lunes, 22 de agosto de 2011

Redescubriendo el rosa.

Así es, queridos. Yo, que de pequeña era lo más antifemenino del mundo, resulta que ahora me encanta el rrrrrrrosa. El rosa rockero. El rrrrrrrosa ffffffuerte. El rrrrrrrosa ROSÓN.

Es prácticamente imposible encontrar una foto y/o recuerdo de mi persona en la que salga con un vestido. Quicir, en cuanto tuve uso de razón empecé a negarme a llevar vestidos o cualquier cosa que tuviera pinta de femenino. Supongo que es un poco trauma el hecho de que SSMom fuera de jipiota por la vida, de liberal y perrofláutica cuando en realidad era una pijilla camuflada. A ella, que se le llena la boca diciendo que vivió en Ibiza en plena época hippy... se le pasó rápido al conocer a SSDad, el joven rancio que pensaba que esos melenudos eran unos vagos.

Fue entonces cuando mi madre tuvo que llevar a un carpintero a que le rebajar las plataformas y tacones de unas sandalias con base de madera. Para no pasar a SSDad. Claro que en nuestra familia no es muy difícil pasarnos en altura, todo sea dicho.

En fin, que como buena chica criada en el norte (y con esto no quiero generalizar) le encantaban los lazos, las puntillas, las toreritas de angora, los calcetinitos tobilleros y los zapatitos de charol. Por fortuna no tuve que sufrir esa tortura durante mucho tiempo: a ver quién coño lleva angora en Canarias.

Pero bueno, que la cuestión es que cuanto más femenina quería mi madre que yo fuera, más machorra me volvía yo. Quicir: todo lo que a mi madre le encantaba para una niña, yo lo aborrecía hasta el infinito y más allá. Cada cumpleaños y navipeich me caía alguna muñeca, sobre todo Nancy, que es la prefe de mi madre, o un puto Nenuco de los cojones, o las petardas de las Barriguitas... ¡¿Pero qué invento es esto?! Sin embargo a SSBro le caían los mejores regalos: Lego, Transformers de Tente, los Playmobil... No era justo.

Mi mejor amigo en el cole era un niño que tenía tambores de detergente repletos de piezas de Lego y montábamos ciudades (engancharme a Los Sims no me fue nada difícil). Podía pasarme HORAS motando y desmontando.

Creo que mi juguete más prefe de SSBro y que yo acaparaba era la furgoneta del Equipo A en Lego. Mientras tanto las muñecas estaban colgadas de las paredes en plan adorno. Nunca dejo de llamarme la atención esa macabra forma de decorar cuartos infantiles en aquella época.

Mi única alegría fue el día que mis padres me regalaron mi primera y única Barbie. La Superstar, no podía ser otra. Si es que yo ya apuntaba maneras, no sólo porque cuando había que jugar con las niñas a hacer de otra persona yo siempre quería llamare Estrella o Diana. Tacatá.

Mientras a las putas Nancys les caían toda suerte de vestidos, mi pobre Barbie se moría de aburrimiento con su único atuendo. Combinable, cierto, pero siempre lo mismo. No sabía qué parte de "Barbie mola más porque lleva tacones" mi madre no entendía. Y empezaron a caerme libros y más libros y más libros y libros y más libros como regalo.

Así que ya que no tenía vestidos para mi Barbie, empecé a dibujarlos. Y luego me di cuenta de que la gente que hacía eso se llamaban diseñadores de moda. Y más adelante, cuando me preguntaban qué quería ser de mayor, yo ya lo tenía más claro que el agua.

Mientras tanto, el rosa estaba vedado para mí. Nada rosa. Si a mi madre le gustaba algo y era rosa, automáticamente preguntaba si estaba en otro color. En los últimos años de mi adolescencia empecé a atreverme con algún vestido. Azul marino era.

En mi época grunge me mimeticé bastante con lo que significaba ser grunge, así que pantacas y camisetas eran mi uniforme. Un día descubrí que no sólo me encantaban los zapatos de tacón: también me gustaba llevarlos. Y ese fue un gran día.

