martes, 14 de abril de 2009

Fin de semana laaaaaaaaaaaargo de perraquismo total.

Así fue y así os lo cuento.

Desde que acabaron los exámenes en febrero estaba deseando que llegaran estas vacaciones como Carrie necesita un nuevo par de Manolos. Ya estaba mentalizada de las nubes y el escaso sol, muy habitual en la "semana santa". Y, por supuesto, el tostonazo de procesiones y chorradas varias que cada año repiten como si fuera la gran novedad: que si Sevilla, la virgen de no sé dónde, la de no sé dónde, La Duquesa, Antonio Banderas (¡guapo!)... menos mal que a golpe de talonario estuvo el hijo de La Baronesa para armar escándalo, jaleo y polémica. Yupi.

También he estado de sucedánea de Rodríguez, lo que en mi viene siendo quedarme a cuidar a Rocco, el perrete de mi prima. Para mí es una gozada porque disfruto mucho sacándolo de paseo, enseñándole órdenes (muy en mi papel de César Millán) y dándole todos esos achuchones que no le dan habitualmente. Me da una penilla...

Pero lo que en realidad produce en mí ser una sucedánea de Rodríguez en esa casa es el síndrome del perraquismo infinito. Tú te haces tus planes más o menos así:

  • Ricos desayunos.
  • Salir a pasear con Rocco (¡qué bonito nombre para un perro, oiga!).
  • Coger una de las bicis y darme una vuelta por la urba, osea, ¿sabes?.
  • Pasarte al menos 48 horas de mínimo contacto con el ordenador y máximo con la lectura y el dibujo.
  • Pelis, series, programas de Jamie Oliver y festivales de publicidad hasta las cejas.
  • Adelantar trabajos para clase.
Todo muy idílico a la par que bien aprovechado el tiempo.

¡JA!

Este fue el resultado.
  • Ricos desayunos: hecho, el único fallo es que el cambio de tiempo repentino mezclado con esa naturaleza que rodea la urba me dejó la nariz congestionada, con lo cual... ¡no tenía sentido del gusto! Un horror. Tuve que dograrme doblemente cada día para poder saborear algo.
  • Salir a pasear con Rocco: todos los días, dos veces al día y una hora cada vez. Esto ha sido lo mejor de todo, todo y todo.
  • Coger una de las bicis y darme una vuelta por la urba, osea, ¿sabes?: claro, claro, a no ser que una de las bicis, de estar a la intemperie, tenga la cadena totalmente oxidada y bloqueada y, la otra, haga peligrar mi genitalidad y tenga el sillín más inestable que Amy Winehouse y Britney Spears juntas. Ni bici ni hostias.
  • Pasarte al menos 48 horas de mínimo contacto con el ordenador y máximo con la lectura y el dibujo: nada de nada, antes de acabar el primer día estaba hasta el moño de catatonismo que produce ese sofá, me terminé el libro sobre Madonna que ha escrito su hermano (donde se confirma lo que yo sospechaba: ya nació diva, morirá diva y m'encanta), empecé otro de Terry Pratchett y nada de dibujar porque no estaba inspirada. El pobre portátil de mi prima está muy perjudicado, así que aunque hubiera querido abandonarme al buceo internauta... ¡no me manejo con un teclado sin la tecla de espacio!.
  • Pelis, series, programas de Jamie Oliver y festivales de publicidad hasta las cejas: me bajé pelis (sí, señora nueva ministra de cultura, me bajo pelis) pero no había soporte donde grabarlas, así que o las veía en el portátilsintecladeespacio o, como hice más adelante, me traje mi propio portátil e hice lo pertinente. Para entonces ya sólo me quedaba día y medio de ser una sucedánea de Rodríguez. y me dejé los programas de Jamie olvidados en casa. Viva mi alzheimer. Eso sí, me partí de la risa viendo las patochadas de Intereconomía, ¡humor las 24 horas!
  • Adelantar trabajos para clase: ya, claro... he de tener lista la maldidta web de Mad Men para la próxima semana. Ahí me quedé atascada porque el dreamweaver y yo no nos hemos hecho tan amigos como quisiera. Así que decidí dejarla de lado, arriesgándome a que me bajen la nota, para poder acribillar a mi profesor con el trillón de preguntas que tengo sobre cómo se hace esto, cómo consigo este efecto... ¡¿cómo cojones hago que se mueva esto cuando pincho en esto otro?! De momento, estoy modelando un ser humano a cachos.
Nada de cocinillas (no estaba en mi cocina), nada de dormir las noches del tirón (cama extraña, demasiado silencio... y cuando una se descubre viendo a Hannah Montana porque no puede pegar ojo, es MUY triste a la par que degradante), nada de levantarse tarde (porque Rocco reclamaba su desayuno), nada de siestas (los cafeses me tenían los ojos como platos) y, si no fuera porque ayer fui al cine con una amiga (a ver Duplicity, donde Clive Owen aparece tan sólo con una toalla y tuve que reprimirme para no gritar "ay omá qué rrrrrrrrrrrrrrrrico!". La película bien, gracias), nada de interacción social.

Para la próxima nada de planificaciones, coñoyá. Lo siento mamá, pero yo prefiero seguir siendo la reina de la improvisación.

Jo.





4 comentarios:

Masmi dijo...

He estado aislado en el páramo castellano, no me he enterado de nada de esos cotilleos, jajaja
Has tenido unos dias de relajación y de poder disfrutar contigo misma. Está fenomenal!

The Slayer dijo...

Recojona, no sabia yo que a usted le molase el estilo de Jamie Oliver. Yo me he tragao religiosamente cada programa de Oliver's Twist y alguno mas que ha hecho (creo que, por eso y por La Zona Muerta, es por lo unico que voy a echar de menos Localia TV) casi igualmente, aunque en los que enseñaba a llevar restaurantes y tal no me fije demasiado. Me mola un huevo (y la yema del otro) que se ponga a cocinar en plan extremo, enmedio del campo, con cosas de poco peso y reutilizando materiales y utensilios.
Hasta tengo un juego de Nintendo DS suyo (primo hermano del "Cocina conmigo", eso si), no te digo mas XD

mfb dijo...

Y yo me pregunto: ¿A quién de las personas humanas que hacen planes para semana santa acaban siguiendo esos planes? Por que p´a mí que al fin y al cabo te han ido más que bien....

Garbinada dijo...

Hay algo mejor que la improvisación, neni?
Besos