sábado, 3 de septiembre de 2005

La erótica de la publicidad.

A mí Mark Van der Loo ni me gusta ni me deja de gustar. Me parece un chico mono... sí, eso es, mono. Para ser rubio no está mal. Mi inapetencia para/con los rubios, no sé por qué es así, pero es que no me llaman nada la atención.


El caso es que me encanta ver anuncios nuevos. Me chifla ver programas sobre campañas de publicidad. Soy de esas que a veces hasta está esperando a los anuncios para ver qué ponen... porque seguro que es más interesante que la parrilla basura habitual. Me encantan esos anuncios originales, los que están currados. Esos que dices: "oye, pues mira, ahora mismo no necesito yo un jaremorenagüer, pero me han dado ganas de tenerlo por el anuncio". Me entendéis, no?


Pues ahí está, que a mí el nórdico este no me apetece para nada, y mucho menos cuando hizo el anuncio del perfume de DKNY con "la chica de los labios de goma", que por aquellos entonces era su flamante esposa (qué lástima!). Pero con el nuevo anuncio de Hugo Boss... guau, guau, guau! Os imagináis una situación así? Me encanta este anuncio, tan sutil y tan estudiado... y dice tanto con tan poquito!!


Tú con la compra, en chandal (fashion, eso sí), la pestaña puesta... te metes en el ascensor y te encuentras con semejante chulazo que te mira de esa manera... con pinta de vecinito macizorro al que no le quitas el ojo desde que se mudó al 6º izquierda... y te vuelve a mirar... te tiemblan las piernas y un calor de rePENEte... cuidadín, que cambia de pose... unos sudores... oig, que se te acerca todavía mirándote... y pulsa el botón de parada... "Ah, pero que es rubio? bueno, yo hoy no me he peinado, nadie es perfecto... ven pacá rubialesssss que te vas a enterar de lo que vale un rulo!"... Y a tomar por saco la docena de huevos que habías comprado.


El sexo está presente en los anuncios, viva el destape, Franco mola muerto (como todos los dictadores, claro).


A mí me gusta más el erotismo, enseñas, pero no del todo... dejas algo a la imaginación. Y yo tengo mucha jajaja. Hasta para anunciarte un yogur necesitan cierto toque de erotismo o sensualidad, mezclado con un poco de humor (qué buenos los anuncios de la nueva campaña de Axe, Control o Martini). Creo que todo en su cierta medida (como casi todo en esta vida) es lo correcto, no hay que caer en el exceso. En ciertas ocasiones es mejor insinuar y dejar que el espectador saque su propio final del anuncio. Es la mejor fórmula para llamar la atención y aumentar las ventas.


No como esas chorradas de "Busco a Jacks" y pechera al descubierto! Churri, tápate un poco que queda muy putón. Todos de etiqueta y tú de motera cachonda...


Eso sí, en la vida real también soy partidaria del al pan, pan y al vino, vino. Los también conocidos como "aquí te pillo, aquí te mato". Que un día es un día, luego dejas pasar la oportunidad por un traicionero "qué pensará de mí" y luego no se vuelve a repetir. Y te pasas el resto del mes dándote cabezazos contra cualquier superficie contudente. POM! (cabezazo)... TONTA (te dices a ti misma)... POM!... TONTA... POM! y se repite el mantra hasta que se te pasa el disgusto o te has metido entre cadera y cadera media producción nacional de magdalenas de chocolate.


Dejemos que la imaginación vuele, que sigan haciendo buenos anuncios (por favor, Grupo Pascual, tomen ustedes nota), que nos vendan de forma original... pero no hay veces que te encanta un simple: cómprame!!

1 comentario:

La Magdalena dijo...

Geniales los anuncios.
Y hablando de anuncios sutiles:
http://bigpicture.typepad.com/writing/2004/02/manix_lube.html