De unos años pacá, cuando sabía que estudiar mi anterior carrera no era para mí... empezar a tener claras algunas cosas... decidirme a estudiar lo que quería... poner a algunas personas en su sitio... empezar a encontrar un poco mi propio sitio... ¡Explosión de color! ¡De formas! ¡De largos, cortos, anchos, estrechos, pantalones y vestidos, tops, camisetas, blusas y faldas!

Pero desde luego nada acorde con los gusto de la mía mamma, que piensa que soy demasiado chillona, extravagante, que mezclo cosas sin sentido, previo paso por las consabidas frases "eso es para una chica alta" y/o "si a ti te gusta...".

Y sí, todo este chorrazo para deciros que sí, a mí me gusta, y me encanta el rrrrrrrrosa rosón. Lo reconozco. Soy una chica que le gusta el rrrrrrosa.

hot_pink
Color by COLOURlovers


Aunque el morado siempre será mi color más prefe sobre la tierra.

Pure_Brightness
Color by COLOURlovers

Y el turquesa mi color fetiche:

Turquoise_Heat
Color by COLOURlovers


El otro día se lo comentaba a Doña Caye mientras me tomaba mi segundo Lovebite.

Lovebite

Mi marca personal también la he teñido de rosa, removí cielo y tierra para encontrar un puñetero clutch rosa (que no encontré hasta que Doña Caye de casualidad lo vio y me dio el chivatazo con fotos y todo), estoy pensando en pintar una mini pared de mi zulo en rrrrrrosa rosón, si encontrara unos preciosos a la par que baratos tacones de ese color... o una barra de labios... incluso laca de uñas...


Y hasta aquí mi revelación estival. Mientras tanto seguiré garabateando, que sigo disfrutando de la vida ociosa de una millonaria... sin serlo, grrrr...

Strike a pose!

Almost flying


... y de los colores brillantes que, junto con el sol, y algún qué otro atardecer rrrrrrosa...



...me ayudan a mantener el ánimo cuando no tego muchas ganas de hacerlo.

Simple pero efectivo.


neon_stripe
Color by COLOURlovers


5 comentarios:

Lileth dijo...

Me ha encantado. Angora, puaaajjjj.

Glossy dijo...

Curiosas vueltas las que da la vida...es lo que tiene ir creciendo, que las cosas cambian casi sin darnos cuenta y a cosas nunca imaginamos. Me he sentido bastante identificada contigo xD
Lo mio no fue desde tan pequeña, pero también tuve una adolescencia grunge/heavy en la que no salia de las converse con vaqueros rotos y camisetas negras. Ahora parece que el color vuelve a mi armario y he visto vida más allá de los vaqueros.
Lo de los tacones es otro cantar...
En algo si te tengo que dar la razón: los cocteles rosas siempre saben muy bien :D

Mara Jade dijo...

Lileth: a mí la angora no me disgusta, pero odio las chaquetas toreras y que las madres vistan a sus niñas como a Celia (la de los libros).

Glossy: siempre me encantaron los colores brillantes, pero no me atrevía. Pensaba que como era bajita y rechoncha mejor pasar desapercibida.

¡Que vivan los cócteles rosa! ¡Viva!

Mara Jade dijo...

Lileth: a mí la angora no me disgusta, pero odio las chaquetas toreras y que las madres vistan a sus niñas como a Celia (la de los libros).

Glossy: siempre me encantaron los colores brillantes, pero no me atrevía. Pensaba que como era bajita y rechoncha mejor pasar desapercibida.

¡Que vivan los cócteles rosa! ¡Viva!

Glo dijo...

A mi me pasaba lo mismo con el rosa, aunque nunca le tuve manía a las toreritas de angora, ahora lo llevo, sobre todo en pintauñas.
No he probado ningún cóctel rosa, pero habrá q probarlo.