jueves, 28 de octubre de 2010

Luego os cuento más sobre Berlín, la aventura rural y Madrid, pero esto tiene que ser ¡AHORA!

Y más que nada porque ya he tardado suficiente. Nenis, qué trajín llevo desde que llegué ayer in the morning. Un no parar.

En fin, lo que os cuento ahora es la versión extended de lo que puse en Facebook. ¡Qué gran invento el 3G y el iPhone 4 (ya es míííííío)!

Pues veréis, mi queridísimo amigo Fer y la menda queríamos ir a ver una obra de teatro, pero resulta que Sé infiel y no mires con quien ya la habían quitado. Así que buscando, buscando, encontré que ese que decían que era tan pequeño, tan pequeño, y no lo es tanto, monologueaba en La Chocita del Loro el martes.

Puse mi cara de súplica más absoluta y al final Fer dijo que bueeeeeno, vaaaaaaale.

Jijijiji.

Pues después de pasar una tarde moto p'arriba, moto p'abajo (he ido mas veces en moto estos dos días que en toda mi vida) yendo a ver la exposición de Mario Testino en el Thyssen (menuda caca de catálogo, ¡las fotos apaisadas son minúsculas!, me negué rotundamente a pagar 30€ por semejante horrendez), luego a hacer fotos en el Templo de Debod, después a Popland... y justo en la esquina de enfrente una tiendecita preciosa llamada Damas & Espejos (muy bonita, ya os cuento en otro post)... y una pasada rápida para descargar trastos en casa... nos fuimos raudos, veloces y con casco a La Chocita del Loro. Pasamos por delante del cine Capitol donde se hacía el preestreno de Los ojos de Julia, pero no discerní a nadie conocido.

No importa, porque mi devoción por Ángel Martín es más grande que todo eso chusmerío. Jurótelo, Ángel.

Bueno, entramos a la sala con sus mesitas en plan cabaret y sale Ángel, cervezaca en mano, contando lo que mola que la gente te aplauda tanto sin haber dicho/hecho nada todavía.

Me reí mucho nenis, mucho, mucho. Os digo que tiene cierta fijación con el órgano sesssuarrr masculino, eso sí. Pero qué voy a decir yo, una persona cuya palabra favorita es ggggilipollas. Pues eso.

Mientras tanto descubrí cómo se usaba el zoom en el iPhone pero los focazos impidieron buenas fotos. Junto con la caca de catálogo de Testino, vaya disgusto tenía en el cuerpo.

Y llegó el final... Ooooooooh... y nos fuimos.

En la calle, junto a la moto en la que he pasado un frío de coj... y el casco me ha dejado unos pelos terribles, hablábamos Fer y yo a ver dónde íbamos*. De repente no puedo creer lo que estoy viendo. ¡ES ÁNGEL MARTÍN QUE HA SALIDO DEL CURRO TAN CAMPANTE Y VA EN DIRECCIÓN HACIA DONDE ESTÁBAMOS! Bueno... no hacia nosotros, you know, tiraba por ese mismo lado.

Ni corta ni perezosa dejé a Fer con la palabra en la boca y de la nada me aparecí de un salto delante de Ángel. Debió flipar el pobre. Pero no importa, porque después de terminar de quitarle el último precinto a mi boniquito del to 3.0 (mi aaaaaaaaaaifooooooon juajuajua) y enseñarle a Fer cómo usar la cámara, no conseguí sólo UNA foto...

Con Ángel Martín



... ni DOS...

Con Ángel Martín


... sino ¡TRES!

Con Ángel Martín


Si este post llegara o llegase a ojos de Ángel Martín, probablemente pensará "la de gente pirada que hay por el mundo". Oiga usté señor Martín Gómez, que yo no seré una de esas modelos que rondan por ahí (a la vista está, maldito casco), pero a mí también me gusta que un tipo sepa hacerme reír y con su humor yo me desmoñigo.

Otra cosa que os cuento nenis, además de amable, simpático y PACIENTE... ¡qué apetecible** oigans! Mmmmmmuy apetecible el muchacho, sí, sí.

¡Ay omá!

Hala, ahora que ya he fardao lo suficiente de este hecho totalmente fortuíto y casual*** os recuerdo que hasta mañana podéis seguir votando en el concurso delicioso ese que un día se me ocurrió convocar.


* Al final fuimos al Mercado de San Miguel donde Fer me dio una clase magistral sobre cómo pasar una entrevista con éxito... que siguió en Plaza Menor con un ginki, jur jur jur.

** Se lo dije en directo vía Twitter y me ha ignorao. Jo.

*** ¡Ja! Yo sé que la Fuerza, el alineamiento de las lunas de Raticulín, un hechizo cayetánico y mi mente pensando "joé, lo que me hubiera gustao hacerme una foto con este mozo tan gonico" hicieron posible tal evento. Las casualidades no existen... me da a mí, porque últimamente las cosas están siendo tan chulas que me da miedo decirlo en voz alta por si la cago.



pd: cada vez que veo las pintas que llevaba... Ángel, en serio, con arreglarme un poquito quedo muy aparente.


9 comentarios:

MaCoROW dijo...

¿Le has quitado el plastiquillo al Aifon???

Jajaja, creí que ibas a tardar mas!

Mara Jade dijo...

Yo quería volver a ponérselo que con lo que ha costao pa que se ralle. Pero Fer tiró el plastiquillo despiadadamente a la basura... ¡VA POR TI ÁNGEL MARTÍN!

Marisa dijo...

la envidia me corroe.....¡me encanta Angel Martín!
Lástima no haberte visto, pero recibimos el beso, Minimaki y yo

Mara Jade dijo...

¡Hola Marisa!

¿Has visto lo guapetón que es?



La próxima os cazo :-)

Otro besote desde aquí.

marta dijo...

Pues haceis buena pareja,...mucho mejor que una de esas modelos que rondan por ahí que usted no lo será pero ni falta que le hace.

Aunque un apunte, me gusta mucho más sin barba.

Mara Jade dijo...

Lo de buena pareja habría que preguntárselo a él... y a su churri, a ver si opinan lo mismo jajaja.

Lo de la barba, me da lo mismo, lo encuentro gonico igual. A mí la barba me mola ;-)

Glo dijo...

La envidia me corroe, me encanta Ángel Martín y tener un aifooon, como dice usted, jajaja.

Amapola dijo...

angel martin!!!!! q suerte, me gusta mucho :D

Garbinada dijo...

No te preocupes, has quedado estupenda y sonriente yo también opino que hacéis muy buena pareja!

Anda, qué bien te lo pasas últimamente!
Besos