jueves, 11 de noviembre de 2010

Hoy: cuando SuperSonicGirl se fue a Berlín.

Antes de empezar, me he quedado patidifusa cuando he visto en las estadísticas que alguien de Mongolia ha dado con este blog. He tenido que buscar en el mapa ande leches andaba Mongolia.

En fin, hoy hace exactamente un mes me fui a ver a los SSPadrinos a Berlín. Eso está en Alemania... pal norte... frío.

Os iré salpicando el post con diferentes fotos que fui haciendo durante mi estancia.

Tengo que decir que mi periplo hasta allá fue muy tranquilo y que cada día me voy dando cuenta de que me hago mayor: ya soy capaz de echar cabezadas en un avión, algo que era imposible en mi tierna juventud. No es que durmiera muy profundamente, pero dadme unos años más.

Volé hasta Tegel y allí descubrí un aeropuerto donde se toman súper en serio eso de comprobar que el equipaje no contiene cantidades masivas de armas genocidas en forma de miles de miles de prendas. En fin... tardaron media hora en sacarnos las maletas y os digo yo que el aeropuerto no es muy grande, el avión estaba a la vuelta de la esquina.

Entotá, que por fin me encuentro con mis padrinos y ¡oh, sopresa! el cielo alemán es gris y llorón. Pero bueno, no pasa nada, yo estaba emocionada por estar en un país diferente, ver cosas nuevas y porque por una vez soy yo quien va a visitar a mis padrinos y no al revés.

Ese día nos lo tomamos un poco del rollo planear cuatro cosillas para la semana, así que dimos un buen paseo por el Spandau, que por donde viven mis padrinos.

Al día siguiente comenzaron las mega pateadas totales, porque otra cosa no, pero patear... Y es que allí hay mucho que ver y por más que veas siempre quedará algo pendiente. Eso mola mucho, porque te dan ganas de volver. En mi caso ya para el final de la primavera o principio de verano. Never again en octubre.

No me llaméis exagerada, porque ya sabéis que le tengo muchos asco al frío, pero yo me imagino viviendo allí en invierno, levantándome con el cielo plomizo, lloviendo, rozando la hipotermia... caigo en depresión profunda. Os lo digo yo. Vamos, que a mí 5 grados de día y menos muchísimo de noche no me parece sano.

Igual que no me parece sano inflarse como se inflan a carne casi a todas horas y todos los días del año. Ahora, que como yo era la guiri allí, ¡qué más me daba! Ya comería hierbas varias al volver a casa.

Ooooooh y qué puntual el transporte público (igualito, igualito que en Palma). Eso ha molado mucho. Os recomiendo que os pilléis el Berlin Welcome Card, muy práctico para ir de allá para acá sin preocuparte de pagar transporte, descuentos en restaurantes, museos, tiendas... Consultad su web que está muy bien (se supone que está en español, yo no conseguí dar con un ejemplar en los 4 sitios en los que pregunté, pero no importa si te has agenciado una essssstupenda guía Lonely Planet).

Otra recomendación que os hago es haceros un tour de esos en bus. Elegid uno de esos en los que hay paradas y te puedes bajar y subir en diferentes puntos durante todo el día. Más que nada porque es un tostón ir de un lado para otro para encontrarte, por ejemplo, con la tontada del Check Point Charlie, que es sólo una caseta con unos tíos disfrazaos. Lo verdaderamente interesante de ese lugar es el museo que está al lado, el Museo de los horrores, donde se muestran las diferentes formas que tenía la gente de camuflarse para pasar de un lado al otro del muro.

Check Point Charlie

Muro de Berlín


El tour este está chulo para hacer un paseo general y luego seleccionar los sitios que más te han interesado sin perder tanto el tiempo.

De todas formas será por opciones para visitar la ciudad: en bici, en moto, en segway, en trabi... y lo más petardo para mí, corriendo con un entrenador-guía. Lo siento, pero eso sí que no.

Trabant (Berlín)


Algunos de los museos que yo visité fueron el Neues Museum (tengo una querencia especial por el arte egipcio y Nefertiti), el pequeño y logrado Ramones Museum, el de la Bauhaus (no se pueden hacer fotos, jo) y el Monumento y Museo a los judíos de Europa asesinados (me invadió una tremenda y profunda sensación de respeto, tristeza, impotencia, pena, dolor... y no me eché a llorar de milagro). Después de éste, no tuve fuerzas para ir al Museo Judío. El desafortunado tema de la II Guerra Mundial siempre me ha interesado y en un futuro quiero ver con mis propios ojos esos sitios que todos tenemos en mente, pero os digo yo que por ese día tuve más de lo que esperaba.

