lunes, 21 de marzo de 2005

Pero bueno!!

Vamos a verrrrrrrrrr... he pillado frío en la garganta. El sábado por la noche es que apenas podía articular palabra. El domingo, hecho inaudito: mantuve silencio total porque sinó a ver cómo me pongo yo a explicarle a la gente cómo cojones funciona la cámara que espero que se compre...

Y hoy, lunes, maldito lunes, tengo la voz mejor, pero desde luego espero no tener que rajar demasiado o me veo haciéndo gárgaras todas las noches.

Eso, eso, a hacer gárgaras me gustaría yo enviar a algunos "clientes"... putos indecisos!. Todo el mostrador lleno de gente y ahí está el típico cliente que tiene todas las cámaras del mundo para probar. Con lo cual no puedo atender a nadie más mientras se decide: primero porque todas las cámaras las tiene él y, segundo, porque aunque quisiera enseñarle alguna cámara a otro cliente, tampoco podría porque todas las putas pilas y baterías las tiene "el indeciso".

Pero vamos a ver, que es una jodida cámara digital de fotos!!. Coño, que hasta dudan entre dos miserables cámaras que valen 99€ sin zoom digital!!. Tío rataaaaaaaaaaaaaaa, que la cámara es una auténtica mierda, da igual la que te llevessssssssssssss!!.

O luego está el atontao que me trae las descripciones que ha sacado de internet. Pero vamos a ver piltrafilla, si te has molestado en sacar toda esa información e incluso la has impreso, para qué cojones me preguntas. Que yo estoy trabajando no concusando en "Pasapalabra"!!.

Y ahí se tiran las horas muertas. Una vez estuvo un tío 3 horas, de reloj, seguro. Un niñato pijo que primero vio como 5-9 cámaras. Descartando quiso quedarse con una Konica-Minolta. Cuando consigo que se decida a llevarse esa, resulta que queda en rojo y plata. La plata era de exposición, así que él no quería nada toqueteado. Me parece de puta madre (a pesar de que lo de toquetear nanai), asi que queda la roja. "La roja?... es que no me pega con nada"... Cómo?... Que no te pega con nada?... Mira bonito, de la hostia que te voy a meter te va a pegar con el ojo rojo que te va quedar, so subnormal!.

Vale, la roja. Luego la funda. Que no encontraba ninguna que le pegara. Mira niñato de mierda, que hace como hora y media que me tenía que haber ido y tú me estás tocando ya las entrañas. Serás muy fashion peres un puto pesao, anda y que te zurzan.

A las 22:15 (cerramos a las 22 y yo me piro a las 21) el chaval se da cuenta de que no lleva todo el dinero y se ha dejado la tarjeta en casa. TU PUTO PADRE SO MAMÓN!!. La deja reservada y luego me entero al día siguiente que ha venido... PERO PARA QUE LE DEVOLVIERAN LA SEÑAL Y NO LLEVÁRSELA!!.

Deberían darte un cuchillo corta-cojones con el uniforme.

Mara Jade dixit.

Escuchando: Santana y Rob Thomas - "SmootH" (cómo me pone el Rob Thomas éste, si me canta de esa forma soy suya jejeje pero sólo un rato).

4 comentarios:

Bruja del Norte dijo...

jajajajajajajaja, lo sientoooooooooo, ya se que no es de risa, pero tal y como lo cuentas no he tenido más remedio que reirme. Y creeme te entiendo muy pero que muy bien, yo también he estado al otro lado del mostrador y los clientes somos unos pesados! ;-)

Mara Jade dijo...

Ríete maja, si ya es lo q no queda, reírnos porque ponerse a llorar es muy triste.

Qué jevi tener que aguantar la sonrisa y tú por dentro cagándote en las muellas garrapiñadas del gualtrapas de turno...

Aiiiiiiiiins... quiero dejar de ser comercial!!

Bruja del Norte dijo...

ea, ea, ea,... yo dejé el mostrador, pero ahora sigo en el sector servicios, y también su puñetera gracia aguantar a la clientela por teléfono, no te creas... todos los trabajos tienen algo. Pero el contacto con el público no es tan malo, luego una tiene sus anecdotas ;-P

Mara Jade dijo...

Gracias a la profesión de comercial (q aggggggco) cada día tengo más ganas de escupir a la gente y luego hacerles un corte de manga... el problema es que luego hay gente súper maja que te agradece lo bien que la has tratado y lo va publicando a los 4 vientos por toda la tienda...

Me da una vergüenza... luego me arrepiento de odiar a toda la gente... y aparece "el pesao" o la "la pesá" que me hace recapacitar.