viernes, 14 de julio de 2006

Sudarrrr, sudarrrrrrrrrrr, su dando sin pararrrrrrr.

Después de el día que he tenido hoy en el trabajo, no me quedaba más remedio que ir un rato al gimnasio... por lo de liberar tensiones y eso. Era eso o atiborrarme a helado y, la verdad, una agradece entrar en la mayoría de las prendas que hay en el armario.

El caso es que he llegado, yo toda preparada con
mis deportivas, la correspondiente camiseta mona a la par que tapalorzas, mi botella de agua, el ipod para no tener que soportar a los 40 Subnormales (vaya donde vaya allá que los ponen) y me subo a la cinta que todo el mundo usa para correr como si la vida les fuera en ello.

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Yo la uso para caminar lo más rápido que puedo durante una hora... entera... lo juro.

El caso es que entre ver pasar a:


  • esos musculosos chavales que se pasan horas levantando pesas, para luego tener unas piernecitas que parece increíble que les sostenga el peso,
  • los que de verdad ejercitan todo el cuerpo.... y qué cuerrrrrrrrrpos, oiga!
  • las niñas monísimas de la muerte que llevan toda la ropa, las zapatillas y la goma del pelo a conjunto y que en cuanto sospechan que pueden sudar, paran inmediatamente de levantar esas pesas de medio kilo...
  • también las tías mega fibradas, que probablemente estudian magisterio de educación física o algo así... vamos, que algunas levantan pesas mientras saltan... una pa-sa-da
  • y por supuesto, el grupo unisex al que yo llamo "pasaba por aquí": uséase, los que están 3 minutos en la bicicleta... 5 minutos en remo... hacen un intento de 10 abdominales... con sus chanclas de la playa, la camiseta de cualquier publicidad y con cara de "yesocomocoñoseusa"
  • luego están las personas que pasan de los 40 (hay algunos que seguro que están en la treintena pero no lo parece), tanto hombres como mujeres, que probablemente no han ido a un gimnasio en su vida y creen que el primer día tendrán un cuerpo semi 10. Si los viérais sudar, con esas caras de concentración como pensando "de aquí salgo como más chupá/chupao que un fideo con lo que estoy chorreando de por to"
  • y casi se me olvidan: los que van de guays. Mis favoritos. Pueden ir con churri o sin ella. Se dedican a darles clases de cómo tienen que hacer los ejercicios. O los que vienen solos, pero ponen cada de "podríalevantara3comotú). Un espectáculo... ni la Sharapova durante un partido. Qué resoplidos... pa na. A los 20 min se piran.

Una vez superada la clasificación a sus respectivas tribus gimnásticas y escuchando en ese momento a Dub Deluxe -Sex on Sax he tenido una visión erótico-sudorosa-festiva.

En un episodio de SATC, Samantha se enrollaba con su entrenador personal y resulta que el muchacho se dedicaba a rasurar en los chichis de sus chicas un rayo. Una especie de marca que Sam descubre cuando se mete en la saune y ve que otra mujer está "marcada".

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Bueno, el que hay en mi gimnasio (rollo mosquetero, "todos para uno y uno para todos", vamos que se ocupa de todo el que le pregunte) no es especialmente guapo. Pero lo encuentro atractivo. MUY atractivo.

Os pongo en situación: yo, ahí, como una campeona, liberando tensiones en la cinta de correr, y delante de mi una maruja intentando hacer abdominales (sí, una escoña-cervicales). La mujer se levanta y vuelve con el entrenador o preparador... que tanto me da.

El hombre toíto vestido de negro (que eso me ya de por sí me chifla), le ajusta a la maruja el banco de abdominales y empieza a indicarle. Con la música puesta casi podía oír el retorcimiento al que estaba sometiendo a su cuello, con lo cual, el preparador le va indicando cómo debería hacerlo correctamente y tal y tal y tal... que si te pongo la mano aquí, la otra por allí... con toda la corrección del mundo, eso sí.

En fin, el pobre ha tenido que decirle que se quitara y ponerse él para indicarle.

Yo creo que ha sido una táctica de esta señora, que de tonta no tenía un pelo (requemaos por el tinte tal vez), porque ver ese cuerpo haciendo abdominales ha sido como... mmmmmm... no sé... puesssssss... cómo era esa canción?... "Poetry in motion" de Johnny Tillotson. Pues eso: daban ganas de sentarse y comer palomitas mientras el hombre se ejercitaba.

Si es que no me extraña que la mujer no se pudiera concentrar!!

Eso sí, yo muy digna ante todo, que lo sepáis. Como si la cosa no fuera conmigo.

7 comentarios:

Habibi dijo...

Gimnasio... uff... qué dolor!
Me apunté a uno, una vez, durante un mes. Luego, en Londres me volví a apuntar, y me rompí el primer dia en clase de Yoga.
Viví en un edificio con gimnasio y fui dos veces. Iba cuando estaba vacío, al momento llegaban unos cuantos chicos (negros, fyi, aunque tanto da eso) con su radiocasette y se ponían a bailar en frente del espejo. Así que me iba al rato.
Este año empecé bien, dejé de fumar unos días, intenté hacer fúting e ir en bicicleta hasta que me picaron las abejas... desde entonces... acepto mi cuerpo como es... :P

Folken dijo...

¿no eras asexual?

The Slayer dijo...

Lamento tener que decirte esto Mara, pero levantar tres como tu no tine ningun merito. Hasta yo lo hago :P

Masmi dijo...

Yo estuve unos cuantos meses yendo al gimnasio. Me venia bien para liberar tensiones despues del trabajo. Pero llego un momento en que ya no soportaba mas el ambiente que habia allí.

Adhará dijo...

jajajajajaja. ¿a que no vas a ser tan asexual como dices?
Yo por eso odio los gimnasios..... Porque odio que me cataloguen.....

Mara Jade dijo...

Pues claro que soy asexual!! Pero que esté a dieta no significa que no pueda mirar el menú... no?

Pues eso.

Mara Jade dijo...

Adhará: nena, es lo que único que tengo, mi asexualidad... y mi coche jajajajaja.

Siendo como soy es inevitable que cataloque, no crees? Es innato en mi.