Ramones Museum (Berlín)

Bauhaus Archiv (Berlín)

Berlín (octubre 2010)



Lo bueno de Berlín es que te vas encontrando pequeñas exposiciones prácticamente por todas partes. De golpe y porrazo me encontré con una dedicada a Peter Lindbergh. Tacatá. ¿A que mola? Que no todo está en el Museum Insel.

Exposición de Peter Lindbergh

Isla de los museos


Bueno, y luego las visitas a lugares como la torre de televisión, Alexanderplatz, el Dom (la catedral de Berlín, creo que mi edificio favorito), el Reichstag (con esa increíble-ble cúpula de Norman Foster), la Lavadora (Bundeskanzlerant), Brandenburger Tor, el Tiergarten, ... y algo que podría interesaros es que por toda la ciudad veréis que anuncia en el AquaDom, que es una gigantesca pecera cilíndrica y con un hueco en el interior por el que te puedes meter en un ascensor para ver pececillos tropicales. Bien, pues para ver eso, que es muy bonito y tal, hay que pagar creo que unos 10-15€. No me hagáis mucho caso si os hace ilusión, pero ahorraros esa pasta, un pez tropical es un pez tropical y yo prefiero verlos cuando me vaya a bucear al Caribe. Meteos en el atrium del hotel Radisson, lo tienen allí plantado, es gratis, le puedes echar fotos y te quedas tan ancho.

Cerca del Reichstag

Reichstag

Brandenburger Tor

Torre de tv en Berlín

Dom (Berlín)

Three girls and a boy, Wilfried Reiter Fitze (Berlín)


Recomendación: el hotel Radisson tiene un restaurante abierto al público llamado HEat, está bien, se come bien (pero les recomiendo dejar a temperatura ambiente el tiramisú), tiene vistas al Dom y me encantó su juego de palabras en el logo.

Comiendo en HEat


Por los alrededores encontraréis muchas tiendas de souvenires graciosos del Ampelmann, ¡anda que no nos falta innovación en eso por estos lares! Yo me traje unos imanes, unos cortapastas y el libro donde se explica la historia de este símbolo de la ciudad.

Cualquier alemán te dirá que si has ido a Harrod's en Londres, tienes que ir a KaDeWe en Berlín. Vienen a ser lo mismo: pequeño comercio que con el tiempo se convierte en un mastodonte de las compras pijas. Eso sí, su departamento de alimentación es genial, genial, genial. Su colocación de producto es buenísimo. Nosotros comimos en uno de los restaurantes-corner y desde luego la comida estaba genial. Aparte de visitar el lugar, eso es todo.

Comiendo en KaDeWe

Hildon water en KaDeWe


Otro edificio, bueno, mejor dicho, edificios, que están muy guay y cercanos son Kaiser-Wilhelm-Gedächtnis-Kirche. Podréis ver cómo quedó una preciosa iglesia después de aquello y un esperpento que hay al lado, pero ese esperpento es muy chulo por dentro con todas esas vidrieras, acogedor dentro de su largura y una calma casi sepulcral.

Kaiser Wilhelm Gedächtnis Kirche


Otras cosas que fui a ver fueron el estadio olímpico donde aquel enano del bigotín montó un pollo con los atletas de color en 1936 y la Zitadelle. El primero me bastó verlo por fuera, que pa copas y premios me voy a ver el Bernabeu y la segunda es una fortificación muy bien conservada con una impresionante sala de armas y otra donde el señor Siemens nos muestra algunos de sus primero artilugios, una de las primeras imprentas y tipos móviles... Ambos edificios están fuera del centro, en Spandau.

Estadio olímpico

Zitadelle (Spandau)

Detalle cañones en la Zitadelle (Spandau)

Tipos móviles en la Zitadelle (Spandau)


También a tomar viento, está Kladow. Está en una de las orillas del lagazo que tienen y donde está una playa que masifican (y los que no caben se vienen pacá). ¡Menudas casas! Concidió que hizo un tiempo fantástico así que algunas fotos se me quemaron con ese sol radiante, pero fue muy gratificante.

Kladow


Si sigues rodeado el lago ese, llegas a una torre del Kaiser Wilhelm (que era muy de monumentos a lo Ramsés II). Allí hay un restaurante que en verano por lo visto es la leche: tiene una terraza al aire libre don un escenario donde hacen conciertillos y esas cosas, con el añadido de las vistas al lago.

