miércoles, 1 de noviembre de 2006

Me acordé de ti.

Ay! Casi en el último momento, por los pelos, porque no me hago a la idea de que hoy sea también tu día.
Bueno, quiero que sepas que un día de estos me acercaré a verte y te contaré muchas cosas. También te llevaré flores, no te preocupes.
Un día, a los meses de no estar, me sorprendí a mí misma diciendo a tu foto: "Te echo mucho de menos. Aunque sé que hay alguien que te echa de menos muchísimo más que yo."
En algunos días se echan en falta tus llamadas. Ir a visitarte y ver tu cara de "sorprendida" porque, claro, "no nos esperabas" ;-)
Lástima que no viviéramos más cerca, ¿verdad? Envidio mucho a esas personas que no se dan cuenta de la cercanía de la que disfrutan.
Aún guardo tus agujas. Estoy volviendo a aprender con ellas.

5 comentarios:

martasevilla dijo...

No sabes lo que me he identificado contigo al leerte :(
Un saludo

viviana dijo...

mara, me encanta lo que dices y sobre todo la manera en como lo dices, la mayoria de las veces me rio mucho, pero cuando te pones triste..un beso y sigue con el blog que es fantástico,y por cierto, suerte con tus estudios.

Fanmakimaki dijo...

Que bonito que guardes esos recuerdos de tu abuela. Mucha gente no lso guarda y es triste.

Gunillo dijo...

Ay, me he emocionado, porque yo con mi abuelita Paulina tengo una relación muy estrecha.
Hablo con ella todos los días más de media hora. Le cuento (casi) todo, y además es tan espabilada que hasta me da direcciones de internet para buscar empleo...!
La verdad es que a sus 93 años es todo un puntazo la señora.
Me encanta que se quiera a las abuelitas así. Son adorables.

coxis dijo...

ay las abuelas... cuánto se las echa de menos...