sábado, 5 de junio de 2010

Sex & The City 2: conclusiones.


Anoche fui al estreno de Sex & The City 2 con la mamma, palomitas en mano, claro. Si aún no la has visto: ¡NO SIGAS LEYENDO!

Es OTRO episodio largo de la serie. Me ha gustado. No es una película que descubra los grandes misterios de la vida pero está bien para pasar el rato. Sobre todo si te gusta ver una buena pasarela de trapitos, zapatos, bolsos, complementos varios y los moñazos de Carrie.


Por desgracia el trasfondo de toooooda la película es lo maravilloso que es estar acompañada por un hombre y que si el matrimonio por allí y el matrimonio por aquí. Un tostón ne ese sentido nenis. Eso sin contar el momentazo "yo también soy madre". Afortunadamente también salen verdades como puños, por ejemplo cuando Miranda reconoce que lo de ser madre y esposa no es suficiente para ella, que echa de menos su trabajo. Bien, vale, al menos hay alguien con dos dedos de frente en la película. Bueno, el hecho de que Carrie y John (es que ahora ya no es Mr Big) sepan decir sin tapujos y sin ningún tipo de vergüenza, que sí, que los nenes son muy monos, pero que no van con ellos, también mola mil. ¡Olé!

La película es toda una muestra de extravagancia, lujo, opulencia que roza lo absurdo, una Samantha la mar de divertida, una Charlotte que dan ganas de estampar contra la pared más cercana, una Miranda rotunda y una Carrie que reniega de su pasado de chica liberada y que ahora sólo quiere ser amada esposa. Lo que más me ha llamado la atención:
  • El increíble vestuario, como he dicho antes.
  • Los horripilantes pantalones rajados que lleva Carrie en la escena del karaoke cantando I am woman.
  • La cantidad de lentejuelas y brillismos que se puede llegar a poner una mujer.
  • Lo pequeños que se le han quedado los ojos a Sarah Jessica Parker después de hacerse lo que se haya hecho en la cara. ¡STOP BOTTOX, BABY!
  • ¿Quién coño es capaz de hacerse esos moñazos antes de desayunar?
  • NO rotundo a los pantolones vaqueros de cintura alta.
  • Momentazo boda gay con Liza Minelli: ¡TOTAL!
  • Las veces que salió la misma versión del mismo vestido de Halston en diferentes largos y colores y que SJP llevó a la última Met Costume Institute Gala. Que se note que la tienen en nómina.








Y bueno, daban ganas de poner una bomba en el medio de toda aquella marea de petardas, sssssssssssúper fans de todo lo que salía, súper divinas y súper puestas. Mención especial a las de al lado que no paraban de decir "omaigot, omaigot, omaigot". Me refiero a la mini-pandi de chavalas de al lado que no pararon de hablar en tooooooooodo el rato. Y ya no eran los "omaigot, omaigot, omaigot", lo que más me fascinaba era el momento en el que la petarda más cercana reconoció un par de zapatos de... atentos... sé que muchos no me van a entender... Lubutín... Tal cual. Y porque se vieron las suelas rojas. Priceless, omaigot.



Me pregunto si conocerán a Ipsanlaurán, Esbarojqui, Guerlén y Jaston, entre otros. Eso sí, la Omaigot reconoció el Dior vintage (otra palabra que salió unas cuantas veces en toda la película, odio esa palabra) de John Galliano que ya usó Carrie durante la serie.

Y tampoco paró de repetir lo mucho que le gustaría encontrar tal o cual copia de tal o cual zapato porque todavía no tiene qué ponerse para no sé qué boda. Que si saltitos, comentarios, palmaditas... y claro... Oamigot, omaigot, omaigot. Insoportable-ble.

Al otro lado teníamos a la típica parejita a la que esa noche le tocaba elegir peli a ella. El tío no paró de refunfuñar y era incapaz de entender porqué el hecho de que tu marido te regale una tele para verla desde la cama, NO es un regalo de aniversario. Eso sí, estuvo brillante cuando al pasar una divina dijo que parecía un kebab. Aún no sé qué parte de la mezcla entre mini-camiseta, mini-shorts vaqueros, plataformas y peinado a lo Winehouse relacionó con un kebab, pero me encantó.

Y es que yo a veces comprendo mínimamente a los hombre: ¡la sala parecía un puto gallinero! A cada momento noñín un "ooooooooh", como en el momento en el que Carrie entra en su antiguo vestidor, y para terminar, preparaos... aplauso.

Otra cosa que quiero destacar, es la minuciosidad y sutileza a la hora de colocar cada detalle. Fijaos en cada esquina de la pantalla: que unos zapatos estratégicamente colocados para que se vea el nombre o la característica de tal diseñador, en la mesa de café de la pareja Preston hay un libro de Lewis Carroll, el repaso de la cámara a la cafetera de diseño... Sinceramente, a mí esa es una de las cosas que más me han gustado.

Escenas innecesarias en la peli las de Brinni 2.0 y Pene.

Para terminar, está claro que las películas no han estado mal, entretenidas y tal, pero yo creo que deberían haber acabado con una séptima temporada de la serie y dejarse de zarandajas. Nadie se cree que por muy cool que seas NADIE va por el desierto con semejantes pintas.


