jueves, 16 de junio de 2011

Hoy...

En realidad, ayer, fue mi último día en el estudio. Otra vez :-(

Estoy triste, como es lógico. Si en estos tiempos tener trabajo es una gran suerte, lo es mucho más si encima el sitio donde trabajas y de lo que trabajas te gusta.

En fin, cosas que pasan. No le voy a dar más vueltas o me pasará como la última vez, que me tiré varios días al más puro estilo ermitaña.

Como es evidente, al no tener ingresos, doy gracias por tener la suerte de tener a mis padres que me mantinenen. Y me aguantan. Sobre todo la mamma.


Como consecuencia, sigo en mi minúscula habitación. Mi lugar favorito de toda la casa y tal vez sea porque he podido aprovechar casi cada centímetro de espacio y adaptarlo a mis gustos. Algo que de la puerta p'afuera no puedo hacer porque no es mi casa. Ya me entendéis. Pero vamos, que sin posibilidad de mudarme a un sitio "mío". Repito, ya me entendéis.

Poco podría yo añadir a todas las cosas maravillosas que he dicho de las personas más maravillosas, si cabe, que tantas veces he nombrado por aquí que me empujan cuando creo que ya no puedo más o me riñen cuando me encabezono en que no puedo más, que son cosas diferentes :-)



También es un día en el que aún sigo a dieta y con esos kilos de más que tanta cosica me dan cada vez que quiero ir a la playa y no me atrevo.

Leo en los periódicos y veo en las noticias todas las movidas con los Indignados, también veo las burradas de gente que no conoce el concepto de pacifismo, veo las noticias donde corruptos siguen en el poder elegidos democráticamente, las riñas de patio de colegio en el Congreso y allá donde allá un grupo de politicuchos. Porque si es cierto que pagan justos por pecadores, en cuanto a política, aún estoy esperando a que salga algún justo. Sea del partido que sea. La derecha está más a la derecha que nunca y la izquierda... ¿qué queréis que os diga? A mis ojos nunca ha estado más desorganizada y nunca se le ha ido tanto la pinza.

Y busco cada día ofertas de trabajo en las que confunden sistemáticamente el ser diseñador con programador. Ofertas que están petadas de gente, por supuesto. Ofertas que si no te piden que seas experto en programas desfasados (¿Corel? ¿Freehand?... ¡¿Quark?!) esperan que tengas chorrocientos años de experiencia, pero eso sí, también que seas joven.

Y cada día salen más casos de delitos de género a la luz, los sectores religiosos no paran de dar por saco intentando revivir la Edad Media, ahora hace calor y la gente se queja... ¡de que hace calor!...

Una de mis mejores amigas se casa y no sé cómo las voy a apañar para poder regalarle algo y ni siquiera sé si atuendilmente podré estar a la altura.

¿Pero sabéis que me ha hecho cabrear realmente HOY?

¿Volver al paro? Sí, un poco... bastante, la verdad.

¿No poder independizarme? Intento no pensar en ello.

¿El panorama de esta país de pandereta y del que, por desgracia, muchos se sienten orgullosos de la puta picaresca que tantos problemas nos ha traído? Mi blindaje aún resiste.

HOY volvía hacia casa, esta misma mañana, y de frente venía una pareja. Una pareja de hombres. No de chicos jovencitos, no. Hombres. Iban cogidos de la mano y caminaban por una de las calles más centricas de la ciudad. Venían de frente, los he tenido que ver y me ha gustado. ¿Qué hay más natural en el mundo que ir de la mano con tu pareja por la calle? (sí, sí, y sacarte una teta para darle de mamar a tu hijo, lo sé, lo sé).

No le he dado más importancia.

Pero un "señor" que iba unos pasos más atrás de mí sí se la ha dado. He sido testigo de un comentario TAN FUERA TAN FUERA DE LUGAR, TAN SOEZ, TAN ABSURDO y TAN, TAN, TAN RETRÓGRADO Y HOMÓFOBO que me han dado ganas de vomitar. No pienso reproducirlo porque de mí nunca saldrán semejantes palabras contra dos seres humanos que no están haciendo daño a nadie.

Ese "señor" seguro que está en contra de que saquen al enano con voz de pito de su mastodóntico mausoleo. Lugar que quise visitar en su día porque quería ver hasta donde puede llegar la megalomanía del ser humano. Salí de allí ardiendo de rabia, indignación y pena.

Ese "señor", seguro que cree que su ropa se limpia, plancha y coloca mágicamente. Seguro que incluso es de los de copa, puro y matemoscruelmenteauntoroconlaexcusadequeesunatradición.

Ese "señor" me ha dado tanto asco que me alegro de que tenga cierta edad y su final esté cada vez más cerca.

Ayer mismo, sin ir más lejos, DiPorDior publicó en su Facebook que otro "señor" la había increpado por cómo iba vestida.

¿Ojiplática? No, el siguiente nivel.

Siglo XXI.

¿En serio?

Y no tengo nada más que decir al respecto.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Petitaaaa,
hay días en que uno ve las cosas de un color muy muy feuno, pero mira bieeeen, que también de entre lo malo se sacan cosas buenas, no?
Besacos y muchos ánimos!!
BeatrizCR

Di dijo...

Hartitas estamos de los "señores".

Un beso super :*

Phant79 dijo...

Por lo que veo vivimos un momento vital muy parecido, no nos queda otra que seguir adelante como buenamente podamos.

Con respecto a lo de este "señor"... no hay palabras, hay gente que tienen la mentalidad justa para no dejar de respirar.

Saludos

marta dijo...

Marita, no te digo lo mucho que vales porque eso ya lo sabes y tristemente eso ahora sirve de bien poco. Estamos en una época mala, muy mala, y supongo que lo único que nos queda es tratar de ser positivos y no perder la esperanza en que todo acabe cambiando a mejor. Al menos esto es lo que yo me repito, que estoy en una situación parecida a la tuya, y por ahora me funciona.

Lo del señor no me da rabia, me entristece simplemente, pero el problema lo tiene él.

Besos

Besos

Laura dijo...

Qué podría decirte que no te hayan dicho ya. Son malos tiempos, como dices tu, suerte que tienes una familia que te ayuda. Algún día vamos a salir de este agujero negro y encontrarás un trabajo a la altura de tu gran talento.
besos y ánimos