No sé Christina, jamía, háztelo mirar... reducir más bien. Son descomunales.

Mirad, tal vez os parezca que no gano para disgustos, ¿eh?, pero a mí me da más penuca la pobretica la de Wintour (también fue al mismo desfile que las Fanning) que esta vez la han sentado al lado de Laura Ingalls Taylor Swift.


Doña Wintour tiene que estar hasta el flequillo de tanta muchachada sin estilo, ni clase, ni flow, ni respeto por la NY Fashion Week. Y hay que agradecerle que haga el inconmensurable esfuerzo de sonreír, porque sabe que hay un fotógrafo delante, pero mientras tanto está enviando un whatsapp a la duodécima ayudante de su subayudante ordenándole que le pegue una paliza a esa de al lado.

Y que le traiga un café.

Sin azúcar.

Con doble de espuma.

Con leche desnadata.

Y un toque de vainilla.

Pero sin pasarse que luego el café no sabe a café.

En vaso grande.

Lo de siempre, vamos.

2 comentarios:

Lili dijo...

Las Fanning me recuerdan a las Olsen en su buena época (aunque la buena época de las Olsen duró poco, una pena). Seguirán su camino?
Y Anne Wintour me sorprende: parece cómo si nunca hubiera sido joven y nunca fuese a ser vieja. Vamos, que nació directamente con el flequillo y las gafas de sol (yo creo que las lleva para que el poder maligno de su mirada no vaya dejando cadáveres a su paso).
Un beso!!!

Anónimo dijo...

Reinaaaaa,
lo que pasa es que ya no hay glamú como el de antes!!!
BeatrixCR