Las pelis NO tienen el espíritu de la serie, ya sólo se reducen a sacar visiblemente las marcas y tener un marido.

¡Ah! y a sacar a Samantha follando de vez en cuando. ¡Menuda crack!



Punto.


7 comentarios:

Victoria dijo...

Vaqueros de cintura sí, por favor. Estoy harta de encontrar sólo pantalones flequilleros. Los odio.

Sobre lo demás, nada que decir porque no he visto la serie y no sé de qué va.

Cayetana Altovoltaje dijo...

Me quedo con esta frase: "el trasfondo de toooooda la película es lo maravilloso que es estar acompañada por un hombre y que si el matrimonio por allí y el matrimonio por aquí"

Ahí le has dao, neni. Es que ése es el trasfondo de TOOOOOODA la serie también. Por eso no entiendo cómo te puede gustar. Es la serie más machista de todos los tiempos forevah and evah. Cuatro tías desesperadas por encontrar macho y dando una imagen completamente irreal de lo que puede ser la vida en Nueva York para una columnista o una relaciones públicas o una galerista de arte. Cuatro mujeres que gastan manolos, "lubutíns", van a los clus y restaurantes más selectos y NO USAN EL METRO EVAH. En definitiva, esta serie refleja la fantasía que tenían las marujas de Ohio en los años 50 sobre lo que sería la vida en NY.
Encima en los tiempos que corren, con esas pintas por el desierto. Endevé endevé, no pueden ser más ridículas. ¿Qué creativos de los mundos de Yupi hay detrás de este despropósito?
Por último, decir que si tuviera que elegir alguno de los personajes, sin duda me quedaría con Charlotte, porque es la única que no camufla este pensamiento marujero cincuentero con capas de hipócrita modernez de mujer liberada. La Susanita de SATC: yo quiero un marido rico y una vida feliz, chimpún. O sea, lo mismo mismito que Sarah Caballo Parker y su "big" (¿sabes por qué le llamaban así, noooo? súper modernas estas señoras).

Mara Jade dijo...

Victoria: NO a los pantalones sobaqueros.

Caye: pues me gusta la serie por lo que he dicho en otras ocasiones, les estilismos, las decoraciones y todo ese tinglado. Como persona que SABE que no necesita un hombre para seguir viivendo, lo que digan estas marujas me la repampimfla. Asinj eg que te lo digorl :_P

Amapola dijo...

si, en la primera ya se noto mucho q era solo para sacar marcas... yo esta me la bajo, a ver q tal

Garbinada dijo...

Yo la vi el sábado y me lo pasé pipa, pero una de mis amigas casi se corta las venas (en su defecto, se zampó una bolsa de gominolas entera y a día de hoy todavía no sé nada de ella ;-)
No me gustó el estilismo de Carrie en el zoco, la americana que llevaba Carrie todo el rato (era de homeless total!) ni las mallas de Charlotte en el desierto (era más un estilismo para estudio 54 que nada. Yo la hubiera vestido más tipo Mogambo).
Y tengo que decir que el detalle del problema de la tele me trajo muchos recuerdos... la tele + sofá, en efecto, puede ser el principio del fin!
Besos

Anónimo dijo...

http://www.markiddo.com/2010/06/don-de-la-oportunidad.html

Lolita Blahnik dijo...

Uy! que gusto poder volver a comentar jejejj, espera, espera que tengo cosas que decir.

1. Definitivamente estoy contigo NO rotundo a los pantolones vaqueros de cintura alta. He pasado por el aro con los pitillos, que no le hacen ningun favor a mis muslacos, pero la cintura baja, gracias, no quiero maximizar mi culo.
2. Cierto, la peli ralla la absurdez del lujo el 90% del tiempo, pero es divertidisima, me rei con Samantha tanto que crei que se me salian las lentes intraoculares recien implantadas!!!
3. Carrie es una capulla, siempre lo ha sido. Va de mujer liberada cuando se pasa toooda la serie amargada por no pillar a un tio y cuando consigue estar con el tipo que quiere no para de boicotear su relacion!!!! Ahora me caso, ahora no me caso, ahora me enfado porque no quieres salir todas las noches, ahora me enfado mas porque me regalas una tele... buffff insufibre, como se piensa esta mujer que son las relaciones humanas? Cree que su pareja le puede leer la mente y descubrir lo que quiere y lo que no quiere sin que ella lo verbalice? Y coño! si es tan independiente, porque cojones tiene que llevarse al Mr Big todas las putas noches de farra con ella, pobre hombre, que lo deje descansar... quedarse en casa a cenar dos noches seguidas no es el fin de una relacion.
4. Lo siento, no entiendo lo de la tele. Que me regalan una tele para mi dormitorio en mi aniversario significa el fin del sexo??? Que se puede follar y ver la tele ( incluso a la vez.
Si no me gusta el regalo lo cambio, o mejor, pido otro, no monto un supershow.
5. Terrible la cantidad de maletas que llevaban las chonis!!!! No al exceso de equipaje.
6. Quiero una cafetera igualita que la de Carri y Big!!!! Quiero levantarme y tener mi cafe listo para tomar. Eso seria un gran regalo de aniversario o de lo que sea.

Bueno, me he quedado a gusto.
Hasta pronto Mara!