Grunewaldturm (Torre del Kaiser Wilhelm)


Ese día de las afueras fuimos a comer a un restaurante austríaco de un amigo de mis padrinos. Pero antes de llegar me enseñaron que por allí también estaban las marcas del muro, que se pueden ver por toda la ciudad con una línea símbolica hecha con adoquines en el suelo y que cada cierto número de metros, hay una placa conmemorativa. En uno de esos puntos me encontré con un recordatorio a una de las muchas personas que murió cruzando o, en este caso, ayudando a cruzar a otras peronas el mencionado y vergonzoso muro. Se trata de Dieter Wohlfahrt que murió a los 20 años por disparos.

Por aquí estuvo el muro

Recordatorio a Dieter Wohlfahrt



Bueno, pues el restaurante es el, atentos al palabro, Schaukelpferd. A mis ojos la decoración era totalmente guiri. Acogedora, simpática, cálida... pero guiri. Lo que pasa es que la guiri, repito, era yo y aquel sitio era totalmente normal.

Entre otras muchas exquisiteces, yo que me quedo con un pastel de chocolate austríaco (que no recuerdo el nombre, pero no era la tarta Sacher), la sidra del lugar y un crepe con queso quark y ciruelas de flipar. Si váis, probadlo, no os decepcionará. Y no os preocupéis mucho por el idioma, hay una camarera bajita por ahí que habla español ;)

Otro sitio para la comida, esta vez para llevar, es Lindner. Empezó siendo una tienda familiar donde se vendía mantequilla. Hoy en día se sigue vendiendo, está buenísima y, además, hacen platos diferentes para llevar, tienen charcutería y pastelería. Vale la pena probarlo.

Jolín, este post se está haciendo muy largo, pero pensad que estoy condensando una semana de visita a una ciudad totalmente nueva para mí. Así que antes de que terminarlo, no quiero dejar de recomendaros ir por mi barrio favorito de toda la ciudad, Charlottenburg, que además, mi padrino es de allí y le encantó contarme cosas de cómo era antes. Allí está el Schloss, un edificio emblématico que no os podéis dejar de visitar. Eso sin contar los miles y miles de restaurantes, cafeterías y salas de exposiciones que están por todas partes. Un barrio con mucha vida. Definitivamente sería el barrio que elegiría si pudiera/tuviera vivir en Berlín.

Schloss Charlotenburg


Por últimísimo, comentaros que les encanta una calle empedrada a rabiar. Llevaros un calzado con buena suela u os arrepentiréis a medida que vayan avanzando las caminatas durante el día.

Ahora sí, creo que más no puedo resumir este viaje y eso que me he dejado un montón de cosas (como el maravilloso restaurante italiano regentado por italianos Arcino's, donde tienen un camarero canoso, simpaticote y con cierto atractivo que me parecía la viva imagen de un mafioso napolitano y unos platos de pasta flipantes), pero tampoco es cuestión de monopolizar el blog, que como os he dicho anteriormente, mi último mes ha dado mucho de sí.

Y mientras tanto mi banda sonora fue el maravilloso Glenn Miller.



Chimpún.









6 comentarios:

Sonia de Gijón dijo...

Muy bueno tu resumen SS. Qué suerte poder ver el Neues Museum y a Nefertiti!! Nosotros estuvimos en setiembre de 2009 y abría a mediados de octubre, así que no pudimos verlo, una pena. Supongo que hayas estado en el de Pérgamo, me encantó, aunque claro, eso de traerse el altar entero y todo lo demás, tiene telita. Qué ganas de volver a Berlín. La próxima vez me llevo tu resumen con los restaurantes y un montón de sitios que has dicho que no visité.

Beatriz dijo...

Jajajaja, no me mates, pero de repente te he visto en un momento tal que "asín": http://www.youtube.com/watch?v=kToNJFSjpFQ&feature=related jajajajaj, egggg que me encanta, jajaja!!

Mara Jade dijo...

Sonia: na jamía, tú me preguntas, que se me han quedao muchas cosas por contar :-)

Beatriz: no te mato, porque soy una chica respetuosa con los gustos del populacho ;) pero odio a ese tío con todas mis fuerzas. Aunque le reconozco cierta gracia en ese sketch XD

Garbinada dijo...

Hace tiempo que tenía ganas de visitar Berlín, pero después de tu resumen, todavía tengo más ganas!!!!
besos

Luna dijo...

Que buen paseo que te diste, aunque berlin dá para eso y más.
Tu edificio favorito el Dom, y a mi que me daba miedo ver ese edificio tan tenebroso acompañado del maravilloso cielo.
Yo vine alucinada con el cielo y una estacion de metro que se llama algo asi como warchauer strabe, al lado del oberbaumbrücke. La estacion está en mecio de la ciudad, pero también en medio de un descampado.
Cosas típicas de berlín.

Takeyourmamaout dijo...

Definitivamente tengo que volver a Berlín a ver todos los sitios que me perdí la primera vez...

Besazos!!!