domingo, 14 de junio de 2009

Chicho se fue.

Nos habíamos acostumbrado a sus ruidos, sus cantos raros y su adicción a las hojas de lechuga. Era una cotilla y le pusieron su jaula grande (no la tortura donde vino la pobre) en la parte de la terraza donde tenía mejores vistas.

Adiós Chicho, echaré de menos tus monólogos cantarines y el espectáculo que SSMom montaba cuando tenía que sacar los huevos de tu jaula. Y recordaremos siempre nuestro flipe cuando, gracias a que ponías huevos, descubrimos que me equivoqué al ponerte el nombre. Pero nunca te lo cambiamos porque parecía que te gustaba ese, Chicho.

:'-(




5 comentarios:

mfb dijo...

De verdad lo siento mucho Mara... :-(
Esos animalitos son tan parte de la familia... Sé que no te consolará, pero los animales saben dónde se les quiere.

Muchos besos.

Isa dijo...

Lo siento mucho.

Marita dijo...

Bu, las mascotas se vuelven parte de la familia, un miembro más.

Nora dijo...

Hay un vuelo feliz de una hermosa ave, porque fue sinceramente querida y por siempre recordada...Mira tu corazòn Mara, Chicho allì dejò tatuadas sus alas, para que vueles hacia ella, cuando sientas nostalgia al extrañarla...

Besitos. Te quiero bonita.

Garbinada dijo...

Lo siento mucho querida, pero siempre os quedará el consuelo de haberle dado una buena vida.
Un beso enorme