miércoles, 23 de marzo de 2011

Sabes que eres superficial cuando...

Eres consumista:
Comprar, comprar, comprar, comprar... sin importar el qué. Quicir, si un día no has comprado nada, NA-DA, notas ansiedad y necesitas, sí, sí, NECESITAS comprar whatever. Aunque sea un chicle. Claro que siempre tienes cerca una tarjeta de crédito y una conexión de internet a mano.


No te pones cualquier cosa ni siquiera para ir a tirar la basura:
Nunca sabes si habrá algún paparazzi rondando, independientemente de que seas o no una celebrity, claro. Que en un futuro esas fotos salen a la luz y a la porra tu elaborada historia sobre tu enimágtico a la par que excitante pasado.


Cuando entras en una tienda, tú ya has escaneado al menos tres veces a todas las dependientas en lo que ellas tardan en doblar una camiseta XXS.


Es más, les enseñas a doblar camisetas.


Dices que eres una persona a la que le gustan las cosas sencillas pero si no te tomas tu café recién hecho con leche semidesnatada, media cucharita de fructosa, un toque de canela, en tu vaso-termo, o en su defecto, en tu taza favorita, y calentado al microondas durante dos minutos... ni un segundo más, ni un segundo menos... 8-|


Para ti hacer camping significa como mínimo una casita rural con encanto... un hotelito rural con encanto... una cabañita con encanto... y un máximo de 48 horas.


Los perrofláuticos son esos pobres seres que deambulan por la tierra sin saber cómo huele un par de zapatos caros y nuevos. Muchos de ellos ni siquiera saben cómo huele un desodorante.


Tu pelo es TU PELO y cualquiera que ose a descolocártelo se expone a que le claves las horquillas de tu recogido tan perfectamente despeinado en las uñas de todos sus dedos.


No sales en ninguna foto a no ser que Mario Testino, Annie Leibovitz o David Lachapelle esté detrás de la cámara.


Si a menos de 20 kilómetros a la redonda no hay alguna de esas simples pero vistosas tiendas de souvernirs de Don Amancio: no es civilización.


Ni te planteas para qué quieres la mitad de las cosas. Te gustan. Las quieres. Punto.


No lees, ESTUDIAS la Vogue, Harper's Bazaar, Elle, Vanity Fair y V Magazine. Para pasar el rato te contentas con los especiales de moda del Hola.


Para ti ser verde significa tener el Jade de Chanel.


El color de tu pasión es rojo Valentino o Louboutin.


En algún momento sabes que tendrás que pasar por el cirujano pero hasta que Demi Moore o Elsa Pataki te confíen el contacto del suyo, sufres de ansiedad cada vez que miras la hora.


Practicas frente al espejo la po-po-po-póker face y ese cruce de pien-nas de Anna Wintour, que es la musa de lo superficial por excelencia.




Y, sobre todo, sabes que eres superficial cuando lo reconoces sin remordimiento y abrazas ese estilo de vida como a ese suave, precioso y cariiiiiiísimo edredón de pluma de pájaro Dodo que has visto en esa exclusiva tienda, pleno agosto, que tampoco necesitas, como ese séptimo juego de té que te agenciaste la semana pasada, pero...

2 comentarios:

Glossy dijo...

Verdades como templos que has puesto ahí xD
es un poco triste admitirlo, pero me he sentido identificada en más de una. La que mejor me define: el café, a mí manera ;)

Genial la entrada

BlackBetty dijo...

uuuuf, cuánto trabajo, :-D